...Yo quisiera no escribir palabras impregnadas en lógica, pero la poesía me queda grande, por eso trato de secar las palabras un poco, por si en la evaporación se vuelven poesía, pero es imposible...
...Últimamente pienso mucho en la muerte. Es como si la respirara con más fuerza, como si la sintiera calma y celada. Cabaret en las tripas del difunto me está ayudando a rumiarla, a suavizar mi inquietud ante ella. Escribo como si fuera un actor de método o la resistencia de una bombilla, por ello necesito ponerme todo el rato en el lugar de quien ya está allí. Creo que la experiencia me está dejando un sedimento bonito y estremecedor...
...Antonio Vega escribió una canción antes de morir, y llegó a cantarla y a grabarla, pero falló el sistema operativo del ordenador donde se grabó y ya no hubo modo de volverlo a hacer porque Antonio Vega se fue para siempre: la música y la voz de esa canción se ha perdido para siempre...
...El libro electrónico me parece un gran invento: pero no puedo evitar tenerle algo de pánico a todo lo que depende de un sistema operativo o del funcionamiento de una máquina. ¿Qué pasaría si el servidor externo de mi email, el disco duro de mi ordenador y el disco duro externo, los tres lugares donde guardo la novela que estoy terminando, de pronto fallaran (cae el servidor de gmail y ambos discos duros sufren un colapso y dejan de funcionar? No tendría absolutamente nada... Como le ha pasado a la voz de Antonio Vega y a su última canción...
...Yo adoro las entrevistas: leer entrevistas, escucharlas, hacerlas, que me las hagan. Siempre quise escuchar cómo sería por ejemplo la voz de Julio Cortázar...
...Cuando fui a París y fui a ver el lugar donde está sus restos no había escuchado nunca su voz ni cómo decía lo que decía, ni cómo miraba, ni cómo gesticulaba. Sólo había leído palabras, pero nunca todo lo demás...
...Nunca esto: