Mostrando entradas con la etiqueta libros. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta libros. Mostrar todas las entradas

domingo, 29 de junio de 2014

CARTITAS DE AMOR Y PROSTITUTAS DE LA PEOR ESPECIE




«Cuando un imbécil se ha vuelto prescindible para sí, íntimamente se sabe prescindible para los otros. Esto se aprende en las salas de terapia intensiva, los tiroteos, los naufragios y en ningún otro lugar del mundo, creo. Hace tanto tiempo me supe prescindible que ni lo recordaba y eta reflexión sobre la memoria me ayuda a prescindir de vos y de tus efectos sobre mí, que siempre imaginábamos no eran sino los efectos que producía sobre vos el reconocimiento de que “algo hubo”. Ya ves, estoy muy viejo y continúo escribiendo cartitas de amor, pero desde que me supe prescindible sólo escribo cartitas de amor a prostitutas de la peor especie, como vos»

Fogwill, Cuentos completos, Alfaguara (2011)

Miguel Ángel Maya
29 de junio de 2014

P.D. La fotografía es de Joan Colom
*     *     *

sábado, 5 de abril de 2014

DETRÁS


...Se cierra el telón, o se abre, no importa. Me importa lo que hay detrás. Me importa la música que desprenden ciertas cosas. Me importa el olor. Descubro América. Descubro la pólvora. Descubro la Ley de la Relatividad. Descubro el horizonte. Los pesados barcos hacen equilibrios en esa línea frágil y ambigua entre el cielo y el mar. Aguzo la vista, olisqueo el salitre de la tarde. El mar pone las cosas en su sitio. Pone en su sitio el relato del pasado y el brutal e inhóspito futuro. Me estremezco. Es la piel, es la música, me digo. Es lo que hay detrás de cada evidencia, cada vez que la realidad chirría, cada vez que los datos se contradicen y entrechocan: pelotas de goma y deportaciones arbitrarias. Todo chirría y hace falta una suerte de oído absoluto para entresacar la música que subyace a esta película de serie b. Voy rescatando cuentos de la periferia de la historia. Malvivo. Busco detrás. Me conformo con que el mar siga poniendo las cosas en su sitio. «Tiñes mis días de fatal melancolía». Me conformo con la trapecista que se suicida en cada palabra. Y ahí me quedo...

Miguel Ángel Maya
5 de abril de 2014

*     *     *


miércoles, 19 de febrero de 2014

INSÓLITAS REUNIONES



No existe el futuro. No existe el pasado. ¿No lo ves? El tiempo es
simultáneo, una joya de estructura intrincada que los seres humanos
insisten en contemplar solo desde un lado cada vez, cuando el
diseño total resulta visible en cada cara.

Watchmen, Alan Moore

Obra y vida de Alan Moore

El escritor inglés Alan Moore es ciego de un ojo y sordo de un oído. Nació en 1953, en la ciudad de Northampton, donde hoy reside con su esposa Melinda Gebbie.
En 1999 compiló en un solo volumen, junto al dibujante Eddie Campbell, la novela gráfica From Hell. Uno de los párrafos de su introducción podría servir perfectamente, palabra por palabra, para introducir también La insólita reunión de los nueve Ricardo Zacarías: "Esta obra es la autopsia de un acontecimiento histórico, que utiliza la ficción a modo de bisturí. Todos los personajes que aparecen en la historia existieron realmente. Las motivaciones que les he atribuido y las palabras que he puesto en sus bocas están basadas en la medida de lo posible en la más rigurosa investigación histórica. También me he apoyado en mis intuiciones y conjeturas, las cuales, si no son acertadas, por lo menos sí son informadas. Hasta donde yo sé, ningún hecho de la historia contradice los que se hayan presentado con anterioridad y no se ha ignorado ningún acontecimiento importante. En teoría, los eventos que se detallan en estas páginas podrían haberse desarrollado exactamente como los describimos".
En la actualidad, Alan Moore trabaja en la teoría y la práctica de la magia.

Colectivo Juan de Madre, La insólita reunión de los nueve Ricardo Zacarías (Aristas Martínez)


...Y de repente, casi sin esperarlo, uno abre un libro y encuentra uno de esos tesoros por los que se ha pasado media vida leyendo, y encuentra afinidad literaria, y encuentra aire nuevo, y se encuentra con esa emoción en la boca del estómago, y se dice, sí, era esto...
...Y sigue buscando...

Miguel Ángel Maya
19 de febrero de 2014

P.D. La foto está tomada de aquí.

*     *     *

jueves, 6 de febrero de 2014

NIN


...En el puerto hay una danza de barcos bajo el sol...
...Hoy hacía un día primaveral en el puerto. Lo recorrí junto a mi perro. Nos sentamos a mirar la danza...
...Leí los diarios de Anaïs Nin durante un verano, en la playa. Asocio Anaïs Nin al griterío de la playa, al olor del cuerpo de A., sapore di sale, sapore di mare, que decía Mr. Paoli: quando esci dall'acqua e ti vieni a sdraiare vicino a me...
...Encuentro el mismo libro, que no huele a mar sino a páginas viejas, Plaza & Janés, 1993, lo abro y leo lo que subrayé:

Los días malos doy paseos junto a las vías del tren. Pero como nunca he sido capaz de leer una guía de ferrocarriles, nunca acierto la hora oportuna, y como me canso antes de que llegue el tren a librarme de las dificultades de la vida, me vuelvo a casa. Es posible que esta fascinación que siento por morir en un accidente tenga alguna relación con el traumático período de mi infancia en que echaba de menos una muerte así. En Neuilly teníamos una criada (era cuando yo contaba dos años y mi hermano Thorvald acababa de nacer). Mi padre debió de seducirla y después la olvidó. Como quiera que fuese, ella quería vengarse. Nos llevó a mí y a mi hermano de paseo, y dejó el cochecito, poniéndome a mí junto a él, en plena vía del tren. Pero el guardagujas nos vio y, como era padre de siete niños, arriesgó su propia vida corriendo hacia nosotros justo a tiepo para alejar el cochecito de un puntapié y sacarme a mí en brazos. El acontecimiento se quedó grabado en nuestra memoria. Todavía me acuerdo de las camas cubiertas de juguetes para los siete hijos del hombre que salvó nuestras vidas.

Y también:

Así, delicadeza y violencia están a punto de conocerse y desafiarse mutuamente.

Y también:

¿Habéis estado alguna vez en un cine cuando ya se ha ido todo el mundo? La películas son como una dosis de opio, y salir a la calle produce una conmoción, es un brutal despertar del sueño en que se estaba sumergido. Pero cuando te quedas no despiertas nunca. El sueño sigue. A veces me duermo un rato y cuando vuelvo a despertar sigo viendo las imágenes en la pantalla, y no puedo encontrar ninguna diferencia entre el sueño y la película.

...Siempre que encuentro libros subrayados por mí siento una extraña conmoción y me sorprendo acometiendo una especie de indagación quirúrgica en quién fui y quién soy. Casi siempre me reconozco en las razones. El primer párrafo sé que lo señalé porque me sorprendió la crudeza con que lo cuenta todo. El segundo lo subrayé porque la delicadeza y la violencia siempre fueron dos de mis puntos gravitatorios, desde pequeño, no sé por qué. El tercero lo señalé porque cuando lo leí, en aquellos años, fue cuando empecé a ir al cine solo, a probar el placer del cine, no como acontecimiento, como salir, como beber, como estar con amigos, sino como un inmenso placer en sí mismo. Y sí, recuerdo que me fascinaba esa magia...
...En fin. Eso...

Miguel Ángel Maya
6 de febrero de 2014

*

sábado, 1 de febrero de 2014

PASOS PERDIDOS


 Alguien
hermano de tu muerte
te arrebata te apresa te desquicia
y tú indefenso
estas cartas le escribes.


Raúl Gómez Jattin

...Siguiéndole los pasos a la poetisa Debrah Wycliffe me entero, casi por casualidad, de pasada en un artículo en The New Yorker, en una línea y media de un artículo en el que se hablaba de otra cosa, de algo alucinante: cuando fue asesinada estaba traduciendo al inglés dos libros de Andrés Caicedo: Que viva la música, para la editorial neoyorkina Farrar, Strauss & Giroux, y Angelitos empantanados, para una pequeña editorial de Chicago especializada en literatura infantil...
...Es entonces cuando, de nuevo casi sin quererlo, me entero de su viaje a Bogotá y de cómo entró en contacto con gente que había tenido que ver con el grupo de teatro de Andrés Caicedo en Cali, y con la filmoteca que puso en marcha y con Ciudad Solar, aquella especie de comuna en la que vivió durante un tiempo...
...Andrés Caicedo y Raúl Gómez Jattin, nacido y muerto en Cartagena de Indias, fueron mis grandes descubrimientos literarios cuando estuve en Bogotá. Es curioso cómo unos pasos que uno cree perdidos vuelven de pronto, una noche, sin avisar. Esa noche, siguiendo los pasos de Debrah Wycliffe encuentro conexiones entre el Nuevo Incendiarismo y Ciudad Solar, y con la poesía de Jattin. Esa noche me quedo hasta tarde viendo una extensa entrevista a Raúl Gómez Jattin...
...Siguiendo ahora los pasos de Jattin vuelvo a recordar mi búsqueda de dos de sus libros póstumos: Esplendor en la mariposa y Los poetas, amor mío. Esa misma noche, sin yo saberlo, L. se va a Cartagena de Indias porque la han invitado al Hay Festival. De Cartagena recuerdo un café y una tienda de discos a la que iba a escuchar a Charly García y a recuperarme sonoramente de la amigdalitis que me había traído del viaje en velero entre Panamá y Colombia. También recuerdo una librería pequeña, en una plaza. A ninguno de los tres sitios sabría volver. En Cartagena basta escarbar un poco para dejar atrás esa primera capa de tierra de cartón-piedra turística, que es García Márquez, y encontrarse de bruces, más cerca del infierno, con gente de la calaña de Raúl Gómez Jattin. Escribo a L. para que busque esos dos libros y sacie mi fiebre y sacie su fiebre, porque sé que son libros que ella no sabe que estaba buscando...
...Todo esto es casualidad. Me pregunto si tendrá sentido esta conjunción de noches en puntos tan distantes del mundo. No tengo respuesta a por qué ahora Debrah, por qué ahora estos pasos perdidos, por qué ahora todo esto. Leo el último email de Debrah que hay en la bandeja de entrada de mi email: es una fotografía de Weegee en la que aparecen unos niños jugando en una fuente rota en una calle de Nueva York. Como quería escribirle un email con detenimiento no le contesté, esperando que en los próximos días encontraría un hueco. Tres días después apareció brutalmente asesinada en Coney Island y las palabras que tenía para ella no se las he podido decir, todavía, a nadie...

Miguel Ángel Maya
1 de febrero de 2014

P.D. La foto es de Saul Leiter y está tomada de aquí

*

domingo, 6 de octubre de 2013

VISITANDO LAS RUINAS


- ¿Cómo me encontrás?
- Distinta, naturalmente.
- Vos, no. Vos siempre igual. Sólo que siempre un poco más viejo. ¿Y tu abnegada mujer?
- No tengo mujer. Mara, si te referís a ella, no es mi mujer.
- Ah, y qué es. Esclava Amante. ¿La mujer de otro? Concubina. Novia. ¡Prometida! A que sí. Es increíble la cursilería que tuviste siempre, para no hablar del mal gusto.
- Bueno, eso no te hace mucho favor a vos. Y qué tal si me dejás entrar. O en Europa se usa llamar a la gente por teléfono e insultarla en los pasillos. Estuviste en Europa, ¿no?
Ella se hizo a un lado y dejó libre la puerta con una reverencia.
- En Grecia -dijo-. Visitando las ruinas.
Entré.
El departamento tenía algo de provisional. Vi muy pocos libros, una mesita con mayólicas, un biombo. Vi almohadones de colores. Todo sumamente moderno y transitorio. Podía pertenecer a unas cincuenta mil mujeres solteras entre los dieciocho y los treinta años. Vi una gran fotografía de Picasso, en shorts, con una paloma en la cabeza. Vi a Los Beatles: en fila india cruzaban una calle. Paul McCartney descalzo y con el paso cambiado, detalle, sin duda, terriblemente simbólico. Y me di vuelta y vi, a unos centímetros de mi cara, la nariz de Cecilia.
- Esperá, hagamos un pacto -dije-. Hablemos un rato como gente normal. Si vos prometés no hacerte la inteligente, yo te prometo no hacerme el cínico.
Porque la nariz de Cecilia, aparte de ser un diminuto milagro de la naturaleza, era una especie de delicadísimo instrumento vibrátil destinado a registrar, con un segundo de anticipación, cierto tipo de tempestades que unos años atrás habían estado a punto de acabar conmigo.

Abelardo Castillo, El que tiene sed 
Editorial Carpe Noctem

Miguel Ángel Maya
6 de octubre de 2013

P.D. La foto está tomada de aquí.
*

miércoles, 14 de agosto de 2013

MEMORIAS DE UN TRAMPOSO



Hay gente a la que se llama 'rica' a ciegas, pues de ordinario esta afirmación se funda tan sólo en las apariencias. La palabra 'rico', en este caso, hace alusión sólo al dinero que gastan, y del que otros sacan provecho, al fin y al cabo. Hay otros que también son ricos. Pero en este segundo caso lo que viene a decir es que todo el dinero que poseen es sólo para ellos, para ellos solos, y para siempre jamás, mientras que el dinero de los primeros está de paso entre sus dedos. Hay una diferencia esencial entre éstos y quienes, como los morlot, por ejemplo, han guardado con prudencia, céntimo a céntimo, una cantidad de la que vivir más tarde, de la que poder comer durante toda su vida. No les reprocho su previsión, simplemente constato que, en vista de un periodo cuya duración es incierta, aleatoria, ¡se habrán privado de todo durante treinta años! No se habrán privado de todo, no: me equivoco, y los halago, pues jamás se privan de su dinero. Y si su corazón se ve dividido es porque se lo reparten la vanidad y la envidia. El único dinero superfluo que gastan es para satisfacerlas. ¡Y decir que se creen ricos! La riqueza no es eso. Ser rico, una vez más, no es tener dinero: es gastarlo. El dinero sólo tiene valor cuando sale del bolsillo; no cuando entra en él. ¡De qué puede servir cuando lo tenemos encima! Para que una moneda de cinco francos valga cuatrocientos céntimos, hay que gastarla; si no, su valor es ficticio. La plata, como metal, es magnífica. ¡Una sopera de plata vale oro! Pero ¿cuál es el valor de una moneda de oro? Un poco de plata. Cuando un hombre rico se entera de que tal negocio que acaba de concluir le reportará doscientos mil francos, sólo es digno de ello, en mi opinión, si, para él, esa suma toma al instante la forma, según sus gustos, de una joya para la mujer que ama, de un cuadro que desea o de un automóvil. Y debo decir además que, si no hubiera gente demasiado rica, habría muchos más pobres sobre la faz de la tierra. Y, si yo fuera el gobierno, como dice mi portera, sería sobre los signos exteriores de pobreza fingida sobre los que impondría despiadados impuestos a las personas que no gastan sus ingresos. Conozco gente que posee siete u ocho mil libras de renta y que no gasta ni una cuarta parte. Para empezar, los considero unos imbéciles, y un poco deshonestos también. El cheque sin fondos es una operación bancaria prevista en el Código de instrucción criminal, y es justo que sea castigado con severidad. Yo sería alegre partidario de una severidad idéntica hacia los fondos sin cheques. El hombre que atesora rompe la cadencia de la vida al interrumpir la circulación monetaria. No tiene derecho a ello.

Sacha Guitry, Memorias de un tramposo

P.D. La foto es de Eve Arnold.


Miguel Ángel Maya
14 de agosto de 2013

*

lunes, 27 de mayo de 2013

DINERO, UN CUARTO PROPIO Y LAS CENIZAS DE GRAMSCI



...La ruleta rusa sigue estando ahí...
...Los condicionantes económicos y vitales que nos llevan a un bandazo o a otro, a un atraco o a otro, a hacer malabares para encontrar tiempo o para recuperar el tiempo perdido, para sumergirnos en la bibliografía del crimen, para atar cabos, para escribir sobre esos cabos que se atan...
...Creo que era Virginia Wolf quien decía que, para escribir, una mujer necesitaba dinero y un cuarto propio. Siempre me acuerdo de ella cuando enciendo fósforos y cuando descubro algo nuevo sobre lo que me traigo entre manos con Pasolini...
...Es bonito trabajar desde la insignificancia, desde la irrelevancia, desde el anonimato, desde el despiste y desde el juego...
...Es temerario estar tan convencido de la apuesta y jugárselo todo a esa carta: no sé, es como ir vendiendo todo lo que hay en el cuarto propio hasta tener que escribir en el suelo, pero aun así hacerlo y escribir en el suelo. Es extraña esta fé que carece del más mínimo fundamento pero saturada vergonzosamente por un entusiasmo estúpido, cursi, suicida, casi obsceno. Es extraña, como uno de esos especímenes que a veces se encuentran en las selvas de Indonesia, pero es también luminosa...
...Me haría falta (por ahora) dinero, un cuarto propio y saber qué sucedió en la recepción del hotel de Estocolmo la noche antes de que Pasolini tomara el vuelo SAS 561 hacia París, en el momento de dedicar Le ceneri di Gramsci a Tom Johanssen con las que, probablemente, fueron sus últimas palabras escritas: "con nel cuore il filo di una vita (mia) che ormai non mi interessa più"...

Miguel Ángel Maya
27 de mayo de 2013

*

jueves, 23 de mayo de 2013

FOSFATINA, ADRIANA Y LA CHICA DEL CINE RIVIÈRE


...Awixumayita se convierte en una locutora de radio de dibujos animados. Su voz va desgranando dosis de fosfatina en uno de esos micrófonos que usaban los actores en las radionovelas antiguas. Lee La chica del Cine Rivière. A veces lo lee como si todo fuera frágil. Ivoox nos avisa de que "Este audio puede contener vocabulario o contenido para adultos". No puedo evitar sonreír de lado al leerlo. Ni al leerlo mientras oigo la voz de Awixumayita leyendo lo que cuenta un personaje de dibujos animados que conduce durante toda la noche desde la estación de autobuses de Sandspur Road hasta el puente de Queens, desde donde ve a un náufrago encallando en la orilla del Hudson donde dormitan unos vagabundos. Imagino qué pensaría de todo esto Henry Miller, que en uno de sus libros dormitaba exactamente en esa misma orilla. Jessica Rabbit canta Why don't you do right. Imagino cómo lo cantaría Awixumayita. Me río. Reímos. Se cierra el telón. Awixumayita vuelve a su camerino, se desmaquilla, se quita el vestido rojo, la peluca fucsia, las pestañas postizas, el carmín, la púrpura, apura el cigarro francés con boquilla, se desembaraza de sus engaños progresivos y pone a buen recaudo su ánima esquiva. La espero con una navaja, por si se hace necesario abrir una botella de vino a navajazos, por si fuera precisa alguna dentellada, por si hubiera que saldar algún crimen en algún oscuro callejón. Los personajes de dibujos animados son así, digo, dices. Deja atrás el camerino, desanda el pasillo, apaga las luces y sale vestida de calle, vulgar, límpida, como una artista que deja su disfraz en un baúl de folclórica o cabaretera y llama a un taxi o espera en la cola del pan. Hola, dice tendiéndome la mano. Me llamo Adriana, dice apretándonos la mano. Migue, digo, y este de aquí, que no se ve, es el trompetista invisible. No sabía que tú también conociste a la chica del Cine Rivière. Ya ves, ¿fumas?, ¿un vino?, ¿qué hacemos? Gracias, Adriana, digo. ¿Vamos?...

 
Miguel Ángel Maya
23 de mayo de 2013
*

viernes, 10 de mayo de 2013

NOSOTROS DOS



Venía de un viaje muy simple también previsto por el Adivino, de correr el telón, de acatar con un indicio de aplomo no sin algunas lágrimas en la butaca del fondo de cierto cine de Lavalle. Los libros todavía por el suelo, la tierra y me asomé a la ventana: algo en esa mujer tendida al último sol me hizo pensar en el pasado -las veces en que abro y me tiro con todo el cuerpo en el pasado-.

Néstor Sánchez, Nosotros dos

Miguel Ángel Maya
10 de mayo de 2013

P.D. La foto es de Masao Yamamoto
*

domingo, 10 de marzo de 2013

PERCHÉ SEI ANDATO VIA PROPRIO IL GIORNO DEL TUO COMPLEANNO?


...Busqué un libro en la estantería...
...Muchas veces uno no sabe hasta qué punto unas cosas llevan a otras...
...La muerte de Pasolini me llevó a una tarde de verano en Piazza San Domenico y a su vez, cuando el recuerdo me lleva a Nápoles, tiendo a quedarme, tiendo al deseo de volver, a la necesidad de volver...
...No sé hasta qué punto regresar a Nápoles es un autoengaño: más que regresar a Nápoles quiero regresar a quien yo era en Nápoles hace diez años, a la Nápoles de hace diez años, a los miedos de hace diez años, a los amores imposibles de hace diez años...
...Siguen haciéndome pruebas médicas. Sigo escribiendo. Sigo acordándome de libros que sé que tenía y espero que mi cabeza haya seguido un orden lógico a la hora de la mudanza, y que siga siendo fácil encontrarlos como cuando eran los libros protagonistas de mis sucesivas casas. Ayer buscaba un libro que T. me regaló. Lo buscaba porque creía recordar vagamente que lo que me pasa a mí en la garganta y en el cuello le sucede a la protagonista del libro en el oído. Sus síntomas, no oír música, son una metáfora, como los míos: los síntomas podrían ser vistos como metáforas...
...Encontré el libro. Estaba junto a La pelle, de Curzio Malaparte, junto a La scoperta dell'inconscio, de Ellenberger, junto a Tango italiano, de Rino Genovese. Se titula Musica, y está escrito por Yokio Misima. Dentro, en la primera página, había un cuarto de folio que empezaba así: Perché sei andato via proprio il giorno del tuo compleanno? Después sigue la nota, firmada por T. el día 2-7-2003...
...Me acordé del principio del verano en Nápoles, de cuando regresaba a España para pasar esos dos meses, para volver en septiembre y empezar de nuevo. Me acuerdo perfectamente de ese verano de 2003, de lo que hice, de lo que me pasó, de que murió Bolaño, de que volví a sentarme a escribir. Me acuerdo perfectamente de quién me había enamorado, de por qué no se me iban de la cabeza los últimos dos meses de primavera napolitana...
...La protagonista del libro se llama Reiko, y se presenta en el estudio del doctor Shiomi Kazunori y le dice que no puede oír la música. El doctor Kazunori empieza a investigar ese síntoma, esa metáfora. No me leí el libro, a pesar de la insistencia de T., pero sabía que, ahora, inmerso en la muerte de Pasolini, tomándole el pulso a una nueva historia, y con mi agenda llena de visitas médicas y mi cabeza llena de hipocondrías, ese libro era necesario en este momento...
...Y los libros necesarios se vuelven imprescindibles si dentro de ellos uno encuentra una nota dirigida a quien era él hace diez años, una nota que empieza: Perché sei andato via proprio il giorno del tuo compleanno? Todavía hoy, casi diez años después, no sabría que responder a esa pregunta...

Miguel Ángel Maya
10 de marzo de 2013

*

viernes, 11 de enero de 2013

EL HOMBRE QUE DECÍA HABER SALVADO A REBECA B.


Ladys & Gentlemen...
Les presento a la trapecista Rebeca B. 
En febrero dará su último salto mortal a las librerías con la maravillosa portada de Ana Maya

(Seguiremos informando)

*

lunes, 7 de enero de 2013



Los labios de Rebeca B. son fríos, acartonados y azules, sobre todo si el mar ha arrojado su cuerpo a la playa, y ella está inconsciente. No hay mucha diferencia entre un beso y un boca a boca, sólo que en el segundo caso su cuerpo está de este lado, pero lo más intangible de ella está adentrándose en los confines de aquello, y que ella vuelva o se quede enredada en esos confines depende de que mi aire llegue a sus pulmones en ese desesperado beso. Si uno está enamorado de Rebeca B., tal vez la única oportunidad que tiene de besarla es que la inercia del mar traiga su cuerpo desmayado hasta la arena de una playa en cuyo horizonte se ven las siluetas de los barcos petroleros más allá de la neblina. Una oportunidad entre un millón, supongo, pero fue la única que yo tuve.

Miguel Ángel Maya
El hombre que decía haber salvado a Rebeca B.


P.D. La ilustración es de Ana Maya

domingo, 25 de noviembre de 2012

LOS DÍAS RAROS


Quién iba a decir
que sin borrón no hay trato
Que el futuro se vistió
con el traje nuevo del emperador.
Quién iba a decir que sin carbón
no hay Reyes Magos

Vetusta Morla


...Pasé toda la noche soñando contigo...
...Sí tú, segunda persona en mi cama desperezándose segunda persona esperando el café segunda persona abriendo regalos emocionada segunda persona suicidándose arrojándose desde el balcón...
...Yo dormía entre tus piernas y olía tu coño. Mi respiración era fuerte. Todo en mi sueño lo invadía la necesidad de que tus labios vaginales sintieran el aire de mis pulmones y se mojaran. Todo en mi sueño tenía que ver con mi lengua y mi alma y una corazonada y una tierra seca...
...Aplaudo solo en un teatro vacío: después de días y días y días sin sentir ni padecer acabo de terminar la corrección de un manuscrito que irá a imprenta y que en breve será libro...
...Estoy borracho. Quiero creer que eso que vibra es la sangre en mis venas. Anoche te habría descuartizado de madrugada. Anoche le habría declarado la guerra a un peluche. Anoche me habría maquillado y me habría vestido de mujer y habría aullado convertido en un hombre lobo a destiempo y habría aniquilado con un solo bombeo de saliva todos los años que me he perdido en este juego...




...Sí, este juego, Lara. Esta lágrima. Estas ganas de romper la baraja. Estas ganas irrefrenables de tren nocturno marchándose lejos y estas ganas de baba y de empaparse en una buena tormenta, Lara. Sí, eso. Este llanto nocturno en el sofá. Esa nostalgia prematura por Un vestido y un amor y un vino en una calle de madrugada...

...La madre de Fogwill hundió un barco y yo escribí un haiku. Al menos eso cuento en un libro de poemas póstumo. Al menos eso le digo a las perras que me roban el aliento las noches de luna llena y a las que malvendo el alma imaginándome que son el mismísimo diablo sólo porque llevan ese ridículo disfraz de diablita de serie b y abren regalos y emiten onomatopeyas...
...Qué días más raros, me digo relamiéndome soñando con tus ojazos mientras mato moscas con el rabo...
...Qué raro es sentirse tan huérfano tan lejos del mar tan raro tan calmo tan...

Miguel Ángel Maya
Sevilla, 25 de noviembre de 2012

*