lunes, 24 de junio de 2013


...Art Tatum me lleva por las teclas del piano, de la mano. Tú me devoras. Sueño con el desierto. No debería leer ciertos libros antes de ir a dormir; ciertas películas. No debería transitar por ciertas células. No debería oír ciertas músicas, ni dejarme llevar por ciertas sirenas, o por ciertos cantos...
...Me peleo con una novela. Está al final de un tunel, la novela, como yo. Me desnudo y escribo. También leo. Ambas cosas son insignificantes, como el orín de Borges. Me gusta escribir agazapado, escribir como una rata, escondido, nimio, masturbarme, llorar sin que nadie me vea. Me gusta que nadie me espere. Me peleo con Moby Dick pero nadie lo sabe. Te olvido y te echo de menos. Y nadie lo sabe. Pienso en todos los libros de Alan Pauls que no he leído, por ejemplo. Me saturo de alcohol y me cuento mentiras. Pienso en la marea baja, en la desidia, en el calor, en el olvido, en el suicidio, en perdernos de vista, en la vuelta al mundo, en el Transmongoliano, en Hiva Oa, en cómo me muerdes. Necesito el mar. Ahora lo necesito sin coartadas. Necesito dar palos de ciego hasta llegar lo más profundamente que pueda, al magma, a tu médula. ¿Existe "profundamente"? Tu médula se relame, pero tampoco me espera...

Miguel Ángel Maya
24 de junio de 2013

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martes, 11 de junio de 2013


...El insomnio te trae postales y sellos y saliva. Lo sabes. El insomnio trae perros y música. El duermevela y la soledad terminan en lágrima y terminan en todas las guerras que no dejaste que estallaran, y terminan en Néstor Sánchez a las 3 de la mañana, y repitiendo con los labios temblorosos la pregunta que se hacía Cortázar cuando una fiesta agonizaba y todos los platos y los vasos y el tabaco estaba mezclado y desordenado en una naturaleza muerta de vasos caídos y copas derramadas y botellas vacías; cuando todas las manos necesitan, cuando todos los labios, todos los fuegos, todos los teléfonos, todos los caminos están equivocados, toda nuestra vida: ¿Por qué, a ciertas horas, es tan necesario decir: "Amé esto"? Amé unos blues, una imagen en la calle, un pobre río seco del norte. ¿Por qué a ciertas horas tanto fuego?...

Miguel Ángel Maya
11 de junio de 2013

P.D. La foto es de John Cohen y se titula 10 Street at night. No recuerdo de dónde la he sacado.

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lunes, 3 de junio de 2013


...Es en los vasos olvidados, en el tintinear del hielo disolviéndose, en esa danza, en los primeros rayos de sol, en el olvido que queda después, en el cielo color campari aguado olvidado en el césped, en el sol. Es en esa espera fronteriza entre la noche y el día, es en ese instante donde nuestros pasos nos llevan a que suceda todo o a que no suceda nada, a dar el paso o no darlo, a levantar el vuelo o ponerse el sombrero e irse, a dejarse llevar por una inercia o a dejarse llevar por la sonrisa del que sabe que mejor no. Es ahí donde a veces, no muchas, pero sí, a veces, descubro ciertas verdades que después se olvidan, como si fueran sueños. Quisiera poder escribirlo, pero nunca puedo, el día después nunca se puede escribir de esos resquicios por los que uno ve que la vida teje el esplendor por el que la tenemos en ese altar. Es ahí, en esos resquicios apenas tejidos y aparecidos en un instante, fugaz, casi milagroso, donde me siento de acuerdo con la vida y la amo sin reservas...

Miguel Ángel Maya
3 de junio de 2013

P.D. La foto está tomada de aquí.
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jueves, 30 de mayo de 2013


Nostalgia.
(Del griego νόστος, regreso, y -algia).
1. f. Pena de verse ausente de la patria o de los deudos o amigos.
2. f. Tristeza melancólica originada por el recuerdo de una dicha perdida.




...Le seguimos la pista a la palabra nostalgia, etimológicamente, brutal, como acostumbra a zarandearnos o a volvernos locos la etimología...
...Rastreando las huellas, en el origen, en el principio, está el regreso y el dolor, o el dolor por el regreso, o el regreso que duele...
...En el origen está Coney Island y sus monstruos de feria, o el mar, o tu pelo mojado, o tu piel mojada, o el Vesubio y su lava, o los cuentos de Cortázar y su tumba y sus babas y su vino, y está la periferia de Roma, y está Nápoles...
...Le seguimos la pista al dolor y al regreso: y nos damos cuenta de que, en el principio fue el gruñido, fue amar como aman los perros o las madres de los toxicodependientes, fue el fondo del mar, fue el magma, fue el contrapunto de dialectos y llantos, fue mi vida toda, fue llegar al jueves y sentirse derrotado, fue desear el mar, fue los poros de la piel, el miedo, la lava, el estallido de todo lo que nos falta...

Miguel Ángel Maya
30 de mayo de 2013

P.D. La foto está tomada de aquí

martes, 28 de mayo de 2013

LA CORTESANA LASCANO TEGUI


Confieso que continúo escribiendo por pura voluptuosidad. Escribo para mí y para mis amigos. No tengo público grueso, ni fama, ni premio nacional. Conozco a fondo la estrategia literaria y la desprecio. Me lastima la inocencia de mis contemporáneos y la respeto. Además, tengo la pretensión de no repetirme nunca, ni pedir prestado glorias ajenas, de ser siempre virgen y este narcisismo se paga muy caro. Con la indiferencia de los demás. Pero yo he dicho que escribo por pura voluptuosidad. y como una cortesana, en este sentido, he tirado la zapatilla.

Vizconde de Lascano Tegui, De la elegancia mientras se duerme

Miguel Ángel Maya
28 de mayo de 2013

P.D. La foto está tomada de aquí
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lunes, 27 de mayo de 2013

DINERO, UN CUARTO PROPIO Y LAS CENIZAS DE GRAMSCI



...La ruleta rusa sigue estando ahí...
...Los condicionantes económicos y vitales que nos llevan a un bandazo o a otro, a un atraco o a otro, a hacer malabares para encontrar tiempo o para recuperar el tiempo perdido, para sumergirnos en la bibliografía del crimen, para atar cabos, para escribir sobre esos cabos que se atan...
...Creo que era Virginia Wolf quien decía que, para escribir, una mujer necesitaba dinero y un cuarto propio. Siempre me acuerdo de ella cuando enciendo fósforos y cuando descubro algo nuevo sobre lo que me traigo entre manos con Pasolini...
...Es bonito trabajar desde la insignificancia, desde la irrelevancia, desde el anonimato, desde el despiste y desde el juego...
...Es temerario estar tan convencido de la apuesta y jugárselo todo a esa carta: no sé, es como ir vendiendo todo lo que hay en el cuarto propio hasta tener que escribir en el suelo, pero aun así hacerlo y escribir en el suelo. Es extraña esta fé que carece del más mínimo fundamento pero saturada vergonzosamente por un entusiasmo estúpido, cursi, suicida, casi obsceno. Es extraña, como uno de esos especímenes que a veces se encuentran en las selvas de Indonesia, pero es también luminosa...
...Me haría falta (por ahora) dinero, un cuarto propio y saber qué sucedió en la recepción del hotel de Estocolmo la noche antes de que Pasolini tomara el vuelo SAS 561 hacia París, en el momento de dedicar Le ceneri di Gramsci a Tom Johanssen con las que, probablemente, fueron sus últimas palabras escritas: "con nel cuore il filo di una vita (mia) che ormai non mi interessa più"...

Miguel Ángel Maya
27 de mayo de 2013

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jueves, 23 de mayo de 2013

FOSFATINA, ADRIANA Y LA CHICA DEL CINE RIVIÈRE


...Awixumayita se convierte en una locutora de radio de dibujos animados. Su voz va desgranando dosis de fosfatina en uno de esos micrófonos que usaban los actores en las radionovelas antiguas. Lee La chica del Cine Rivière. A veces lo lee como si todo fuera frágil. Ivoox nos avisa de que "Este audio puede contener vocabulario o contenido para adultos". No puedo evitar sonreír de lado al leerlo. Ni al leerlo mientras oigo la voz de Awixumayita leyendo lo que cuenta un personaje de dibujos animados que conduce durante toda la noche desde la estación de autobuses de Sandspur Road hasta el puente de Queens, desde donde ve a un náufrago encallando en la orilla del Hudson donde dormitan unos vagabundos. Imagino qué pensaría de todo esto Henry Miller, que en uno de sus libros dormitaba exactamente en esa misma orilla. Jessica Rabbit canta Why don't you do right. Imagino cómo lo cantaría Awixumayita. Me río. Reímos. Se cierra el telón. Awixumayita vuelve a su camerino, se desmaquilla, se quita el vestido rojo, la peluca fucsia, las pestañas postizas, el carmín, la púrpura, apura el cigarro francés con boquilla, se desembaraza de sus engaños progresivos y pone a buen recaudo su ánima esquiva. La espero con una navaja, por si se hace necesario abrir una botella de vino a navajazos, por si fuera precisa alguna dentellada, por si hubiera que saldar algún crimen en algún oscuro callejón. Los personajes de dibujos animados son así, digo, dices. Deja atrás el camerino, desanda el pasillo, apaga las luces y sale vestida de calle, vulgar, límpida, como una artista que deja su disfraz en un baúl de folclórica o cabaretera y llama a un taxi o espera en la cola del pan. Hola, dice tendiéndome la mano. Me llamo Adriana, dice apretándonos la mano. Migue, digo, y este de aquí, que no se ve, es el trompetista invisible. No sabía que tú también conociste a la chica del Cine Rivière. Ya ves, ¿fumas?, ¿un vino?, ¿qué hacemos? Gracias, Adriana, digo. ¿Vamos?...

 
Miguel Ángel Maya
23 de mayo de 2013
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martes, 21 de mayo de 2013

VARADERO


...Murió Videla. Quisimos haberlo matado. Aceptar que la biología y la justicia no se tocan nunca es el gran ritual del hombre: uno deja de ser cachorro y se adentra en el territorio adulto cuando comprende las reglas de ese extraño ritual...
...Cuando conduzco de vuelta siempre, en algún momento, me imagino como una de esas ballenas que quedan inexplicablemente varadas en algún lugar. Una de esos cetáceos inmensos de ojos grandes y opacos moribundos que no se sabe bien si quieren ser salvados y ser otra vez engullidos por el océano...
...A veces me vuelvo anciano y quisiera sentarme a descansar...
...Mi varadero, como la muerte de Pavese, tendrá tus ojos... y tu esqueleto y murmurará incluso un poco de tu sangre y será un manifiesto desastre...
...Murió Videla en su celda, de un paro cardiaco, como una alimaña. Recibirá una misa que oficiará uno de esos pajarracos. Dirá que era buena persona. La biología y la justicia seguirán su curso. El mundo, recién pintado, seguirá girando sin ti. Ahora no hablo de dictadores perversos, sino de tus ojos, de mi varadero, de lo que queda de tus labios..
...Yo pensaré en nosotros como dos cetáceos suicidas. Y me estremeceré. Y rastrearé el pan que queda en todas las despensas donde me amaste en la clandestinidad. Y me sentaré a contar el botín, los años que me quedan, los latidos, calcularé los pros y los contras mientras jugueteo con los mendrugos e intento olvidar tu recuerdo...
...Y entonces veré si merece la pena empezar o no la guerra...

Miguel Ángel Maya
21 de mayo de 2013

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jueves, 16 de mayo de 2013

CIRCO AMBULANTE MUSICAL: PACO CIFUENTES & MIGUEL ÁNGEL MAYA



...Hace poco más de un mes, Kika de Castro nos llevó a mi hermano Paco Cifuentes y a mí a su programa de radio: Circo Ambulante Musical...
...Ambos nos sentimos como en casa entre titiriteros, monstruos de feria, y demás gente de malvivir y de peordormir...
...Las bambalinas del programa fueron lo mejor (el antes, el durante y el después), pero el resultado sonoro no quedó mal: para el que guste, Eccolo qui!...

Miguel Ángel Maya
16 de mayo de 2013

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viernes, 10 de mayo de 2013

NOSOTROS DOS



Venía de un viaje muy simple también previsto por el Adivino, de correr el telón, de acatar con un indicio de aplomo no sin algunas lágrimas en la butaca del fondo de cierto cine de Lavalle. Los libros todavía por el suelo, la tierra y me asomé a la ventana: algo en esa mujer tendida al último sol me hizo pensar en el pasado -las veces en que abro y me tiro con todo el cuerpo en el pasado-.

Néstor Sánchez, Nosotros dos

Miguel Ángel Maya
10 de mayo de 2013

P.D. La foto es de Masao Yamamoto
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miércoles, 8 de mayo de 2013


...O bien desdibujarte como un pintor borracho, arrepentido y energúmeno...
...O la vieja historia de pasarnos la mano por el lomo, o la vieja fantasía de secuestrarte en una vieja casa perdida en un lugar fronterizo e inhóspito sepultado por la nieve...
...Detenerte, desternillarnos, como animales recién destetados, como cantos rodados...
...Y regresar con la voz de Goyeneche y tu última bala en mis sienes, o una foto de Kelly Wise donde resumo mi próxima novela negra, mi próxima noche roja...
...Llegar a este punto y escribir poesía, desabrocharte el vestido, soñar borracho, tocar el piano, celebrar la muerte de Andreotti, no desearle mal a nadie...
...Y volver a desearte enfermizo, poeta, loco, gato, feroz, aprendiendo tu lengua, rompiendo la baraja, armando verbos, armado, almado...
...Ya sabes...

Miguel Ángel Maya
del 7 al 8 de mayo de 2013

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martes, 30 de abril de 2013


...La proporción, insinúas, es más o menos de tres a siete...
...La alquimia nunca fue tu fuerte. Volar tampoco. Anoche soñé que te comía a besos en Dublín. Pude escribirte y decírtelo y recitarte alguna que otra letanía. Pero no. Preferí despertarme, sentir la luz difuminada de la mañana y el cielo dublinesco, agrio, amenazante; preferi relamerme, recordarte, como eras antes de que desertaras, antes de que decidieras que éramos minúsculos y que esos movimientos de sístole y diástole eran insignificantes...
...La señora Pizarnik sabe cómo apuñalarnos, cómo apuntalar tus fracasos, cómo conjuntarlos con tus latidos y tus sábanas, cómo gestionar tus babas y tus sueños...
...Todavía huelo el último rincón donde permaneciste escondida...
...Todavía sueño con arrebatarle un pedazo de Dublín a mi nostalgia...

Miguel Ángel Maya
30 de abril de 2013

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viernes, 26 de abril de 2013

DESAHUCIO, POESÍA Y BASURA



...Cuando leí la expresión de Caballero Bonald reivindicando "la poesía frente a los desahucios de la razón" en el discurso de aceptación del Cervantes supe que el ser humano había tocado verdaderamente fondo...
...No se me ocurre nada más oportunista, ni un juego más perverso y más tramposo con el lenguaje. No se me ocurre nada más mezquino ni dicho en un contexto peor: un discurso institucional frente a la familia real, por ejemplo, esa familia real que es una metáfora de lo que es este país, con una infanta que dice que enseñarle a un juez su declaración de la renta es una violación de su intimidad, cuando a mí me han pedido la declaración de la renta casi para cualquier puto trámite que he necesitado hacer, cuando cualquier funcionario de tres al cuarto conoce mis datos fiscales casi para cualquiera de mis movimientos; con una institución cuya propia naturaleza confunde sus actividades públicas con las privadas, por definición. No se me ocurre un discurso más de trilero de aceptación de un premio institucional; no se me ocurre nada más demagógico, nada más miserable, por su apariencia de radicalidad ideológica, que esas palabras vacías y planas, que esa malditas palabras domesticadas y serviles, esas palabras tan de aplauso fácil, tan previsibles, tan poco originales, tan falsas, tan hipócritas; no se me ocurren unas palabras que hagan más flaco favor a la desesperación cada vez más fuerte, menos latente, menos oculta, menos celada...
...Mi desesperanza, de la que sólo me salvan tus labios, reside ahí: la consciencia de estar entre la espada y la pared. Cuando pienso que los míos deberían ser estos (Caballero Bonald, por ejemplo) me dan ganas de llorar, me dan ganas de armarme, me dan ganas de bajar la guardia, me dan ganas de romper la baraja, me dan ganas de desertar del planeta...
...El desahucio de la razón y la poesía, en este contexto, son basura son palabras vacías, son animales domésticos, desesperación, desierto, son nada, son pan y circo para hoy, son la mano del poder pasadas por el lomo diciendo "buen chico" después de que el perro le lleve la presa al amo...
...Pero dan para un discurso de aceptación de un Premio Cervantes, dan para una comida con el rey y su particular, siniestra y antipática Familia Monster cuyos propagandísticos vasallos no dejan de recordarnos lo mucho que hizo este señor el 23-F, dan para jugar con dos barajas, dan para un aplauso unánime y fácil, dan para seguir prolongando esta mierda todavía un poquito más...

Miguel Ángel Maya
26 de abril de 2013

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viernes, 19 de abril de 2013

LARA DIT ÇA


...De la presentación del sábado pasado rescato un vestido y un amor, las pizzas, la calidez de Enclave de libros, el dolor, el alcohol, las risas, la noche y esto que dijo Lara:

Miguel Ángel Maya es una persona singular, y como persona singular que es escribe mundos singulares. En la presentación que se hizo en Sevilla de este libro, la escritora Sara mesa dijo que Migue tenía un universo propio, absolutamente propio, que es más de lo que pueden decir muchos escritores. Yo estoy totalmente de acuerdo con eso, y para presentar a Migue quiero leer aquí un poema que, en mi opinión, resume algo de lo que Migue es, en su literatura y también, por qué no, en su vida.

"El espectáculo", Las identidades, Felipe Benítez Reyes. 

Antes de empezar a leer El hombre que decía haber salvado a Rebeca B. pensaba que era un libro de relatos. abrí el libro y leí el primer capítulo, y rápidamente me di cuenta de que no lo era, El hombre que decía haber salvado a Rebeca B. no es un libro de relatos, en todo caso es una novela, pero más allá de eso es otra cosa: a lo mejor ni siquiera es un libro, es un laberinto y un enigma. Es un fotograma o una trampa. Es Rebeca B. Y Rebeca B. es mucho más que un libro. 

Os pongo en antecedentes. Miguel Ángel Maya ha creado una ciudad, Saint Simons. No cabe duda de que Saint Simons entra dentro del mapa literario de trasuntos civilizados, o más bien absolutamente incivilizados, donde ya aparecen Macondo y Jefferson; de hecho Saint Simons, sin tener nada que ver con la una o con la otra, podría ser una mezcla terrorífica de las dos. Saint Simons es el lugar, absolutamente cinematográfico, donde transcurre este libro. Lo tiene todo, tiene una pizzería a la que quiero ir, tiene un Bed & Breakfast donde no sé si quiero dormir, tiene una estación, Sandspur Road, donde querría esperar el tren de mi vida, y tiene Magnolia Avenue, por donde estoy segura que he conducido alguna vez. Pero tiene más cosas: un paseo marítimo, unas dunas que están a punto de comerse la ciudad, un mar que devuelve constantemente misterios y cuerpos a la orilla, una reserva de rencorosos indios Seminola que son un peligro para la población, y sobre todo, para unas galerías subterráneas comidas por el óxido, donde generaciones y generaciones de seres aparentemente humanos son entrenados para la música más celestial, donde se practica el canibalismo y donde la yet set de Saint Simons baja a escuchar conciertos de mozart, Bach y Beethoven y luego gasta impunemente todo su dinero negro en lujos, perversiones, juegos, vicios y demás oscuridades a costa de los habitantes del subsuelo, pura mano de obra explotable. Sin hablar, por supuesto, de la Guerra Minúscula que asoló la ciduad. ¿Alguien se puede imaginar una cosa así? Este es el contexto de este libro. 

El otro día hablé con un amigo que se había leído el libro, y me dijo no sé qué de ciencia ficción. Evidentemente, 'parece' ciencia ficción. Pero yo no lo he leído así. Primero, porque el estilo de Migue, rápido, cálido, cinematográfico, descarnado, jazzístico, hermosamente sentimental, policiaco, glamouroso, nada tiene que ver con la ciencia ficción, para mi gusto. Segundo, porque cuando leí la primera descripción sobre lo que pasaba en las galerías lo primero en lo que pensé fue en Eurovegas. Eurovegas sí es ciencia ficción, por lo tanto, la literatura de Migue es pura realidad. Miguel Ángel disfraza de pura ficción la crueldad de este mundo. En El hombre que decía haber salvado a Rebeca B. se reúne, para conspirar sobre los crímenes más violentos el cónclave de la Trinidad de los Azares, que no puede ser otro que el de las Azores, y además, se dicen cosas como esta: "Cuando a usted le dan un plato de comida y una escopeta, ¿se deja acariciar?". No, creo que no es ciencia ficción, por desgracia, lo que cuenta el libro ya ha pasado y está pasando en este momento. Saint Simons es un poco como el desierto de Sonora, los agujeros que hay en la tierra son como los de Ciudad Juárez y la tristeza de la música de cámara de las galerías debe de ser parecida a la de algunas generaciones de músicos cubanos.

Pero en este libro hay una belleza particular, que posiblemente sea lo más importante de todo. Esa belleza se llama Rebeca B. Migue escribe "No, hace ucho tiempo que no sé nada de Rebeca", y al lector se le encoge algo dentro porque eso es la vida, la perplejidad que uno siente al darse cuenta de que alguien se ha alejado de tu camino, de que los años han pasado y no en balde, de que nada fue lo que uno pensaba que sería. Migue escribe: "Los labios de Rebeca B. son fríos, acartonados y azules, sobre todo si el mar ha arrojado su cuerpo a la playa, y ella está inconsciente. No hay mucha diferencia entre un beso y un boca a boca". Migue escribe eso y todos estamos enamorados de Rebeca B. igual que el narrador de este libro. Para mí, en este libro hay muchos testimonios y un solo narrador, y el narrador es valioso como una llave o como la misma Rebeca. El narrador es narrador y personaje. El narrador es un juego íntimo de la escritura: es un personaje que se mira en el espejo y a la vez se da la vuelta y se dirige hacia la playa y a la vez escribe todo esto y aun así resulta lúcido. Este tipo, que aparece una y otra vez en los relatos y del que no sabemos el nombre, es un personaje digno de Miguel Ángel Maya: da igual quien sea, porque él solo es todos los narradores, todos los narradores de este libro son un poco detectives, todos están consternados por el dolor y a veces por el amor, todos tienen un revólver y no saben usarlo, todos tienen miedo y les da por huir o por no moverse, todos tienen ese peso inquietande te la vida, la certeza del paso en falso. La lluvia en la noche siempre les trae mujeres empapadas a casa, y ellos las escuchan y no las entienden y las miran a los ojos y las dejan escapar y luego escapan ellos y conducen un coche y tiemblan y tienen un revólver y lloran.

Tengo que terminar hablando de Rebeca B., la trapecista del pelo rizado y rojo, pero no debo hacerlo. Si lo hiciera, en realidad, traicionaría el libro, porque vosotros tenéis que descubrir a Rebeca B. por vuestra cuenta, tenéis que vivir esa experiencia, tenéis que revolver en una basura llena de ropa interior y cáscaras de plátanos por si ha dejado alguna huella.
Sólo puedo decir que Rebeca es la trampa, el laberinto, el iceberg de hemingway, Rebeca es lo que el lector busca en cada relato, o en cada capítulo, y Migue ha sabido encender esa alerta desde la primera página y alimentar la promesa durante todas las demás. Rebeca B. y aquello que ocurrió en el Bed & Breakfast donde sucedió todo, esos dos símbolos poderosos, a golpe de imágenes de cine mudo, nos llevarán de la mano por la noche de Saint Simons, nos empujarán, más bien, dentro del coche oscuro que viaja a toda velocidad, nos arrastrarán hacia la orilla de la playa buscando un cuerpo, y al final estaremos también nosotros ahí, conmocionados por la belleza, con los ojos traspasados de una extraña nostalgia, oliendo el peligro y sabiendo que, una vez más, Miguel Ángel Maya nos ha metido dentro de su mundo, de su obsesión, y ahora no podemos salir.

Lara Moreno, Madrid 12 de abril de 2013

P.D:


...Gracias infinitas, Love...

sábado, 13 de abril de 2013

PRESENTACIÓN EN MADRID DE "EL HOMBRE QUE DECÍA HABER SALVADO A REBECA B."


Esta tarde se presenta en Madrid El hombre que decía haber salvado a Rebeca B. Será en la librería Enclave de libros, en Calle Relatores, nº 16 (Metro Tirso de Molina). A mi lado estará Lara Moreno, como cómplice de excepción. Allí os espero.

domingo, 7 de abril de 2013



...Hoy te he deseado. Mis ojos rojos, mi tristeza, mi alcohol. Hoy te he deseado y has desaparecido. Me has dado ganas de llorar. De madrugada vi cómo ardía una papelera y cómo un taxi se perdía y me dejaba solo. De madrugada alguien se fue lamiendo todo. Alguien estaba completamente solo y perdido, como en la canción de Vinicio Capossela que dice "sognar che stiamo noi due soli e nel mare aperto". Hoy te he rezado mientras nos masturbábamos en una carretera perdida de Ostia. Hoy me habría subido al coche y me habría ido al mar a finiquitar una botella de vino o a asesinarte definitivamente. Supongo, le susurro ahora a tu biografía enorme y pesada, supongo que me identifiqué con la desesperación con la que sucumbiste al mundo. Hoy te he deseado, pero se me ha olvidado rezarte. Ya no creo en mí, ni en ti, ni en nada. Sólo espero, y fumo, y escribo, y me pierdo, como hacías tú, como huías tú...

Miguel Ángel Maya
7 de abril de 2013

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miércoles, 3 de abril de 2013

ALLEZ ALLEZ ALLEZ!




...A veces pienso que me gustaría intervenir más, modelar la realidad con mis manos, al igual que intento hacer acordes de jazz que se acerquen a Monk. Modelar la realidad de algún modo: abrir blogger y escribir sobre los insectos policías o sobre animales mitológicos...
...Me dan ganas de hablar sobre imputaciones de infantas o sobre ruedas de prensa en pantalla de plasma, pero me dan asco las infantas y me da asco el tipo que sale hablando en pantalla de plasma. Me da asco una realidad donde los periodistas no se levantan y se van, y dejan ese televisor encendido con ese miserable hablando solo. Sería una imagen demoledora ver a ese ser nauseabundo hablando en un televisor frente a una sala vacía. Sería patético ver al ujier limpiando el polvo y apagando un televisor que nadie escucha, apagando las luces, desconectando los enchufes, mientras él sigue hablando desde otra sala, pensando que alguien atiende a las sandeces y mentiras que dice. Me dan ganas de hablar de eso, pero no lo hago. Quiero decir, seguir hablando de eso, y decir cuatro cosas, o cinco, pero no lo hago...
...De todas formas, escribir aquí sobre eso es domesticado e insignificante. Tengo un asunto terrible entre manos y de ahí está saliendo una novela. Juego a que ese asunto va a cambiar algo acerca de un relato que nos hemos estado contando. Pero me doy cuenta de que a nadie le importan los asuntos terribles ni las novelas cambian nada y de que mis ojos se cerrarán y el mundo seguirá andando. Y podría seguir andando sin las novelas de la mayoría de nosotros, sin las palabras de la mayoría de nosotros, sin los televisores de plasma desde donde se escupe mierda y se pervierte el poco lenguaje que nos queda...
...Aux armes, citoyens, mes animaux domestiques...

Miguel Ángel Maya
3 de abril de 2013

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domingo, 31 de marzo de 2013

ORILLA



 Serenament quan ve l'onada, acaba,
i potser, en el deixar-se vèncer, comença.
La platja enamorada
no sap l'espera llarga
i obre els braços no fos cas, l'onada avui volgués queda's

Lluis Llach 


...Husmeo los huecos, las arrugas de las sábanas, el otro lado de la almohada, el pantalón del pijama, el aire, lo que queda, la reminiscencia de la danza. Estoy en la sabana. El sol se pone. Han danzado los antílopes y las hienas. Bogart te mece. El vino. Los párpados. La periferia de Roma. Los museos. La ropa interior. París. Chico Buarque tiene puestos los anteojos que dejé sobre un cuaderno con su rostro. Etcétera...
...Conduzco a tu lado. De noche. Llueve. Suena jazz. Te hablo de Pasolini. Te ordeno mis investigaciones sobre Pasolini. Mi verbo es torpe. El retrovisor es cálido. Cambias el cd. Eres una autoestopista. Eres un incendio. Eres un animal doméstico. Eres una novela y un temblor. Eres salvaje. Te vi. Yo simplemente te vi. Pasolini dejó los anteojos junto al volante antes de morir. ¿Te das cuenta de lo que eso significa?...
...Agnès Varda pregunta a catorce viudas por el otro lado de la cama, por la digestión de la soledad, por cómo reconquistar el espacio compartido. Te busco por las salas de la exposición descomponiéndote en olores. Te encuentro. Me encuentras. Me fotografías en una Habana con subtítulos en un documental de la propia Varda. Me reconoces. Las viudas me conmueven. Una de ellas me estremece. Habla del suicidio de su marido. Me pongo en su piel. En mi paladar siento el sabor del vino blanco y del sol. Su piel me viene sentimentalmente grande. Pasolini caminó por Estocolmo dos días antes de morir. Caminó por París el día antes de morir. Dejó cosas por hacer en ambas ciudades. Diseminó secretos. Perdió cosas. Lo perdió todo...

Miguel Ángel Maya
31 de marzo de 2013

P.D. La fotografía está tomada de aquí.

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jueves, 28 de marzo de 2013

HO VISTO NINA VOLARE




Mastica e sputa
da una parte il miele
mastica e sputa
dall'altra la cera

mastica e sputa
prima che venga neve
luce luce lontana
più bassa delle stelle

quale sarà la mano
che ti accende e ti spegne
ho visto Nina volare
tra le corde dell'altalena

un giorno la prenderò
come fa il vento alla schiena
e se lo sa mio padre
dovrò cambiar paese
se mio padre lo sa
mi imbarcherò sul mare

Mastica e sputa
da una parte il miele
mastica e sputa
dall'altra la cera

mastica e sputa
prima che faccia neve
stanotte è venuta l'ombra
l'ombra che mi fa il verso

le ho mostrato il coltello
e la mia maschera di gelso
e se lo sa mio padre
mi metterò in cammino
se mio padre lo sa
mi imbarcherò lontano

Mastica e sputa
da una parte il miele
mastica e sputa
dall'altra la cera

mastica e sputa
prima che metta neve
ho visto Nina volare
tra le corde dell'altalena

un giorno la prenderò
come fa il vento alla schiena
luce luce lontana
che si accende e si spegne

quale sarà la mano
che illumina le stelle
mastica e sputa
prima che venga neve 

Fabrizio de André

miércoles, 20 de marzo de 2013

SARA DIT ÇA



...Nunca sé qué hacer en estos casos: me da pudor y me siento orgulloso a partes iguales...
...En cinco años pasan cosas en la vida, y por tanto pasan cosas en la escritura, y en cinco años de fragilidad más todavía. Siempre he creído que lo más importante de la escritura es el magma y que los libros son anecdóticos, pequeños escapes de ese magma. Tenía ganas de que a un editor le interesara algo de ese magma y apostara por mí. No por un libro mío, sino por mí. A veces, en raptos de orgullo pienso que el discurso que provoca ese magma no está mal. La literatura es una cuestión de afinidades y también es algo muy frágil y condicionado por miles de circunstancias y variantes: por qué empezar una historia, o lo que es más problemático, por qué seguirla... 
...Estos cinco años no han sido fáciles en general, y tampoco han sido "literariamente" fáciles en particular, por eso volver a empezar ha sido tan importante para mí... 
...No quiero caer en esa autorreferencialidad estúpida de algunos escritores, en esa endogamia de elogios recíprocos y de nada cotidiana, de ahí el pudor, de ahí el miedo a que este orgullo mezclado con pudor se malinterprete...
...No recuerdo lo que dije el viernes en la presentación de El hombre que decía haber salvado a Rebeca B., pero Sara Mesa leyó lo que hay después del vídeo de Beirut, y para mí es un gustazo que los ojos verdes de Sara de los que estoy enamorado por cómo miran y por lo que ven y por lo que escriben, hayan leído esto entre las ciento sesenta y pico páginas del libro que ha salido de mis ojos, de mi saliva, de mis dedos, de mi cabeza...
...Y estoy orgulloso de lo que dijo, y me sigue emocionando cuando lo releo...
...Por eso creo que es honesto ponerlo aquí, aunque el pudor me de señales de alarma, y el pornógrafo en horas bajas que hay en mí siga durmiendo, y aunque este autobombo parezca más endogamia de la de siempre...
...Porque no lo es, porque mi emoción tiene más que ver con eso que decía Cortázar cuando hablaba de la luciérnaga: "y sin embargo basta suponerle una conciencia para comprender que cada vez que se le encandila la barriguita el bicho de luz debe sentir como una cosquilla de privilegio"...
...Pues eso: Sara dit ça:




Comienzo a leer El hombre que decía haber salvado a Rebeca B. No es el primer libro que leo de Migue. Conozco a Migue desde hace un par de años. Me gusta cómo escribe. No me sorprende entonces el arranque: una prosa ágil, bien medida, intrigante: yo sé que es bueno. El ritmo consigue pautar los tiempos de lectura a la perfección. La historia seduce, engancha. Pronto me veo envuelta en una atmósfera singular: misterio, oscuridad, glamour, intensidad, terror. Cinematografía por todos lados. Espectros. Seres doloridos que esconden secretos. Una ciudad que también esconde secretos. Reconozco a Migue en cada párrafo: los temas de Migue, las obsesiones de Migue, el universo de Migue en estado puro: pequeños y amenazantes seres gulliverianos, enigmáticos personajes femeninos, canibalismo, la brutalidad que convive con el refinamiento, inventores de objetos peculiares, mitografías propias, el mundo del circo, la magia…

Qué mejor se puede decir de un escritor que se le reconoce en cada párrafo. Que tiene mundo propio. Si yo hubiese leído El hombre que decía haber salvado a Rebeca B. sin saber que está Migue detrás, hubiese pensado inmediatamente en Migue. Eso es un gran logro. Pocas veces puede decirse algo así cuando uno lee. El universo de Migue palpitando tras cada línea. Esto hace que en el contexto de la literatura contemporánea española Migue sea una especie singular. Sus libros son singulares. No encontraréis libros como este tan fácilmente. No se adscribe a modas, no está sujeto a ningún condicionante. El único sentido que guía los libros de Migue es el propio Migue, el mundo de Migue.

Los riesgos de una literatura tan personal podrían pasar a veces por la falta de conexión con el lector. Pensemos: ¿a quién le interesan nuestras obsesiones, nuestros temas recurrentes? ¿Cuál es el valor de la autenticidad? Pero Migue sortea bien este obstáculo. A mí me interesan sus temas. A muchos de vosotros, estoy convencida, os interesan sus temas. Porque sus temas son inquietantes, enigmáticos y cuentan con un poder simbólico innegable.

Dejadme que os sitúe en El hombre que decía haber salvado a Rebeca B. Una ciudad de la costa Este norteamericana: Saint-Simon. Pequeña, cerrada en sí misma, sitiada: por un lado el mar; por otro lado las dunas móviles. Por si eso fuera poco, unas galerías subterráneas que supuran un óxido que se come la ciudad. Curiosa, esa excrecencia: en esas galerías convive la mayor sofisticación (la música) con la más terrorífica barbarie. Por un lado, habitantes que no saben que existe un exterior; por otro, un exterior que desconoce –o calla- la existencia de las galerías. Coches lujosos que entran y salen de la ciudad, con sus elites melómanas y ávidas de crueldad. Pero hay más: un circo poblado de criaturas extrañas, marginales, y una reserva de indios: dos focos de posibles enemigos cuando el poder necesite justificar cualquier acción represora. Esa es la atmósfera de este libro. Basta abrirlo para entrar en ella. Migue consigue que lo veamos, que lo respiremos. Su técnica narrativa es uno de los puntos fuertes, y él la maneja con soltura y naturalidad. Estampas sueltas, breves relatos que se encadenan, que completan huecos y sentidos, personajes que aparecen y desaparecen, pero también distintas versiones de los mismos hechos, contradicciones, elecciones que deberemos tomar para montar nuestro propio puzle, piezas de muy distinta naturaleza: transcripciones de grabaciones, cartas, testimonios, fragmentos de libros. Y también algo muy sorprendente, muy inusual: todo se construye en torno a una gran elipsis: qué pasó con Rebeca B. en el Bed & Breakfast de la playa. Una mujer se asoma a mirar el mar, el mismo mar que arroja un náufrago con una amenaza para la ciudad. ¿O la amenaza estaba en otra parte? Sabemos que a Rebeca B. le sucedió algo terrible, sabemos que en torno a ese suceso se montó toda una historiografía quizá falsa, quizá verdadera, quizá en parte falsa y en parte verdadera… ¿pero qué pasó exactamente?

Migue sabe callar y sabe hablar. Migue maneja con maestría los hilos de la narración, el perspectivismo. Migue nos hace pensar en otros posibles Saint-Simons una vez que hemos cerrado este libro. Porque este libro cuenta una historia y apunta a otras muchas historias. Rebeca B. no es solo una trapecista enigmática: es una experiencia. Por eso hay que leer este libro. Y por eso hay que pedirle a Migue que siga escribiendo más libros. Más historias, más perspectivas. Al fin y al cabo el mundo de Migue no es cualquier cosa: es valioso, es inagotable.

Sara Mesa 

Gracias infinitas y gigantescas.
Miguel Ángel Maya
20 de marzo de 2013
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