domingo, 29 de septiembre de 2013

POR SI SE VA LA LUZ



Para Lara

...No siempre creo en la literatura, pero tampoco sé explicarte esto...
...Me refiero a que sólo creo en los libros. Tú lo sabes, lo sabemos, y en eso somos cómplices, aunque veamos el mundo de distinta manera, aunque veamos el mundo de forma tan insultantemente parecida. Creo en los libros, no en la literatura y los huracanes o las anécdotas, del mismo modo que adoro el fútbol como batalla y me dan igual los fichajes, las declaraciones de los entrenadores, los penaltys injustos...
...Tú sabes que estoy de acuerdo con Philip Roth cuando dice que la escritura es un combate de boxeo. Sabes que sólo creo en la literatura como combate de boxeo. Sabes que es eso lo que me hipnotiza de tus palabras y de lo que te obsesiona en esa cabecita que tienes. Por eso estoy enamorado desde que te conocí, no sólo por tu sonrisa con dientes de conejo y nariz arrugada...
...Yo no soy capaz de distinguir las punzadas en el estómago, esto también lo sabes: sabes que lo mismo me da una punzada de amor, o de desamor, o de literatura, o de música, o de mecagoenlaputanecesitounpiano o de mecagoenlaputallámame o de mecagoenlaputatenecesito. No sé traducir el grito, ni los llantos, ni tampoco los dolores, o transcribirlos. Y lo sabes, por eso nos seguimos los pasos en la distancia, nos queremos en el silencio, nos echamos de menos en los peores momentos..
...Me acuerdo de la Calle Júpiter, de los cuartos de la Calle Júpiter. Todavía hoy, cuando voy en el autobús 27 me da un vuelco al corazón leer el letrero de la calle. Te conocí allí. Cambié muchas veces de postura un mono que había en uno de los cuartos: le poníamos cosas, al mono, cigarros, objetos. Nos reíamos del mono. Me masturbé alguna vez pensando concretamente en una de tus compañeras de piso. Quiero pensar que ella hizo lo mismo conmigo, pero sólo tú marcabas los ritmos de esa casa, de esas fiestas. Y como cuando leo más que con los ojos lo hago con las vísceras, me produce el mismo vuelco que las palabras "Ca-lle-Jú-pi-ter" o la simple indicación de carretera al llegar a la rotonda de Matalascañas: "Mazagón". O las palabras "Sopa de ganso" o "Calle Betis" o "Cecilia" o "Blue Moon" o incuso "Dellwood" leer

He encontrado en casa de Damián el resto de una mujer. Está por todas partes en pequeñas dosis, pero su presencia se impuso el día que topé con la cajita redonda, de metal oxidado de Old English Fruit Drops, con un ancino león-sol, barbado, en su tapa. La abrí, y los caramelos eran botones, de todos los tamaños y colores; el tacto y el perfume de los costureros viejos entraron por mi nariz como una medicina. Recordé (¿por qué olvidamos nuestra propia vida?) que durante varios años, los comprendidos entre mi última pubertad y mi completa adolescencia, yo tuve un afán de costurero viejo. La vida se formaba en mí como una cadena de elementos importantísimos, y cada pequeño acto del camino debía ser atesorado, sellado, para jamás olvidar el recorrido, para consagrar el orien. Pero nos traicionamos a nosotros mismos, la adolescente piensa que la joven no se olvidará de ella (¿cómo voy a convertirme en otra persona? ¡Eso es imposible! He de guardar aquí todas las señales por si cuando crezca me despisto), pero por si acaso marca el camino con símbolos. Hace muchos años, yo tenía cajas de zapatos, de galletas, de lencería, llenas e porquería, cada una con su fecha escrita en la tapa. Lo tesoros son porquería: una rana aplastada, pequeña, que encontré en el camino de la playa el primer verano en M., el tapón rojo de una botella de dos litros llena de vino que me había bebido con I. hasta el delirio, todas las entradas de cine, hojas de árbol (también con la fecha escrita en ellas) que había arrancado de los paseos por el parque con P., el primer chico al que amé, los envoltorios de Pictolín y Trident que este siempre llevaba en el bolsillo y que chupábamos antes y después de besarnos, klínex usados y rigurosamente doblados (con su fecha correspondiente), el primer condón, perteneciente a otro jovencito enamorado, la colilla del primer cigarro que fumé, mechones de pelo ajeno atado con hilo. Podría enumerar la mierda que había dentro de esas cajas hasta el hastío, pero la he olvidado. Cuando como un orfebre guardaba cada cosa al llegar a casa de mis padres y encarrarme en mi habitación, creía que las llevaría conmigo para siempre, pero por supuesto la cajas, amontonadas una encima de otra sobre el mueble de los libros, nunca fueron conmigo a ninguna parte y al cabo de los años fueron directas a la basura porque mi madre decidió deshacerse de ellas. Lo que yo no sabía cuando construí ese relicario es que el pasado duele, destroza, avergüenza, apesta. Y que por esa razón vamos posponiendo el momento de asomarnos a ellas, a las cajas que contienen nuestros pequeños pasos, importantes, ridículos, repetidos hasta la saciedad, tanto y de tan múltiples formas, que los primeros van desvaneciéndose, deshaciéndose como cuerpos enterrados. Lo que queda es el tormento de lo que hemos sido y ya no somos o, peor aún, de lo que somos ahora y antes no éramos.

...Recuerdo un largo viaje en coche de Madrid a Sevilla. Recuerdo que hablamos todo el tiempo de literatura y del paisaje y de nuestra vida. Todo estaba unido. Los párrafos, el sexo, la antropología, las palabras, las cunetas. Recuerdo que te dije que para mí la literatura no se sostenía en las palabras y tú me respondiste que adelantara ya a ese camión. Me recuerdo hablando contigo de literatura en una cama, cuando yo todavía no vivía en Madrid y tú vivías junto a la estación de metro de Bilbao. Nos recuerdo escuchando a Damien Rice y leyéndonos fragmentos de Los detectives salvajes de madrugada, descojonánonos de la escena donde Ulises Lima vacila a la policía sandinista a cuenta de los cigarrillos cubanos y mexicanos. Me recuerdo tanto, pero tanto, riéndome contigo, riéndonos de todo, que sé que es así como nos recordaría si ahora mismo muriese...
...Recuerdo seguirte los pasos desde El niño jarocho, el primer cuento que recuerdo haber leído de tu puño, víscera y letra, en la casa de Gran Plaza. Recuerdo tus cartas escritas a ordenador, en mi primera casa de Nápoles. Y tus cuentos en mi buzón de Via Duomo. Y la tinta roja, y ese corregir y corregir y corregir y leer y leer y leer. Recuerdo que yo llegué con Bolaño de Nápoles como tú me taladraste con Cortázar la noche que te conocí, en Sevilla. Nadie habla de Cortázar a las 2 de la madrugada con un ron en la mano (los gin-tonics llegaron después) y en el Sopa de ganso. Sólo tú y yo. Nadie se había leído a Cortázar con 17 años. Sólo tú. Bueno, y yo, que me había leído El perseguidor, pero no por lector sino por músico. Ya sabes...
...No soy capaz de abrir un libro tuyo sin acordarme de nuestros pasos por la Calle Betis, bajo la lluvia, con vino, por eso soy el peor lector del mundo, porque sabes que "Cecilia dice siempre lo que piensa, y casi nunca piensa como yo" y lo sabes a dos voces, lo sabes de madrugada, lo sabes en secreto, como los perros que reconocen cada recodo de otro perro con sólo husmearse; como ambos conocemos las cicatrices del otro, y las reconocemos en nuestras palabras. Sé que no me explico, pero sé que me entiendes, sé que a veces nos quedamos solos por la noche y lloramos por lo que hemos perdido, por lo que hemos elegido, o por lo que no hemos perdido o no hemos elegido, y sé que a veces nos agarramos a "Chico Buarque tiene puestos los anteojos que dejé sobre un cuaderno con su rostro" o nos agarramos a esos suicidios, a las calles de Madrid y a Malasaña y a los sótanos donde coincidimos con tantos personajes y tan pintorescos, como yo te busco como un perro cada vez que huelo tu colonia de Cacharel, como cuando me peleo con una de las novelas de mi disco duro y pienso qué harías tú, o pienso lo bonito que sería tenerte al otro lado del teléfono, al otro lado del manuscrito, brújula o desierto, tinta roja o vino, caricia o desenfreno, cena o charla, película o estanterías con libros...
...Soy el peor lector del mundo porque mi forma de leer es esa en la que es tan importante el libro que leo como las circunstancias en los que llegó a mis manos y los latidos o las tripas revueltas. Creo que no hay peor lector de tu libro que yo, pero a la vez siento que tengo el privilegio de reconocer el sedimento que hay bajo tus palabras, lo escarbado bajo tus uñas y las uñas de tus personajes, la autobiografía de ese sedimento, la radiografia geológica del llanto que me brota cuando leo una frase. Es el mismo privilegio que tenían Mutis y Cortázar cuando pudieron leer Cien años de soledad en un manuscrito de Olivetti con tachones y correcciones, o el que tenían Gabriel García Márquez y Carlos Fuentes cuando leyeron Rayuela de la misma guisa: Olivetti, tinta roja; el mismo cosquilleo de felicidad de luciérnaga de cuando muere Rocamadour en aquella habitación de París mientras sonaba John Coltrane... 
...Soy el peor lector del mundo, sin embargo, he leído tu libro en un tren, y en un metro de París, y he ido a ver a Julio en Montparnasse y le he leído bajo un cielo gris y agrio de París que habría enamorado a Roberto Arlt esas palabras de tu libro por las que yo daría mis manos de pianista y por las que necesité entrar en un bar de la Gare de l'Est para pedir una cerveza y por las que me dije, te dije, nos dije: ahora sí, mi amor, esta sí que es la literatura que duele de los elegidos:

Elena hace recuento. De rodillas sobre la siembra, observa las pequeñas matas que han crecido. No hace caso de la escarcha de la noche, sabe que fortalecerá los tallos. Para sus plantas, la escarcha no es hielo, es abono, disciplina. En un cubo, a su lado, están las piezas que puede cambiar y un pequeño sao lleno de lombrices gordas que ha desenterrado con sus propios dedos. Carnada. Todavía hay poco que ofrecer. Antes de preparar sus víveres, ha separado lo más gordo y suculento para el cerdo. A la hora del amanecer los ha hervido sin dejar que se ablanden del todo. Luego ha puesto las piezas en un plato y con las manos se las ha ido dando. Mete los trozos en su boca con cuidado, el cerdo tiene el hocico entreabierto y un aire fétido y caliente que sale de su interior en ráfagas cada vez más lentas. No reacciona ante el olor de los alimentos, Elena los introduce y los empuja con sus propios dedos hasta donde puede dentro de esa cavidad áspera. Poco a poco el animal empieza a tragar. Ella no tiene iedo de que le muerda, podría morderla con sus dientes romos y destrozarle la mano, pero sabe que ya no hay fuerzas para eso. Además de las verduras, Elena ha recolectado frutos caídos de los árboles, que machaca, crudos, y los mezcla con el resto ya cocido. Aliña la verdura con frutos secos. El cerdo necesita energía. Sus ojos de clavo, cubiertos de pelos largos, ya o se abren. Tiene que moverlo para quitar el plástico que cubre la cama, lleno de orines y excrementos líquidos de un color verdoso. Nota el sudor corriéndole por la frente seca y entre sus pechos de pellejo cuando hace el esfuerzo de desplazar al animal, empujándolo por detrás, las dos manos sobre el lomo. A duras penas el cerdo se desliza unos milímetros sobre el plástico. Elena gime de cansancio depués del último empellón, no va a conseguirlo. Con movimientos rápidos, sintiendo las gotas de sudor bajar hasta el vientre, va hacia la cocina y llena un cubo de agua. Decide limpiar el plástico con el cerdo encima. El agua rápidamente se ensucia de mierda, se oscurece. La tira a la tierra del huerto y rellena el cubo de nuevo para lavar al cerdo, suave. Consternada, observa los restos de porquería sobre la piel, sobre la cama, cada vez es más difícil. Por tercera vez llena el cubo y con lágrimas en los ojos lo vuelca encima del bicho enorme que agoniza en el colchón. El agua sucia se acumula en charquitos alrededor de él. Sale de la habitación, exhausta, y de rodillas en el huerto remueve la tierra dode o hay nada sembrado para encontrar las lombrices más gordas, que meterá dentro de un saquito para venderlas mañana.

...Se lo leo a Julio bajo un cielo que amenaza lluvia, como casi siempre en París, y cierro el libro, sabiendo que después iré a la tumba del niño que aparece en esa foto en un barco. Sus padres y su hermano le han dejado una nota en la que le cuentan lo difícil que es vivir sin él. Me estremezco. Me estremece todo, el cerdo, el niño, saber que le he leído tus palabras y que ahí debajo de esa piedra está el esqueleto de Julio Cortázar. Me estremece leer tu libro en el metro de París. Me estremece la autobiografía y odio ser el peor lector del mundo...
...Y pienso que el peor lector del mundo sólo podría hacer una cosa: dejarle el libro a Julio, ahí encima, en esa piedra que sepulta su esqueleto, para que el objeto-libro-con-la-literatura-que-duele-de-los-elegidos siga su curso en París, para que otros lo abran, lo descuarticen, lo lean, lo roben...
...Pienso que es lo mejor que podía hacer un lector-desastre como yo con el libro de quien, quince, dieciséis, diecisiete años antes me habló de Cortázar a las 2 de la mañana en el Sopa de ganso minutos antes de empezar a besarse con otro...

Miguel Ángel Maya
29 de septiembre de 2013

P.D.


miércoles, 25 de septiembre de 2013

MAQROLL


...La primera vez que vi a Ilona fue en la sala del Cine Avenida de Sevilla. Iba todos los lunes y miércoles, al salir del conservatorio (creo que de la clase de armonía). Ilona llegaba con la lluvia en una película de Sergio Cabrera. Me enamoré de Ilona, claro. Me enamoré de Ilona y de todo aquello...
...Leí La nieve del almirante en un barco que me llevaba de Manaus a Belem do Pará. En ese barco también leí la parte bonaerense de Rayuela y Angelitos empantanados de Andrés Caicedo...
...Leo en tu cama que acaba de morir Álvaro Mutis...
...Camino por París y pienso en la profecía de César Vallejo, en ese jueves lluvioso que él tenía ya en el recuerdo. Y pienso que me urge brindar por la literatura y la vida que me regaló el señor Mutis, porque amé su literatura sin reservas, porque la amé por esos pequeños detalles en los que Maqroll describe cómo hacer para que una bebida alcohólica te dure más cuando no tienes dinero...
...Leí Las tribulaciones y andanzas de Maqroll el gaviero, ese libro azul oscuro y opaco y enorme y de Alfaguara, en Nápoles. Y amé a Mutis y amé a Maqroll y lloré desconsoladamente la muerte de Ilona como si se me hubiera muerto mi mejor amiga...
...Camino por París y recuerdo la primera vez que llegué a Nápoles y conocí en Mergellina a una chica de Alcorcón que vivía en Trieste y el vuelco al corazón de esa coincidencia: Alcorcón y Trieste...
...Y sí, entro en un pequeño bar de Rue de Poissonière, y me lame tu perro, y abro una botella de vino, y sí, brindo por Maqroll, por Mutis, por Ilona, tan vivos, tan feroces, y recuerdo esas palabras por las que habría dado la vida y que desde que abrí este blog se encuentran ahí debajo de Groucho: 

Cuando relato mis trashumancias, mis caídas, mis delirios y mis secretas orgías, lo hago únicamente para detener, ya casi en el aire, dos o tres gritos bestiales, desgarrados gruñidos de caverna con los que podría más eficazmente decir lo que en verdad siento y lo que soy.

...Y recuerdo la noche que me emborraché con Maqroll en Portobelo... Y me jode, una vez más, la puta muerte enamorada...

Miguel Ángel Maya
25 de septiembre de 2013

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jueves, 19 de septiembre de 2013

VEDI IL MONDO



Vedi il fondo, vedi il mondo

...Me quedo solo en Chez Adel. Pido otra cerveza mientras j'attends. J'attends que tu arrives. J'attends V. "Debería haberme suicidado", pienso, "pero si no lo he hecho ya es porque soy cotilla", digo. Me río solo. En Chez Adel los cuerpos entrechocan. Yo estoy solo, en la barra. B. se ha ido. Estoy solo y espero...
...No te he contado el viaje en coche que he hecho con B. Siempre me gustaron las road-movies. Pero no te lo he contado. Lo más importante de las road-movies siempre es lo que no se cuenta. Lo que no se ve. Lo más importante de casi todo suele ser eso, pero eso tú ya lo sabes. Contar con los dedos de la mano mientras uno camina por Donosti bajo la lluvia o mira el paisaje de bosques del sur de Francia o entra en París y busca la Gare de l'Est. O camina por el Canal San Martin. Contar con los dedos de la mano mientras suena música y uno canta e sono qui davanti a te, mentre tutto intorno e pioggia, pioggia, pioggia... e Francia...
...Me quedo solo en Chez Adel. Están grabando un concierto. París es frío. En Chez Adel se me calientan los pies y las manos. Bebemos cerveza. Las chicas tienen los labios muy rojos. Hay dos chicas que tienen una voz estremecedora además de los labios muy rojos. Una se sienta al piano. Viste de negro. Canta y yo me acurruco en su voz y en su piano desafinado que suena como un gato callejero, como una carraca, como una pianola de tan desafinado. Otra es pelirroja y lleva un vestido rosa. Canta una canción en español. Se acompaña de una guitarra. Cierra los ojos. J'attends. Et je me dis: era esto. Lo que quiera que sea, era esto...
...Y sí, claro, me quedo un poco más aquí. Espero un poco más..
...Por si acaso sucede. Porque es en estos sitios donde a veces sucede. Porque es en sitios como este donde, alle volte, vedi il fondo, vedi il mondo...

Miguel Ángel Maya
19 de septiembre de 2013

P.D. La foto está tomada de aquí.

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domingo, 15 de septiembre de 2013

SAD SONGS FOR DIRTY LOVERS


...De nuevo preparo una maleta, una mudanza; de nuevo suenan Sad songs for dirty lovers...
...Te he elegido como protagonista por tus ojos. No necesité ni siquiera dos minutos para darme cuenta de que no podías ser más que tú. Me acordé de Pavese, y mientras me mirabas repetía en voz baja, como un suave mantra: e avrà i tuoi occhi...
...De nuevo la carretera, como un viejo rockero; como uno de esos viejos rockeros adictos al camino, tan adictos que no ven que son ridículos...
...Otra vez París, cada vez más lejos del mar. Otra vez un guión de cine. Otra vez un rodaje. Sin poder navegar through the light de tus ojos...
...Sin más clavo ardiendo que lo que queda por... 
...Buf...

Miguel Angel Maya
15 de septiembre de 2013

P.D. La foto es de Gloria Cattani. La modelo es Chiara Calliari.
P.D. II (E avrà i tuoi occhi)

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viernes, 13 de septiembre de 2013

MANIFIESTO



...Se me juntó todo la otra noche, me dijiste...
...Las piernas entrelazadas, la madrugada, la grappa, la cerveza siciliana artesanal...
...Me contaste tu viaje por Chile. Yo te escuchaba atento a casi todos los latidos, a casi todas las yemas de los dedos; ya sabes: casi todas las tijeras abiertas, casi todas las ventanas cerradas, la brisa nocturna de septiembre...
...No te reproché lo de la otra noche, como buen caballero. Sé cuándo a alguien se le junta todo una noche. Conozco la sensación. Conozco la vergüenza...
...Lo particular es llegar a casa oliendo a ti y borracho y tarareando una canción de Víctor Jara sin saber el día que es hoy. Lo extraño es recordar tu viaje a Chile sin apartarme un ápice de tu relato, y llegar a casa y esperar a que se pase la borrachera eligiendo precisamente Estrella distante...
...Y sentir que las piezas del puzzle encajan sólo cuando me recuerdo solo, en el metro de Madrid, leyendo las andanzas siniestras de Carlos Wieder...
...Y seguir oliendo a ti, y escribir esto, mientras The Boss me pone la carne de gallina...
...Cuarenta años después...
...(Cuarenta años que yo, todavía, no tengo. Que ya no tenemos)...

Miguel Ángel Maya
13 de septiembre de 2013

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jueves, 5 de septiembre de 2013

LA SECONDA CASA


...Sí, se puede decir que al menos he vuelto, he podido hacerlo...
...Sono tornato alla lingua che una volta mi accorse per sempre in sé, che scelsi come la mia seconda casa...
...È stato un ritorno grammaticale, un ritorno quasi mortale, per i battiti di cuore, per le attese, per gli occhi a volte rossi, a volte chiusi, a volte strani...
...Mi sono ritrovato tutto ciò in una città dove mai ero stato prima...
...Una città dove mai...
...Ce l'ho fatta in una città dove mai...
...Come parli bene l'italiano es una frase que he oído en estos días, que he oído mucho. Complimenti per come parli nella tua seconda casa, me decían. Mi segunda casa, decía yo. Mi segunda casa, repetía en las sienes como un eco...
...Come parli bene, dove hai imparato a parlare l'italiano? Y ahí se hace necesaria la autobiografía; se hace necesario el domador de fieras, el cazador de recompensas, el buscador de perlas, de palabras, el agricultor de las metáforas, si es que se puede hacer cicatrizar la tierra de esta manera. Mi tierra, de esta manera. La cicatriz, de esta manera...
...Y, claro, la cuento. Cuento mi autobiografía. Mi racconto. Racconto chi sono, chi sono stato, il perché del mio modo di parlare, col mio accento tutto mio, solo mio. Col mio accento autobiografico spiego perché, spiego por qué un día decidí que el italiano sería mi segunda casa, spiego por qué elegí Nápoles, perché Napoli, perché la disperata Napoli, la triste, la meravigliosa Napoli, explico por qué me duele tanto que no he tenido el valor, ahora, de volver...
...Tradire e non poterlo fare con il sollievo della vigliaccheria, ma dovendo pure ricorrere al più assurdo coraggio mai poseduto prima, chiesto in prestito al futuro, indebbitandosi con lui. Tradire è sentirsi i polmoni bruciati, l'aria della fuga scotta negli alveoli, la libertà rubata deve essere feroce, altrimenti non regge al rimorso del dolore di chi resta...
...Leer eso en un tren que cruza la Toscana y cerrar el libro y tener que buscarse la coartada del paisaje para no tener que vérselas con, darse de bruces con, sin música, con toda la crudeza de...
...Y leer Ti ho tradito e basta. Mi resta l'onore secondario di averlo fatto gratis, non per fare fortuna, non per soldi stranieri. Per il niente dei miei venti anni esposti alle risse politiche del mondo, al grimaldello degli urti di piazza, la leva semplice delle insurrezioni. Ho trent'anni e arrivo al luogo di partenza a mani vuote...
...Y cómo contar esta reconquista palabra a palabra. Cómo contar el dolor y el esfuerzo que supone cada palabra reconquistada alla mia seconda casa...
...Y no. Nunca puedo disparar un fuego a discreción en una ráfaga de metralla de autobiografía. No. Nunca puedo. Nunca puedo hacerlo. No es hablarlo bien. No se trata de eso. Se trata del camerino de todo eso, de qué pasa cuando el telón se cierra y me callo. Ahí es donde empiezo a temblar por mi segunda casa, ahí sí que no tengo valor para lanzarme al vacío, enfrentarme a esas arenas movedizas. No. No es eso. No es la música siquiera, no es apostar a caballo perdedor siquiera. Es el dolor en el que se apuntala cada palabra, que anida en cada palabra. Es toda una vida. No. No es eso. Por eso no he podido volver a Nápoles esta vez. Porque no es eso lo que me pasa cada vez que vuelvo...
...El Viejo Paul me invita a una grigliata di pesce en una azotea en Cremona. Bebo una grappa entre lutiers. Mangio il pesce grigliato. Penso che Cremona è bellissima. Lo penso davvero. Guardo i tetti, e la torre. Sí, pero yo no he podido volver. He caminado por las calles de Siena. He ido a comer miguitas de pan. He vuelto sólo a la lengua, y ha sido terriblemente difícil, porque he vuelto temeroso, pero mi segunda casa seguía ahí. No sé explicarlo. Non so come dirlo, non so come dirmelo, neanche come dirlo pure a te, che te ne sei andata lasciandomi da solo e perduto nella mia seconda casa...
...Non esiste il tradito, il traditore, il giusto e l'empio, esiste l'amore finché dura e la citttà finché non crolla. Poi esistono i bagagli e si ritorna profughi, senza la giustifica della maledizione di una guerra, senza una malasorte da spartire con gli altri. Di quel conto tutto era stato già pagato e il saldo era che bisognava alzarsi di sedia, di stanza e di città...

Miguel Ángel Maya
5 de septiembre de 2013

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lunes, 2 de septiembre de 2013

CHE FESSO



Ci ritroviamo alle sedie della sera prima, dopo una strofinata d'acqua fredda. La calda l'hanno consumata quelli arrivati prima. Lei è sotto buona lana, ha freddo. Ho addosso la camicia a quadri e bevo piano una birra abbondante. Non diciamo niente. Lei sorride a qualche boccone che le piace. A buon punto di caldo e sazietà chiede a che penso. "Alle montagne di domani". Fa uno sbadiglio che mi procura un sorriso.
"Grazie", dice.
Per risposta la guardo.
"Non ero mai salita su una cima scalando."
Quante cose posso dire, anche soffiare sulla gratitudine che sta nelle stanchezze pulite, quante cose per avvicinarmi. Nessuna passa, resto a mani chiuse, abbasso gli occhi. Lei si alza, mi posa un bacio sulla testa reggendola tra le mani, "Buonanotte", dice.
Il giorno dopo parto al primo chiaro, cambio valico e valle in cerca di un'altra salita a quattro zampe. Le lascio un biglietto: "Non lavare le tue magliette sudate. Buttale, è acqua passata".
E ora scrivo. Al posto di qualunque altra cosa possibile ho per rimpiazzo e avanzo la scrittura. Che fesso.

Erri de Luca, Il contrario di uno

Miguel Ángel Maya
2 de septiembre de 2013

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sábado, 31 de agosto de 2013

IL CONTRARIO DI UNO



...y le trajo en su piel el otoño de Siena
cálido,
intenso como octubre,
como dicen que son contigo los otoños.

Luis García Montero


...He deambulado por las calles de Siena, y he conocido a una mujer en una fiesta. Una mujer con el pelo blanco y ganas de beber vino y de bailar toda la noche en la fiesta de la Contrada dell'Istrice...
...Hace dos noches que me retumban en las sienes sus palabras: Io non vedo, non sento e non me ne frega niente...
...Hoy me quedé solo. Caminé solo. Me senté en Piazza del Campo a leer Mamm'Emilia, y tal vez a llorar. Aprendo a echarte de menos. Aprendo a despedir trenes. Aprendo a imaginarte con tu perro, deambulando conmigo. Aprendo a descubrirte. Aprendo a irme a tiempo. Mañana, por ejemplo: ya sabes, subir a un tren, sentir tu cuerpo muy fuerte, sentir el dolor. Aprendo a callarme...
...Hago míos los rincones de esta ciudad. Pienso que habría pasado si... Siempre, qué habría pasado si. Che sarebbe successo se...
...Y leo Mamm'Emilia en Piazza del Campo. Y te espero. Y me levanto. Y deambulo. Y me tomo un último café. Y me preparo para rebelarme contra esta maldita ausencia a quemarropa que me ha pillado por sorpresa...

Miguel Ángel Maya
31 de agosto de 2013

P.D. La foto es de Chris Steele-Perkins y está tomada de aquí.

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sábado, 24 de agosto de 2013

VINI, VIDI, PERSI


...Conducir a través de la noche y que lugares que fueron míos sean señales e indicaciones a un lado de la carretera y sean nudos en la garganta o sean juventud y divinos tesoros, o bisutería divina. Llegar a tu tacón. Detener el coche en la cuneta y olisquear los árboles y la vegetación. Mirar el mapa y estar perdido mientras vuelve a sonar en la radio del coche Radio Capital...
...Volver es reconocer estos pequeños rituales: el coche, la cuneta, Radio Capital, las ciudades que van quedando al paso, enterradas, atrás, iluminadas con las luces largas porque a esta hora no hay nadie por la carretera: Puglia, Foggia, Cerignola. Sí, todas las reconozco, todas me duelen, algunas me dibujan una sonrisa. La mayoría me convoca a un silencio extraño, a recuerdos apilados, a demasiados verbos, por eso prefiero el silencio, y hacerle una segunda voz a Celentano, o hacerle una segunda voz a Johny Cash, o hacerle una segunda voz al mismísimo diablo con tal de que ciertas ciudades queden atrás... 
...La música tiene esas cosas, nos decimos ambos...
...Llegar de madrugada. Encontrarse de pronto en un olivar en medio de ninguna parte. Encontrarse de pronto en un lugar donde el silencio sería macizo si no fuera por las chicharras, y encontrarse bebiendo vino negramaro del Salento y comiendo queso pecorino y encontrarse escuchando a Cesare Picco tocando el piano debajo de un olivo...
...Bañarse en playas de rocas de esas donde Odiseo no quiso oír a las sirenas, y nadar durante horas por entre unas fortificaciones de la Segunda Guerra Mundial, y acordarme de la película Mediterraneo e imaginarme soldados donde ahora hay sirenas...
...Caminar por Otranto de madrugada. Ir a comer a lo de Antonio, y sentir cómo se deshace la stracciatella, il fior di latte, i pezzi di cavallo en mi maltrecho paladar con tanto esfuerzo de garganta. Quedarse hablando de fútbol en el Sudeste con dos argentinos errantes hasta que se hace de día. Volver, desandar las calles, ver la danza de los barcos en el puerto del castillo a las seis de la mañana. Asistir al desperezarse de Otranto. Encontrarse con todos ellos, un año más viejos o un año más terribles o un año más tiernos...
...Conducir hacia el norte. Volver a las indicaciones en las cunetas y al desasosiego...
...Así hasta hace media hora, que caminaba por Piazza dei Cinquecento, lentamente, donde empezó todo, mi amado, mi dolor, Pier Paolo. Donde se empezó a terminar todo para ti...
...Volver a Roma siguiendo tus pasos. Saber que mis pasos por Roma se pierden porque yo estoy perdido, porque yo he perdido, porque a veces todo me duele y a veces me acuerdo de tu última y escalofriante dedicatoria...
...Contemplar cómo cae la noche sobre Roma...
...Y llorar y preguntarte, Pier Paolo, ¿y ahora qué hago? ¿A qué noche me agarro? ¿Adónde coño voy?...

Miguel Ángel Maya
24 de agosto de 2013

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lunes, 19 de agosto de 2013

ROMANZETTO LUMPEN



Cierre los ojos, ¿cuál de todos los paisajes de la Latinoamérica que usted recorrió le viene primero a la memoria?
–Los labios de Lisa en 1974. El camión de mi padre averiado en una carretera del desierto. El pabellón de tuberculosos de un hospital de Cauquenes y mi madre que nos dice a mi hermana y a mí que aguantemos la respiración. Una excursión al Popocatépetl con Lisa, Mara y Vera y alguien más que no recuerdo, aunque sí recuerdo los labios de Lisa, su sonrisa extraordinaria.

¿Cómo es el paraíso?
–Como Venecia, espero, un lugar lleno de italianas e italianos. Un sitio que se usa y se desgasta y que sabe que nada perdura, ni el paraíso, y que eso al fin y al cabo no importa.
 
¿Y el infierno?
–Como Ciudad Juárez, que es nuestra maldición y nuestro espejo, el espejo desasosegado de nuestras frustraciones y de nuestra infame interpretación de la libertad y de nuestros deseos.

*de la última entrevista de Roberto Bolaño con Mónica Maristain, publicada en Playboy México.

Miguel Ángel Maya
19 de agosto de 2013

 

sábado, 17 de agosto de 2013

O' MARE


...A veces pienso que hacen falta pocas cosas y que todas pasan irremediablemente por el mar...
...Me estoy yendo a vivir a orillas del mar. No es algo que haya verbalizado. No es una decisión consciente. Es simplemente algo inevitable, algo que está sucediendo, como un veneno lento que nos va minando, como esos largos adioses que nos asedian tan a menudo...
...Me estoy yendo a vivir a orillas del mar, para desentrañar sus misterios, como cuando vivía en Nápoles y el mar me tranquilizaba y me salvaba de la vorágine...
...También cuento los días para volver a Nápoles, pero eso ya es otra historia...

Miguel Ángel Maya
17 de agosto de 2013

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miércoles, 14 de agosto de 2013

MEMORIAS DE UN TRAMPOSO



Hay gente a la que se llama 'rica' a ciegas, pues de ordinario esta afirmación se funda tan sólo en las apariencias. La palabra 'rico', en este caso, hace alusión sólo al dinero que gastan, y del que otros sacan provecho, al fin y al cabo. Hay otros que también son ricos. Pero en este segundo caso lo que viene a decir es que todo el dinero que poseen es sólo para ellos, para ellos solos, y para siempre jamás, mientras que el dinero de los primeros está de paso entre sus dedos. Hay una diferencia esencial entre éstos y quienes, como los morlot, por ejemplo, han guardado con prudencia, céntimo a céntimo, una cantidad de la que vivir más tarde, de la que poder comer durante toda su vida. No les reprocho su previsión, simplemente constato que, en vista de un periodo cuya duración es incierta, aleatoria, ¡se habrán privado de todo durante treinta años! No se habrán privado de todo, no: me equivoco, y los halago, pues jamás se privan de su dinero. Y si su corazón se ve dividido es porque se lo reparten la vanidad y la envidia. El único dinero superfluo que gastan es para satisfacerlas. ¡Y decir que se creen ricos! La riqueza no es eso. Ser rico, una vez más, no es tener dinero: es gastarlo. El dinero sólo tiene valor cuando sale del bolsillo; no cuando entra en él. ¡De qué puede servir cuando lo tenemos encima! Para que una moneda de cinco francos valga cuatrocientos céntimos, hay que gastarla; si no, su valor es ficticio. La plata, como metal, es magnífica. ¡Una sopera de plata vale oro! Pero ¿cuál es el valor de una moneda de oro? Un poco de plata. Cuando un hombre rico se entera de que tal negocio que acaba de concluir le reportará doscientos mil francos, sólo es digno de ello, en mi opinión, si, para él, esa suma toma al instante la forma, según sus gustos, de una joya para la mujer que ama, de un cuadro que desea o de un automóvil. Y debo decir además que, si no hubiera gente demasiado rica, habría muchos más pobres sobre la faz de la tierra. Y, si yo fuera el gobierno, como dice mi portera, sería sobre los signos exteriores de pobreza fingida sobre los que impondría despiadados impuestos a las personas que no gastan sus ingresos. Conozco gente que posee siete u ocho mil libras de renta y que no gasta ni una cuarta parte. Para empezar, los considero unos imbéciles, y un poco deshonestos también. El cheque sin fondos es una operación bancaria prevista en el Código de instrucción criminal, y es justo que sea castigado con severidad. Yo sería alegre partidario de una severidad idéntica hacia los fondos sin cheques. El hombre que atesora rompe la cadencia de la vida al interrumpir la circulación monetaria. No tiene derecho a ello.

Sacha Guitry, Memorias de un tramposo

P.D. La foto es de Eve Arnold.


Miguel Ángel Maya
14 de agosto de 2013

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martes, 13 de agosto de 2013

LA TIERRA MÁS LEJANA QUE CONOZCO


...Vuelvo al insomnio...
...Alejarse un instante del mar tiene a veces contraindicaciones coronarias, me lleva a esa melancolía: etimológicamente "bilis" "negra": Melancolía, una de mis palabras-joya...
..."Cómo se puede soñar tanto durmiendo tan poco" me dijo un tipo que conocí en Celestún, Yucatán, y que me cocinó un pulpo una noche que no me dio tiempo a regresar a Mérida porque había estado visitando unas ruinas en una zona de selva y al regresar me quedé, digamos, atrapado. Tenía que devolverle la bicicleta a su vecino, que no estaba en la casa, y él llegó de pescar justo cuando yo estaba pensando qué hacer con aquella bicicleta que no era mía y con la noche...
..."¿Duerme usted poco?", le pregunté mientras lo ayudaba a empujar la barca a la arena. "Más bien no me caben los sueños en tan poco dormir". A veces, en mitad del insomnio, me acuerdo de esa conversación al atardecer, porque era un hombre rudo y antipático, y me sorprendía su forma poética de hablar siendo tan rudo y tan antipático... 
...También me sorprendió su hospitalidad y que me cocinara el pulpo y que me invitara a tantas cervezas y que su esposa cantara tan bien...
...Vuelvo al insomnio, digo, te digo, y se me aparecen las tierras lejanas... 
...Y a pesar de eso, no apareces tú, ni tu piel, ni tu cama, ni nada: una de las tierras más lejanas que conozco...

Miguel Ángel Maya
13 de agosto de 2013

P.D. La foto pertenece a Gabriele Chiapperini y está tomada de aquí

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viernes, 9 de agosto de 2013

CASA INUNDADA



El teatro donde yo daba los conciertos también tenía poca gente y lo había invadido el silencio: yo lo veía agrandarse en la gran tapa negra del piano. Al silencio le gustaba escuchar la música; oía hasta la última resonancia y después se quedaba pensando en lo que había escuchado. Sus opiniones tardaban. Pero cuando el silencio ya era de confianza, intervenía en la música: pasaba entre los sonidos como un gato con su gran cola negra y los dejaba llenos de intenciones.

Felisberto Hernández, La casa inundada

Miguel Ángel Maya
9 de agosto de 2013

P.D. La foto es de Saul Leiter y está tomada de aquí 

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lunes, 5 de agosto de 2013

OUT OF STOCK WRITER



 ...N. es camarero en uno de los bares del paseo marítimo. Cuando ya no queda sol, después del mar, suelo ir siempre allí y me tomo la pinta de la oferta del pizarrón y leo...
...Leo a Sacha Guitry y a Felisberto Hernández y a veces levanto la vista y veo el mar oscureciéndose y olisqueo la brisa y veo cómo empiezan a caminar los primeros paseantes lentos ya duchados y vestidos para la noche...
...N. es argentino y se crió en Uruguay hasta que vino a Europa. No sabe que hoy se cumplen 51 años de la muerte de Marilyn Monroe. Me gustan las efemérides irregulares. Debe de ser una reminiscencia de cuando vivía en La Habana y escuchaba la radio por la mañana. En Cuba no se celebran los 20 o 30 o 50 o 60 años de los acontecimientos, sino los 21, los 37, los 52 o los 69. Todos los 5 de agosto homenajeo a Marilyn con gestos insignificantes e íntimos. Hoy lo he hecho poniéndome una de mis camisetas preferidas: un warholiano rostro de Marilyn bajo una pregunta salvaje: WHO KILLED MARILYN?...




...Los de Pasolini y Marilyn creo que son los crímenes que más rabia me dan...
...Se lo digo a N. Me lo digo a mí muchas veces, por eso quiero escribir sobre ellos, por eso quiero desenterrarlos. Pienso que a veces escribo cosas sólo para que esas cosas no mueran. Las escribo y las lloro. Y el duelo son ambas cosas: rumiar, llorar, rumiar, llorar... 
...Escribir es rumiar un poco. Es parecido a apilar las cajas con tus cosas para cuando vengas a llevártelas. Uno apila cajas, descubre objetos, y rumia..
...Los crímenes son más perfectos cuando se lloran. Son más dulces. Esto no se lo digo a N., pero él sí se decide a preguntarme: "Ché, tengo curiosidad por saber qué estás leyendo. Desde acá veo cómo te reís todo el tiempo", me dice tirándome una caña cuando su jefe no mira...
...Y sí, me río todo el tiempo cuando lo leo, mientras veo pasar a las mujeres lentas y sus faldas de vuelo y sus piernas morenas: Memorias de un tramposo, de Sacha Guitry, ese personaje..."¿Me lo recomendás?". "No te imaginas cuánto", digo. N. lo apunta...
...Desando el camino por el paseo marítimo. Yo también soy lento, pero mi lentitud es la de un flâneur todavía sucio de salitre, con el bañador húmedo, la mochila, el libro, la soledad. Soy un salmón que esquiva a las mujeres lentas de lenguas centroeuropeas y minifaldas y perfumes que no reparan en mí, pero sí en los negocios de sombreros de paja y gafas de sol...



...Una ducha fría después de habérselas tenido con el mar, that's the question...
...Últimamente mi cuerpo y yo no congeniamos del todo, pero en el agua fría después del mar estamos de acuerdo...
...Homenajeo a Marilyn también haciendo la cena, pero me tengo el secreto del qué o del cómo. Bebo vino blanco muy frío. Me digo que mañana me marcharé de aquí en mi Fiat Joplin. Leo que el 7 de junio la policía de Morelia encontró el cadáver de Miguel Ángel Maya con un disparo en la frente. La policía de Morelia tiene cierto protagonismo en la novela que ando escribiendo. Curiosamente he encontrado mi nombre asociado a un crimen buscando en google informes criminológicos de la Procuraduría General de Justicia de Michoacán...
...Es raro buscar informes criminológicos y encontrar mi propio nombre entre las víctimas. Es más raro eso cuando estoy vivo y nadie me ha asesinado por ahora...
...Entonces me busco en Amazon, para ver si puedo comprar mi primer libro, ya que hay una editora italiana que parece interesada. Me hace gracia el amateurismo de buscar en Amazon mi propio libro y mandárselo yo, cuando antes o después tendrán que vérselas con la editorial. Lo que pasa es que no entiendo mucho cómo funcionan estas cosas. En Amazon están mis dos libros pero el que ando buscando está "Temporarily out of stock. Order now nd we'll deliver when available"... 
...Me río, como cuando leo a Sacha Guitry, y pienso que soy un Out Of Stock Writer. Nadie que no fuera un Out Of Stock writer buscaría en Amazon sus propios libros para mandárselos a una editora italiana interesada. Mirándolo bien es patético, pero es así...
...Mi cena de homenaje a Marilyn está lista y la brisa nocturna del mar hace acto de presencia...
...Mañana, cuando el aniversario del crimen de Marilyn no me ate a ningún rito, te prometo que nos vamos, te digo mientras te acaricio la nuca como si fueras dócil...

Miguel Ángel Maya
5 de agosto de 2013

P.D. Las fotos se las hizo Wayne Miller a Ava Gardner durante el rodaje de The beach y las he tomado de aquí.

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martes, 30 de julio de 2013

ÚLTIMO SUSPIRO


...Y bastarían no más que dos páginas de horizonte sin barcos de mar infinito para darnos la mano con la que vamos a dispararnos...
...El alcohol se va drenando, arde, se quema en una llama azul, y el druida insiste en retarnos a duelo, en quitarnos el maquillaje, los mecanismos, la saliva y hasta tu ropa interior que tanto me inquieta y me inspira...
...Y te encuentro en este último suspiro, esta constelación inacabada de signos, estas laboriosas hormigas perdidas en tu mano...

Miguel Ángel Maya
30 de julio de 2013

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sábado, 27 de julio de 2013

CÓMO HAREMOS PARA DESAPARECER


...Cómo haremos para desaparecer...
...Te invito al último bocado, al último sortilegio, al primer abandono, al frío...
...La brisa del mar se convierte en el mejor de los bailes. Nos tenemos el uno al otro en este terremoto, en esta topografía de palabras originarias, antiguas, de gruñidos, de espasmos, de constelaciones que adquieren la forma de mi mordisco en tu nuca, tu pirotecnia y mis asombros...
...Mientras tanto, el único lugar que nos queda es ese que nos falta, ese que nos quema, ese que a duras penas nos enloquece y nos domestica, ese que nos desaparece porque nos pierde...

Miguel Ángel Maya
27 de julio de 2013

P.D. La foto está tomada de aquí.

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sábado, 20 de julio de 2013

SUEÑOS ETERNOS


...Los sueños tienen su arena y su terror...
...La brisa del mar hace su aparición estelar en mitad de la noche, el cine, el entrelazar de piernas, el vino, la botella vacía, este nuevo idioma...
...Los barcos hacen equilibrio sobre la cuerda floja del horizonte. Sueño con la voz de Manuel Puig y sueño con El sueño eterno. Llevo las teclas a cuestas, el sol, el salitre, la música, el suicidio...
...Movemos las mandíbulas y las articulaciones. Nada hay más allá del fondo del mar, nada más allá de la simpleza de los labios cada vez más cerca. No necesito más. Apenas necesito menos, aliteración, ruido, alcohol, música, cielo, infierno, boca, palabra, noche...

Miguel Ángel Maya
20 julio de 2013

La foto está tomada de aquí.

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miércoles, 17 de julio de 2013

MONTANO & BENJAMIN


- Estoy pensando -me ha dicho en un tono sensato y muy reflexivo- que Walter Benjamin especuló en torno a las posibles relaciones existentes entre el arte de contar historias y la curación de enfermedades.
He tenido que confesarle la verdad, es decir, que no tenía ni idea de esa curiosa relación entre narrar y curarse. Entonces Montano me ha explicado, con voz sulce y amistosa, que la conexión entre contar historias y sanar enermedades se la había sugerido a Walter Benjamin un amigo alemán cuando le habló acerca de los poderes curativos de las manos de su mujer diciéndole que los movimientos de éstas eran muy expresivos, pero que resultaba imposible describir esa expresión, pues era como si esas manos estuvieran contando un cuento. 
-Fue de ese modo -ha dicho mi hijo-, de este modo tan particular, como a Walter Benjamin le vino a la memoria una escena íntima: la del niño al que, cuando se pone enfermo, la madre le ordena acostarse, para luego ella sentarse a su lado y empezar a contarle historias. Y al vernirle a la cabeza ese recuerdo se preguntó Walter Benjamin si realmente no será la narración la atmósfera propicia y la condición más favorable para muchas curaciones.

Enrique Vila-Matas, El mal de Montano

Miguel Ángel Maya
17 de julio de 2013

La foto es de Sibylle Bergemann y está tomada de aquí.

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