martes, 13 de octubre de 2015

# MONSIEUR WITNESS VIII #


El sueño de Magritte


Magritte ya no sueña, ni imagina pipas que no lo son, ni se ubica en el horizonte, en cuya línea azul y gris, como los ojos de un gato siamés, hacen equilibrio pesados barcos petroleros y se juegan la vida los misterios, el futuro, los llantos y las rendiciones. Magritte ya conoce la intemperie de la trinchera y de la noche; el pañuelo blanco al alba, agitándose como una pálida amapola ensangrentada. Magritte ya no sueña, ni imagina pipas que no lo son, ni le importa el horizonte azul y gris, como los ojos de un gato siamés que maúlla, bajo un cubo de basura cualquiera del puerto, sin que nadie lo oiga.