La diceria, elogio o calunnia, sono gli ingredienti che nel corso del tempo sono precipitati in fama. Essa consiste in fame e le tecniche con cui la si inganna, il modo in cui si versa il sangue e lo si piange, i colpi che la natura sferra da un suolo che bolle più volte per secolo, il modo in cui si ride e gli strumenti a corda e percussione che scatenano il canto.
...Lo preparo sumergido en viejos libros y papeles que hablan de Siberia y que me miran con los ojos rojos humo de blues...
...Anoche caminaba por la calle junto a mi perro y vi a una mujer gorda, árabe, vestida con un largo vestido y con la cabeza totalmente cubierta, haciendo ejercicio en uno de esos cacharros que los ayuntamientos ponen en los parques para que la gente haga ejercicio. Toda la plaza chirriaba al compás de sus movimientos...
...Hay más aparatos de esos en el paseo marítimo, pero ahí los usa gente con cuerpos que no se avergüenzan. No sé explicarlo. Me quedé mirándola. Delante de mí se paró un taxi del que se bajó un tipo muy parecido a Antón Reixa. Llevaba sombrero y una chaqueta algo estridente. Me pareció que también llevaba pajarita. Antes anotaba este tipo de escenas: un parque descascarado y solitario, una mujer árabe y gorda haciendo ejercicio, Anton Reixa bajando de un taxi. Tengo que volver a escribirlas...
...En el paseo marítimo no hay cruceros amarrados...
...Mi perro contempla la inmensidad del mar y yo olisqueo el aire de salitre, como si nos intercambiáramos los papeles: el debería manejarse en el olfato y yo en la vista...
...Anoche traducía a Erri de Luca, y volvía a leer esto:
Chi si è staccato da Napoli, si stacca poi da tutto: non ha neanche lo sputo per incollarsi a qualcosa, a qualcuno.
Mai più ho sputato, ho solo inghiottito, inghiottito
...A veces me quedo paralizado cuando tengo que traducir ciertas puñaladas de Erri de Luca...
...Como cuando rumio algo que tiene que ver con Nápoles, hoy me he levantado con la inquietud de necesitar el mar...
...Preparo mi viaje en el Transmongoliano, e imagino Siberia, y tengo ojos rojos humo de blues, y no doy nunca con la palabra exacta para traducir puñaladas...
Aunque cierres los ojos, hueles y oyes: esto es el mar, no lo dudes, hasta el viento que te da en la cara es el mar. No es mi mar, estás a punto de decir, pero saludas a un pescador que te responde sin quitar los ojos de sus líneas. Tú también te quedas ahí mirando mirando, pendiente del tirón que acaso curve la caña. En este mar no hay bagres ni bogas, piensas, pero un temblor de la caña te hace acercarte aún más. Ahora sopla del sur, ¿de qué sur?, pero te inclinas a encender tu cigarrillo en la brasa que te extienden.
Alberto Szpunberg, Su fuego en la tibieza
...Acabo de tomarme el último sorbo de un botellín de cerveza. Sí, ya sé: ¿por qué decir eso y no decir tantas otras cosas? Me lo pregunto constantemente: ¿por qué escribir que me tomé el último sorbo de un botellín de cerveza y no lo que pensaba el otro día mientras nadaba y veía el fondo azul de la piscina o lo que pienso en medio de una algarabía de niños de ocho años que me llaman "profe", como si yo pudiera enseñarles algo, como si yo no estuviera todo el día con los ojos y los poros abiertos, como una esponja?...
...En el documento word que hay debajo de la página en construcción de blogger están las palabras con las que yo he decidido sustituir las palabras exactas que dice Erri de Luca en Napolide, sin alterar demasiado lo que de Luca decía: esa elección de palabras frente a todo un mundo es lo que solemos llamar traducir y es además una lucha titánica contra monstruos que uno no sabe de dónde van a venir o dónde están agazapados...
...Erri de Luca dice Si staccano così le foglie, i capelli, le gocce, le pagine:Se arrancan así las hojas, los pelos, las gotas, las páginas, y también mis palabras siguen sonando hermosas y emocionantes...
...Empiezo otra cerveza, y suena otra música, otro sonido, en los auriculares, cuyo ritmo no termina de superponerse al sonido de las chicharras que entra con la brisa por la ventana...
...Como el mar suaviza lo que pienso o lo que siento o las arcadas, como el mar me domestica de esta manera indecorosa e indecente, no puedo hablar por ejemplo de política, de esa rata llamada Díaz Ferrán, de las comisiones que veo que me cobran en los bancos, de que la dirección de Radio Nacional se haya cargado El Ambigúde Diego Manrique, de que se prohíban las corridas de toros en Cataluña, de todo eso que me indigna cada día, a pesar de la suavidad que siento que transmiten mis palabras...
...Lo cierto es que a veces, cuando el mar no me domestica, siento suavidad y rabia a partes iguales: hace dos noches, por ejemplo, fui a La Carbonería... ...Sobre las teclas del piano que tantas veces he tocado estaban las manos de un tipo, que hacía melodías y arpegios sobre una estructura que un borrachín que tenía al lado calificaba de la esencia de lo andaluz, sonoramente, se entiende, no sé, y jaleaba sus gorgoritos vacíos, sus manierismos facilones y edulcorados, esa mala fotocopia de Albéniz y del maestro Rodrigo que iban desgranando sus dedos porrudos... ...El hecho es que había también un belga por soleares con buen compás y mejor voluntad que resultado y luego se sumó a la jam session un tipo con aire agitanado y un cantaor...
...No estuvo mal el simulacro, era divertido ver la solemnidad con la que mucha gente hacía fotos y esas cosas, pero mirando lo que hacían las manos sobre las teclas pensé, pensaba continuamente, no paraba de pensar, por qué el tipo del piano no iba más allá de aquellas melodías tan trilladas, a pesar de que fueran la quintaesencia de la andalucidad según el borrachín...
...El problema es que yo también estaba algo borracho, sólo que ni hacía compás sobre la mesa ni hablaba, sólo miraba las manos del tipo del piano y me irritaba que no fuera más allá, que se quedara en ese territorio tan cómodo, en esos arpegios sonoramente pseudoandaluces y esenciales que atraían bocas abiertas y flashes en personas rubias de lenguas lejanas... ...Me di cuenta de que el pianista estaba cómodo y no se aventuraba, porque no podía quizás, porque sus dedos no daban más de sí, pero sobre todo porque no quería aventurarse, estaba cómodo recorriendo esas sonoridades...
...Y pensé fugazmente, uno de esos pensamientos que a uno le asaltan cuando no puede verbalizarlos por el alcohol, pensé que la impostura tiene que ver con la comodidad, con la pereza, con no ir más allá, con no jugarse la vida...
...Miraba a Antonio y JR y nos reíamos como pobres diablos, como niños traviesos, y en esa risa estaba tal vez algo de lo que estoy escribiendo ahora. O no, no sé...
...Ya digo que por culpa del alcohol no lo verbalicé, y tampoco sé si lo que pensaba era algo así como estar entre la espada y la pared: o uno se juega la vida o es un impostor. No lo sé... ...Ni siquiera sé si pensaba sólo en las teclas o, como me temo, conociéndome, las teclas eran una topografía o un pretexto de la vida, de las maneras de vivir, de ese estúpido baremo de las cobardías que me acechan o de las topografías con las que suelo geografizar mi tiempo...
...Nunca he sabido por qué esas ochenta y ocho teclas son para mí asunto de vida o muerte...
...Hoy tocaba el piano y sudaba, y no conseguía ir más allá. Ayer, creo, lo conseguí en algún momento, sólo que ayer no estaba cansado por un día de trabajo mezclado con cuarentaysiete grados centígrados...
...El problema es que le ponía la misma voluntad que el pianista impostor, cómodo y cobarde de La Carbonería, sólo que deseo que mis dedos tengan esa coartada: ellos no estaban cómodos, iban más allá... ...Y no sé hasta qué punto también eso es una impostura, sobre todo ahora que escribo todo esto haciéndome el guay, con ese aire de superioridad que da la capacidad verborreica de teorizar sobre aquello que, en realidad, se nos escapa y que se llama vida... ...Bah, da igual, suena Manteca, suena Caetano Veloso...
"Cuando relato mis trashumancias, mis caídas, mis delirios y mis secretas orgías, lo hago únicamente para detener, ya casi en el aire, dos o tres gritos bestiales, desgarrados gruñidos de caverna con los que podría más eficazmente decir lo que en verdad siento y lo que soy" Maqroll el Gaviero. (Álvaro Mutis)
PARANOICA FIERITA (Editorial Carpe Noctem, 2022)
TEXTOS ENGORDADOS Y OTRAS ESPECIES
Proyecto literario digital
CRIMINALMENTE BELLA (Editorial Alegoría, 2016)
(Edición y prólogo)
MONSIEUR WITNESS (2015-2016)
Proyecto literario digital
FALSA ANTOLOGÍA COMPLETA DE LOS POETAS INCENDIARIOS (Editorial Alegoría, 2014) *
(Edición y prólogo)
EL HOMBRE QUE DECÍA HABER SALVADO A REBECA B. (Editorial Alegoría, 2013)
ÚLTIMAS 2 HORAS Y 58 MINUTOS (Lengua de Trapo, 2008)
Últimas 2 horas y 58 minutos. Primera (o segunda) parte.
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Últimas 2 horas y 58 minutos. Segunda (o primera) parte.
Nací el 2 de julio de 1978. Soy músico, escritor, viajero. Estudié en el Conservatorio de Sevilla. Me licencié en filosofía por la Universidad Oriental de Nápoles (Italia). He tocado todos los géneros literarios, incluido el curriculum vitae. Escribo novelas, relatos, poemas y guiones, compongo canciones y toco el piano. Mi espectáculo musical se llama Migue y el fabuloso trompetista invisible. He vivido en Alcorcón, Sevilla, Londres, La Habana, Ciudad de México, Bogotá, Buenos Aires, Nápoles y Madrid. Algunos de mis relatos han aparecido en antologías, revistas, fancines o rocambolescos folletines olvidados. Me gano la vida como buenamente puedo (casi siempre de forma legal). He publicado dos libros: "Últimas 2 horas y 58 minutos" y "El hombre que decía haber salvado a Rebeca B". Y he editado "Falsa antología completa de los poetas incendiarios". Para ser feliz me basta un piano, una playa desierta, buena compañía. Thelonious Monk ya inventó casi todo lo que se me ocurre. De mayor quiero ser Jacques Brel o Leonard Cohen.