...La cama revuelta, la música también desperezándose, a más de mil besos de profundidad...
...Hemos colocado todas las figuritas, están al borde, a punto de caer. Es domingo, en la azotea van cayendo oblicuos los rayos del sol, las antenas parecen todavía sombras chinescas...
...Hemos colocado todas las figuritas, están al borde, a punto de caer. Es domingo, en la azotea van cayendo oblicuos los rayos del sol, las antenas parecen todavía sombras chinescas...
...Seguimos siendo dos gatos, dos ariscos gatos, mi espalda arañada, las cartas de amor, la música transmitiéndose hacia nuestros tímpanos en auriculares compartidos: ¿seguirá llamándose sonido stereo a eso?...

...Te veo caer. Siempre te vi como si estuvieras en una cornisa, y nunca me importó. Ahora te veo caer, rodar es el único modo de acercarse algo al infierno, de divisarlo. Miro la foto del cuerpo de Marilyn junto a una mano que señala un frasco de pastillas. Yo quise haber salvado a Marilyn. Marilyn murió quince años, once meses y tres días antes de que yo naciera. No entiendo por qué me duele tanto...

...Así no vamos a ninguna parte, te digo, la cafetera silba, las evidencias caen por su propio peso, la azotea acoge los rayos oblicuos: como mucho, caeremos, junto a las figuritas que un breve o leve golpecito de viento hará volar...
...Sabemos volar, te digo guiñándote un ojo mientras afilo los cuchillos y me camuflo en la segunda taza de café...
...Seguimos sepultados a más de mil besos de profundidad, como un delicioso submarino...
...Sabemos volar, te digo guiñándote un ojo mientras afilo los cuchillos y me camuflo en la segunda taza de café...
...Seguimos sepultados a más de mil besos de profundidad, como un delicioso submarino...
Miguel Ángel Maya
Sevilla, 6 febrero 2011
Sevilla, 6 febrero 2011

