lunes, 6 de diciembre de 2010

PERFECT DAY




...que puedo suicidarnos con romper una página.

Luis García Montero




...Si por mí fuera te habría vampirizado entera...
...Era el día perfecto: llevábamos días jugándonos el cielo de la boca, jugándonos al ratón y al gato, jugándonos la vida un poco, sólo un poco, la parte más efímera de la vida, quizás, la parte más alcóholica tal vez, la parte más cutánea, sí, esa es la palabra, cutánea: borra todas las demás palabras, quédate con esa...

...Antes de suicidarnos me gustaría que te quemaran en la boca una metralla de palabras, que todos esos pájaros que pían en tu pecho como pidiendo más se saciaran de una vez, con gusanos o con frases, lo mismo da...

...Estoy perdido en medio de una ficción que está a años luz de ti, que a tu vez estás a años luz de mí, como yo estoy a siglos luz de ti, pero en cierto modo siento que estamos en paz: quiero convertirme en vampiro y lamer cada resquicio de lo que tengas para darme o mendigarme. Cerrar las puertas y las tijeras y devorarte como en una canción de Djavan, o esperarte como en un bolero marchito y decadente, como una caja de música oxidada...

...Estoy a punto de romper una baraja, todo hierve ya, todo resplandece, todo tirita, todo tiene el color del vino y sabe a pólvora, como los labios que no se deben, que no se tienen que, que no habría que...

...Sólo contigo en llamas otro día más el día sería perfecto...




Miguel Ángel Maya
Sevilla, 6 diciembre, 2010

viernes, 3 de diciembre de 2010

Para Sybilla Cardinale

-Donc, tu m'aimes totalement...
-Oui, je t'aime totalement, tendrement et tragiquement...
-Moi aussi, Paul...





...Me pasan cosas muy raras...

...Anoche vi un capítulo de Six feet under en Cinetube. No sé por qué, cuando terminó, en vez de ver otro, metí en el buscador de la página Aquellos maravillosos años. Ya una vez lo hice y no había nada, pero ahora sí: estaban las dos primeras temporadas, y vi el primer capítulo, 1968...



...Ahora quería verlo con los ojos del guionista: los documentos word del disco duro repletos de escenas, letra courier, cuerpo 12, interlineado simple (tan distintos al times new roman, cuerpo 12, o al garamond, cuerpo 14, interlineado doble de la "literatura") demuestran que lo soy, o al menos eso creo, o eso me digo frente al espejo en mis particulares sueños de un seductor, mientras me afeito o me peino para atrás el pelo, y frunzo el ceño y digo "muñeca" y "nena" (palabras que jamás diría en la vida real, fuera de un fotograma o del baño) y repito para nadie diálogos de películas en blanco y negro...





...El caso es que no pude verlo más que con los ojos de quien veía Aquellos maravillosos años con once años, cuando Kevin Arnold tenía mi edad (mucha gente me decía que Kevin y yo nos parecíamos, incluso mi prima Ana, que quería ser actriz, y con quien yo soñaba ir a una ceremonia de los Oscar, porque cuando yo veía Aquellos maravillosos años decía que iba a ser director de cine, y daba por hecho que estaría nominado alguna vez)...

...En ese capítulo, Kevin y Wendy se dan el primer beso...
...El hermano de Wendy, a quien Kevin admira, acaba de morir en Vietnam, todo es raro, el mundo se derrumba y nosotros nos enamoramos, sólo que cuando yo vi esa escena todavía no había visto Casablanca, y tampoco había besado nunca, pero recuerdo que el corazón me latía de un modo extraño...
...Yo también quería que en mi primer beso sonara la música de Percy Sledge...
...Traté de recordar cómo era ver un primer beso sin haber besado, cómo era ver un primer beso de alguien que tiene tu misma edad, once años, mientras cenas con tu padre, tu madre y tu hermana...



...Mi primer beso no tuvo música de Percy Sledge, ni siquiera tuvo música...
...Lo di cuando ya había visto Casablanca. Ella se llamaba Silvia, y era de Castilleja de la Cuesta, y tenía trece años (uno y medio más que yo), yo estaba enamorado de ella, pero yo a ella no le gustaba...
...Me besó para darle celos al chico que le gustaba...
...Fue un beso torpe, en el que quise fingir que ya había besado antes, pero fue un beso sin música: yo sabía que ella lo hacía para darle celos a Jesús, aunque en realidad todavía no sabía que se podían hacer cosas para dar celos, por eso fue también un beso triste...
...Cuando terminó el beso, y ella me llevó de la mano a la fiesta, sabía que todo se había terminado: ella quería que él me viera aparecer de su mano, y a partir de ese momento todo iba a ser una danza sutil entre ellos dos y en la que yo no pintaba nada...
...No sabía que podía haber danzas sutiles en las que uno no pinta nada, pero al igual que cuando uno ve en la pantalla un primer beso sin haberlo dado, es capaz de darse cuenta de cuándo no pinta nada entre dos, aunque nunca haya sentido que no pinta nada...




...Ver cómo Silvia y Jesús se besaban al final del verano sí que me dio bien en el corazón, sin previo aviso, tan de pronto, disparando tan preciso...

...Después de ver el primer capítulo me puse a recordar: me acordé de cómo esperaba los martes para ver la serie, cuando regresaba del conservatorio, los martes tenía solfeo y piano, y cuando llegaba a casa era de noche, veía la serie mientras cenaba...

...Me acosté recordando besos torpes y sin músicas, recordando el primer beso en el que pinté algo, recordando el gol de Koeman a la Sampdoria, El Club de los poetas muertos, a Juan, mi profesor de literatura, del colegio que con doce años me dijo que yo sería escritor, y que murió de infarto la misma tarde que el Depor le ganó por 4-0 al Milan, yo estaba en Nápoles y me llamó mi padre para decírmelo...
...Yo había estado en marzo en Sevilla, y fuimos posponiendo una cita hasta que tuve que volver a Italia: quedamos en vernos después del verano, pero cuando llegué a Sevilla él ya no estaba...





...Y me di cuenta de que guardaba memoria de todos los primeros besos que di a aquellas personas que luego significaron algo en mi vida. Me acordaba de absolutamente todos los primeros besos, pero curiosamente no recordaba ni uno sólo de los últimos...
...Era como si el último beso todavía hubiera quedado pendiente en todas las bocas que he besado...
...Me acordaba perfectamente, en cambio, del último beso de Kevin y Wendy, del último capítulo, del final alucinante de Aquellos maravillosos años, cuando cuenta que ella se marchó a París y que no dejaron de escribirse durante ocho años, y que fue a esperarla al aeropuerto... con su mujer y su primer hijo. Entonces suena la voz de un niño que dice: "¿Vienes, papá?" y él dice, "Sí"...

...Lo raro de todo esto es que me he pasado la mañana recordando cosas, cosas sin importancia, desconexas unas de otras, y cuando me he terminado de afeitar, a mediodía (con mis poses de actor de cine en blanco y negro que dice "nena" y "muñeca"), cuando he ido a quitar el cacharrito que se pone en el sumidero para evitar que los pelos atasquen las tuberías, he visto que había un pequeño plastiquito adhesivo...
...Supuse que sería de una crema o algo, del cartelito de un bote, no sé, algo así, pero cuando lo he sacado del cacharrito he leído "Recuerdo"...
...Llevo todo el día pensando de dónde ha salido y qué hacía ahí, justo hoy, justo al afeitarme, justo después de haberle dicho "nena" al espejo en medio de esta amnesia de mis últimos besos...

...Sé que es inverosímil, pero juro que es verdad (aquí está escaneado)...


Miguel Ángel Maya
Sevilla, 3 diciembre, 2010

miércoles, 1 de diciembre de 2010

SIMBIOSIS



Así que déjame decirte
que entre lo malo y lo peor
no elijo nada
y sigo soñando

Juan Antonio Canta




...Hoy caminaba. Iba hacia la estación, y pensaba en la simbiosis...
...Se me ocurrió que cuando no hay deseo es la simbiosis lo que nos mueve. Saqué un papel y lo escribí, lo metí en uno de los bolsillos de la chaqueta, y no he vuelto a encontrarlo...
...La simbiosis, no el deseo, es lo que nos mueve: pensaba en las conjunciones para que una novela vea la luz, o para que las cosas sucedan... No sé, ahora mismo mi piano está en casa de mis padres y el piano que tenía en Madrid está en casa de mis abuelos en Madrid, y yo no tengo piano, y quería volver a tocar el piano porque hace muchos días que no lo toco, y pensaba en lo difícil que es a veces todo y en que todo es como esas fichas de dominó que caen, o como si esas fichas cayendo fueran algo terrible...
...Me revolvía las tripas lo que fui leyendo en El País durante todo el día, los papeles de Wikileaks, la defachatez de ministros y fiscales en el caso Couso, mientras iba escuchando en los auriculares "tan solamente creo en la belleza de tu cuerpo que se marchita al ritmo de la caja del reloj...




...Acabo de ver un documental sobre Bolaño...
...Es extraño cómo me identifico con él en los pasos vitales, y lo lejano que me siento de él ahora que está canonizado...
...Pero aun así hay como una especie de materia que me une a él, como si me reconociera en muchas de las cosas que le pasó...
...Me acuerdo cuando después de dos años dedicados a la tesi di laurea, leyendo sólo libros y ensayos que tenían que ver con Schoenberg y redactando la tesis sobre el movimiento...




...Recuerdo el día después, esa sensación de vacío: ya no tenía que irme a casa a escribir, a leer, ahora tenía Nápoles para mí solo. Tenía Nápoles para resolver cómo solucionar el hecho de que me estuviera enamorando de otra persona...
...Y tenía la biblioteca del Instituto Cervantes toda para mí...
...Desde entonces adoro las bibliotecas del Instituto Cervantes, y nunca agradeceré lo suficiente las horas de lectura (en Nápoles leí desde las Cartas de Relación de Hernán Cortés hasta algunos tomos de la enciclopedia taurina El Cossio...




...Pasé los siguientes meses leyendo libros...
...Trabajaba en un Centro de Internet en Via Pignatelli, y allí devoré Los detectives salvajes...
...Yo tenía veintiseis años, y recuerdo que nunca, hasta entonces, había tenido conciencia sobre el paso del tiempo, sobre lo que es verdaderamente una biografía: Los detectives salvajes hablaba de gente que empezaba la novela siendo mucho más joven que yo, luego se volvían contemporáneos, y luego se hacían viejos, más viejos de lo que yo soy ahora...
...Al poco de descubrir a Bolaño, quiero decir, cinco meses después de haber devorado todo lo que tenía que ver con él, murió...
...Creo que fue ahí cuando el tiempo me cayó como un jarro de agua fría, cuando supe que todo termina...
...Lo demás es espionaje o simbiosis...
...Y en el mejor de los casos, el más improbable, deseo...

Miguel Ángel Maya
Sevilla, 1 diciembre, 2010

domingo, 28 de noviembre de 2010

MAILER DAEMON




...y luego hicimos
El amor tres veces. La primera se vino dentro de mí,
La segunda se vino en mi boca y la tercera, apenas un hilo
De agua, un corto hilo de pescar, entre mis pechos. Y todo
En dos horas, dijo Lisa. Las dos peores horas de mi vida,
Dije desde el otro lado del teléfono.

Roberto Bolaño




...Buscando otras cosas en los lugares más recónditos del ordenador he encontrado cosas que no esperaba...

...Me he encontrado ficciones y fotografías que creí haber destruido hace mucho tiempo: he encontrado cartas (¿cuándo empecé a escribir cartas en el ordenador?), he encontrado una muñeca desmadejada, he encontrado cuentos que escribía cuando te miraba dormir, he encontrado restos de conversaciones en messenger, no sabía que había guardado ciertas conversaciones en messenger...




...Hubo una vez en que eso sucedía: once upon a time, c'era una volta, il etait une fois...
...Había una vez una chica que llegó de Oslo y se estableció en París, allí conoció un hombre que...
...Así empieza la historia que Ilsa le cuenta a Rick en el café apagado. Así terminan muchas de mis historias, nuchas de las historias que habían quedado atrapadas en el abismo del disco duro del ordenador: hay demasiado desorden en esas palabras, algunas son demasiado crudas, otras son demasiado estúpidas, otras no tienen sentido, otras son historias bonsai que seguro que habían sido escritas para que formaran parte de algo y se quedaron en nada...





...En el disco duro hay restos del naufragio, hay islas del tesoro, hay músicas y descripciones de músicas. Hay una historia de cuando tú vivías en París (te hablo ahora como si fueras a leer esto, como si supiera exactamente la altitud y la latitud en la que te encuentras y como si supiera que desde ese punto exacto del mundo leyeras este blog), de la noche que pasamos a oscuras escuchando discos de vinilo de funky, como si fuéramos miembros del club de la serpiente y hubiéramos invadido la casa del pobre Morelli...

...Hay otra historia de cuando fui a buscarte a Rosario, desde Buenos Aires, y me presenté en aquella clase de teatro, donde tal vez habría alguien que te conociera que tal vez me dijera algo de ti, o de cuando queríamos ser los protagonistas de Boquitas Pintadas, y cada beso tuyo era el beso de la mujer araña, y escribíamos largas conversaciones...

...Es curioso que la última modificación de ese documento sea del 17/3/2005 y todavía encuentre restos de él en algunas de las ficciones con las que me estoy peleando ahora...



...Hay incluso una historia que cuenta lo que empecé a sentir cuando las únicas respuestas que recibía de tu correo electrónico venían precedidas por un MAILER-DAEMON, o el Señor Mailer Daemon, como yo lo llamaba, y a quien me imaginaba con sombrero y gabardina, como un esbirro torpe de Marlowe, y que me decía: Sorry, we were unable to deliver your message to the following address, como si fuera un estúpido gángster cuyo cometido era interceptar la correspondencia entre un tipo que dice ne me quitte pas a alguien que se está limando las uñas mientras ve una película...

...Todas las historias, menos la de Mister Mailer Daemon, están ahora en la papelera del escritorio: el sistema acaba de preguntarme si deseo eliminar los 47 elementos...
...El Señor Daemon acaba de subirse a su Airflow negro. Va armado...
...¿Deseo guardar los cambios efectuados en documento?...

Miguel Ángel Maya
Sevilla, 28 noviembre, 2010

jueves, 25 de noviembre de 2010

¡TE HE ESCRITO UN GUIÓN DE CINE!




...y es una pena, la verdad
porque sería algo inefable
cambiar la torpe realidad
y ser o Borges o bailable.

Javier Krahe




...He preferido no elegir...
...Te lo quise decir anoche, cuando desapareciste de mi vista, cuando el portazo, cuando cruzabas la calle y te miraba, cuando tú no me veías...
...No quiero ser o Borges o bailable, sólo quiero bailar y verte bailar...
...Te he escrito un guión de cine, y no se hable más...
...Te dije que yo quería ser tu voyeur y que nos perdiéramos en un fotograma. Te dije que eligieras tú la escena, que me daba igual si querías un crimen o una escena de cama, que me daba igual si querías una escena por la que yo me jugara la vida o una de esas que se escriben como si estuviera distraido y conociera todos los mecanismos, todos los resortes de la trama, como si fuera un maquinista y llevara una locomotora por un desierto...





...Te lo dije. Te dije que escribía guiones de cine, y que no era verdad eso de que lo que más morbo me daba, lo que de verdad me ponía, eran "las" personajes de novela...
...El último personaje de novela por el que sé que perdería la cabeza fue Olga Orlov, en Llámame Brooklyn...
...Yo mismo me hubiera jugado la vida como Gaal Ackerman porque ella volviera conmigo, porque ella se hubiera quedado alguna vez conmigo. Yo mismo habría reescrito una y otra vez la novela que Ackerman no pudo terminar porque yo también la vi a Olga bajando de un autobús, lanzando una maleta al suelo, con ojeras, con una minifalda vaquera y sin bragas, yo también la habría seguido, como un tembloroso pornógrafo, yo también habría bailado al son de su violín, yo también bebería hasta caerme sabiendo que se había casado con ese tipo que... Yo también...
...Yo también me arrodillaría otra vez por ti, por eso te he escrito un guión de cine...





...Para que de nuestras bocas salgan besos con música o para que cuando seas una desconocida en la barra de un bar y te de fuego y me preguntes si nos conocemos de algo, yo pueda decirte que salías en los sueños de un amigo mío, o para que cuando vuelvas te pida que me mientas y me digas que me has estado esperando todo este tiempo y tú me digas que me has estado esperando todo este tiempo, o para que me cuentes cómo por qué de todos los bares del mundo tuviste que aparecer precisamente en el mío...





...Te dije que deberíamos encontrarnos en un tren. Te dije que la música era importante, que un beso sin música no vale, por mucho que los del dogma abominen de la música. Empecé guiones a mansalva, todos para ti: guiones de largometraje mientras miraba tu espalda mientras dormías mientras yo escribía guiones de comedia romántica mientras te miraba beberte un batido mientras me mirabas sonriendo mientras escribía guiones de un cortometraje donde eras una actriz con flequillito como todas las jóvenes actrices madrileñas de cortometrajes y caminabas por Malasaña mientras yo escribía guiones de cine negro donde eras el cuerpo del delito que yo velaba mientras llegaba el detective en un coche negro mientras escribía velándote guiones de comedia, como si me creyera Billy Wilder, como si no hubiera habido un crimen en la escena, como si yo no estuviera perdido en un fotograma terrible...





...Te he escrito un guión de cine...
...En él eres Ava Gardner en Puerto Vallarta, borracha, imperfecta y golfa, bañándote en la playa al amanecer con dos desconocidos a los que doblas la edad. Eres Claudia Cardinale, y eres los ojos de Claudia Cardinale mirándote mirarme en el espejo mientras te escribo un guión de cine donde eres la Dama de Shanghai, donde eres todas las actrices en blanco y negro, donde eres todas las actrices porno del mundo, todas las actrices de cine mudo del mundo, todas las actrices mediocres que ahora yacen en el olvido, eres todas las mujeres que soñé, eres todos los fotogramas con besos que se han rodado en el mundo, eres la censura y la libertad, eres una puta y una beata, me amas y me odias, como si fueras Gilda y yo fuera Glenn Ford y me dieras una bofetada y luego un beso, y rodáramos la escena una y otra vez hasta desfallecer...





...Yo soy como Borges, ciego y patoso, y estoy a años luz de Borges, y aprendo a bailar y escribo un guión de cine que se convierta en una piscina, como la piscina de Finca Vigía donde Ava Gardner se bañaba desnuda mientras Papá Hemingway pulía la punta de su iceberg, y echaba las lascas de hielo en el ron, para que siempre se mantuviera frío, en ese abismo tembloroso que iba desde la punta de su pluma al folio en blanco, mientras miraba de reojo la piel de Ava, que no sabía nada de terremotos ni temía las páginas en blanco...
...Hemingway tuvo el enorme privilegio o sueño de contemplar la piel de Ava Gardner en color carne, fue testigo de contemplar cómo las células de su piel y las huellas de la vida bailaban un vals con el reloj, o perdían una batalla contra el reloj, o jugaban al azar con armas de fuego cargadas, o envejecía injustamente...





...Te he escrito un guión de cine para que nos perdamos en un fotograma, para que veas que hago lo que puedo, que yo sé que me falta encanto y elegancia para ser Vittorio Gassman, para susurrarte poemas de Cesare Pavese al oido, para derretirte mientras fumo y te digo que vendrá la muerte y tendrá tus ojos, esa muerte que nos persigue de la mañana a la noche, insomne, sorda, como un remordimiento viejo o un vicio absurdo, y tener siempre el mechero a mano cuando me pidas fuego, y ponerme el sombrero, y no llamarte nunca a las tres de la mañana ni escribirte entradas en un blog, como un pornógrafo o un pobre diablo...




...Te he escrito un guión de cine donde no aparece ni una sola vez tu nombre...
...No te imaginas cuántas escenas censurarían si estos fueran otros tiempos y tú no te hubieras ido dando un portazo, quién sabe pensando qué, como si nadie te hubiera domesticado todavía...





Miguel Ángel Maya
Sevilla, 25 noviembre, 2010
*

miércoles, 24 de noviembre de 2010

DOS DE CORAZONES




Aunque sé que no eres ninguna maravilla
me lo juego todo al dos de corazones

Ariel Rot




...Ayer caminaba por la ciudad bajo la lluvia. Dicho así parecería que caminaba sin una razón aparente, sin un motivo, pero eso no importa. El hecho es que caminaba bajo la lluvia, sin sombrero ni gorra, sin paraguas, y la lluvia me daba en la cara...

...Siempre que llueve recuerdo momentos con lluvia, como si los momentos con lluvia fueran un sedimento en mi pasado, como si ese sedimento se volviera más fértil cada vez que

...No me pasa con casi ninguna otra cosa: los besos, por ejemplo, un beso no me recuerda a otro salvo que sea un beso después de años, y entonces sí, irremediablemente los besos parecen estar unidos por un ancla o por una materia a los besos de hace años...





...La lluvia en cambio es otra cosa: la lluvia es probablemente lo que da sentido a mi biografía, es como ese ingrediente que sirve para conjuntar o armonizar a los demás...
...Esto lo pensaba mientras caminaba, ayer, bajo la lluvia, y recorría la ciudad, y las gotas resbalaban por mi rostro, y entonces, por el Puente de la Carne vi naipes, vi naipes mojados, blandos por la lluvia, esparcidos por el suelo...

...Me acordé entonces de que cuando vivía en Nápoles casi siempre que salía me encontraba algún naipe. Nunca supe por qué los adoquines de Nápoles están llenos de naipes, y me sorprendió que ayer, justo ayer, que pensaba en la lluvia como sedimento mientras caminaba, me encontrara el suelo lleno de naipes...







...Los naipes que están en el suelo, suelen guardar historias apasionantes...
...Para empezar, antes de estar en el suelo, estuvieron, casi con toda seguridad, en un bolsillo o en un bolso, con lo que eso conlleva...

...De todos los naipes que encontré en Nápoles recuerdo especialmente uno que encontré entre las piedras del lungomare frente al Castel dell'Ovo: estaba marcado con un beso de carmín perfecto, como en las películas. Era un tres de corazones. En su reverso estaba escrito con bolígrafo lo siguiente: "poverino" (pobrecito)...
...Ni siquiera sé qué tipo de crimen escondía...

Miguel Ángel Maya
Sevilla, 24 noviembre 2010

domingo, 21 de noviembre de 2010

SOUVENIR




[...] Que este vaso de vino oscuro o blanco,
de ginebra o de ron o lo que sea
—ginebra y cerveza, por ejemplo—
que es como la infancia, y no es
huida, ni evasión, ni sueño
sino la única vida real y todo lo posible
y agarro de nuevo la copa como el cuello de la vida y cuento
a algún ser que es probable que esté
ahí la vida de los dioses
y unos días soy Caín, y otros
un jugador de poker que bebe whisky perfectamente y otros
un cazador de dotes que por otra parte he sido
pero lo mío es como en «Dulce pájaro de juventud»
un cazador de dotes hermoso y alcohólico, y otros días,
un asesino tímido y psicótico, y otros
alguien que ha muerto quién sabe hace cuánto,
en qué ciudad, entre marineros ebrios. Algunos me
recuerdan, dicen
con la copa en la mano, hablando mucho,
hablando para poder existir de que
no hay nada mejor que decirse
a sí mismo una proposición de Wittgenstein mientras sube
la marea del vino en la sangre y el alma.
O bien alguien perdido en las galerías del espejo
buscando a su Novia. Y otras veces
soy Abel que tiene un plan perfecto
para rescatar la vida y restaurar a los hombres
y también a veces lloro por no ser un esclavo
negro en el sur, llorando
entre las plantaciones!
Es tan bella la ruina, tan profunda
sé todos sus colores y es
como una sinfonía la música del acabamiento,
como música que tocan en el más allá,
y ya no tengo sangre en las venas, sino alcohol,
tengo sangre en los ojos de borracho
y el alma invadida de sangre como de una vomitona,
y vomito el alma por las mañanas,
después de pasar toda la noche jurando
frente a una muñeca de goma que existe Dios. [...]

La canción del crupier del Mississipi

Leopoldo María Panero





...El inventario, todavía, es tan breve, que ni siquiera le he puesto un nombre...
...La habitación tiene todavía el aire provisional de las fiestas que se prolongan inútilmente hasta el alba, cuando ya no hay nada detrás de la noche...

...Sobre la mesa están los libros que me traje de Lengua de Trapo la última vez: Celacanto y Nada es crucial; y está también Carver, y está Non si muore tutte le mattine, de Vinicio Capossela, y El secreto de Joe Gould, de Joseph Mitchell. Están sobre una carpeta verde, junto a un calendario de la liga de fútbol, y una carta de Raquel Meller, y un folio con diálogos, y cinta aislante blanca, y un móvil que acaba de recibir un mensaje de alguien que me espera, y un billete de metro, y folios, y una taza de café, y los auriculares que acabo de ponerme mientras escribo Regina Spektor en Spotify, y leo la crónica del Barça de anoche y el cursor está en algún lugar impreciso de las últimas páginas del documento word...
...Frente a mí están las cajas con libros. Los libros son un ancla. Sólo cuando los libros están desperdigados y libres en un espacio, se puede decir que ese espacio no va a salir volando de un momento a otro...
...Sólo los libros guardan el equilibrio, mantienen la fuerza de la gravedad de la habitación: sólo ellos me indican como un síntoma cuánto tiempo permaneceré entre estas cuatro paredes...




...Luego está el tercer café de la mañana, las ojeras, las apenas cinco horas de sueño, el despertador con los primeros acordes de I got the blues, las enésimas correcciones de la novela, la espera inútil de las ilustraciones, las inútiles esperas o resacas por esas más de trescientas páginas que no tienen la más mínima importancia, que no tienen el más mínimo lugar en el mundo, una cantidad de palabras que son como pasarse la noche jurándole a una muñeca de goma que Dios existe, que son como el más inofensivos de los gestos, como el más aterrador de los silencios, como la más brutal de las indiferencias...
...Un simple souvenir perdido en todas las canciones que quisiera haber escrito...
...Sí, espera, que ahora mismo voy a despertarte como si ahora fuera la más feliz de las mañanas del mundo...

Miguel Ángel Maya
Sevilla, 21 noviembre, 2010

P.D. Las fotos son de la cinefilia facebookiana de Ingrid Guardiola

jueves, 18 de noviembre de 2010

EL ORIGEN DEL MUNDO

Para Lara




Dejarás atrás las imágenes del dolor y del laberinto
y olvidarás.
Pero en aquel tiempo crecer hubiera sido un crimen.
Estoy aquí, dije, con los perros románticos
Y aquí me voy a quedar.


Roberto Bolaño





...Da igual que sea el día desembarco de Normandía, o el día Chernóbil o el día Nagasaki o, cómo no, el día juicio Núremberg. Cuando tus ojos se cerraron y el mundo siguió andando, cuando tus labios se abren, cuando... y el mundo girando. Siempre fue así, desde que los tangos existen, desde que dos monos se pusieron a entrechocar las palmas de las manos o las piedras en alguna remota era fría y lejana...

...Y sin embargo se mueve, dirían los gatos sentimentales o los perros románticos, sin mirar atrás, como si el tiempo no fuera demoledor ni rítmico ni irremediable, ni aunque sintieran un vuelco de lava en el estómago, ni aunque se vieran rodeados de música brutal o de huracanes...




...El origen del mundo está en la primera música, habría que ser ciego para no verlo. Habría que ser estúpido para no darse cuenta, y sin embargo nos cuestan los ritmos, porque no bailamos, malditos, porque somos patosos cuando se trata de latidos, porque nos empeñamos en cubrir de palabras cada entrechocar casual de bolas incandescentes, sin atender al ritmo: siempre fue igual: los ritmos, las mareas, el ritmo, la marea, la música, en definitiva, el grito, el salitre, pero ni una sola palabra, ni una sola interferencia, sólo ladridos de perros románticos y desesperados...


...El origen del mundo no tiene una sola palabra memorable entre sus crónicas, sólo músicas, sólo mordiscos, sólo sangre, sólo ritmo acompasado, y lo demás es basura o metáforas o platonismo barato de plató, y esa ñoña línea falsa separando cuerpo y alma, razón y psique, grito y logos, palabra y música...

...Yo no asistí al origen del mundo, y cada vez me siento más torpe en el mundo y entre palabras, cada vez me cuesta más verbalizar que cuando te miro a los ojos las palabras son artefactos incómodos, recipientes vacíos, movimientos destensados de una huella que no alcanzo a oír ya...





...Yo no asistí nunca al origen del mundo, y cada vez me siento más torpe en él y entre palabras, cada vez me cuesta más verbalizar que cuando te miro a los ojos las palabras son artefactos incómodos, recipientes vacíos, movimientos destensados de una huella que no alcanzo a oír ya...

...Yo no sé ni lo que es la música ni cuánta dinamita son capaces de soportar las palabras, por eso sólo dejo llevarme por las mareas, por esos latidos que van armados, por esos kamikazes del ritmo...
...No sé en qué palabra saturada o dinamitada cabe un útero en cuyo interior se gesta rítmicamente el origen del mundo después de un movimiento acompasado y de la más brutal de las músicas...
...Por eso las palabras sólo radiografían los restos del naufragio...
...Sólo esa es su pobre pólvora...

Miguel Ángel Maya
Sevilla, 18 noviembre, 2010

domingo, 14 de noviembre de 2010

TENDERLY




...Nada tiene que ver la trompeta de Chet Baker, ni los demás trompetistas invisibles, ni la lluvia que ahora golpea los cristales de la ventana, aunque la ventana esté en el sur, aunque sea domingo...
...Nada tiene que ver con que me pases el humo de pulmón a pulmón, y luego cierres los ojos y te acurruques en algún lugar donde yo no puedo verte, aunque sea entrelazándote a mí...





...Decidí que las marcas en mi cuello habían pasado desapercibidas, y que el gin-tonic derramado no era más que una mala jugada del azar, que bastaba soñar, sumirse en un profundo sueño del que me negaría a despertar si no era agarrado a un clavo ardiendo, o escribiendo poesía, o desnudándote, sinónimos redundantes: clavo ardiendo, escribir poesía, desnudarte...



...No, te dije, ya no escribo, ya no me juego la vida...
...Después me enteré de que el corazón de Berlanga había dejado de latir, y me acordé de esa foto que le hice a Marilyn en una piscina, mientras ella bebía y soñaba, y mientras yo soñaba con sus labios ella estaba a años luz de los míos...
...Es curioso cómo en cuestiones de labios, las fórmulas espacio-temporales se convierten en delirios inexplicables y absurdos: pueden estar a milímetros, y sin embargo están a años luz...
...Quien habla en tercera persona habla en segunda. Quien dice Marilyn dice M., y esa inicial esconde secretos y años luces varios, ¿te acuerdas de cuando te soñaba en la piscina, y te fotografiaba en la piscina, y cerrabas los ojos y te ibas volando?...




...¿Te acuerdas cuando nos quedamos solos en aquella habitación de hotel, y sonó el teléfono, y yo no había terminado de lamer toda tu espalda?...

...¿Te acuerdas de cómo te giraste y disparaste aquellas palabras que quedaron entre las sábanas? ¿Te acuerdas que yo te había dicho que me mintieras al menos un poco, pero tú decidiste que no, que mejor que mentir es el fuego a discrección?...




...Y luego te quedaste dormida, a años luz, sobre las palabras que habías disparado, que quedaron aplastadas en el colchón, en las sábanas, que habían quedado marcadas por el sudor desconcertado y doloroso...
...Y yo me quedé despierto, mirándote, a años luz, oliéndolo todo...
...Sí, es cierto, te dije que no lo escribiría, pero ahora estoy abriendo las cajas y me he acordado de aquello...
...Además, ahora puedo decírtelo porque tú me disparaste: te mentí al decirte que ya no escribía, las marcas de mi cuello lo demuestran...



Miguel Ángel Maya
Sevilla, 14 noviembre, 2010

jueves, 11 de noviembre de 2010




...¿Qué hacía allí anoche un músico como yo?...
...Todo daba vueltas: las palabras caen como si se tratara de un bombardeo, a veces tienen música, raras veces, a veces entrechocan entre sí como si un loco hubiera liberado millones de canicas de una jaula muda...





...Me gustan las distancias cortas...
...Las distancias largas se parecen demasiado a una trinchera o a una coartada: sólo me gustan en los trenes que se pierden en la noche, que se difuminan...
...Anoche era un músico que se había olvidado de bailar. Lo sé. Sé que parecía ese theorós de las fiestas dionisíacas que observaba cómo los demás se adentraban en territorios escabrosos y perdían la conciencia y resucitaban...



...Era como si tuviera un secreto infalible, pero que mantenía oculto como si tuviera un animalillo indefenso en el bolsillo...
...Hace dos noches estuve tomando vinos con Monsieur Bardot: me contó el secreto de Joe Gould, ese tipo que zascandileaba por Bowery Street (Nueva York) que se había propuesto escribir la Historia oral de nuestro tiempo, y lo demás se la sudaba...



...Mi secreto era mucho más mediocre que el del célebre indigente perdido en Nueva York, pero más simple, más alcohólico, más torpe, más cínico...

...En una mesa alguien se pinta los labios, alguien se ajusta las medias, alguien se mete una raya en el baño, alguien discute, se mira, se guiña, explica qué quiso decir...

...Mi secreto esconde un as en la manga que solo (de soledad) o sólo (adverbio) me digo mirándome al espejo: esto no le importa a nadie: el mundo gira y a nadie le importa si escribes o no escribes, a nadie le importa el documento word que está inmediatamente detrás, impaciente, tras la página de blogger. A nadie le importan que los documentos word estén rerpletos de flúor, de plástico o de líquidos corporales. Después de jugarse la vida o de escribir limándose las uñas, cuando el documento word dormita en un rincón del disco duro, lo que queda es silencio...



...Y sólo debería importarnos la maravilla de saber que un tipo tan repugnante como Keith Richard es capaz de escribir una canción como Wild Horses...
...Sólo por caminar Gran Vía arriba con Wild Horses en los tímpanos merece la pena el silencio...
...O no...

Miguel Ángel Maya
Madrid, 11 noviembre, 2010

martes, 9 de noviembre de 2010

VIENTO




Estás enfrente y sueño contigo

Vainica Doble



Foto tomada del blog: Para que mañana sea suave

...No es el caso, no es el momento de abrirse en canal y esas cosas, pero ¿te acuerdas cuándo nos leíamos libros debajo de las sábanas? ¿Recuerdas la ciudad sin límites que había debajo de las sábanas? ¿Y la música y el vino, y cómo se nos gastaban las suelas de tanto bailar?...

...Nunca me gustó convertir la cama en un bolero. Siempre quise ser capaz de guardarme en los bolsillos metáforas como "arder en deseos", imágenes poderosas, de esas que aniquilan...
...Nunca me gustó poner un corazón latiendo en el lado de la cama donde las sábanas tienen exactamente la forma de tu cuerpo. No. No es eso: siempre quise ver en el lado de la cama de la ausencia una ciudad hospitalaria, repleta de edificios, cálida e intensa, como dicen que son contigo los otoños...



...Ayer iba en el tren, y escribía algo que ahora me parece ridículo, y miraba por la ventana, y una chica anónima leía: levantó la vista y me miró, guardó el libro en el bolso y se bajó...
...Hay veces que uno siente que el viento es capaz de desordenar tanto los papeles que puede terminar perdido, también en la ciudad sin límites del lado de la cama donde palpita la ausencia: con ese ruido de ciudad feroz que amanece poco a poco, esos cláxones, esos trenes, esos tranvías llamados deseos...
...A veces basta intuir que los ojos verdes que te están mirando se parecen peligrosamente a los de Ava Gardner, para tener que tomar la decisión de forma apresurada: optar por la perdición o huir...



...Anoche llovía frente al teatro de La Latina, y Madrid se parece a la ciudad que queda cuando te vas de la cama, inhóspita y tierna...
...En tu lado de la cama es como si sonara Elvis, cuando huelo la almohada, y el viento y la lluvia calan los huesos: Madrid anoche olía a leña, a frío, a guión de cine, al papel arrugado y a tinta parker con movimientos de raíles...
...Soñé que te abrazaba, pero había demasiado viento...
...Por eso iba detrás de esos labios que me daban la espalda...
...Por eso me olvidaste durante dos o tres segundos...

Miguel Ángel Maya
Madrid, 9 noviembre, 2010