jueves, 5 de noviembre de 2009

Salvaje insomne



If again the seas are silent
In any still alive
It'll be those who gave their island to survive
Drink up, dreamers, you're running dry.
Peter Gabriel

...Se ha ido López Vázquez sin salir de aquella cabina; Francisco Ayala, con su siglo a cuestas y su lucidez necesaria; Levi-Strauss, el hombre que odiaba viajar, con ojeras de tristes trópicos; Rafael Reig ya no responde las cartas de sus lectores en Público...
...Me entristece llamar a una puerta y que nadie abra, que nadie responda al otro lado y que sólo se oiga mi propio eco, que las ausencias se construyan a base de frío, que los capítulos de la vida decaigan hasta desaparecer en un fundido en negro al que nadie le importa, tan parecido a la indiferencia, tan pobre...
...Ha llegado el invierno y el insomnio, el sol apenas velado y el cielo azul pero agrio y frío y chernobilizado de Madrid. De todo ello sólo el insomnio es salvaje, sólo las vueltas en la cama, sólo el abrazo a una espalda, a un cuerpo que late, respira, sueña, desnuda tan sólo en lo que tienes de oculto y redondeado. Tatuada con el nombre de aquel desconocido como si lo repugnante te vistiera el muslo izquierdo. Adivinando lo que puede ser al otro lado de tu pulso. Adivinando cuál sería tu respuesta en una hoguera, en un nicho de plomo calcinante, en un pensamiento incendiado hasta el incesto, como la miraba dormir Homero Aridjis...
...Salvaje insomne, me levanto de la cama con cuidado, y recorro los silencios de la casa. Sé que el insomnio ahora tiene un nombre propio, y no tiene música, a lo sumo la banda sonora del fotograma, un beso, cualquiera, de Ava Gardner o de Greta Garbo, un silencio cualquiera de esos que Marilyn, con gin y llenando mucho los pulmones, se tomaba antes de repetir por enésima vez la misma escena de "Where's my bourbon". Recorro la casa, vacía, oscura, como los tejados que veo desde la ventana, como la ciudad, como los sueños por los que ya no transita nadie, o lo hace agazapado, claro. En las estanterías hay libros, muchos libros, y cuando estoy insomne y salvaje, cautivo y desalmado en vez de abrirlos, diseccionarlos, bostezar, me da por olerlos. Claro que si hablamos de olores nos da el alba: el olor de la cama, el olor de la ropa, del cuarto, de las sábanas, el olor del café, el olor de la casa, el olor del piano, de los libros, del frío, del fracaso, del silencio, del insomnio...
...Me miro en el espejo, sin revólver (mal asunto, cómo guardar siquiera un revólver en un pijama), sin alcohol, sin miedo, y le digo al tipo ese de las ojeras que me mira eso de "bebe, soñador, te estás quedando seco"...
...Pero tampoco es eso, como casi siempre...

Miguel Ángel Maya
Madrid, 5 noviembre 2009

9 comentarios:

Esther Rodríguez Cabrales dijo...

Veo una conjunción mágica. O quiero verla. La de la música, la imagen y las palabras. Olisqueo el imsomnio mecido por la música de un piano, me viene a la mente mi pianista sonámbulo y entonces es cuando lo tengo y lo devoro, como Saturno.

Esther

Raquel M. Soto dijo...

Tienes un estilo muy atrayente. Respecto a esa falta de luz que nombras...vuélvete a Napoli. Aquí el sol es diferente ¿verdad? Y los olores. Y las callejuelas. Sobre todo el olor del café :)
Ti leggo.
R.

Miguel Ángel Maya dijo...

...Chère Esther...
...Lo que ves (o quieres ver) es lo que hay. Me gusta que tus pupilas vean "conjunción mágica" y que "olisquees" el insomnio mecido por la música...
...¿Quién es tu pianista sonámbulo?...
...Ah, Saturno: http://www.youtube.com/watch?v=pqqorSOl6zc
...Un abrazo...

Miguel Ángel Maya dijo...

(repuesta compartida con el blog de Raquel)
...Hola, Raquel, bienvenida y muchísimas gracias por pasarte por aquí (siempre me inquieta saber cómo has llegado: ¿Luna quizás. Mmmmhhh)...
...Tu propuesta es un arma de doble filo: he visto algunas fotos tuyas e intuyo que andas por Nápoles (me han parecido reconocer las piedras junto al Castel dell'ovo, mi lugar, donde siempre iba con un buen libro o con una cerveza a mirar el mar) e intuyo, no sé por qué, que no hace mucho que andas por allí...
...Yo adoro Nápoles, adoro su luz, como bien dices, e incluso su oscuridad en el centro histórico cuando el sol baña la bahía, y los olores y las callejuelas y el café y los gritos y los mercados y los motorini y ciertas tabernas (alguna ya no está) y ciertos lugares míos, y el sol es distinto y tiene mar, sobre todo eso, que el mar la baña o ella lo abraza, da igual...
...Pero también me duele Nápoles. Voy mucho, si puedo dos veces al año, o tres, porque tengo amigos y porque no puedo estar mucho tiempo sin recorrer sus calles, pero viví cinco años allí, y me fascinaba, pero también me tenía que buscar la vida y eso ya no es tan bonito; la amaba, como la amo, pero también llegué a odiarla, y también la sigo odiando...
...Como ves, Nápoles y yo no es una relación fácil, pero eso sí, me falta, la echo de menos y la necesito, a pesar de que lo nuestro es imposible...
...En breve estaré por allí (espero). Te aviso y nos tomamos una "peroni" ;-)
...Un abrazo (y quédate por aquí, claro)...

Esther Rodríguez Cabrales dijo...

Qué belleza de video, gracias... soy una nostálgica empedernida.

Mi pianista sonámbulo es como un diente de león, Miguel. Por esa razón lo guardo bajo una campana de cristal, para que no se lo lleve el viento, y lo observo cada segundo de mi vida borrachos de Blue in green.

Miguel Ángel Maya dijo...

...Merci, Esther...
;-)

Pan dijo...

Que grande la escena del espejo. No se hasta que punto soñaste que olías lo libros o si más no es algo que haces a menudo, pero en ese momento debo admitir que suena como si fuera lo mejor que podías hacer.
Saludos

Portinari dijo...

Los olores nos traen el alba. Cuando me de insomnio pensaré en esta entrada, y en los olores, y en el sigilo de los sueños agazapados...
Pudiera ser que fuera posible hacer aparcer el sueño aúne stando despiertos.

Un saludo Miguel.

Portinari dijo...

Esta es mi canción favorita de P.G., y hace bastante que no la escuchaba...

"wear your inside out [...] in your daddy's arms again"