miércoles, 4 de junio de 2014

LA FAMILIA FORTUNA Y EL REY DESNUDO


...Uno de los libros más bizarros, hilarantes y deliciosos que he leído nunca se titula La Familia Fortuna. Lo escribió Tulio Stella y lo publicó Lengua de Trapo en 2001. Está ambientado en una grotesca Mar del Plata y cuenta, aunque esto no es exactamente así, la historia de una estrambótica familia a lo largo de varios años...
...La Familia Real española es también curiosa y un poco rara. El Rey de España estaba desnudo. Mi percepción generalizada como Cuervo Ingenuo o Pobre Diablo es de un hastío generalizado hacia su figura, hacia su presencia, hacia su familia, como si nos hubiéramos saturado de él, de su hacer, de sus modos, como si hubiéramos descubierto el truco. La sensación que yo tengo con esta familia es, al contrario del relato que se nos fue contando de ella, la de una gente soberbia, prepotente, por encima del bien y del mal, opaca, muy opaca tanto en su vida diaria como desde el punto de vista financiero. Es una sensación, por supuesto, desde la lejanía, desde mi propio hastío... 
...Fuimos bombardeados durante mucho tiempo con esas coletillas innecesarias en las noticias referentes a La Familia: "La infanta Cristina, como cualquier ciudadano normal, se dirige a su puesto de trabajo". Ese "como cualquier ciudadano" solía ser innecesario toda vez que nos hacían creer que tenían que ganarse la vida. Como eran innecesarias hipérboles del tipo "con la humildad que le caracteriza", "haciendo gala de su natural simpatía" y otras frases por el estilo. Fue bochornoso verlos salir con un Wolkswagen Golf verde oscuro cuando salió el tema del Caso Noos, ¿quién aconsejaría a la pareja usar el viejo coche para salir frente a los periodistas? Porque hubo alguien que asesoró y les aconsejó que era lo mejor y ese alguien piensa además de los súbditos que somos absolutamente imbéciles. Y quizás lo seamos, o quizás los más papistas que el papa se equivocan y no lo seamos tanto y nos sintamos insultados cuando vemos la imagen del Wolkswagen Golf verde oscuro y lo relacionamos con el Caso Noos...
...Fuimos sometidos a una retórica rancia, a una narrativa idílica que nos contaban una historia épica construida con hipérboles y frases hechas, con medias verdades y con opacidad. A quienes no lo vivimos porque nacimos en democracia nos fueron contando un relato que no se podía cuestionar, que se convertía en una especie de dogma de fe colectivos. De este modo se nos contó, sin posibilidad de réplica, su papel durante la Transición, durante el intento de Golpe de Estado y una serie de historias que no podían ni contrastarse ni documentarse a través de fuentes o documentos que no estuvieran interesados en un determinado relato de todo aquello...
...Yo soy un tipo quisquilloso y es en los detalles, en los lapsus, donde encuentro los resquicios para colarme verdaderamente en las historias. Me interesan, además, los relatos colectivos: lo que una colectividad dice o lo que una colectividad calla, al unísono. El problema de la cacería en Botswana no sería tal si no fuera porque rompía no una imagen (días antes había mostrado su preocupación por el paro juvenil, creo recordar) sino de un relato colectivo. Lo de menos es que fuera un lunes, día laborable y demás, que estuviera con su amante. El problema es que eso nos mostró una forma de vida que no concordaba o no casaba con el relato que nos habían ido contando de él, con el relato colectivo que como ciudadanos nos habíamos creído y tragado sin posibilidad de réplica o de contraste...
...Es en los detalles y en los lapsus donde encuentro los resquicios para averiguar mentiras o verdades, y cuando durante la Pascua Militar El Rey se trabó repetidamente al leer el discurso, se nos dijo "había poca luz" (sic). Hasta entonces sólo habíamos tenido indicios, pero ese día encontramos una prueba: si era evidente que el rey se trababa al leer, que no era capaz de hacerlo, que le suponía un enorme esfuerzo, por lo que fuera, pero no era un trabarse de cuando uno lee en penumbra, ¿quién me aseguraba que no habían hecho lo mismo con el relato épico en el que protagonizaba la Transición o se oponía al intento de Golpe de Estado...
...Personalmente creo que El Rey desempeñó su papel en la Transición y se opuso al intento de Golpe de Estado, pero es una cuestión de fe, porque ese es el relato que se nos ha contado, igual que se nos dijo el día de la Pascua Militar que El Rey se trababa porque no había suficiente luz. Yo no sé, por ejemplo, si el rey lleva a cabo negocios privados cuando realiza un viaje oficial. No lo creo, pero no lo sé, y nunca tendremos modo de saberlo, como tampoco sabíamos que su amante vivía a pocos kilómetros del palacio de la Zarzuela o por qué a veces aparecía magullado por haberse golpeado sin querer con una puerta. Si la narrativa oficial me decía que el día de la Pascua Militar no había luz al leer cuando la propia realidad desmentía de forma contundente esa narrativa oficial ¿quién me dice que el rey no aparecía con el ojo morado por una pelea a altas horas de la madrugada en algún lugar infecto? No pasa nada si fuera así, todo el mundo ha estado en lugares infectos a altas horas de la madrugada, el problema es que ponerse el ojo morado abriendo una puerta en cumplimiento del deber por su país y sus súbditos no es lo mismo que darse de hostias con otro tipo en un bar nocturno. La narrativa cambia. El relato es otro...
...El Caso Noos empezó a salir con cuentagotas y, no sé si eso lo recordamos, pero se empezó negando. Lo empezó negando todo el mundo, la Casa Real, la Infanta, Urdangarin. Del principio del caso me llamó la atención, de nuevo, un detalle que pareció pasar desapercibido en prensa: que en 2006 el rey le había ordenado a su yerno que abandonara todo aquello. Para decir algo así uno debería suponer que sabe lo que pasa. Lo que me sorprendió de todo ello es que ese supuesto consejo del rey fue usado a favor del propio rey y no en contra...
...Al igual que mi querencia por lapsus y detalles, mis investigaciones e indagaciones periodísticas suelen partir, casi siempre, de una pregunta: ¿esto quién lo paga? Fue esa pregunta, por ejemplo, la que me llevó a ponerme a investigar el Caso Pasolini en 2004: ¿cómo Pino Pelosi, un chapero de la periferia romana de dieciséis años y que no tenía donde caerse muerto, pasó de estar representado por un abogado de oficio a ser representado por uno de los abogados más importantes del momento? ¿Quién pagaba a ese abogado? Bien, a día de hoy sigo buscando respuestas que tienen que ver con esa pregunta. Con lo fácil que debería ser responderla, me encuentro con que es imposible llegar a una respuesta. Por eso sé que ahí está parte de los secretos del caso...
...Supongamos que El Rey no conocía las nóminas de su hija y yerno, ni los precios del palacete que se habían comprado, que no preguntó cuando le dio un millón de euros a su hija. No tiene por qué conocer todo eso. Supongamos que no tiene por qué, ¿por qué le pidió a su yerno que abandonara aquella historia?...
...De todo el debate que se ha suscitado en estos días, me sorprende que se incida en las personas y no en los sistemas. La monarquía es un sistema en el que el Jefe del Estado viene impuesto por razones de sangre, familia, linaje, lo cual no sólo es anacrónico en pleno siglo XXI, sino también un sistema perverso...
...El relato unánime suele ser lo muy preparado que está el heredero para asumir la Jefatura del Estado. De nuevo, el relato y la narrativa nos habla de una persona ética y moralmente impecable, con alto sentido de estado, de la responsabilidad, del deber, vocación de servicio a sus súbditos, etcétera. Quizás sea así. No lo sé. Lo terrible de ello es que podría no ser así, y no estar preparado, y no tener sentido ni del estado, ni de la responsabilidad, ni ser ética y moralmente impecable, pero para heredar el trono basta estar el siguiente en la línea de sucesión, se esté o no se esté preparado, se tengan o no se tengan determinadas cualidades morales. El mismo relato de sencillez, de honradez, de impecabilidad moral, se nos ha estado haciendo hasta ahora de la Infanta Cristina y de su esposo, y hemos visto que no parecen ni tan sencillos, ni tan honrados, ni tan impecables ética y moralmente, ni con un especial sentido del deber, del estado, ni una gran vocación de servicio a sus súbditos. Más bien han demostrado todo lo contrario, y presuntamente han estado desviando el dinero de los contribuyentes, es decir, de los ciudadanos, es decir, de los súbditos de su padre y el de los próximos súbditos de su hermano, a sus propios bolsillos. Ellos son los séptimos en la línea de sucesión y, en caso de una terrible hecatombe, podrían ser ellos los Jefes del Estado de un país del que se han aprovechado presuntamente...
...Me extraña que se incida en las personas y no en el sistema perverso que permite, potencialmente, que eso sea así. En una monarquía o en una dictadura, el Jefe del Estado viene impuesto. En el caso de las monarquías y en Corea del Norte, es un título hereditario de padres a hijos por una cuestión familiar. En Cuba, desde 1959, el heredero "de facto" es el hermano de quien hasta ahora había sido Jefe del Estado hasta 2006. Yo preferiría vivir en un país donde, o bien el Jefe de Estado fuera elegido por los ciudadanos, o en su defecto, fuera en el Parlamento donde, por consenso, se eligiera a una persona con una probada trayectoria, vocación de servicio público, impecabilidad ética y moral, etcétera, etcétera, porque todos esos atributos ni vienen en los genes, ni en la sangre, ni en la leche que se mama, ni en el apellido, ni en el linaje, ni nos viene de familia. A las pruebas (también las judiciales) me remito...

Miguel Ángel Maya
4 de mayo de 2014

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miércoles, 28 de mayo de 2014

¿QUÉ, LUPE?




Trabajaba en la Guerrero, a pocas calles de la casa de Julián
y tenía 17 años y había perdido un hijo.
El recuerdo la hacía llorar en aquel cuarto del hotel Trébol,
espacioso y oscuro, con baño y bidet, el sitio ideal
para vivir durante algunos años. El sitio ideal para escribir
un libro de memorias apócrifas o un ramillete
de poemas de terror. Lupe
era delgada y tenía las piernas largas y manchadas
como los leopardos.
La primera vez ni siquiera tuve una erección:
tampoco esperaba tener una erección. Lupe habló de su vida
y de lo que para ella era la felicidad.
Al cabo de una semana nos volvimos a ver. La encontré
en una esquina junto a otras putitas adolescentes,
apoyada en los guardabarros de un viejo Cadillac.
Creo que nos alegramos de vernos. A partir de entonces
Lupe empezó a contarme cosas de su vida, a veces llorando,
a veces cogiendo, casi siempre desnudos en la cama,
mirando el cielorraso tomados de la mano.
Su hijo nació enfermo y Lupe prometió a la Virgen
que dejaría el oficio si su bebé se curaba.
Mantuvo la promesa un mes o dos y luego tuvo que volver.
Poco después su hijo murió y Lupe decía que la culpa
era suya por no cumplir con la Virgen.
La Virgen se llevó al angelito por una promesa no sostenida.
Ya no sabía qué decirle.
Me gustaban los niños, seguro,
pero aún faltaban muchos años para que supiera
lo que era tener un hijo.
Así que me quedaba callado y pensaba en lo extraño
que resultaba el silencio de aquel hotel.
O tenía las paredes muy gruesas o éramos los únicos ocupantes
o los demás no abrían la boca ni para gemir.
Era tan fácil manejar a Lupe y sentirte hombre
y sentirte desgraciado. Era fácil acompasarla
a tu ritmo y era fácil escucharla referir
las últimas películas de terror que había visto
en el cine Bucareli.
Sus piernas de leopardo se anudaban en mi cintura
y hundía su cabeza en mi pecho buscando mis pezones
o el latido de mi corazón.
Eso es lo que quiero chuparte, me dijo una noche.
¿Qué, Lupe? El corazón.

Roberto Bolaño

Miguel Ángel Maya
28 de mayo de 2014
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jueves, 22 de mayo de 2014

VOLVER A SOÑARSE




Me da pena pensar que algún día querré ver de nuevo este espacio,
tornar a este instante.
Me da pena soñarme rompiendo mis alas
contra muros que se alzan e impiden que pueda volver a encontrarme.
Estas ramas en flor que palpitan y rompen alegres
la apariencia tranquila del aire,
esas olas que mojan mis pies de crujiente hermosura,
el muchacho que guarda en su frente la luz de la tarde,
ese blanco pañuelo caído tal vez de unas manos,
cuando ya no esperaban que un beso de amor las rozase...
Me da pena mirar estas cosas, querer estas cosas,
guardar estas cosas. Me da pena soñarme volviendo a buscarlas, volviendo a buscarme,
poblando otra tarde como esta de ramas que guardé en mi alma,
aprendiendo en mí mismo que un sueño no puede volver otra vez a soñarse. 

José Hierro, "Luz de tarde", de Alegría

Miguel Ángel Maya
22 de mayo de 2014

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viernes, 16 de mayo de 2014

AMICO MIO






Per tutte le canzoni che avevamo ancora qui dentro, 
per tutte quelle che abbiamo vissuto, 
per la crepa del mio pianoforte 
e della nostra gola e dei nostri cuori, 
grazie, Claudio, amico.

Venètte da tanto luntano
nu furastiero,
nu furastiero...
Restaje 'ncantato do mare,
do sole e 'a luna,
nu furastiero...



Sergio Bruni, Na bruna



…Ayer por la tarde limpiaba las teclas del piano con un pañuelo húmedo, tecla a tecla. Y pasé mi mano por la cicatriz que dejaste en él cuando, bailando, en el pequeño escenario del Oh-la-lá, lo tiraste al suelo. Anoche me acordé de ti y sonreía con un nudo de emoción en la garganta. Es extraño el instinto. Es extraño recordarte al ver la huella que tu baile le dejó a mi piano y sentir un nudo de emoción en la garganta. Ayer te fuiste para siempre en Condofuri. Yo acariciaba la huella que tu baile dejó para siempre en este viejo piano y tú te ibas de aquí…

…La última vez que nos vimos fue en Nápoles, a principios del verano del 2009. Yo caminaba por Via Toledo, entré en la Galería y vi tu caballete. Me dio un vuelco en el estómago. Después hubo una época, no hace tanto, en que nos escribíamos mandándonos canciones por Facebook. Este verano estaba en Otranto, me dijeron que estabas en Condofuri. Se me pasó por la cabeza ir a verte de camino a Siena, pero no lo hice. Fui feliz en Condofuri. Fui feliz en aquella casa maravillosa con aquella gata recién parida, el fresco nocturno de la noche, los olores del campo, Cesárea Evora. Siempre tuve el presentimiento de que te irías para siempre en Condofuri…

…Desde la cicatriz de mi piano, el piano con el que tocaba en Via Roma, el piano con el que tocaba en el Oh-la-lá, donde después bailábamos, donde después bailabas, se me agolpan los recuerdos: se me agolpa la calidez y tu ternura, el pelo enmarañado cada vez más gris, tus pocas palabras, tu olor a tabaco y a sudor, tu whisky, tu forma de dibujar, tu extraña forma de bailar a medio camino entre un sirtaki ebrio. Cierro los ojos y te veo en Galleria Umberto I, veo tu caballete abandonado, colocado allí, y me recuerdo esperándote. Te veo dibujando, la cabeza enmarañada, la calma en tus gestos, el retratado sentado frente a ti, tú rodeado de gente. Te llamaban maestro, en Nápoles, donde respetan a los artistas porque saben que Nápoles se hizo de artistas antiguos. Nápoles está hecha también de los caparazones de los artistas callejeros antiguos, porque Nápoles es sus calles y porque sus calles están construidas por los rastros y muescas que le iba dejando gente maravillosa como tú. La canción de Maria era “Era di maggio”, la canción de todos era “Na bruna”, nuestra canción, la tuya y la mía, era “La malagueña”. Cierro los ojos, la canto, y te veo a ti, y recuerdo el sabor del vino de Don Giovannino, y abro los ojos y veo tus ojos brillantes, y veo a Martín, y veo a Wang, y veo a Iván, y veo a Maria, y veo a Manuel, y veo al quijotesco Diego, y veo a Don Giovannino. Ahora lloro y río acordándome de Kiro cantando “qué bonitos ojos tienes debajo de esas dos viejas” y te veo reírte, y me parece mentira que ya no estés, porque tu risa era demasiado poderosa, como tu presencia, como tu mundo, porque alguien tan poderoso parece que está a salvo de la muerte, y tú lo estabas…

…Nápoles se nos quedó a todos en la piel. Este verano tuve miedo de volver a encontrarme en sus calles, perdido, con todo mi pasado. En Nápoles fui brutalmente feliz gracias a la gente que me acunó. Y me acuerdo de ti como si esta fuera una pesadilla irreal de la que voy a despertar, y este verano veré tu caballete en el puerto de Ischia, frente a la enoteca de Raimondo, este verano cantaremos, hablaremos hasta el amanecer, te sentiré roncar en la tienda de al lado…

…Te recuerdo dibujando, te recuerdo riendo, nos recuerdo a todos da Don Giovannino, te recuerdo diciendo “señor gerente”, te recuerdo diciendo “no te das cuenta de nada”, te recuerdo bailando en el Mattone, con la sigaretta in bocca, recuerdo tu vaso de whisky, tu pelo despeinado en Ischia, tus dibujos en la casa de Condofuri, me acuerdo de Sierra Maestra, me acuerdo de Chichi Peralta, me acuerdo del Oh-la-lá, me acuerdo de esa felicidad, de mí llevando el teclado de un sitio a otro por la maltrecha Spaccanapoli, hecha de adoquines, me acuerdo de ti en casa de Iván, te recuerdo en casa de Adriano, tomando café a tu lado, tu “Miguel, che ti pigli?”, recuerdo tus preguntas, tus opiniones, tus palabras precisas. Me acuerdo de ti llamando a nuestra casa del Quartieri Spagnoli a las tantas, me acuerdo de ti duchándote a las 3 de la mañana. Me acuerdo de nosotros tres, tú, Martín y yo, nos recuerdo, nos recuerdo y casi se podría decir que nos toco a los tres con diez años menos, y me duele todo, me duele aquella felicidad y me duele que tú no estés y que tú hayas muerto porque tu corazón te ha dicho que ya basta, y veo en tu muro de Facebook la última canción de Chavela Vargas que colgaste, y recuerdo cuando yo hacía de mimo y me tiraron un petardo gli scugnizzi y en mi vestido plateado se abrió un boquete, y me acuerdo de ti diciendo “Che carino” la primera vez que me viste a medio desmaquillar, y te recuerdo en Piazza San Domenico, y te recuerdo caminando con el caballete a la espalda, y te recuerdo, y te recuerdo, y te recuerdo, y nos recuerdo, y todo es dolor, y no te vas, y siento que no hay extensión más grande que mi herida y que siento más tu muerte que mi vida y que no perdono a la muerte enamorada ni a la vida desatenta ni a la tierra ni a la nada…

…Pensé tantas, pero tantas veces, grabar “La malagueña” en el pequeño y rudimentario estudio que monté en casa, así, a capella, con palmas y silbidos, a la primera toma, junto a un vaso de ron, y mandártela para que pudieras escucharla tantas veces quisieras. Y no lo hice. Y ahora me dejas aquí, con “La malagueña” en mi maltrecha garganta hipocondríaca, desorientado, huérfano, preguntándome a quién se la canto yo, para qué, si al abrir los ojos no van a estar más los tuyos…

…Y paso la mano por la cicatriz de mi piano, y no, no puede ser, dai, maestro, no te has ido, non te ne sei andato davvero, amico mio, non è vero, non può essere vero…



 

Miguel Ángel Maya

15 de mayo de 2014

P.D. El dibujo es "Claudio", de Martín Elfman
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lunes, 12 de mayo de 2014

I DRANK IT, AND IT WAS GAYER


...Me agradeces el champagne. You drank it, and it was gayer. Te agradezco el terciopelo. Y Ella Fitzgerald y las teclas del piano y la sed...
...Thanks again. My best. Tu nombre. La poesía, arma o futuro, suciedad, Houdini, la huida, la sintaxis, el revuelo, el mar azul, el cielo azul, el otoño, el café, la rutina, el azul y el carbón, y Tom Waits y Edith Piaf. Ya sabes. Aquí estoy sola, con mis recuerdos, con mi gloria, como Norma Desmond, como ese guionista con los ojos abiertos mirando hacia el fondo de la piscina...
...En pleno origen del mundo, en el último resquicio de tus poros, que I drank them, and it was gayer...

Miguel Ángel Maya
12 de mayo de 2014
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miércoles, 7 de mayo de 2014

PEPÍN LEÓN PAYASO


...Se nos ha ido el Tío Pepe, el artista Pepín León, Pepín León Payaso, que se sobrepuso a lo que dejó la guerra enrolándose en un circo, inventándose clarinetes con los que matarnos de la risa, paraguas mágicos que se quedaban pegados entre sí, violines de los que podían salir ristras de chorizos y ratas de trapo, pianos trucados en los que el payaso tonto se quedaba atrapado con la cabeza fuera y sin embargo seguían sonando, tubas de las que salían chorros de agua. Se nos ha ido el Tío Pepe, currante, valiente, ejemplo, con su nariz de Charlie Rivel, con su magia, llevándose un pedacito de circo con él y dejándonos este desconcierto de mundo que él se empeñó en mejorar haciéndonos reír...

Miguel Ángel Maya
7 de mayo de 2014

P.D. La foto pertenece al archivo personal de Joaquín León Sánchez.
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domingo, 4 de mayo de 2014

NI ES CIELO NI ES AZUL


...A veces me acuerdo de cosas que tenía ya muy lejos, inalcanzables...
...Me acuerdo de las catacumbas de Nápoles, de las batallas y escaramuzas durante la Liberación de Italia. Me acuerdo de cuando iba al circo a ver a mis primos. Me acuerdo del circo desde las caravanas. Recuerdo a las trapecistas. Recuerdo las lentejuelas. Recuerdo el olor de los animales y las jaulas...
...Recuerdo el archipiélago de San Blas, al sur de Panamá, la soledad y la quietud de la noche bocarriba sobre la cubierta de un barco. Recuerdo los primeros pasos de una historia que sucede en un circo en el archipiélago de San Blas...
...El sol me rocía la piel como material incandescente. El mar empieza a acunarme. El cielo está bello y azul, aunque Adriana Valera me diga eso de «porque ese cielo azul que todos vemos, ni es cielo ni es azul, lástima grande que no sea verdad tanta belleza»...

Miguel Ángel Maya
4 de mayo de 2014

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miércoles, 30 de abril de 2014

SUEÑO FOGWILL

Teóricamente, podrá decirse que pensar e imaginar son, como autointerpretar el sueño durante el transcurso, formas de procesarlo de mala fe y arreglarlo para el consumo clínico. Pero cuando se ha abandonado cualquier propósito de conocimiento o de cura interesa más el goce del sueño que la producción de muestras para las biopsias del alma o del deseo.
Y nunca pude concebir forma alguna del goce que no integre los indispensables ejercicios de imaginar y de pensar. Lo mismo ocurre con escribir. Llamo a esto escribir.

Fogwill, La gran ventana de los sueños

Miguel Ángel Maya
30 de abril de 2014

viernes, 25 de abril de 2014

PRIPYIAT



Abandonar.
(Del fr. abandonner, y este del germ.*banna 'orden').
1. tr. Dejar, desamparar a alguien o algo.
2. tr. Dejar una ocupación, un intento, un derecho, etc., emprendido ya. En juegos y deportes, u. m. c. intr. Al tercer asalto, abandonó.
3. tr. Dejar un lugar, apartarse de él.
4. tr. Cesar de frecuentar o habitar un lugar.
5. tr. Apoyar, reclinar con dejadez. U. m. c. prnl.
6. tr. Entregar, confiar algo a una persona o cosa. U. m. c. prnl.
7. prnl. Dejarse dominar por afectos, pasiones o vicios.
8. prnl. Descuidar los intereses o las obligaciones.
9. prnl. Descuidar el aseo y la compostura.
10. prnl. Caer de ánimo, rendirse en las adversidades y contratiempos.

...De entre todos los lugares míticos en los que nunca he estado guardo con especial celo en mi futuro el centro mismo del abandono...
...A veces busco este lugar entre mis propias tinieblas. A veces sueño que estamos ahí y nos veo como una metáfora desolada. El pasado está ahí para rescatarlo o para volverlo grotesco. A veces soy demasiado duro con mis propias heridas y huyo...
...A veces no puedo escapar de las cicatrices y me enredo en esa maleza o me ahogo en ese pozo. A veces intuyo esa autobiografía a la que no llegan ni siquiera las palabras y los recuerdos de los demás, porque no estaban allí, porque se fueron, porque desertaron, porque se olvidaron de mí...
...De entre todos los lugares mitológicos en los que me gustaría morir, no en paz sino en plena guerra, en pleno fuego cruzado, no estamos ya nosotros, no queda ni una sola lágrima en la cantimplora ni un átomo de oxígeno en las mascarillas. No sirven ya estas palabras para explicarnos el mundo...

Miguel Ángel Maya
25 de abril de 2014

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martes, 22 de abril de 2014

LA LETTERA E LA METAFORA




«Sí, egregio editor, ha llegado la hora de decirle, con todo el respeto, que mientras continúe con este sistema de explotación integral de sus trabajadores, no podrá esperar de ellos un rendimiento superior a sus posibilidades. Hay una vida que hay que vivir, bicicletas que hay que montar, aceras que hay que pasear y puestas de sol que hay que disfrutar. En fin, la Naturaleza nos llama, egregio editor; y nosotros respondemos a su llamada»

(Cesare Pavese al editor Giulio Einaudi, después de que este último le encargase la edición de un manuscrito del prisionero Carlo Bini a cambio de seis cigarros puros que parece ser que Pavese llegó a recibir y que «Habiéndolos encontrado pésimos, me veo obligado a responderle que no puedo mantener un contrato iniciado bajo estos males auspicios»)

Miguel Ángel Maya
22 de abril de 2014
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sábado, 19 de abril de 2014

EL HIELO


...Ya estuve en la habitación de París con humo y jazz donde murió Rocamadour. Algún día, frente al pelotón de fusilamiento, también habré de recordarme de esa tarde remota en la que me llevaste a conocer el hielo...

Miguel Ángel Maya
19 de abril de 2014
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martes, 15 de abril de 2014

CRY


...En esta especie de estudio minucioso de la etimología de la crueldad y su reverso, el frío, suelo caminar alerta por las calles; suelo caminar atento a esa búsqueda, a esa palabra feroz que me arroje al infierno. Ya sabes...



...Te subes en Atocha. Te sientas enfrente. Más bien, me siento enfrente. Minifalda, leotardos, pasado. Presupongo. Me siento y me pongo a leer. Te miro de reojo. Miras tu propio reflejo por la ventana. Las ventanas en los túneles apenas nos devuelven nuestra imagen. Nadie esperaría otra cosa. Te miro de reojo y me doy cuenta de que estás llorando. Pongo cara de póker. Vuelvo al libro. Pero ya no puedo dejar de contemplar tu llanto. Intento buscar apresuradamente una llama, una veloz razón que drene ese llanto. No la encuentro. Pienso qué puedo darte de entre todo lo que llevo en mi mochila. No hay nada. Lo más cerca a una sonrisa es un plano del Musée d'Orsay. Sonrío sólo imaginándote dentro de las razones de tu llanto y viéndome, desconocido, sacando de su mochila un plano del Musée d'Orsay, como si eso fuera a...
...Pienso cómo hacer, pero te levantas, sin dejar de llorar, y te bajas del tren...
...Bajas. Yo me quedo en el tren. Vuelvo al libro. Pienso, una y otra vez, para qué, si no para drenar llantos desconocidos, llevo en la mochila un plano del Musée d'Orsary desde hace dos años...

Miguel Ángel Maya
15 de abril de 2014

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viernes, 11 de abril de 2014

ALBA


...Recorro las calles del amanecer de la ciudad...
...Camino hacia la estación, mochila a la espalda. Llevo en mi piel todas las veces que repetí exactamente esos mismos verbos: caminar mochila a la espalda por las entrañas de una ciudad mientras esta se despereza...
...La iconografía de la huida ha cambiado un poco en mí: antes imaginaba trenes como animales mitológicos. Nunca aviones. Ahora me imagino en mi Fiat Joplin, con la música adecuada, con el amanecer adecuado, acompañado de quien me quiere. A medida que mi cuerpo recuerda la sensación me digo que es una forma de óxido tener que recordar la felicidad: tus propios pasos en una ciudad fantasmagórica que empieza a iluminarse, que poco a poco se va llenando de gente, con los bares recién abiertos, con los primeros trenes de la mañana, los primeros barcos, el primer aliento, el primer café, el aire del principio de los tiempos...
...Recorro las calles y llego a un tren, mochila a la espalda en tiempos de trolley, y no puedo evitar sentir que la felicidad se parece a eso...

Miguel Ángel Maya
11 de abril de 2014

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sábado, 5 de abril de 2014

DETRÁS


...Se cierra el telón, o se abre, no importa. Me importa lo que hay detrás. Me importa la música que desprenden ciertas cosas. Me importa el olor. Descubro América. Descubro la pólvora. Descubro la Ley de la Relatividad. Descubro el horizonte. Los pesados barcos hacen equilibrios en esa línea frágil y ambigua entre el cielo y el mar. Aguzo la vista, olisqueo el salitre de la tarde. El mar pone las cosas en su sitio. Pone en su sitio el relato del pasado y el brutal e inhóspito futuro. Me estremezco. Es la piel, es la música, me digo. Es lo que hay detrás de cada evidencia, cada vez que la realidad chirría, cada vez que los datos se contradicen y entrechocan: pelotas de goma y deportaciones arbitrarias. Todo chirría y hace falta una suerte de oído absoluto para entresacar la música que subyace a esta película de serie b. Voy rescatando cuentos de la periferia de la historia. Malvivo. Busco detrás. Me conformo con que el mar siga poniendo las cosas en su sitio. «Tiñes mis días de fatal melancolía». Me conformo con la trapecista que se suicida en cada palabra. Y ahí me quedo...

Miguel Ángel Maya
5 de abril de 2014

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jueves, 27 de marzo de 2014

TOQUE DE QUEDA



...Nos vamos después del baile. Sobre el mar empieza a amanecer. La fiesta queda. La retina desanda los pasos. El cielo empieza a iluminarse. Las calles vacías donde se mezclan las idas con las vueltas. La sobriedad de los galápagos recién duchados y la ebriedad de las iguanas, los camaleones en retirada, la música renqueante, los pasos perdidos, el eco, la sed...
...Durante el resto de la semana veo cortometrajes. Ya empieza a oler a mar. Camino y huelo. Todo arde, pienso. Me acurruco en tu nuca. Todavía no disparo. Todavía susurro. Todavía desespero...
...Y el toque de queda. El tic tac. Tic. Tac...

Miguel Ángel Maya
27 de marzo de 2014

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martes, 18 de marzo de 2014

Y QUE NO SE ACOSTABAN PARA VER LAS ESTRELLAS


Cuando era niña
en la noche de París
veía yo desde Neully
la torre Eiffel
y creía que las luces
hacían feliz a la gente
y que no se acostaban
para ver a las estrellas
subir al cielo negro
Lloraba antes de dormirme
porque sentía el placer
venir con las estrellas
de la noche

Carmen Mondragón / Nahui Olin

Miguel Ángel Maya
18 de marzo de 2014

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domingo, 9 de marzo de 2014

FALSA ANTOLOGÍA COMPLETA DE LOS POETAS INCENDIARIOS



«Se podría decir que esta antología poética transcurre en un edificio abandonado de la Calle Moneda del DF que sufrió una metamorfosis que lo convirtió entre 2003 y 2008 en el centro de operaciones del Nuevo Incendiarismo y que se llamó Edificio Moneda; en una cinta transportadora de la Terminal 2 del Aeropuerto Internacional Benito Juárez de Ciudad de México; en el insalubre despacho de Ibrahím Bastiano al final de un pasillo del departamento de Estética de la Facultad de Filosofía de la Universidad Nacional Autónoma de México; y en la tienda de animales exóticos de la Calle Tacuba que estaba ubicada exactamente donde antes había estado durante décadas el mítico Cabaret La Condición, regentado por la no menos mítica Madame Tatanchourk».

Así empieza Falsa antología completa de los poetas incendiarios, la antología poética que coordiné en 2012 y que publicó la editorial guanajuatense Último Aliento a finales de ese año. Dentro de muy poco se reeditará en España. Y eso es algo que me hace feliz, aunque sólo sea por dar a conocer aquí a las poetisas Debrah Wycliffe y Sylvia Eleniak. Aunque sólo sea por honrar sus memorias. Aunque sólo sea por lo difícil que la tristeza hace que sea todo.

P.D. La fotografía es de Georges Paramon. La modelo que aparece en ella Aurélia Jarry. Será la portada del libro.

Miguel Ángel Maya
9 de marzo de 2014

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lunes, 3 de marzo de 2014

TRADIRE REBECA O L'UOMO CHE DICEVA DI AVER SALVATO REBECA B.




«Los labios de Rebeca B. son frío, acartonados y azules, sobre todo si el mar ha arrojado su cuerpo a la playa, y ella está inconsciente. No hay mucha diferencia entre un beso y un boca a boca, sólo que en el segundo caso su cuerpo está de este lado, pero lo más intangible de ella está adentrándose en los confines de aquello, y que ella vuelva o se quede enredada en esos confines depende de que mi aire llegue a sus pulmones en ese desesperado beso. Si uno está enamorado de Rebeca B., tal vez la única oportunidad que tiene de besarla es que la inercia del mar traiga su cuerpo desmayado hasta la arena de una playa en cuyo horizonte se ven las siluetas de los barcos petroleros más allá de la neblina. Una oportunidad entre un millón, supongo, pero fue la única que yo tuve»



…Hace años, no recuerdo cuántos, escribí esto. Sé que fue de noche. Sé que me desperté y lo escribí en el cuaderno donde escribo los sueños, para que no se me olviden. No sé si era un sueño o si se me ocurrió así, verbalizado y todo. Rebeca B. no se llamaba entonces Rebeca B. y yo no era todavía el hombre que decía haberla salvado, pero aquella noche lo escribí así, y después fue buscando acomodo como principio de algo: fue rebotando, fue desencajando, aquel sueño o amasijo de palabras en duermevela fue quedando relegado a nada, como muchas frases supuestamente memorables que se quedaron ahí, en un papelito que uno encuentra dentro de un cuaderno o un libro. Estas frases memorables que nunca llegan a nada son una metáfora. Supongo que el éxito de las redes sociales tienen que ver porque los trendic topic nos delatan y nos muestran cuánto formamos parte de una extraña manada. Cuando se produce una estampida rara vez sabemos dónde se encuentra el origen, simplemente vemos correr y nos ponemos a correr. ¿Por qué pienso esto? Supongo que porque me encuentro a menudo perdido, por lo mucho que a veces cuesta cada granito de arena, cada peldaño de la realidad que uno cocina a fuego lento, que uno manda al carajo por su cuenta, sin esperar nada a cambio, sin terminar de dar con el lugar al que quiere ir…

…Supongo que la escritura tiene que ver con esa libertad, pero los pequeños gestos de libertad son a veces patéticos, o conmovedores. Cuando la libertad es tan insignificante, cuando cada pequeño gesto es un mundo, uno se siente un poco salmón y un poco cansado…

…Ahora pienso en el pequeño hijo de Paco de Lucía recogiendo flores y dejándolas cuidadosamente en el féretro. Me pareció conmovedor, pero tampoco sé por qué de todas las imágenes del trendic topic Muerte+de+Paco+de+Lucía, del hastag #muertedePacodeLucía, del tema Muerte, con mayúsculas, no puedo quitarme de la cabeza a ese pequeño niño recopilando flores en sus manitas y el cuidado que ponía para que no se resbalaran del ataúd. Si alguna se caía, él volvía a ponerla encima. No podía dejar de seguirle los pasos al pequeño, desde la cámara de streaming que había puesto El País…


…Traducir es la traición que más me conmueve. El trasvase entre lenguas, los peajes que hay que ir pagando, el sacrificio que hay que ir haciendo ante cada elección, hacia dónde decidir, en prejuicio de qué lengua, de qué palabra, de qué sentido…

…La traducción creo que es mi topografía más incierta pero a la vez aquella en la que me siento más perdido y por lo tanto más alerta, más sensible, más feroz, menos ensimismado, más cómodo…

…La traición de Rebeca B. empieza así. Firma el ajuste de cuentas entre lenguas Andrea Pezzé. Yo me emociono porque creo que es en estas cosas donde está radicalmente lo que de verdad importa…


«Le labbra di Rebeca B. sono fredde, avvizzite e violacee, specialmente se il mare ha depositato il suo corpo sulla spiaggia, e lei è senza conoscenza. Non c’è molta differenza fra un bacio e una respirazione bocca a bocca, anche se nel secondo caso il corpo si trova da questa parte, mentre la parte più recondita dell’essere si sta addentrando nei confini dell’altra, e il fatto che lei torni o resti avvinghiata in quella frontiera, dipende dall’arrivo della mia aria nei suoi polmoni durante quel contatto disperato. Se uno è innamorato di Rebeca B., forse l’unica possibilità di baciarla dipende proprio dall’inerzia della corrente, in grado di spingere il suo corpo privo di sensi fino al bagnasciuga di una spiaggia da cui si vedono i contorni delle petroliere all’orizzonte aldilà della foschia. Una possibilità su un milione, suppongo, ma è anche l’unica che ho avuto».

Miguel Ángel Maya
3 de marzo de 2014

P.D. La fotografía pertenece a la contraportada de El hombre que decía haber salvado a Rebeca B. (Editorial Alegoría) y está pintada por Ana Maya.