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viernes, 25 de febrero de 2011

NOIR



...Escribir, decía Borges, como si no supiéramos bien qué está pasando, como si de pronto despertáramos en una fiesta entre desconocidos, sin saber qué hacemos allí, sosteniendo un pequeño macguffin en nuestra mano, un macguffin con la forma de bandejita de pasteles, ridícula, con su hilito rosa...



...Escribir como esos trapecistas que en el número más difícil caen fingiendo que no les ha salido bien. Mi primo Siscu era equilibrista, y cuando veía su número en el circo, me ponía muy nervioso que fingiera caerse. Yo sabía que fingía, para darle emoción, oí que se lo decía una vez a mis padres, pero yo quería decirle que lo que de verdad daba emoción, no era tanto la caída como el riesgo de que eso pasara: no sé, yo lo decía desde el punto de vista narrativo, pero se ve que en los circos son de otra escuela narrativa a la mía, porque lo normal es que, cuando suena el tenso redoble de tambor, el trapecista falle al primer intento...




...Escribir como si uno supiera quién es el asesino. Escribir como si todas las neuronas fueran neuronas noirs, gialle, che si direbbe in italiano: siempre me gustó que en italiano las novelas de crímenes no fueran “negras” sino “amarillas”. En las librerías de viejo de Portalba, en Nápoles, un librero me explicó que el nombre viene de la colección Gialli Mondadori, novelitas negras con la portada amarilla...




...Escribir montando un puzzle negro, una construcción noir, suave y brutal, seda, infierno, sed, desierto, agua, con muchas balas en la recámara, primeros planos y planos secuencias. Lo bonito de la hoja en blanco son las posibilidades infinitas: es como el horizonte redondo y azul, cuando iba de Portobelo a Cartagena de Indias en un velero; es como el horizonte cuando uno conduce y suena música y no tiene muy claro hacia dónde va...




...Empezar una novela es un poco eso: un excitante tanteo a oscuras, posibilidad, es conducir a fari spenti nella notte, mientras suena un medley de Sinatra, y uno va computando fantasmas, apuntalando recuerdos, o rumiando una y otra vez la concatenación de escenas que propició la huida, bendita huida...




...Y ese tanteo a oscuras es como cuando se acaba de conocer a alguien y parece que algo se nos mueve dentro, aunque es sólo una mezcla de intuición y apuesta; como cuando se llega a una ciudad nueva con la mochila a la espalda. Quizás lo más parecido a ser actor, a ponerse en otras pieles y en otras ropas y épocas, sea escribir...
...Es como una construcción, un andamiaje por el que se infiltra la música de toda una vida...
...De toda una vida, sí...




...Toda una vida de pase usted, siéntese, está en su casa...
...Toda una vida dedicada a la cháchara, a la palabra, al baile, a lo bello y a los siniestro...
...Pero eso es, como siempre, otra historia...

Miguel Ángel Maya
Sevilla, 25 febrero, 2011

jueves, 25 de noviembre de 2010

¡TE HE ESCRITO UN GUIÓN DE CINE!




...y es una pena, la verdad
porque sería algo inefable
cambiar la torpe realidad
y ser o Borges o bailable.

Javier Krahe




...He preferido no elegir...
...Te lo quise decir anoche, cuando desapareciste de mi vista, cuando el portazo, cuando cruzabas la calle y te miraba, cuando tú no me veías...
...No quiero ser o Borges o bailable, sólo quiero bailar y verte bailar...
...Te he escrito un guión de cine, y no se hable más...
...Te dije que yo quería ser tu voyeur y que nos perdiéramos en un fotograma. Te dije que eligieras tú la escena, que me daba igual si querías un crimen o una escena de cama, que me daba igual si querías una escena por la que yo me jugara la vida o una de esas que se escriben como si estuviera distraido y conociera todos los mecanismos, todos los resortes de la trama, como si fuera un maquinista y llevara una locomotora por un desierto...





...Te lo dije. Te dije que escribía guiones de cine, y que no era verdad eso de que lo que más morbo me daba, lo que de verdad me ponía, eran "las" personajes de novela...
...El último personaje de novela por el que sé que perdería la cabeza fue Olga Orlov, en Llámame Brooklyn...
...Yo mismo me hubiera jugado la vida como Gaal Ackerman porque ella volviera conmigo, porque ella se hubiera quedado alguna vez conmigo. Yo mismo habría reescrito una y otra vez la novela que Ackerman no pudo terminar porque yo también la vi a Olga bajando de un autobús, lanzando una maleta al suelo, con ojeras, con una minifalda vaquera y sin bragas, yo también la habría seguido, como un tembloroso pornógrafo, yo también habría bailado al son de su violín, yo también bebería hasta caerme sabiendo que se había casado con ese tipo que... Yo también...
...Yo también me arrodillaría otra vez por ti, por eso te he escrito un guión de cine...





...Para que de nuestras bocas salgan besos con música o para que cuando seas una desconocida en la barra de un bar y te de fuego y me preguntes si nos conocemos de algo, yo pueda decirte que salías en los sueños de un amigo mío, o para que cuando vuelvas te pida que me mientas y me digas que me has estado esperando todo este tiempo y tú me digas que me has estado esperando todo este tiempo, o para que me cuentes cómo por qué de todos los bares del mundo tuviste que aparecer precisamente en el mío...





...Te dije que deberíamos encontrarnos en un tren. Te dije que la música era importante, que un beso sin música no vale, por mucho que los del dogma abominen de la música. Empecé guiones a mansalva, todos para ti: guiones de largometraje mientras miraba tu espalda mientras dormías mientras yo escribía guiones de comedia romántica mientras te miraba beberte un batido mientras me mirabas sonriendo mientras escribía guiones de un cortometraje donde eras una actriz con flequillito como todas las jóvenes actrices madrileñas de cortometrajes y caminabas por Malasaña mientras yo escribía guiones de cine negro donde eras el cuerpo del delito que yo velaba mientras llegaba el detective en un coche negro mientras escribía velándote guiones de comedia, como si me creyera Billy Wilder, como si no hubiera habido un crimen en la escena, como si yo no estuviera perdido en un fotograma terrible...





...Te he escrito un guión de cine...
...En él eres Ava Gardner en Puerto Vallarta, borracha, imperfecta y golfa, bañándote en la playa al amanecer con dos desconocidos a los que doblas la edad. Eres Claudia Cardinale, y eres los ojos de Claudia Cardinale mirándote mirarme en el espejo mientras te escribo un guión de cine donde eres la Dama de Shanghai, donde eres todas las actrices en blanco y negro, donde eres todas las actrices porno del mundo, todas las actrices de cine mudo del mundo, todas las actrices mediocres que ahora yacen en el olvido, eres todas las mujeres que soñé, eres todos los fotogramas con besos que se han rodado en el mundo, eres la censura y la libertad, eres una puta y una beata, me amas y me odias, como si fueras Gilda y yo fuera Glenn Ford y me dieras una bofetada y luego un beso, y rodáramos la escena una y otra vez hasta desfallecer...





...Yo soy como Borges, ciego y patoso, y estoy a años luz de Borges, y aprendo a bailar y escribo un guión de cine que se convierta en una piscina, como la piscina de Finca Vigía donde Ava Gardner se bañaba desnuda mientras Papá Hemingway pulía la punta de su iceberg, y echaba las lascas de hielo en el ron, para que siempre se mantuviera frío, en ese abismo tembloroso que iba desde la punta de su pluma al folio en blanco, mientras miraba de reojo la piel de Ava, que no sabía nada de terremotos ni temía las páginas en blanco...
...Hemingway tuvo el enorme privilegio o sueño de contemplar la piel de Ava Gardner en color carne, fue testigo de contemplar cómo las células de su piel y las huellas de la vida bailaban un vals con el reloj, o perdían una batalla contra el reloj, o jugaban al azar con armas de fuego cargadas, o envejecía injustamente...





...Te he escrito un guión de cine para que nos perdamos en un fotograma, para que veas que hago lo que puedo, que yo sé que me falta encanto y elegancia para ser Vittorio Gassman, para susurrarte poemas de Cesare Pavese al oido, para derretirte mientras fumo y te digo que vendrá la muerte y tendrá tus ojos, esa muerte que nos persigue de la mañana a la noche, insomne, sorda, como un remordimiento viejo o un vicio absurdo, y tener siempre el mechero a mano cuando me pidas fuego, y ponerme el sombrero, y no llamarte nunca a las tres de la mañana ni escribirte entradas en un blog, como un pornógrafo o un pobre diablo...




...Te he escrito un guión de cine donde no aparece ni una sola vez tu nombre...
...No te imaginas cuántas escenas censurarían si estos fueran otros tiempos y tú no te hubieras ido dando un portazo, quién sabe pensando qué, como si nadie te hubiera domesticado todavía...





Miguel Ángel Maya
Sevilla, 25 noviembre, 2010
*

jueves, 5 de marzo de 2009

Nos ocupamos del mar

...En estos días, como casi siempre que estoy triste o cansado, estoy también Krahe y estoy porteño...
...A finales de mes entregaré "Cabaret en las tripas del difunto" a la editorial, y paso los días volviendo sobre mis pasos, corrigiendo, recreando, volviendo a empezar... Soy un cúmulo de inseguridades y de fragilidades, a veces me dan ganas de llorar, porque no sé por dónde seguir cuando no puedo seguir, cuando no tengo fuerzas ni argumentos, cuando no puedo más con la batalla que me traigo entre manos: la novela, con sus exigencias caprichosas, sus saltos mortales, su paso agigantado y mi lengua fuera, mi desfallecimiento y mi renuncia a lo que quisiera con ella y todo lo que ella no se deja, maldita sea, maldita hija de puta novela, malditas lágrimas voy a poder contigo, enternécete, déjame que te meta mano de una vez, déjate violar, maldita sea, de mí naciste, le digo, y ella sigue a lo suyo, recordándome lo imposible, lo que puedo y no puedo, las miserias, lo que no da más de sí, lo de no hay más cera que la que arde, lo de no puedo más, y las ganas de darle un puñetazo a la mesa y el cabreo por no ser capaz de seguir, de ganarle el pulso y seguir su paso...

...Y miro la lluvia por la ventana, y me tomo un café, otro café, y vuelvo de nuevo a la mesa, el piano frente a mí, la estantería con los libros: ahora miro uno de los estantes y leo los títulos de los tomos: Taschen "Bogart", Danniel Pennac "Au bonnheur des ogres", Roberto Arlt "Los siete locos", Hernán Cortés "Cartas de Relación", Antonio di Benedetto "El silenciero" (regalo de Gabriela), José Donoso "El obsceno pájaro de la noche" (recomendación de David), César Aira "Canto Castrato", Roberto Bolaño "2666", un señalalibros que es la foto de Anita Ekberg bañándose en la Fontana di Trevi, Antoine de Saint Exúpery "Terre des hommes", Enric González "Historias de Londres" (mi próximo libro), Manuel Puig "El beso de la mujer araña", Italo Calvino "Se una notte d'inverno un viaggiatore", una Lonely Planet de Nueva York y otra de Las Vegas (¿qué hago yo con una Lonely Planet de Las Vegas?) y miro la mesa, la pantalla, el documento word de "Cabaret en las tripas del difunto" anclado, maldita sea, en un atolladero con letras rojas y un corchete que avisa que "hay que escribir mejor lo que quiero decir", como si fuera fácil escribir mejor lo que uno quiere decir. Y me dan ganas de bajar los brazos, sventolare la bandiera bianca, ocuparme del mar, sólo (de solamente) y solo (de soledad, de náufrago, de novelista al que le vienen grande los zapatos)...

...Aquí dejo una de las joyas de Krahe: llamadme "mentecalenturienta", pero a mí me parece que esta canción describe un polvo con una delicadeza conmovedora (por cierto, curiosamente, cuando termina el video, youtube da a elegir entre otros dos videos: uno lleva por título "Abajo el alzheimer" y tiene el careto de Krahe, el de abajo se titula "Pilar Rubio empitonada", y aparece Pilar Rubio con camiseta de tirantas. Difícil elección la que nos propone el azar a través de youtube, ¿no?)
...Y aquí os dejo a un grande (argento, gracias a Pato) de ese humor absurdo que tanto me apasiona (ya os dije que estaba porteño, y Borges creo que dijo que ser porteño es "estar lejos y estar triste", casi tan lejos y tan triste como estoy yo de esta maldita novela que se empeña en guiñarme el ojo mientras me dice: no vas a poder conmigo, muñeco)... Con cosas como éstas, desaparece un poco la bruma y la melancolía...

...Sigo con mi "Cabaret en las tripas del difunto", solo, de soledad, de cuarto con música, de café que se está haciendo en la cocina, de pantuflas rojas, de ganas de llorar, de levantarme para encender la luz, el viento golpeando las persianas del balcón que queda justo detrás de mi espalda, echarme el café en la taza y volver al cabaret: París, la noche del bombardeo nazi de París, la misteriosa Greta Wenderglazst, ¿quién me mandaba a mí a meterme en esta camisa de once varas a la que ahora me he hecho adicto?...

Miguel Ángel Maya
Madrid, 5 marzo 2009