...Sin acunarme, el mar, antiguo, arcaico, feroz y suave, ha sido capaz de renovarme, de acariciarme con su brisa, de cambiarme la piel sin hacer demasiado ruido, como yo necesitaba de este sur. Así me hacía falta el sur, con salitre y suavidad, con esa sensualidad de lo invisible......La brisa de Sanlúcar, el sabor del fino en el paladar, el sol en la cara, cuatro o cinco simplezas deliciosas que suponen algo parecido a la felicidad, me han zarandeado por fin, estremeciéndome y desentumeciéndome los huesos y la piel...
...Me hacía falta el levante para que se fueran algunas ideas de la cabeza, como el chupito de absenta, como dormir abrazado a ese cuerpo de aguas tan turbulentas como tranquilas, el origen del universo y del morbo, porque no hay nada más maravilloso cuando se está vivo que el cuerpo de ella oliendo a mar...
...Tampoco me imagino a mí mismo volviendo a Madrid después de estos días de sur, tan necesarios como dolorosos (huelo, presiento, intuyo, que este cambio de piel va a ser más profundo de lo que ella y yo imaginábamos)...
...(Aquí dejo una versión en italiano de Mar Antiguo. Me ha parecido simpática)...
Miguel Ángel Maya.
Sevilla, 12 abril, 2009.
...Suena Carabelas Nada, y el disco que me regaló Lidia antes de volver a Nápoles en el 2002: Carmen Linares, Pasión Vega, Remedios Silva Pisa, Tamara, El Cigala, Triana... Y ella, mi moby dick, que nunca se dejó atrapar, nunca cazada, nunca mía, como en la canción de Lole y Manuel, en cada una de esas canciones...