Don't say good bye to me Describe the sky to me And if the sky falls, mark my words We'll catch mocking birds Lay your head where my heart used to be Hold the earth above me Lay down in the green grass Remember when you loved me
Green grass,Tom Waits
...De Centroeuropa me gustan los cielos agrios que me recuerdan a Tom Waits...
...Tenías que haber olido ayer el aire cerca del puerto, olía a mar lejano y a "entonces". El puerto de Hamburgo me trajo el recuerdo de los inviernos de Nápoles. Y le trajo en su piel el otoño de Siena, creo que decía el verso. Recordé a todos mis antepasados que se comían la tierra y danzaban en aquellos extraños ritos funerarios que tenían que ver con la sangre y con el jazz y con el ritmo. El olor del Mar del Norte y el frío, la garganta afilada, el cielo agrio, los monos danzando enloquecidos en todas mis vísceras...
...De Centroeuropa me gusta la lluvia y los papeles perdidos, y los cafés, y leer en los cafés rodeado de palabras desconocidas que no son mías, leer en los cafés cálidos, acogedores abrazos como luciérnagas en medio del frío azulado y gris de las tardes que se apagan hasta cerrarse en la noche...
...Me gustan los puertos, los barcos mercantes, las sirenas adormecidas y graves de los barcos, la fina lluvia, la caricia, la soledad, las calles vacías de los fríos atardeceres terminales...
...Atardecer terminal, la lluvia en la hierba fría, la mano mojada, el abrigo, la sombra, el humo, el vientre de los barcos, la cicatriz, esta cicatriz...
...Me agradeces el champagne. You drank it, and it was gayer. Te agradezco el terciopelo. Y Ella Fitzgerald y las teclas del piano y la sed...
...Thanks again. My best. Tu nombre. La poesía, arma o futuro, suciedad, Houdini, la huida, la sintaxis, el revuelo, el mar azul, el cielo azul, el otoño, el café, la rutina, el azul y el carbón, y Tom Waits y Edith Piaf. Ya sabes. Aquí estoy sola, con mis recuerdos, con mi gloria, como Norma Desmond,como ese guionista con los ojos abiertos mirando hacia el fondo de la piscina...
...En pleno origen del mundo, en el último resquicio de tus poros, que I drank them, and it was gayer...
There's a blue eyed girl with a red bow tie
and a string of pearls with one good eye
in a rainy town the chimney smoke will curl
no one likes clowns on the other side of the world
and the children know she'll never let me go.
there's a one legged priest that tangos with the farmers wife
Beauty and the beast is taking her own life
and a tear on a letter back home turns into a lake of your own
and a crow turns into a girl on the other side of the world
and she tastes like the sea and she's waiting for me
in the spring the weeds will show that he brought back the only rose
and he gave it to his girl on the other side of the world.
And I drink champagne from your thin blue veins
She visits his grave wearing her mother's shawl
should I shave or end it all.
There's an old sailor song that the children know
as their fingers curl around the other side of the world
on a bone white mare lost in Kathleen's hair
in the spring the weeds will show that he brought back the only rose
and he gave it to his girl on the other side of the world. Tom Waits "On the other side of the world"
...Me acomodé en esa piel de jirafa que tengo por nido y abrí un libro de cuentos de Hipólito G. Navarro y aprendí a tejer y a olvidarme de ti y a beber alcohol y me mudé a vivir a una escena borrosa o a una canción de Tom Waits...
...Todo para remolonear una llamada, para escamotear un par de estrellas, tres cubitos de hielo, un solitario guiño de ojos, una mano rompiendo con rabia una alcancía, mirando detrás de la ventana esta lluvia ácida, esta payasada inerte, estas calles desiertas, mojadas y odiosas, este cumpleaños tan lejos del lago de Como, sin ti y sin tu ninna-nanna...
Miguel Ángel Maya
Sevilla, 27 de septiembre de 2012
*
viernes, 10 de junio de 2011
Era más romántico quizá cuando arañaba la piedra y decía por ejemplo, cantando desde la sombra a las sombras, asombrado de mi propio silencio, por ejemplo: "hay que arar el invierno y hay surcos, y hombres en la nieve"
Leopoldo María Panero
...Anoche conducía. En la radio sonaba Gershwin o Waits o Cohen o Davis o Buckley o Spektor o... Una de ellas dormía en el asiento del copiloto, apoyada en el cristal. Su respiración a veces se conjuntaba con la música. Imaginaba un juego de palabras que se desvaneció con la luz de los faros porque la hache lo desbarataba: Gerswing. También su respiración me desbarataba...
...La otra dormía detrás, abrazada a su guitarra. Había fumado y había llorado. Se parecía un poco a Brigitte Bardot, en dos ocasiones había visto sus bragas debajo de la falda. Eran azules, y le quedaban flojas. Sabía que en algún momento entre la carretera y el amanecer mis dedos se interpondrían entre la tela azul y su piel. No oía su respiración, pero sí a veces los acordes sordos de la guitarra y su sien o sus pelos..
...Anoche conducía y me volvía loco. Arañaba piedras y me desgañitaba limpiando la voz que Tom Waits dejaba esparcida con el coche que olía a humo, sudor y lágrimas, rociándolas a ellas con una nana espeluznante, y dejándome a mí encendido y con ganas de lamerlo todo a base de ir aniquilando sueños... ...Ninguna de las dos estaba ya conmigo cuando supimos que había un incendio en el hotel. Sólo pude salvar unas bragas azules...
"You dance real slow You wreck it down You walk away, then you Turn around
What did that old blonde Gal say? That is the part... You throw away
I want that beggars eyes A winning horse A tidy Mexican divorce
St. Mary's prayers Houdini's Hands And a Barman who always Understands
Will you loose the flowers Hold on to the vase Will you wipe all those teardrops Away from your fase I can't help thinking As I close the door I have done all of this Many times before
The bone must go The wish can stay The kiss don't know What the lips will say
Forget I've hurt you Put stones in your bed And remember to never Mind instead
Well all of your letters Burned up in the fire Time is just memory Mixed in with Desire That's not the road it is Only the map...I say Gone just like matches From a closed down cabaret In a Portuguese Saloon A fly is a circling around The room You'll soon forget the Tune that you play For that is the part You throw away Ah, that is the part You throw away"
Tom Waits
...Esta noche soñé que ella le decía a la gente que se iba definitivamente de la casa. Me refiero a que llenaba maletas con libros, y con toda la ropa, y con todo el amor y casi toda la muerte, y que dejaba el aire lleno de huecos y taladros...
...Después de la muerte de La Abuela Ana María o de L. soñaba a menudo que estaban vivas. Eran sueños poderosos, nítidos y reales en los que precisamente el argumento del sueño era que resucitaban, que ambas estaban vivas. El despertar solía ser terrible. Pues el sueño de esta noche tenía algo de eso: me susurrabas que yo, sólo yo, podía ir a verte cuando quisiera...
...Hace dos noches soñé que un tipo, un charlatán enorme, me daba un bebedizo, que me dormía primero y me mataba después. Lo tomé por la noche, y mi cuerpo quedaba paralizado, hacía que me durmiera y a la mañana siguiente, al contrario que todas las mañanas, no despertaba. Es la percepción más nítida que he tenido de la muerte: no despertar al día siguiente, dejarlo todo tal y como está, pero desaparecer de la circulación, no sólo dejar de ver el mundo, desaparecer yo, sino (y esto es lo más terrible) la desaparición del mundo a la otra mañana. En el sueño mi cuerpo reasumía el bebedizo y no moría, pero aun así me preguntaba, a la mañana siguiente, despierto en el sueño, por qué había decidido matarme si no había dejado nada escrito, ordenado, acerca de mi vida póstuma...
...A la mañana me miraba al espejo. No habían pasado ni ocho horas desde que me había visto reflejado por la noche. Me miraba mirándome horas después, siete horas más viejo. Pensaba que tenía que cortarme el pelo, que ese rostro que veía ahí enfrente sonreía y se ponía triste, como una máscara de tragedia griega, emanaba una tristeza casi desde el fondo de mis pupilas... ...Por la noche me había estado riendo mucho, y pensaba si alguien se había dado cuenta de la tristeza. Es curioso, pero estaba sentado comiendo caracoles, y vino un perro y me lamió la mano. Me asustó y se asustó de mi gesto brusco. Nos miramos. Me olisqueó la mano y se fue. Luego volvió a mirarme desde lejos...
...En Nápoles había una chica rubia que tenía un perro negro. Todas las veces que me la encontré estaba borracha. Una noche nos quedamos los dos solos en una plaza, yo soñando con ella. Ella, convirtiéndose en la peor de las mujeres en blanco y negro, me dijo con voz ronca y dificultad etílica, mirando al vacío y a su perra que la miraba a ella a su vez como si se preocupara: su instinto es mi razón. Ella (la perra) me lleva...
...Entrando en la estación me pararon dos policías de paisano: me enseñaron la placa y me pidieron la documentación. Mientras uno de ellos comprobaba mis datos yo le pregunté al que tenía al lado “¿Por qué a mí?”. “Estamos buscando a una persona que por la descripción podrías ser tú”. Habría dado meses de mi vida por saber qué abstracción de mí era la que buscaba la policía: mi pelo rizado, mis patillas, mi mosca, mis labios, mis ojos verdosos, mi color de piel, mi estatura, mi ropa... ...Estaba allí, junto al policía de paisano, mientras el otro hablaba con la central de policía, pensaba en mis crímenes, mis crímenes entre comillas, mis crímenes literarios, el daño esparcido: quería habérselo contado al policía, quería haberle contado mis culpas, mis redenciones, mis manos manchadas de sangre, mis metáforas y dolores, pero ni siquiera los policías de paisano están tan cerca del cine francés...
...Él me preguntó cosas (dónde vivía, por qué cruzaba la estación para ir a trabajar, por qué si en mi dni pone que nací en Madrid tengo este acento del sur: esa fue la pregunta más interesante, podía haberle respondido miles de cosas, podía haberle apuntalado la autobiografía de Don Nadie Maya, o bien la de Fulanito Maya León, la del espejo o la del latido, la mísera o la glamourosa, la ciencia o la cierta, la fiera o la niña...
...Después fui yo quien no pude resistirle hacerle preguntas, aunque antes dije “Sé que no soy el que andáis buscando, porque no he hecho nada” (e imaginé ese “nada” como un inmenso comodín, como un Joker gigantesco en el que lo mismo daba ocho que ochenta, que lo mismo servía para un roto que para un descosido). Imaginaba en la central buscando mi nombre y apellidos, esos que se corresponden con el rostro que veo en el espejo y también con lo que nadie ve, sólo los perros y las bestias). Les pregunté cómo sabían que un tipo como yo iba a pasar a las 8:10 por la estación. El policía me dijo: “tenemos indicios de sus movimientos”, y me gustó esa frase. Me habría gustado quedarme allí con ellos, o mejor esconderme, y asistir al momento en que daban con el tipo parecido a mí que andaban buscando. Ver quién era y por qué lo buscaban, cotejar los crímenes de uno y otro, los delitos en las espaldas, las cicatrices, los duelos, las horas perdidas o muertas...
...En la central supongo que dirían que yo era inofensivo. Me devolvieron en carnet y me dieron los buenos días... ...Yo les deseé buena suerte, y lo dije de corazón: que encontraran al tipo que andaban buscando. No sé por qué esta solidaridad con dos policías, por qué ese guiño. Supongo que porque me fascinó que hubieran estado encajando piezas del puzzle hasta concluir que el malo pasaría a las 8:10 por la estación de Santa Justa. Sí, creo que fue por eso...
...Seguí mi camino, atravesé la estación, me perdí entre el gentío, me diluí, como un personaje de un libro de Vila-Matas, y me dediqué a rumiar otros asuntos, otros abandonos, otras hambres...
Miguel Ángel Maya Sevilla, 1 junio 2011 * P.D. Las fotos están sacadas de aquí, salvo la de Brigitte Bardot, que está sacada de aquí.
...Sabía que lo harías... ...Que cuando te escapaste de El largo adiós lo hacías para salvarme y no para hundirte conmigo. El infierno no era lo tuyo: ahora huelo la ropa que alguna vez tocó tu piel, la tela (ahora) inerte y arrugada que olvidaste por culpa de las prisas y de los empujones...
...Ahora viajas en un tren cualquiera. Miras por la ventanilla. Recuerdas cuando tocaba el piano solo para ti, cuando bailabas casi todas mis canciones, cuando dejabas malherido mi desaliento, y abandonabas todos los vasos de ginebra en cualquier parte, y caían al vacío y se rompían a la más mínima brisa. Ahora recuerdo todos tus bailes como si las plantas de tus pies hubieran bailado sobre mi cuerpo y en todos hubiera quedado una huella. Mi cuerpo es como la arena de la playa, cuyos accidentes son suavizados por las persistentes olas. No me hagas caso. Si te acompañé a casa no fue porque no quisiera perderte... ...Sino porque no quería que te perdieras... ...Ahora tengo que colgar...
...Durmiendo entrelazados en un amasijo de piernas y espaldas y piel y respiraciones acompasadas se me ocurren más modos para entrar y salir de los volcanes... ...Es despertarme y perder el talento, como si se fuera por un sumidero...
...No importa, doctora, estoy acostumbrado a perder los papeles con facilidad, y luego a encontrarlos: Christina Rosenvinge lo dice así: cuando vuelvo a casa intento recordar qué era lo que anoche tenía que olvidar, fui yo la puñalada o yo clavé el puñal, ya es mañana qué más da...
...A veces caminamos por arenas movedizas: oscilamos entre ponernos en la piel de los rehenes o volar en ala delta. Los domingos son livianos, y la semántica de las palabras se difumina y empequeñece, como si lo verdaderamente importante estuviera en lo urgente, en una excursión a la tangente o a los cerros de Úbeda, a una metralla de tangos...
...Hay fiestas incómodas en las que uno siempre está buscando puntos de apoyo fuera del círculo de personas en el que se encuentra. Parece que buscara algo en otra parte, más allá de la copa que sostiene o de las miradas que sostiene o que van cayendo como fichas de dominó: el dominó de las pupilas inquietas, de los gatos nerviosos, de los juegos de manos y pies bajo la mesa...
...Nadie me ve, y esa es mi suerte, escribo desde esa suerte, y esas son mis cartas. Los sombreros sí, las músicas, las lecturas, pero las cartas no se eligen, como no se eligen las bestias que nos acompañan y nos atemorizan, como no se elige volver o quedarse, marcar un número de teléfono o no, darte cuenta de que nada importa demasiado o bien que conviene seguir escondido. Siempre pensé que eran tus labios los envidiados: jamás se me hubiera ocurrido pensar que eran mis besos los que estaban en el mapa del tesoro... ...Me da pudor pensar en mis besos como tesoro o como sueño: mis besos de andar por casa...
...Un diseñador de moda se emborracha, alguien lo graba en vídeo diciendo que ama a Hitler y profiriendo insultos antisemitas. Una modelo se mete una raya en el descanso de unas sesiones de grabación. Nadie los veía, podían amar a Hitler en silencio o introducir polvitos en sus fosas nasales... ...No entiendo qué tienen que ver las perversas filias políticas de un diseñador de moda o los vicios caros personales e intransferibles de una modelo con sus talentos... ...Me repugna que ahora los artistas que fueron monos de feria para el clan se apresuren a decir que van a donar a instituciones benéficas el dinero que les pagó Gadaffi por ser sus bufones...
...Nadie me ve, y escribo agazapado: en según qué contextos personales e intransferibles he amado a Hitler (o como si lo hubiera amado), he sido antisemita (o como si lo hubiera sido), me he drogado, he hecho auténticas imbecilidades, como esperarte o engañarte... ...Si vieras mi historial de búsquedas en firefox me ruborizaría casi tanto como cuando vi a Camps firmando el documento anticorrupción en la convención mallorquina del PP... ...I need to run and go away...
Operator, number, please: It's been so many years Will she remember my old voice While I fight the tears? Hello, hello there, is this Martha? This is old Tom Frost, And I am calling long distance, Don't worry 'bout the cost. 'Cause it's been forty years or more, Now Martha please recall, Meet me out for coffee, Where we'll talk about it all.
Tom Waits
...Miras el teléfono, como en las películas. Miras el teléfono, miras el número apuntado en la servilleta del bar, imaginas los números escritos con carmín en el cristal de los espejos, esos números que tienen la suerte de disfrutar los personajes del cine. Repites el guión (Humphrey Bogart también tenía un guión y Glenn Ford abofeteando a Rita Hayworth, la traición de Rita Hayworth, los fotogramas, la vida)... ...Los paréntesis, las balas, lo lejano...
...Sembraste el aire de palabras que no debían haber traspasado el límite de tus labios. La consecuencia de eso suele ser esos pequeños huracanes en la taza del café, en los pliegues de la sábana, las puertas que se cierran o se abren... ...Los fotogramas, los juguetes, be carefull it's my heart, el piano de Bola de Nieve...
...Todavía sangro, pequeña, no me pidas que no sea un inconsciente, carabelas nada, músicas, sí, sangro, pequeña, como en esos spaghetti-westerns o esas películas de terror vintage, como si fueras una dulce y salvaje vampiresa que nunca se dejará domesticar... ...La música, el amor, los mordiscos, la baba, las pupilas, la yema de los dedos, lo tremendo, la sed...
...Lo importante es que no hagas el payaso: digo, me acicalo, me armo de valor, gomina, perfume, arma, valor, armarse de, acorazarse, acorazonarse... ...Y dejo de verme en el espejo, y te imagino como una trapecista o una lanzadora de cuchillos, y salgo, y miro el teléfono de reojo... ...Y espero... ...Y nada...
...Como los papeles despiadados que dejó desperdigados Marilyn, estas palabras estaban perdidas entre los bolsillos de mi abrigo negro: el abrigo negro con el que conocí a Mademoisselle Amsterdam, lleno de papelitos, billetes, posavasos, servilletas, repletos de palabras...
...Palabras acumuladas escritas con grafía veloz sobre la cama del hostal, o en una cafetería reconfortante y cálida y con música, mientras afuera suena la lluvia y la calle...
...El otoño y las hojas sobre los canales, sobre las aguas plácidas y quietas, sobre los patos, mi gorra calada, mi chaqueta abrochada hasta arriba, el frío calándome los huesos, tu cuerpo, tu esqueleto, el cigarrillo en la comisura de los labios, como si fuera un personaje secundario en una olvidada película de cine negro, con tranvías, y deseo, y golpes en el hígado... ...Me olvidé de todo: de los barcos en los canales, de las puntas titilantes de luz en las ventanas, de tus labios abiertos de par en par, olvidándome de todo, incluso de todo lo que más me preocupaba, ese cincel extraño que me golpea con fuerza la cabeza, que me entristece cuando llega noviembre, y te doy los buenos días en francés...
...Amsterdam sabe al Café Fontayne, en Niewmarkt, y sabe a ti, que has dejado frío el otro lado de la cama, por el que puedo rodar, por el que podría hacer una expedición por el desierto, por el que podría delimitar territorios fronterizos, organizar batallas memorables, definir estrategias militares tristes, como todas las estrategias militares y todos los inviernos y todas las ojeras y todos los temblores... ...Y sabe a Raymond Carver preguntándose por qué no bailas mientras bebes whisky y canturreas y te desnudas mientras me fotografías a través del espejo, mientras nos vamos marcando con esas huellas tan profundas...
...Un tipo entró en una librería, en Spui: llevaba una maleta que arrastraba escaleras arriba, con un ritmo pesado que hacía temblar las escaleras, iba empapado, el pelo rubio y unas gafitas redondas, y cuando llegó a la tercera planta se quedó mirando a la chica de la caja, vestida de negro, morena, con un lunar, y la chica, que le estaba cobrando un libro para niños a una señora francesa, se quedó mirándolo, se le dibujó una sonrisa, se apresuró a terminar con la francesa, salió del mostrador tras la caja registradora, sin ni siquiera darle la vuelta a la francesa, y se abrazó al chico, como si se colgara de él, como si la noche antes hubiera cometido el más atroz de los crímenes y él representara la más gloriosa de las coartadas... ...Mientras veía la escena, en la primera frase del libro que tenía entre las manos, un Horacio extrañamente angloparlante se preguntaba: Would I find La Maga?...
...Te veo, pero tú ¿qué ves?... ...Cuando ves a esos adolescentes italianos que se detienen y te señalan y se ríen, ¿qué ves?... ...Yo te veo bajo las luces rojas, veo tu cuerpo, casi todo tu cuerpo, y cuando me miras mirándote, en el escaparate, ¿a quién ves?... ...Estás ahí al alcance de mi mano, tu piel está ahí tras el cristal, con mi tarjeta de crédito, tu cuerpo, tu piel, los labios vaginales que adivino desnudos bajo tu ropa interior fluorescente, tus jugos, tu saliva, tus células, tu olor, tus movimientos tienen un valor en euros, son una atracción turística... ...¿A qué tiempo se remonta? ¿Quién, cuándo, cómo, puso sobre el vaivén de tus caderas el peso de buena parte del plan turístico de toda una ciudad, a quién se le ocurrió, qué bisabuela libertina que ahora yace sobre algún cementerio olvidado de las afueras hizo soñar con su piel a los marineros de la canción de Jacques Brel que todavía busco entre estas calles?... ...Recojo el beso que me lanzaste, me lo guardo, me guiñas, me buscas, me sonríes, como si todo fuera verdad, como recorrer tu cuerpo, estar en tu cuerpo, no dependiera de la tarjeta de crédito que ahora está perdida entre estos papeles...
...El cielo centroeuropeo, frío, cuchillo, oscilando entre todas las gamas que van del blanco al gris tormenta, de la niebla a las nubes, donde parece que fuera a diluirse todo en la tinta que yo no he malgastado todavía, como el semen denso, marchito y brutal de los abstemios y los castos... ...Sería un acontecimiento doloroso, digno de una de esas películas que giran en torno al fin del mundo, que estas aguas crecieran monstruosamente y la ciudad se sumergiera, y Amsterdam, como Venecia, se convirtiera en una ciudad fantasma sepultada por cerveza negra, y estas débiles, tranquilas, falsas, luces rojas...
...Sería tan doloroso como seguir husmeándote en el otro lado de la cama, de cualquier cama que haya servido para que nuestros cuerpos se entrelacen, pero eso, como siempre, es otra historia que terminó con el avión de regreso y con la voz de Tom Waits...
Miguel Ángel Maya Amsterdam, 28 octubre - 2 noviembre, 2010
(Dellat. melancholĭa, y este delgr. μελαγχολία, bilis negra).
1. f. Tristeza vaga, profunda, sosegada y permanente, nacida de causas físicas o morales, que hace que no encuentre quien la padece gusto ni diversión en nada.
2. f.Med. Monomanía en que dominan las afecciones morales tristes.
3. f.ant. Bilis negra o atrabilis.
...Me he ido de muchos sitios. Quiero decir, he llegado a muchos sitios, he empezado varias veces desde cero. Me apasiona llegar a un lugar donde nunca estuve antes: esa primera toma de contacto donde uno es una esponja que acaba de bajar de un tren... ...Pero también me he ido de muchos sitios...
...En estos días estoy especialmente melancólico porque se avecina ese momento de volver a meter en cajas esos objetos que ahora están en la buhardilla de la Calle Amor de Dios con Huertas en la que he pasado poco más de un año...
...Pero no es sólo eso: quiero decir, también dejo un poco Madrid, no definitivamente ni por mucho tiempo, pero sí psicológicamente, sí melancólicamente, sí lo dejo mudanzamente, como he dejado tantos sitios, como dejé Sevilla, como dejé Nápoles, como dejé los lugares donde fui feliz... ...Recuerdo cuando llegamos y empezamos desde cero, y recuerdo cómo fuimos descubriendo, poco a poco, la topografía de Madrid, nuestros lugares, los espacios que hicimos nuestros, cómo fuimos habitando las casas, las calles, los rincones...
...Ayer me levanté con la noticia de la muerte de Labordeta, y también por eso estoy melancólico. Cuando era chico, no sé por qué, lo adoraba, y una vez me dedicó un libro, y cuando me dio un beso me pinchó su barba, y, y, y...
...Después fuimos al Real de la Jara, el pueblo de mi padre, y cuando habíamos bebido mucho me llevó a la huerta donde vivía con sus abuelos y mi abuela...
...La casa ahora está completamente en ruinas: pero mi padre me fue enseñando los lugares que habían sido suyos, y su relato trabado por el alcohol era más poderoso que el presente: me enseñó la chimenea, la escalera que llevaba al doblado, su cuarto, la alberca donde estuvo apunto de ahogarse... ...El recuerdo de Madrid seguirá ahí, poderoso, con todo lo mío, mi piel y mis pupilas y mi biografía y mis músicas y mis pasos perdidos por el mundo, sí, pero lo verdaderamente terrible es el paso del tiempo: me recuerdo preparando este viaje de ida hace ahora cinco años, y parece que fue, literal y melancólicamente, ayer...
...El tiempo pasa, y como dijo el poeta, nos vamos poniendo technos... ...Vuelvo a Barcelona después de casi una década, y lo hago el día en que el tiempo se me hecha encima en forma de mi cumpleaños treinta y uno... ...Lo importante, dicen, es participar, así que ahora me tomo un gin-tonic mientras viene la brisa marítima y bochornosa de la Barceloneta con esas magníficas variaciones de la mula...
...Volví, porque tal vez sea un poco cobarde. Allí pasé varios días moviendo la cola como un perro feliz (tal vez no haya felicidad más completa que la felicidad de un perro que ladra y mueve la cola), olisqueando el salitre que impregnaba toda la isla hasta saturarla, y leí novelas atrasadas y bebí cerveza y mojitos, y no hice nada más, sólo poner atención a mis poros, a mi piel, a mi paladar, al oleaje y a las oscilaciones del viento, de las velas... ...Aquí me esperaban las ojeras del mar, el recibo del gas, la gorda de la esquina, y los obscenos fichajes del Madrid, el porno soft, y crecer y subir y bajar, y el otoño, el café, la rutina, y Tom Waits, y Edith Piaf, y volver a volver a empezar a volver a empezar a volver a empezar, demasiado lejos del mar, añorando su inmensidad misteriosa y azul y feroz, porque desde aquí dedico buena parte de mi tiempo a echar de menos el mar y el sur, y aquí me esperan las tijeras del sol, el asfalto, el smog, el perfume más caro, y el jazmín, y el caviar, y el reloj, el granizo, la ley, los disparos, el azul y el carbón, y el amor después del amor después del amor después del amor... que no es poco,y la última de las acometidas del Cabaret, mientras oigo cómo las gotas de lluvia golpean las ventanas mientras suena Frank Zappa... ...Algo es algo...
"Cuando relato mis trashumancias, mis caídas, mis delirios y mis secretas orgías, lo hago únicamente para detener, ya casi en el aire, dos o tres gritos bestiales, desgarrados gruñidos de caverna con los que podría más eficazmente decir lo que en verdad siento y lo que soy" Maqroll el Gaviero. (Álvaro Mutis)
PARANOICA FIERITA (Editorial Carpe Noctem, 2022)
TEXTOS ENGORDADOS Y OTRAS ESPECIES
Proyecto literario digital
CRIMINALMENTE BELLA (Editorial Alegoría, 2016)
(Edición y prólogo)
MONSIEUR WITNESS (2015-2016)
Proyecto literario digital
FALSA ANTOLOGÍA COMPLETA DE LOS POETAS INCENDIARIOS (Editorial Alegoría, 2014) *
(Edición y prólogo)
EL HOMBRE QUE DECÍA HABER SALVADO A REBECA B. (Editorial Alegoría, 2013)
ÚLTIMAS 2 HORAS Y 58 MINUTOS (Lengua de Trapo, 2008)
Últimas 2 horas y 58 minutos. Primera (o segunda) parte.
*
Últimas 2 horas y 58 minutos. Segunda (o primera) parte.
Nací el 2 de julio de 1978. Soy músico, escritor, viajero. Estudié en el Conservatorio de Sevilla. Me licencié en filosofía por la Universidad Oriental de Nápoles (Italia). He tocado todos los géneros literarios, incluido el curriculum vitae. Escribo novelas, relatos, poemas y guiones, compongo canciones y toco el piano. Mi espectáculo musical se llama Migue y el fabuloso trompetista invisible. He vivido en Alcorcón, Sevilla, Londres, La Habana, Ciudad de México, Bogotá, Buenos Aires, Nápoles y Madrid. Algunos de mis relatos han aparecido en antologías, revistas, fancines o rocambolescos folletines olvidados. Me gano la vida como buenamente puedo (casi siempre de forma legal). He publicado dos libros: "Últimas 2 horas y 58 minutos" y "El hombre que decía haber salvado a Rebeca B". Y he editado "Falsa antología completa de los poetas incendiarios". Para ser feliz me basta un piano, una playa desierta, buena compañía. Thelonious Monk ya inventó casi todo lo que se me ocurre. De mayor quiero ser Jacques Brel o Leonard Cohen.