viernes, 20 de diciembre de 2013

LA ESPINA DORSAL, LAS CENIZAS, EL AIRE








...Anoche, tarde, leí esta entrada en tu blog... 
...Me produjo sentimientos encontrados, me revolvió el estómago, me reconfortó, me inquietó, todo a partes iguales. Lo primero, como siempre que se ponen a trabajar mis vísceras antes que yo mismo me haga una idea, fue darme cuenta de lo que más me molestaba de ella: en primer lugar, lo que me molesta de todo esto, siempre: la insignificancia...
...La insignificancia de los seres domesticados: por la mañana terminaba el guión del primer corto que voy a rodar: sí, para no asfixiarme voy a rodar un corto, juntándonos como hormigas laboriosas hemos fundado una especie de productora compuesta por hormiguitas que nos vamos a guisar y a comer las migajas: la historia es bonita pero insignificante: técnicos que no encuentran trabajo y a los que echaron de una productora sevillana que presentó suspensión de pagos y cuyo dueño, a los tres meses, había vuelto a fundar una productora con otro nombre, con otra cara dura, para seguir ganando el dinero que debía a mucha gente...
...La insignificancia, digo (trataré de no perderme esta vez, como suele ser habitual): terminar un guión que yo considero militante y terrible, radical, que necesitaba "sacar afuera" para "contar algo", y después leer el guión, y qué...

...Una vez lo hablamos tú y yo: hablamos de la insignificancia domesticada de las redes sociales a raíz del vídeo de un policía que empujaba contra uncoche a dos chicas de catorce años. Mientras sigamos compartiendo el vídeo y sigamos indignándonos en el muro de Facebook, todo bien. Mientras esto no se convierta en una caza y captura a ese individuo (te dije), quiero decir caza y captura de verdad, quiero decir identificarlo y esperarlo en la puerta de su casa cuando esté sin uniforme, cuando vuelva de hacer la compra o de pasear, y quiero decir pegarle una paliza, una paliza brutal como es brutal empujar a dos chicas de catorce años contra un coche, porque es brutal y su uniforme no lo legitima, porque es excederse en las funciones que le otorga el uniforme, la situación seguirá bajo control para ellos. Mientras sigamos compartiendo en nuestros muros los vídeos de Alberto Garzón diciendo unas perogrulladas tras otras como si fuera el genio de la lámpara, todo bien para ellos. Mi amiga K me contó cómo Soraya Sáenz de Santamaría se reía de unos manifestantes y los ridiculizaba cuando regresaban de Cibeles, con sus banderitas, sus miserias, sus angustias, desde la mesa de un restaurante de lujo. Estaba allí, junto a ella, y la veía reírse y ridiculizar “las pintas”. Lo hacía porque puede reírse de esa miseria y ella lo sabe; ella sabe que seguimos domesticados, y no se hace una idea de hasta que punto todo es desesperado, sí, pero mientras sigamos compartiendo vídeos de Alberto Garzón en Facebook y los acompañemos de frases como: “Por fin alguien con los cojones para decir las verdades” y demás, ella sabe que se puede reír tranquila; sabe que su integridad en la mesa del restaurante de lujo no corre peligro; sabe que la violencia es unidireccional, que los suyos manejan los tiempos y los demás nos indignamos en Facebook…






…Cuando hablo de ellos, hablo de una masa difusa e informe, sí, pero no lo es tanto. Aquí viene lo segundo que me molesta de tu entrada: el nosotras, el cuidarnos nosotras y el lamernos nosotras frente a la horda. Como si por el hecho de que yo tenga una polla no esté en el mismo barco. Sé las implicaciones y las raíces de ese nosotras, y sé que decir lo de la polla es ser reductivo y demagógico. Sé lo que quieres decir, pero porque sé lo que quieres decir es por lo que me molesta tanto, y me parece que en tu espina dorsal también debería estar yo, es más, pienso que es erróneo que la división o la línea de flotación del barco tenga que ver con nuestros penes y nuestras vaginas, sino más bien con lo que está arriba y lo que está abajo. La violencia es extrema, sí, pero tiene muchos frentes, y nos infecta desde la insignificancia, desde nuestra insignificancia y desde esas pequeñas situaciones cotidianas en las que algo chirría y contemplamos la pequeña e ínfima violencia de ese poder…
…Que unas empresas acuerden en una subasta el precio de la luz y eso se traduzca en una subida del 11% sin que podamos hacer nada; que un suelo se recalifique y pase a valer cientos de millones; que un niñato le escriba al presidente de un banco para recriminarle no devolverle un favor de millones a un expresidentes del gobierno al que le debe muchos favores; que una ley reforme de nuevo la educación, las tasas judiciales, el reparto de un pastel cada vez más miserable: eso es lo de menos. Bárcenas es si me apuras lo de menos; y Díaz Ferrán, y las Agencias de Calificación y la ludopatía de juegos y rescates financieros que responden a simples apuestas deportivas con el fin de enriquecernos con un dinero especulativo; todo eso, en el fondo, es lo de menos. La violencia es otra, y empieza por ejemplo en el tipo que conduce un Jaguar y no respeta un ceda el paso o se salta un semáforo. Ese es el germen de los que están arriba y los que están abajo, de los que siempre estarán arriba y los que siempre estarán abajo…


…Cuando vivía en Nápoles iba al mercado de Porta Capuana: dos veces me sucedió que, esperando mi turno en un puesto de fruta, alguien a quien todos conocían, alguien acompañado de dos esbirros, de dos perros guardianes, se acercaba al puesto, paralizaba todo el proceso de compras de frutas y verduras de los demás, y se plantaba allí, y exigía su fruta y su verdura, porque su tiempo de rata miserable valía más. Y lo hacía porque sabía que podía hacerlo. Eso es la Camorra, ahí empieza su poder: no en las armas, no en el control de la basura o de la droga, no en los ajustes de cuenta con un tipo asesinado en un descampado de la periferia; la Camorra germina en la legitimación social que unos cuantos le damos a un tipo que considera que tiene el derecho a saltarse la norma de esperar su turno en una frutería por ser “quien es”, pero el hecho es que la actitud sumisa de todos los que esperábamos nuestro turno le concede, de manera efectiva, ese derecho, y se lo concede a un tipo al que todos odian y todos temen, y que al marcharse con sus dos esbirros todo el mundo maldice…




…En estos días hemos leído los correos del hijo de Aznar a Blesa. Narrativamente no son más que los correos de un niñato que torea irrespetuosamente a un pelele. Bien, esos correos me han recordado a una noticia que tenía guardada en la memoria, era una noticia breve, que leí cuando todavía vivía en Nápoles, en la que se contaba que la policía italiana había detenido a ese mismo niñato por ir con un “Porsche” a 160 km/h por la carretera Florencia-Pisa, limitada a 90 km/h. El niñato tiene mi misma edad. Cuando leí esa noticia vivía en Nápoles, trabajando en lo que podía, para terminar de licenciarme en Filosofía, jamás conduje un Porsche hasta que, años después, trabajé de correveidile en Masterfoods, y tenía que llevar a lavar o a que sincronizaran los blutooth de los Porsche, los BMW y los Jaguars de los directivos, directivos que se reían de mí cuando les preguntaba cómo se metía la marcha atrás: esa risa ante mi pregunta de tipo inferior a un tipo superior la tengo en las sienes, Carolina, la recuerdo siempre, porque es la risa de quien vive en otro mundo distinto al mío, de quien mueve los hilos y marca los tiempos, de quien come mejor que yo, está más sano que yo, tiene hijos más guapos que yo, más altos, más listos; son hijos que desde que tienen 18 años saben cómo se mete la marcha atrás en un Jaguar y que estudiarán en lugares en los que yo jamás pondré un pie; son élites de cachorros que tomarán el relevo. Tanto me dieron de sí esas risas cuando yo, hace pocos años, trabajaba de correveidile en Masterfoods a través de la ETT Manpower, que me doy cuenta de que fue en ese momento donde me entregué a esta especie de Sálvese quien pueda en que me encuentro; a este intentar salir de aquí intentando hacer algo…
…Tengo la sensación de que todo ahora mismo está impregnado de esa urgencia, de ese sálvese quien pueda; de hecho, a veces pienso que ante el primer atisbo de locura, el primer síntoma de flaqueza, en nuestra vida íntima, en nuestro núcleo más mínimo, también nos escapamos de esa manera; también nuestra vida sentimental o familiar está impregnada de ese desconcierto, de esa pequeña violencia…
…Estamos en el mismo barco, repito, pero somos insignificantes y estamos domesticados…

…Hace años que intentar vivir de otra manera nos sale caro: nos sale caro en cuanto a precariedad, nos sale caro en cuanto a desgaste, nos sale caro a nivel práctico, Carolina: es la primera vez que afrontas unas navidades sin dinero, dices. Sé lo que es eso, sé además lo que es tener que priorizar y animalizarse. Nuestro problema es la animalización que tiene que ver con la anestesia. Hace un año mucha gente se echó encima de Cristina Fallarás porque escribió en un artículo que le harían falta 3000 euros al mes para vivir dignamente. La horda le reprochaba sus pretensiones y sus aires de grandeza porque vivían con 300 euros al mes. Yo me he acostumbrado a vivir con muy poco. Yo, como Cristina Fallarás, también necesitaría 3000 euros al mes para satisfacer mis necesidades y para vivir dignamente: soy un consumidor voraz de libros y de cine, me gusta comer, me gusta cocinar, y un libro no debería ser menos prioritario que la comida, lo cultural no debería pasar a un segundo plano frente a lo fisiológico; pero mientras nos mantengamos en lo fisiológico todo irá bien, seguiremos domesticados y seguiremos indignándonos en Facebook, porque estamos a un click, y es barato, nuestra indignación en un muro o en un blog va incluida en la factura de ADSL que le pagamos a una compañía; es compatible reducirnos a simple fisiología y compartir un vídeo de Alberto Garzón o de Toni Cantó diciendo perogrulladas mirando hacia la bancada vacía donde debería sentarse la mayoría absoluta que nos gobierna gracias a que el populacho reducido a fisiología lo hemos querido así, pero esa bancada no está, porque el congreso, no sé si te has dado cuenta, suele estar vacío la mayoría de las veces y sólo se llena para votar leyes como esa en la que, hipotéticamente, me puede costar miles de euros insultar a un policía, aunque lo haya visto empujando a dos niñas de catorce años contra un coche…



…Yo seguiré escribiendo gilipolleces en este blog, seguiré intentando escribir novelas tirando de ahorros, intentando poner en marcha la producción de un corto con esfuerzo de hormiga y contando con gente que no está haciendo nada porque no tiene nada que hacer y no sabe adónde ir, y haciendo traducciones que no me pagan, o proponiendo proyectos que nadie compra (¿Te he contado lo de mi proyecto de taller de cine en el ayuntamiento de Salteras? ¿Te he contado que después de haber llevado un proyecto de taller de cine con chavales durante el verano fui a proponerle hacer un proyecto similar durante el año, porque los chavales además lo pedían a la que lleva Asuntos Sociales? ¿Te he contado que estuve un mes durante muchas horas trabajando perfilando el proyecto con un colega y que, a pesar de que vivo a más de 200 kilómetros de Sevilla acordé una reunión con el concejal de cultura y juventud para explicarle el proyecto, y que acordé esa reunión 11 días antes? ¿Te he contado que fui a Sevilla y que una hora antes de la supuesta reunión el señor concejal no podía reunirse conmigo?) y en algún momento me tendré que salvar, y buscarme un curro normal, irme de aquí, y dejar de escribirle a un editor proponiéndole una traducción, o de traducir libros sin red, sin nada, quitándome tiempo, quitándole tiempo a los míos, a lo mío, para que después de un mes nadie se digne a contestarte, o de dedicarle un tiempo a fondo perdido a tantas cosas sólo por el hecho de apostar cuando no salen las cuentas entre las horas de trabajo y el dinero percibido…



…Me niego a seguir lloriqueando. Me niego a dejarme la piel cuando al más mínimo indicio de falta de talento flaquean mis piernas. Me niego a escribir un panfleto de 170 páginas sobre un desahucio o a resignarme a la risa condescendiente de quien recibe mi pregunta de cómo se mete la marcha atrás de un Jaguar. Un desahucio es la punta del iceberg, y estar en la calle también. Todo empieza antes y ese antes es una larva que podemos aplastar fácilmente con el zapato. Me niego a que la élite siga estando arriba y yo siga estando abajo. Entre el arriba y el abajo, en nuestra insignificancia, está el margen. Cuando la subversión es también domesticada (la novela sobre un desahucio) y cuando uno no se infiltra en el poder ínfimo, no infecta la pequeña violencia mínima y diaria, cuando seguimos dentro de las mismas reglas, y no al margen, no fuera de los focos; ellos, la horda, la élite, el niñato que torea a un pelele director de un banco que ha estafado a miles de personas, diez años después de espetarle a un policía italiano, apoyado en su Porsche, “usted no sabe con quién está hablando”, ellos seguirán ahí, y se reirán de nuestras pintas, de lo mucho que nos lamentamos por no tener dinero para pasar las navidades, y seguirán felicitando a los policías que empujan a niñas de catorce años contra un coche en marcha. En el fondo, mientras estemos domesticados, todo les da igual, porque ellos no se encuentran en medio de la pura fisiología, la lucha por el mendrugo de pan, el miedo a perder lo poco que uno tiene, no. Para tener miedo por tu integridad física, para dudar de que sean suficientes los esbirros que te protegen, hace falta sentir el aliento en la espalda de una horda desesperada que va a por ti, que sabe dónde vives, que no te va a dejar pasar ni una. Y no es el caso, Carolina, no es el caso. ¿La prueba? Aquí nos tienes, hablando de esto a través de Blogger, en vez de estar dedicados, consciente y minuciosamente, a armarnos de verdad…

Miguel Ángel Maya
20 de diciembre de 2013

P.D. Las fotos son de Saul Leiter

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miércoles, 18 de diciembre de 2013

IL MARE NON BAGNA NAPOLI




La diceria, elogio o calunnia, sono gli ingredienti che nel corso del tempo sono precipitati in fama. Essa consiste in fame e le tecniche con cui la si inganna, il modo in cui si versa il sangue e lo si piange, i colpi che la natura sferra da un suolo che bolle più volte per secolo, il modo in cui si ride e gli strumenti a corda e percussione che scatenano il canto.

Erri de Luca, Napòlide

Miguel Ángel Maya
18 de diciembre de 2013

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domingo, 15 de diciembre de 2013

DANSEUSE


...Me llega un libro viejo desde una librería de Iowa...
...Es un libro que en cierto modo describe una danza. Está subrayado, el libro; cuenta la historia de una herida...
...Siempre me fascinaron los mensajeros durante las guerras, los cineastas durante la Ocupación, el tráfico del celuloide bajo unos bombardeos, todo por contar una historia, por seguir danzando el baile de la vida, por mucho que la vida fuera despiadada...
...La comedia y la tragedia en la Nápoles subterránea de las catacumbas bajo una lluvia de bombas es una de las danzas más intensas que he tenido oportunidad de llorar...
...De eso se trata, te digo...
...¿En serio te estás inventando un idioma de la nada?...
...Más o menos, digo. Bailemos, digo. Bailemos...
...El viejo libro estaba en las estanterías de una librería de Iowa y ahora palpita aquí, donde yo me encuentro a punto de llorar o de lanzarme...
...Bah, dices, bailemos...

Miguel Ángel Maya
15 de diciembre de 2013

P.D. La fotografía está tomada de aquí.

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viernes, 13 de diciembre de 2013

SIBERIA AND A BLUES



...Preparo mi viaje en el Transmongoliano...
...Lo preparo sumergido en viejos libros y papeles que hablan de Siberia y que me miran con los ojos rojos humo de blues...
...Anoche caminaba por la calle junto a mi perro y vi a una mujer gorda, árabe, vestida con un largo vestido y con la cabeza totalmente cubierta, haciendo ejercicio en uno de esos cacharros que los ayuntamientos ponen en los parques para que la gente haga ejercicio. Toda la plaza chirriaba al compás de sus movimientos...
...Hay más aparatos de esos en el paseo marítimo, pero ahí los usa gente con cuerpos que no se avergüenzan. No sé explicarlo. Me quedé mirándola. Delante de mí se paró un taxi del que se bajó un tipo muy parecido a Antón Reixa. Llevaba sombrero y una chaqueta algo estridente. Me pareció que también llevaba pajarita. Antes anotaba este tipo de escenas: un parque descascarado y solitario, una mujer árabe y gorda haciendo ejercicio, Anton Reixa bajando de un taxi. Tengo que volver a escribirlas...
...En el paseo marítimo no hay cruceros amarrados...
...Mi perro contempla la inmensidad del mar y yo olisqueo el aire de salitre, como si nos intercambiáramos los papeles: el debería manejarse en el olfato y yo en la vista...
...Anoche traducía a Erri de Luca, y volvía a leer esto: 

Chi si è staccato da Napoli, si stacca poi da tutto: non ha neanche lo sputo per incollarsi a qualcosa, a qualcuno.
Mai più ho sputato, ho solo inghiottito, inghiottito

...A veces me quedo paralizado cuando tengo que traducir ciertas puñaladas de Erri de Luca...
...Como cuando rumio algo que tiene que ver con Nápoles, hoy me he levantado con la inquietud de necesitar el mar...
...Preparo mi viaje en el Transmongoliano, e imagino Siberia, y tengo ojos rojos humo de blues, y no doy nunca con la palabra exacta para traducir puñaladas...

Miguel Ángel Maya
13 de diciembre de 2013

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martes, 10 de diciembre de 2013

THROUGH THE NIGHT


...A veces, en medio de la vorágine de posibilidades y dentelladas, lo único que quedan son un puñado de historias...
...Ganarse el pan con el sudor de mi frente, terminar los guiones, empezar la producción, traducir a Erri de Luca y a Joseph T. Gambolò, sembrar, escribir, jugar a ser, jugar a adivinar el futuro, y conducir a través de la noche mientras suena jazz...
...Y ocuparse del mar y pedirte que traigas el cine a la orilla misma de mis pies...

Miguel Ángel Maya
10 de diciembre de 2013

P.D. La foto está sacada de aquí. En ella Claudia Cardinale y Federico Fellini conducen a través de la noche y del cine.

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jueves, 5 de diciembre de 2013

ZAPPA & ME


...Yo tenía quince años cuando tu cuerpo dijo basta...
...Sólo ahora, que puedo verte en Youtube, puedo ver tus últimas entrevistas o tu última entrevista...
...Recuerdo mi habitación de hace veinte años, la decoración que tenía; me recuerdo perfectamente leyendo en mi cama la noticia de tu muerte...
...Yo empezaba a componer, en el Conservatorio empezaba a tener mis primeros contactos con saxofonistas y percusionistas. Terminé estudiando percusión además del piano. No podía ser de otra manera...
...Un tipo cuatro o cinco años mayor que yo, llamado David, me habló de ti por primera vez. Otro tipo diez o quince años mayor que yo, que estaba en mi clase me confirmó que ahí tendría todo un mundo sonoro por descubrir...
...La música y los sonidos son realmente mi cosmogonía, mi motor, mi alma, por eso estuve ahorrando durante años para comprarme en el Virgin de la Calle Sierpes de Sevilla aquellos tres volúmenes en facsímil, de una edición norteamericana de tus composiciones, dibujos y escritos, y nunca conseguí ahorrar lo suficiente, y desde entonces es uno de mis Moby Dicks editoriales...
...Descubrir tu música cuando ya te habías ido del mundo -como me pasó con Bolaño, por ejemplo es una de las cosas que me reprocho: me reprocho no haber corrido más, no haber descubierto la Historia del Rock antes, no haberme detenido tanto en tantos pasos intermedios..
...Busqué ese libro en todas las librerías de Nueva York, donde te rastreé, pero no lo encontré. Todavía hoy no lo he encontrado...
...Tu música se convirtió en una especie de faro, en una especie de clavo ardiendo en los peores momentos...
...Creo que más que tu música adoro tu irreverencia, tu libertad, tu forma de pasar por el mundo musical, por el mundo en general. No sé si sabes que hay cierta gente con quien siento una conexión íntima, como una convicción ciega de que me llevaría bien con ella, de que seríamos grandes compinches, y contigo siempre la tuve, y la tuve desde esa visión de la libertad...
...No sé cómo explicarlo...
...Mi tesi di laurea en Filosofía se tituló "Una critica sonora all'Occidente: Schoenberg e il movimento". En la segunda página estaba escrito lo siguiente: "Alla memoria di Frank Zappa". Lo hice notar durante la defensa de mi tesis. Me parecía esencial por todo lo que defendía en ella...
...Nunca he distinguido mis vísceras de mi intelecto, por eso mi defensa de esa tesis era una defensa de todo lo que soy como persona...
...Me dejaste demasiado huérfano porque me dejaste demasiado pronto...
...Han pasado veinte años desde que te fuiste, y desde entonces no hay un solo día de mi vida donde no hayas estado tú...
...Siempre he querido decírtelo en persona al monumento que sepulte tu esqueleto, pero el hecho de que tu esqueleto esté bajo tierra sin nada que lo haga notar, en esa "unmarked grave" con el que te has pitorreado incluso de la muerte, lo hace un poco difícil...
...Salud, Frank...
...Tuyo...

Migue



Miguel Ángel Maya
5 de diciembre de 2013

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domingo, 1 de diciembre de 2013

DIZZY SHOW



...Dizzy Show se va derritiendo en un salto mortal...
...Es el show grotesco de la mujer cortada o de los números rojos, el caminar por las calles y la noche, el escribir en un callejón sin salida nada importante, mientras algo se muere en tus brazos: un reloj, un gato, una ciencia infusa, un remedio de charlatán de feria...
...Dizzy Show apura sus últimos minutos de naufragio y se acicala...

Miguel Ángel Maya
1 de diciembre de 2013

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lunes, 25 de noviembre de 2013

EL FUTURO Y LA POETISA


...Me escribió R. para decirme que en la biblioteca de Equisville [nombre falso] había algo que me ineresaría...
...Una poetisa había muerto y había donado sus pertenencias a Equisville. Nadie sabe qué vínculo tenía la poetisa difunta y Equisville. Entre sus pertenencias había libros, sí: ediciones de los 50 de Bruguera, libros sobre avistamientos de ovnis, sobre grafología, sobre extraterrestres, sobre misterios no resueltos, libros de historias paranormales, novelas fantásticas de autores que hoy nadie recuerda y que seguramente había comprado en kioscos. Había libros, sí, pocos merecían la pena: Faulkner y algún otro. Muchas antologías poéticas suyas: quiero decir el mismo libro repetido en cajas y cajas y cajas. Un libro que algún organismo o institución le publicó (alguna diputación o ayuntamiento) con portada de color marfil y buen papel, libros gordos que nadie absolutamente nadie compró y que ella guardaba en cajas, la misma caja pequeña en la que se lo envió el organismo que se lo publicó Manuscritos escritos a máquina, corregidos; ponencias y discursos para Alianza Popular, correspondencia con una universidad de Londres a la que solicitaba libros para escribir una historia de la poesía española; radiografías, historiales médicos, dibujos de niños...
...Pero lo que más me impresionó fueron las cartas de sus análisis grafológicos: eran las cartas que recibía de alguien a quien pagaba para que, a través de su escritura y cartas del tarot, le leyera el futuro. No tienen remitente, no sé de dónde venían, están escritas a mano, con faltas de ortografía. Eran cartas que el charlatán que respondía estructuraba en salud, dinero, amistad (las preguntas, supongo que ella le formulaba). En todas y cada una de las cartas le decía que encontraría una bonita amistad y que dejaría de estar sola...
...Supongo que nunca dejó de estarlo pero que ella nunca dejó de pagar al charlatán para que le dijera que, de forma inminente, ya no estaría nunca más sola porque "veía" que se acercaba "una amistad duradera"...
...También le decía lo que costaban determinados mejunjes o hierbas o tipos de velas, y aludía a las que ya le había enviado para que pudiera conseguir una amistad...
...Resulta que en la escritura tenía esa poetisa el futuro, según el grafólogo charlatán, pero resulta que la poetisa murió sola y ahora, sus pertenencias, están en los baños de la bibliotecas de Equisville, arrumbadas...

(Continuará, espero)

Miguel Ángel Maya
25 de noviembre de 2013

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viernes, 22 de noviembre de 2013

IL TESTAMENTO DISNEY


Pensieri del risveglio: la barriera corallina ha 20 milioni di anni di vita, e io non l'ho mai vista. Il primo polipo corallifero risale addirittura a 600 milioni di anni fa Il mare è come una grande prateria, il mare era come una grande prateria. Aumenta la temperatura, aumenta l'inquinmento. I coralli muoiono, perdono olore e vengono sepolti dai detriti, colate di coralli morti, grattacieli disabitati, la mia collezione di stelle marine essicate. La barriera corallina: 20 milioni di anni e io non l'ho mai vista. Il primo polipo corallifero risale addirittura a 600 milioni di anni fa. Nelle fasce subtropicali, dove l'acqua è calda e trasparente. Al largo  della Liguria c'è un nuovo embrione di barriera corallina. Mi pare ad Albenga.

Scatto in piedi. Se apro gli occhi vedo l'isola, se apro gli occhi vedo l'isola, penso.
Poi apro gli occhi e vedo l'isola.
Mi calmo. Un cielo immobile e spazzato. Vedere per la prima volta corvi e gabbiani insieme è strano, ma ci si abitua. Sulla strada non passa nessuno: è troppo presto. Lungo il guard-rail una lenta cospirazione di papaveri ed erva medica cerca ancora le mie tracce, ma non indovideranno mai quello che sto pensando.
Che oggi il mondo ricomincia, tsk.

Paolo Zanotti, Il testamento Disney

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martes, 19 de noviembre de 2013

APRÈS QUOI?


...Es curioso, porque hace tiempo que encontré estas fotografías, no recuerdo dónde...
...Ahora, que me estoy documentando para terminar de darle forma a la novela, andaba buscando un libro que recordaba que tenía en algún sitio, en la que fue mi casa. Buscando encontré un libro que compré en Salvador de Bahía: Para uma menina, de Vinicius de Moraes. Lo encontré exactamente el mismo día que lo compré, pero doce años después: fecho los libros, los marco, para cuando me falte la memoria o por si me llega de repente la muerte...
...Hace unos días me pasó algo parecido: en un libro de memorias encontré una cita que me aniquiló, escrita exactamente el mismo día de tres años antes de yo leerla...
...La muerte de Kennedy no es uno de mis temas...
...Hay dos muertes que sí son íntimamente mías, constitutivamente mías, porque me unen a los difuntos una identificación tan personal, tan terrible, que siento que con ellos se murió una parte de mí: las muertes de Marilyn Monroe y las de Pier Paolo Pasolini son como pedazos de mí que el día que consiga entenderlas, descifrarlas, desde todos sus prismas, estoy convencido de que entenderé muchas más cosas de mí, de mis propias muertes...
...Pienso a menudo cómo será la mía: cuándo mis constantes vitales dejarán de comportarse decentemente y se volverán locas en un delirante aquelarre de despropósitos y colapsos...
...Imagino llorándome a los hijos que todavía no tengo, a la gente que alguna vez me quiso...
...Es raro...
...Veo esas imágenes vintage, esa sonrisa blanca y reluciente, ese saludo tan de político, tan calculado, y veo cómo un segundo después una bala entra por detrás del cráneo, y cae. Y como a continuación su cabeza vuela en pedazos...
...Nunca he terminado de entender cómo se puede pasar de vivo a muerto inesperadamente y en una milésima de segundo...
...Nunca he podido entenderlo a pesar de que siempre es así...
...Siempre es así...



Miguel Ángel Maya
19 de noviembre de 2013

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viernes, 15 de noviembre de 2013

CHE ORMAI NON MI INTERESSA PIÙ



...e sono felice, proprio
com’ero un tempo, destituito di norma.
Una nera rabbia di poesia nel petto.
Una pazza vecchiaia di giovinetto.
Una volta la tua gioia era confusa
con il terrore, è vero, e ora
quasi con altra gioia,
livida, arida: la mia passione delusa.
Mi fai ora davvero paura,
perché mi sei davvero vicina, inclusa
nel mio stato di rabbia, di oscura
fame, di ansia quasi di nuova creatura.

Pier Paolo Pasolini, La religione del mio tempo

...Con nel cuore il filo di una vita (mia) che ormai non mi interessa più*...

Miguel Ángel Maya
15 de noviembre de 2013

* Últimas palabras escritas por Pasolini, en el vestíbulo de un hotel de Estocolmo, en las primeras páginas del libro Ceneri di Gramsci que le dedicó a Tom Johansson, su intérprete durante su estancia en la ciudad invitado por el Istituto Italiano di Cultura, tres días antes de que se tomara la foto de esta entrada.

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jueves, 14 de noviembre de 2013

EL NOVELISTA Y EL TIGRE


La profesión del tigre es matar.
Importa poco que el tigre sea grande o pequeño, que se aloje en una caverna o que se gane la carne en un circo, o que haga presencia de domesticidad en los jardines de un déspota. Su profesión es matar. Cuando nosotros examinamos a un tigre, en realidad remiramos al que mata. Al que nos puede matar.
Lo que el tigre piensa de las estrellas no puede influir en el destino de ciervo en el momento en que el ciervo cae bajo las garras del tigre. Correctamente, entonces, podemos definir que el carácter potencial de un bestia, e un hombre, o de un personaje novelesco, es definible por su profesión. La deducción de que un personaje es la expresión de su constante profesional es atinada.
En consecuencia, la profesión es anterior a la acción, y la acción es una consecuencia de la profesión. En una novela de bestias, un zorro jamás podrá desarrollar el mismo género de acción dramática que el tigre. Huelga que en las relaciones con los hombres, la constante profesional se disimula y es un poco distinguir al perro del león, y al lobo de la serpiente. De allí, que como una novísima definición del héroe podemos enunciar:
En el héroe, la constante profesional domina al cien por cien. Las pasiones colindantes subsisten como auxiliares y válvulas de escape de la energía, que no consume la actividad esencialmente profesional.
Es un poco difícil entenderse con héroes. Hay que comenzar por serlo. De allí que la mayoría de los novelistas contemporáneos trabajen con personajes que carecen de constante profesional. Incluso, en muchos casos, es un misterio para el lector establecer mediante qué procedimientos el personaje novelesco se gana la vida. Como las complicaciones de los tiempos han diferenciado más y más las profesiones y la técnica para describirlas, los autores, con diferencia cultural y creadora, componen sus juegos con personajes híbridos, que suplen cualquier acción con discontinuas emisiones de procesos subjetivos.
Si la acción es el límite de lo humano, y toda acción dramática es consecuencia estricta de una constante profesional, se hace evidente que trabajar con personajes que encierran una determinada constante profesional exige una capacidad de análisis y síntesis extraordinarios y una correcta subordinación de la inspiración a las canalizadas actividades del personaje.
En "El muelle de las brumas", obra maestra de la cinematografía francesa, un cantinero malogrado en Marsella se detiene, imperecederamente, tocándose el sombrero al recibir a un extraño y exclamando "Panamá, Panamá legítimo. Lo compré en Panamá en 1906". No dice más nada en toda la obra. Pero él queda presente con la nostalgia del trópico, en ese nebuloso rincón de agua, para toda la vida, en nuestro recuerdo. Y ha sido suficiente para ello un simple acto físico de señalamiento.
Al revés y mediante el auxilio de los procesos subjetivos, es que la mayoría de los deficientes novelistas y dramaturgos modernos tratan de eludir la responsabilidad que implica analizar a un tipo a través de sus actuaciones, ya que es evidente que los actos (y no los pensamientos) están legítimamente ligados con la constante profesional. Otro procedimiento con que se trata de disimular la falta de idoneidad, es el truco de los paisajes en movimiento, las tretas tipográficas y de puntuación, que constituyen el ABC del arte de presentar un guiso de liebre sin liebre. [...]


2 de octubre de 1941

Roberto Arlt, Aguafuertes porteñas: cultura y política


Insisto: ¡2 de octubre de 1941!

Miguel Ángel Maya
14 de noviembre de 2013

P.D. En la fotografía aparece un maestro llamado Jorge Luis Borges, que nunca escribió una novela y que decía que Roberto Arlt era un cretino, acompañado de un tigre. Está tomada de la Revista Jotdown.

martes, 12 de noviembre de 2013

SWEETNESS



Para Debrah 

Algún día te lo contaré todo, 
también yo tengo algunas cosas que contarte, 
y caerán las piezas del dominó y 
la bomba atómica y se fragmentará en miles de 
pedacitos de restos de naufragio la teoría de Newton 
y danzaremos separadas por mamparas esmeriladas. 
Algún día seré una esquiva gata y maullaré y me restregaré 
por tus piernas cuyas rodillas oprimen mi cuello, y recorreré 
los cubos de basura bajo el puente de Brooklyn, y 
veré cómo te besas con tus amantes, cómo 
se ponen en marcha los volcanes y las miserias 
y se velan las armas y aullaré a pocos centímetros 
de las aguas del Río Hudson y otros territorios 
míticos encerrados entre las páginas de tus libros o entre las escamas 
de un monstruo enloquecido, y se perderán mis poemas 
y mis diarios, y moriré en París como César Vallejo y 
también tendré ese día ya en mi recuerdo, 
como tú recordabas Coney Island. 
Algún día me armaré de valor y recordaré 
ese deseo terrible que habita en la punta de la Vía Láctea 
y me acompañará el aullido de los monos 
y te lo contaré todo por fin y quedarás sepultada 
bajo ese peso callado y frío como 
un hastiado crimen en un lugar inhóspito y cruel 
sin tiempo para identificar en la locura eso tan rojo 
y moribundo semienterrado en la nieve, 
blanda, fría, dulce, inofensiva nieve. 

Sylvia Eleniak, Sweetness

Miguel Ángel Maya
12 de noviembre de 2013

P.D. La fotografía es de Nastya Kaletkina
P.D. La traducción del poema de Eleniak es mía.
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domingo, 3 de noviembre de 2013

DE MÚSICA LIGERA



...Canta Gustavo Cerati y miro respirar a mi perro. Se tumba y respira. Quién sabe hasta qué punto su instinto entiende de músicas o de utopías...
...Al verlo respirar pienso que los mamíferos somos seres obsoletos. Pienso que la respiración es un mecanismo obsoleto, tan obsoletos como que los vehículos tengan que funcionar con petróleo y haya que estar presionando el acelerador todo el tiempo para que se muevan, o como la tauromaquia o la literatura o las minas de carbón...
...Camino por el paseo marítimo bajo un sol primaveral. Se supone que deberíamos estar adentrándonos en el invierno, pero la sensación térmica y anímica es de la misma obsoleta primavera. Recuerdo los noviembres de Buenos Aires. Recuerdo mi segundo regreso de Buenos Aires, lo terrible que fue volver al otoño. Fue ahí donde cambió mi vida, donde dejé de poder digerir los pedazos de cristal que me tragué. Camino por el paseo marítimo y me acuerdo de Buenos Aires en noviembre, y me acuerdo de Gustavo Cerati en coma. Imagino cómo será la sala del hospital donde está Cerati en coma, quién lo acompañará por las noches. Me parece mentira oír su voz. Me parece un sacrilegio estar enamorado de su voz en su estado. Oírlo se convierte en un homenaje íntimo cada vez...
...Miro respirar a mi perro y pienso en las manadas de elefantes y en la vejez de los elefantes, en esos elefantes que se van a morirse solos, en esas ballenas que van a suicidarse acompañadas. Pienso en los códigos de ultrasonidos o en la locura, en qué parte de la semántica reside el significado de "vayamos a suicidarnos juntas"...
...Acompaso mi respiración a la de mi perro, como cuando toco el piano acompaso mi respiración a la de la música, y leo The New Yorker, y traduzco a Joseph T. Gambolò y a Erri de Luca, todo muy humano y verbal. Por eso me pregunto cuántas de las palabras que me estremecieron alguna vez o que dije se debieron a mi instinto, a mi obsoleto instinto animal y mamífero...
...Cuántos de mis movimientos de planetas se debieron a la música ligera, pienso mirando los barcos mercantes haciendo equilibrios en la línea del horizonte sobre un insultante mar azul mientras mi perro olisquea el aire encontrando ahí quién sabe qué... 

Miguel Ángel Maya
3 de noviembre de 2013

P.D. La foto la he sacado de aquí.

martes, 29 de octubre de 2013

CONEY ISLAND BABY Y LOS HOMBRES PERRO



El día que te cuente lo de Coney Island
tendrás que empaparte de ginebra
y yo tendré que lamerte como una perra anciana
y callejera
cada vez que llores: en Coney Island
ya no queda nadie.

Debrah Wycliffe






...Los que somos hombres perro terminamos entendiendo las cosas de una manera diferente, más lenta, más bizarra, más grotesca. También la muerte y la desesperanza, o el abandono...
...Tiene que ver con la piel: por lo que sea, nuestra piel favorece las filtraciones como esas composiciones geológicas que apenas oponen resistencia a unas cuantas gotas o a pequeños riachuelos...
...Ayer, a medida que me acercaba al puerto, iba respirando un aire saturado de mar. El mar impregnaba la ciudad de una forma tan sutil como salvaje. El mar me tranquiliza y me redime, aunque sea de noche y esté oscuro y me de miedo. El olor salvaje del mar es capaz incluso de aclararme las cosas, incluso en la muerte, incluso cuando me encuentro frente a una jauría de hombres lobo y voy desarmado o no recuerdo dónde puse las balas...
...Los hombres perro buscamos la sombra de los puertos y hacemos equilibrios para que las flores marchitas no se conviertan en el centro de gravedad de esta historia...
...You know, brother...
...Good luck...

Miguel Ángel Maya
29 de octubre de 2013

P.D. La foto es de Bruce Davinson y está tomada de aquí.
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jueves, 24 de octubre de 2013

WET GUNPOWDER BY THE RAIN


...Las tardes se las reparten John Coltrane, Ornette Coleman y Sonny Rollins, como en una timba de póker, como si se zafaran del vinilo y se escaparan. No me dan tregua ni los personajes de los cuentos de Joseph T. Gambolò en los que es posible rastrear su vida, ya me entiendes: las noches en las plantaciones de tabaco, la música y el sudor y los negros y los gatos y la cabaña iluminada en un punto de la inmensidad de la oscuridad y la lluvia, el aguardiente casero, los instrumentos musicales arrumbados y repletos de muescas y golpes, el escaparse por las ventanas, los graneros, los animales...
...No es fácil traducir los cuentos de T. Gambolò por lo mucho que esconden, por el miedo que dan...
...Mucho más difícil es encontrar en esos cuentos el germen de un asesinato que va a producirse sesenta años más tarde. Con T. Gambolò todo es extremo, todo sabe a pólvora, todo huele al tabaco mojado por la lluvia y a sus paseos lentos y sin rumbo por Third Avenue, como el reverso destruido, fantasmagórico y suicida de Jeanne Moreau buscando a aquel tipo acompañada sólo por la noche y, a lo sumo, por la trompeta de Miles Davis...
...No es mala compañía para corregir en la medida de lo posible esa soledad que se mete por los huesos como la peor de las infecciones, me digo mirando mis ojeras en el reflejo de la ventana, como si ya hubiera llegado la madrugada y yo siguiera dándole rienda suelta al insomnio mientras mi perro me mira como si estuviera loco, tan fantasmagórico como la figura de Joseph T. Gambolò arrastrando la bombona de oxígeno y empeñado en entrar, una vez más, en el Havana Cafe del Soho, resistiéndose a dejar de existir, a dejar de soñar que los temblores no le impedían seguir escribiendo, que para escribir la letra "W" no tenía que sostener su mano derecha con su mano izquierda para escribir primero "Q" y luego "D" y luego "S" para finalmente desistir y llorar y romper los malditos papeles; que el sonido fatigoso de su respiración podía, todavía, darle una vuelta de tuerca más a la vida, y podía enturbiarla de pólvora una vez más...

Miguel Ángel Maya
24 de octubre de 2013

P.D La foto es de Esther Bubley y está sacada de aquí.
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sábado, 19 de octubre de 2013

DRIVE AND SOFT DEATH



...Leo Cada tarde a esa hora me subo al Mustang y me pierdo por carreteras secundarias que sé que al final me llevarán a la autopista de la costa. Una vez allí, conduzco en dirección norte, pendiente siempre de la luz, hasta que doy con un lugar desde el que poder contemplar bien el ocaso, procurando encontrar cada vez un nuevo puesto de observación, que siempre elijo en función de la altura del sol. Mientras conduzco, me abandono a los sentimientos que despierta en mí la extraña cualidad que la luz tiene siempre a esa hora. En algún momento me percato de que el sol está muy bajo y entonces salgo de la carretera principal...
...Antes de ayer conducía horas antes de leer esto. Tenía el Mar Mediterráneo a mi izquierda. El sol le daba un tono dorado. Me fijé en un enorme barco mercante anclado frente a la última playa urbana. Ahora vivo junto al mar. Lo digo guiñando los ojos por el sol. Lo digo mientras suena Chico Buarque en el coche...
...Ahora estoy traduciendo uno de los cuentos de Joseph T. Gambolò, el bizarro y casi desconocido escritor norteamericano, relativamente célebre como cronista de boxeo y ocasional guionista de subproductos de serie b, para una antología que se va a publicar en España en primavera. El cuento se titula Drive and soft death, y fue publicado en The New Yorker en septiembre de 1977, exactamente 274 días antes de que yo naciera; antes incluso de que yo fuera concebido. Es la historia de una telefonista de Chicago que desentraña un asesinato. Es un cuento irregular, extraño; como todos los de T. Gambolò, pero como todos los suyos, enigmático y con "algo"...
...Es curioso, mientras conducía, con el mar dorado a mi izquierda, subido a mi Fiat Joplin (no a mi Mustang) me acordaba de cuando trabajaba como teleoperador en Yodeyma, la empresa de perfumes falsos. Yo trabajaba con los clientes italianos. Mi trabajo se limitaba a tomar pedidos de peluqueros que vendían las falsificaciones a sus clientes, hasta que nos dijeron que teníamos que hacer promoción. Yo me sentía cómodo recibiendo pedidos de peluqueros de pueblos perdidos italianos que pedían una falsificación de Chanel Nº 5 para sus clientas, pero no llamando para vender. No sirvo para vender, y menos por teléfono. El caso es que me entró una llamada, no recuerdo ni adónde ni a qué cliente, la historia es que descolgó una chica. Yo pregunté por el titular de la peluquería. Me dijo: "Sí", con cierta sorpresa, con cierto entusiasmo, no sé, con mucha emoción. Yo le dije: "Chiamo da Yodeyma", y ella me dijo, desinflada, triste: "guardi, non è il momento" (Mire, no es el momento). Yo dije: "Mi scusi" (Discúlpeme) y colgué. No sé por qué, me he acordado muchas veces de esa llamada, de ese momento, de ese día. No sé por qué me acuerdo a menudo de ella mientras conduzco. No sé, siempre he imaginado que el titular de esa peluquería acababa de fallecer y que yo estaba llamando a una casa en la que se celebraba un velatorio, o en la que la muerte había hecho acto de presencia, y que esa chica esperaba una palabra de aliento, un pésame, un abrazo en la distancia, y no la llamada corporativa de un tipo que le insistía en las bondades de los perfumes falsificados. Nada más que la voz de la chica me hace pensar eso, pero es algo de lo que estoy convencido...
...¿Por qué pienso ahora en esto? No tengo ni idea. Mi vida es extraña. Estoy con las traduciones, estoy escribiendo, estoy leyendo el nuevo libro de Eduardo Lago, conduzco con mi Fiat Joplin a lo largo del Mediterráneo. Me seduce la idea de publicar por primera vez en España los relatos de Joseph T. Gambolò. Cuando conduzco y escucho música en el coche se me vienen a la mente instantes sobre los que no tengo tampoco mucha capacidad de decisión. No tienen más razón que esa...
...Vuelvo a leer el cuento de Joseph T. Gambolò. Ahora ya con mis propias palabras, con las palabras que yo, en mi traducción, he elegido, las palabras que son tanto mías como de T. Gambolò. Y me relamo, y pienso que está bien que se publique su obra aquí. Y participar de ello...
...Y nada más. O poco más...


Miguel Ángel Maya
19 de octubre de 2013

P.D. La foto está tomada de aquí. 

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lunes, 14 de octubre de 2013

ITHACA


...Hoy me ha llegado al email una oferta de trabajo como profesor de español...
...Es de una página a la que estoy suscrito: es en Ithaca, New York...
... Pienso, por este orden, en Monk, en un apartamento alto, viendo el río Hudson desde su piano. Pienso en Ulises atado al mástil mayor escuchando el canto de las sirenas. Pienso en Butes, el marinero que se arroja al mar para ir hacia ese canto. Pienso en Penélope haciendo y deshaciendo calcetines para el invierno. Pienso en Eduardo Lago. Pienso en lo mucho que me gustaría ser uno de sus alumnos. Pienso que la misma tarde que se presentaba en Madrid el libro de Lara, tambien, en otra parte de Madrid, se presentaba el libro de Eduardo Lago. Me lo dijo Paul durante la cerveza previa a Por si se va la luz. ¡¿Tiene un nuevo libro?! No sabía que podía relamerme porque Eduardo Lago había sacado un nuevo libro. Llámame Brooklyn me lo terminé de leer en la estación de Atocha, de madrugada, y no podía parar de llorar. Una noche se me ocurrió guionizarlo, y le escribí al email del Cervantes de Nueva York para pedirle permiso. Él me lo dio, pero el libro me superó y desistí. Creo que nunca se lo dije. Tal vez sí. La timidez, a veces, puede confundirse con mala educación...
...Cinco minutos después de saber que Eduardo Lago había sacado un nuevo libro, me dicen por teléfono que me lo acaban de comprar y que me lo dará en cuanto nos veamos. No le pregunto por el título. Quiero que todo sea nuevo: el título, el argumento. Abrir el libro por primera vez, empezar a adentrarme en él...
...Caigo en la cuenta de que Ithaca está en Nueva-York-Estado, no en Nueva-York-Ciudad, que es un lugar donde quiero vivir, y donde estoy convencido de que algún día viviré. Está de hecho lejos de Nueva York ciudad. Tanto como de Montreal. Entro en la página de la Facultad y me entero de que en ese lugar dio clases Nabokov y escribió "parte" de Lolita...
...Ahora suena jazz, de hecho suena el canturreo de Monk junto a Mr Oscar Peterson, y bebo vino, y tengo en mis manos Siempre supe que volvería a verte, Aurora Lee...
...Sabía que el título ya iba a tener algo de memorable...
...Lo abro y leo esto:

A través del cristal, oscuramente

Wild Games

Esta historia empieza y termina con un libro, aunque al final, el libro es lo de menos. Mi nombre, como se decía cuando aún había novelas, no importa demasiado. Surgirá cuando lo exija la estrategia de este informe. Una tarde de invierno, a finales de 2009 descubrí en la mesa de novedades de la librería St. Mark's, en el East Village neyorkino, un ejemplar de un libro de Vladimir Nabokov cuya existencia me era enteramente desconocida, El original de Laura. Lo cogí, con mucha curiosidad, y leí en la contraportada que se trataba de una novela que el escritor ruso había dejado inacabada al morir. Intrigado, me puse a hojear el volumen. Se trataba de un conjunto de fichas manuscritas, plgadas de borrones y tachaduras. No sé bien qué me hizo decidirme a comprar el libro, pero lo cierto es que lo leí de un tirón aquella misma noche y, cuando terminé, se había adueñado de mí una sensación sumamente extraña, una inquietud que no acababa de entender.

...Creo que más que las palabras o el mero placer de las historias y los libros, son estas cosas las que me apasionan de la literatura. Este tipo de casualidades que se presentan de pronto, y uno tampoco sabe descifrarlas del todo son las que terminan por apoderarse de mi pasión de leer...
...Eso y estar convencido de una afinidad literaria tan fuerte con el señor Lago que no dudo de que, si nos conociéramos, seríamos buenos amigos...
...Sólo una vez sentí una afinidad literaria parecida con un autor vivo. Fue con Sara Mesa, a quien no conocía más que a través de lo que había escrito. Ahora somos amigos, tal y como presentía por sus libros...
...Pienso, otra vez, en Ithaca. Pienso en Kavafis. Pienso en los regresos y en los perros que reconocen cicatrices y en los héroes que asesinan pretendientes...
...Pienso en Nabokov sorprendido por la muerte con un libro a medio escribir. Y estoy deseando terminar esta entrada para seguir leyendo Siempre supe que volvería a verte, Aurora Lee, acunado por el jazz del señor Gillespie, a quien imagino de noche en un hotel de Nueva York (no de Ithaca), por el vino, por Nabokov, por Lago, por la noche, por la noche, por tu respiración...
...Eso que a veces yo identifico con la felicidad...

Miguel Ángel Maya
14 de octubre de 2013

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