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martes, 10 de mayo de 2011

SPUTNIK


...Unos rostros rechonchos y falsos, innumerables y saturantes y repetidos, son testigos de mis pasos desde los carteles electorales. Mis pasos son palos de ciego, intrépidos o fallidos, por las calles de esta ciudad, ahora convertidas en cuerdas flojas, apenas salvadas por lo inmediato: el sol en el rostro, los recién nacidos, las falditas de vuelo...
...El cielo de mi boca, o cualquier otra metáfora que desande el camino perdido entre las palabras y las cosas, está ahora fuera de lugar, como uno en una fiesta a la que ha sido invitado por error...


...Ahí dentro late una víscera, dicen. Y qué hacemos ahora. ¿Dónde ponemos este corazón sputnik, este primer satélite artificial, todo lo que no capturan estas palabras desaliñadas?...
...A cuento de qué emborronamos su órbita si por dentro late exactamente igual a pesar de su afonía...

Miguel Ángel Maya
Sevilla, 10 mayo, 2011

jueves, 10 de febrero de 2011

ALGÚN DÍA TE LO CONTARÉ TODO



...Algún día te lo contaré todo...
...Las piezas de un dominó invisible caerán, la bomba atómica caerá, la fuerza de la gravedad explotará y se fragmentará en miles de pedacitos de restos de naufragio de la teoria de Newton. Te llamaré por teléfono, y danzaremos, malditos, cada uno en su mundo, o separados por una mampara, o muertos de miedo...





...Algún día seré como un esquivo gato, maullaré, recorreré los cubos de basura bajo el puente de Brooklyn, veré cómo se besan los amantes, cómo ponen en juego sus volcanes y sus miserias, cómo se guardan las armas para la guerra...
...Me meteré en miles de pelas con otros gatos, recitaré poemas a menos unos cuantos centímetros del Río Hudson, a miles de metros de Hoboken, territorio mítico encerrado entre las páginas de un monstruo enloquecido, poemas que se perderán, se empaparán con la humedad del Hudson, con las lágrimas del Hudson...




...Algún día destrozaré todas esas habitaciones de hotel que pasan por delante de mis párpados entrecerrados, te buscaré como una fiera paranoica, haré memoria de las músicas, como el más canalla de los camaleones, como la más risueña de las farsas, como la más olvidada de las lenguas muertas...




...Algún día te lo contaré todo, y quedarás sepultada bajo ese peso, callado y silencioso como cae y se amontona la nieve en un lugar inhóspito, cruel...
...Esos lugares que dan escalofríos, cuando uno se acerca, y no logra identificar eso tan rojo y tan moribundo que está semienterrado en la nieve...
...Blanda, dulce, inofensiva nieve...

Miguel Ángel Maya
Sevilla, 10 febrero, 2011

jueves, 7 de enero de 2010

Write me


...Creo que era A bordo del naufragio, de Alberto Olmos, el libro que empezaba así: "¿Por qué lees tantos libros?"...

...Hace más o menos un mes mantuve este diálogo con Uriel, que tiene seis años:


Uriel: Migue, ¿cuántos libros tuyos se pueden comprar en una tienda?
Yo: ¿Que se puedan comprar en una tienda? Uno.
Uriel: ¡¿Sólo has escrito un libro?!
Yo: Bueno, en cierto modo sí, pero he escrito muchos más sólo que...
Uriel: Sí, pero libro, libro, que se pueda comprar en una tienda sólo has escrito uno, ¿no?
Yo: Sí.
Uriel: ¿Y te pasas todo el día escribiendo sólo para un libro? Bah...


...Ni siquiera una crítica demoledora es tan demoledora como el diagnóstico clínico y crírico de Uriel: ¿Merece la pena estar tantas horas escribiendo para un resultado tan incierto? Su respuesta y la mía son claras y rotundas: No, no merece la pena. Las horas de batalla y zozobra y tempestades y naufragios con las palabras se terminan convirtiendo en la ceniza de un cenicero después de una fiesta, con ese olor a tabaco frío, a restos de bebida derramada...


...Escribir es, al final, como esa fiesta en la que uno se ha pasado toda la noche hablando con la chica más guapa y al final de la noche, en un descuido, una visita a la cocina a por más hielo o a ver si queda gin-tonic y cuando vuelve se la encuentra besándose con un tipo que acaba de llegar...


...Pero entonces, ¿por qué? ¿Por qué seguir? ¿Por qué insistir? Si la fiesta no compensa, ¿por qué esa adicción a las palabras? ¿Por qué esa necesidad de hacker enfermizo y noctívago? ¿Por qué seguir juntando palabras que la mayoría de las veces se quedan arrumbadas en un desván olvidado en forma de carpeta amarilla en el disco duro? ¿Por qué no rendirse ante la evidencia de que la música de las palabras siempre nos va a ganar la partida?...

...No lo sé...
...Ayer era demasiado tarde y quería responderme a la pregunta: supongo que todo tiene un poco de azar, y que el sueño que he tenido esta noche tiene que ver con esta necesidad de escribir, de mover los dedos sobre las teclas (piano o letras, da igual)...
...Creo que la respuesta, incierta y temerosa, es la siguiente: quiero que me escriban...

...Cuando más contra las cuerdas estoy más sucede eso de abrir un libro inesperado en un puesto callejero y leer una frase que parece escrita para mí...
...A veces, me digo, daría parte de mi vida por haberla escrito yo...
...Y sigo soñando que me escribes...

Miguel Ángel Maya
Foggia, 7 enero 2010