«Además tendré que escribir
muchas cosas sobre las cuales sé poco; y hasta me parece que la
impenetrabilidad es una cualidad intrínseca de ellas; tal vez cuando creemos
saberlas, dejamos de saber que las ignoramos; porque la existencia de ellas es
fatalmente oscura: y esa debe ser una de sus cualidades.
Pero no creo que solamente
deba escribir lo que sé, sino también lo otro.
Los recuerdos vienen, pero no
se quedan quietos. Y además reclaman la atención algunos muy tontos. Y todavía
no sé si a pesar de ser pueriles tienen alguna relación importante con otros
recuerdos, o qué significado o qué reflejos se cambian entre ellos.
Algunos, parece que
protestaran contra la selección que de ellos pretende hacer la inteligencia. Y
entonces reaparecen sorpresivamente, como pidiendo significaciones nuevas o
haciendo nuevas y fugaces burlas, o intencionando todo de otra manera».
Felisberto Hernández, Por los tiempos de Clemente Collins
Miguel Ángel Maya
17 de octubre de 2014
* * *
miércoles, 26 de septiembre de 2012
Ho baciato in bocca la morte, tesoro, e adesso non posso più guardarti e nemmeno toccarti. Il furbo l'ho fatto una volta di più delle carte che ho in mano e lo scherzo non scherza col gioco e col fuoco. Fuori, sì, viviamo fuori, ma fuori davvero ci fa paura di andare, fuori dagli uomini, fuori dal cielo, fuori non riesco neanche a immaginarlo vero. E' più di una crepa, più di una bugia, più di una notte insonne, più di una malattia, in uno sbaglio solo gli errori tutti della vita e il prezzo è in banconota di nostalgia infinita. Fuori, sì, viviamo fuori, ma fuori davvero ci fa paura di andare, fuori dagli uomini, fuori dal cielo, fuori non riesco neanche a immaginarlo vero. Libri di poesia, alberi di Natale, figli che mancate, amici di limpide serate, di essere puro, di essere sincero, solo ritornare ad essere normale
...Lo que más me gusta y temo es que estén afilados... ...Me miras con unos ojos hambrientos de postguerra, verdes, desde las solapas de los libros, las solapas del olvido (permíteme la imagen, la metáfora, es un decir), o las solapas de las chaquetas con esos ínfimos rasguños de carmín que sólo encontramos poco antes de que el ascensor haya llegado, en el reflejo del espejo, donde tantos han borrado huellas, ensayado coartadas, olisqueado perfumes en el cuello, poniéndose, sólo entonces, ahora sí, en el lugar del otro...
...Una vez, en el Dellwood, había una chica con una cicatriz en la cara. Creo recordar que escribía, y que leía lo que escribía, pero también creo recordar que yo lo único que hacía era tratar de poner en relación sus palabras escritas (leídas) con su cicatriz, como si alguien con una cicatriz tan marcada en un rostro precioso sólo pudiera reescribir su cicatriz, escribir en su cicatriz, amarrar para siempre sus palabras a su cicatriz como esas aburridas variaciones musicales neo-clásicas...
...Es una historia, ¿sigues ahí?...
...Fuegos artificiales, mapas, tangos, documentos de word que se derraman por unas glamourosas alcantarillas que yo quiero ver asfaltadas, besos inagotables, afiladas ficciones... El inventario es siempre la misma perra con distinto collar, el mismo invento, la misma soledad, el mismo fuego, el pubis angelical, la pelvis soñada con un tatuaje de mariposa medio tapado por un encaje negro y a ser posible gastado (ya sabes, voz gastada, tiempo perdido, todo eso, música, no sé, eso)... ...Da igual, te digo, lo importante es que estén afilados... ...Ya me encargo yo de lo demás, para eso tramo novelas negras y rompo la baraja y te lamo... ...Sí, para eso... (ahora voy a colgar)...
"Y casi siempre te confundo en el carmín de las tenderas"
Paco Cifuentes
...En las cuerdas de la guitarra que ahora yace, duerme, en la esquina de la habitación desordenada (todavía), han estado tus manos: la has marcado con tus huellas dactilares, como quien perpetra un suave crimen y descuida los detalles más nimios de la coartada, como quien taladra terciopelo en los tímpanos de cualquiera que se preste a esas maravillas raras y crueles, y todas esas cosas que las ausencias traen consigo: los mares traen náufragos de los que desconocemos su procedencia...
...Sueño con vestirte de domingo. Más bien con desvestirte de domingo, en medio de un canturreo, de un "Golden Virginia" en la cuneta de la A-5 mientras me miras y el sol te ciega, y Adriano Celentano canta Ventiquattromila baci, o Vinicio Capossela dice: "Ho baciato alla morte, tesoro, adesso non posso guardarti, e nemmeno toccarti, il furbo l'ho fatto una volta di più delle carte che ho in mano, e lo scherzo non scherza col gioco e col fuoco", y yo te miro por el retrovisor, como si fueras una autoestopista desconocida con quien no paro de soñar, con sus ojeras y su voz gastada, y con quien sé que terminaré en un motel de carretera entre las sábanas más casuales y tristes de la Tierra...
...Leo el periódico del día, sí, leo noticias bizarras y me cansan las noticias. Hablan de un cambio de gobierno y de Messi. Abro el email de yahoo, con la indolencia de una siesta en Nueva Orleans, y sin querer leo el último email, que data del 2002, y apenas reconozco las palabras que me decía quien yo soñaba vestida de domingo entonces. No te lo digo, aunque esté tocando tus pies desnudos, pero lo pienso, y te acaricio, y te beso. Son formas no verbales de soñarte vestida de domingo, olor a café, cerveza, día primaveral a pesar de estar en otoño, y el documento word esperándome nervioso como el silbido que da comienzo al atraco de un banco...
...Al final todo me suena a chino: el mundo, las noticias, la música, las cunetas de las autopistas, lo que pasa por la calle, la botella de cerveza vacía, los emails antiguos, los domingos que llevo a mis espaldas: y al final me doy cuenta de que todo se resume, poco más o menos, en eso que decía Don Mc Lean en Vincent: "Este mundo nunca se inventó para alguien tan bello como tú"...
Ho baciato in bocca alla morte, tesoro, adesso non posso guardarti, e nemmeno toccarti.
Vinicio Capossela, "Fatalità"
Pero cómo explicar que me vuelvo vulgar al bajarme de cada escenario
Enrique Urquijo, "Ojos de gata"
...Me adormento acurrucado por la voz de Vinicio Capossela, tumbado, con el portátil en mi regazo, los calcetines gordos, el sabor del café, la intemperie, la música lenta y remolona de la tarde. Tú tampoco estás. Ni tú. Ni tú. Eco de diva borracha y teatro vacío...
...Enero ha entrado de lleno en mis poros, ya decidí mi cambio de piel, que ahora está en Italia, está en la lluvia, está en las fotografías de besos de cine mudo, como si no hubiera cambiado del todo, o como si la piel cambiada tuviera demasiadas reminiscencias anteriores, ecos de la misma música...
...Pienso en la noche conocí a Dillinger, a oscuras, a tientas, a ciegas, en un bar, porque nos unían demasiados fotogramas, y me dijo que a veces había quedado con gente que se oculta tras un perfil de blogger. A veces pienso qué sucedería con la historia del andén y del café y entonces me acuerdo de mí mismo mirándome al espejo después de un concierto, con el cosquilleo en la yema de los dedos por las teclas, con el calor rojizo de mis mejillas, tan vulgar como minutos antes me sentía sublime...
...Ando estos días buscando personajes para una ficción: estaba a punto de poner un cartel en el periódico cuando varias señales azarosas me llevaron a un personaje literario descomunal y maravilloso: Enrique Vila Matas. Buscando y buscando encontré los blogs que le gusta visitar, y entre ellos estaba el de Dillinger. Entonces me acordé de Cortázar: "No me parece que la luciérnaga extraiga mayor suficiencia del hecho incontrovertible de que es una de las maravillas más fenomenales de este circo, y sin embargo basta suponerle una conciencia para comprender que cada vez que se le encandila la barriguita el bicho de luz debe sentir como una cosquilla de privilegio"...
...Pensé en el cosquilleo de privilegio que debían sentir todos ellos, tan parecido al de la luciérnaga...
...En fin, me ruge el corazón de tanto vidrio, sigo dando besos de cine mudo, tan vulgar y tan fatal como el año que se nos ha marchitado después de 365 días...
"Cuando relato mis trashumancias, mis caídas, mis delirios y mis secretas orgías, lo hago únicamente para detener, ya casi en el aire, dos o tres gritos bestiales, desgarrados gruñidos de caverna con los que podría más eficazmente decir lo que en verdad siento y lo que soy" Maqroll el Gaviero. (Álvaro Mutis)
PARANOICA FIERITA (Editorial Carpe Noctem, 2022)
TEXTOS ENGORDADOS Y OTRAS ESPECIES
Proyecto literario digital
CRIMINALMENTE BELLA (Editorial Alegoría, 2016)
(Edición y prólogo)
MONSIEUR WITNESS (2015-2016)
Proyecto literario digital
FALSA ANTOLOGÍA COMPLETA DE LOS POETAS INCENDIARIOS (Editorial Alegoría, 2014) *
(Edición y prólogo)
EL HOMBRE QUE DECÍA HABER SALVADO A REBECA B. (Editorial Alegoría, 2013)
ÚLTIMAS 2 HORAS Y 58 MINUTOS (Lengua de Trapo, 2008)
Últimas 2 horas y 58 minutos. Primera (o segunda) parte.
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Últimas 2 horas y 58 minutos. Segunda (o primera) parte.
Nací el 2 de julio de 1978. Soy músico, escritor, viajero. Estudié en el Conservatorio de Sevilla. Me licencié en filosofía por la Universidad Oriental de Nápoles (Italia). He tocado todos los géneros literarios, incluido el curriculum vitae. Escribo novelas, relatos, poemas y guiones, compongo canciones y toco el piano. Mi espectáculo musical se llama Migue y el fabuloso trompetista invisible. He vivido en Alcorcón, Sevilla, Londres, La Habana, Ciudad de México, Bogotá, Buenos Aires, Nápoles y Madrid. Algunos de mis relatos han aparecido en antologías, revistas, fancines o rocambolescos folletines olvidados. Me gano la vida como buenamente puedo (casi siempre de forma legal). He publicado dos libros: "Últimas 2 horas y 58 minutos" y "El hombre que decía haber salvado a Rebeca B". Y he editado "Falsa antología completa de los poetas incendiarios". Para ser feliz me basta un piano, una playa desierta, buena compañía. Thelonious Monk ya inventó casi todo lo que se me ocurre. De mayor quiero ser Jacques Brel o Leonard Cohen.