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martes, 21 de junio de 2011

INSENSATEZ





...Leí Si sta facendo sempre più tardi, de Antonio Tabucchi, en un tren nocturno que iba de Nápoles a Milán, una noche de invierno, se una notte d'inverno un viaggiatore. Había comprado el libro en la estación. No me apasionó, pero recuerdo un cuento (no recuerdo el título, sólo la sensación que me produjo, la carne de gallina, el vuelco en el estómago) en el que un hombre se da cuenta de que su chica está enamorada de otro porque en una cena, algo borracha, se levanta, y le hace un pequeño homenaje al recordarlo a pesar de estar ausente: "tengo un amigo que cría gallinas en Livorno. Brindemos por los tipos que crían gallinas en Livorno". Sólo eso bastó para descifrar cuánto del brillo de los ojos de la chica se podía achacar al vino, y cuánto al amor...

...Si sta facendo sempre più tardi está en una estantería entre la Storia della musica occidentale de Donald Jay Grout y una edición de bolsillo de Feltrinelli de Tokio Blues, que me regaló T., y que me dedicó como si la hubiera escrito ella. La recuerdo arrodillada, en Piazza San Domenico, un 2 de julio, escribiendo en la segunda página del libro. La recuerdo como si fuera ayer, justo ahora que se acerca un nuevo 2 de julio...

...Al volver en el coche sonaba la sintonía de Flor de Pasión en Radio 3. El sol me cegaba la vista. Me he acordado de cuando viajaba de Nápoles a Milán en trenes nocturnos, del café y la lectura en los trenes nocturnos, de las mochileras con rastas de los trenes nocturnos, se una notte d'inverno un viaggiatore, y me he preguntado qué habrá sido de esa mujer enamorada de un tipo que criaba gallinas en Livorno...
...Creo que me he saltado un semáforo en rojo...
...Es verano...
...Casi nada de eso importa, casi todo es insensato...

Miguel Ángel Maya
Sevilla, 21 junio, 2011

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lunes, 6 de junio de 2011

INGRÁVIDO

...Madrid amaneció centroeuropeo...
...En el metro leo Los ingrávidos, que me envuelven, y consiguen que me olvide de Centroeuropa y de los aviones...
...De entre todos los aviones que aterrizarán hoy en Barajas hay uno que trae una guerra que yo ya estoy masticando...
...En la página 18 de Los ingrávidos está escrito esto: [...] "Cenábamos los restos de lo que él había cocinado el viernes. Hablábamos de los libros que había vendido; hablábamos de libros, en general. A veces, los domingos, hacíamos el amor. * Mi marido lee algunos de estos párrafos y me pregunta quién es Moby. Nadie, le digo, Moby es un personaje"...
...Ayer conocí a V., la hija de L. y M.: es minúscula, vulnerable y emocionante. Valeria Luiselli me recuerda constantemente a L. y me recuerda constantemente a mí, en medio de esta batalla. Me tomé un gin-tonic y miré dormir a V. en el carrito, y se supone que el mundo giraba con su malpaso del tiempo...




...En el tren, enfrente, había una chica rubia que lloraba viendo Bon Appetit. Yo también estuve apunto de llorar: cuando veo a alguien llorar me contagio, es como si el llanto fuera una seda que me envuelve y me exprime el lacrimal o algo así. Tampoco lo tengo claro. En el tren, la otra noche, había un hombre que supuraba soledad. Tenía el pelo blanco, el respirar fuerte, y se había sacado muchos papeles del bolsillo, en los papeles había números de teléfono. Cuando vio que había cobertura, marcó un número y habló con Irina: "Irina, Juan, ¡Juan!", "¿tú dónde?", preguntó suprimiendo el verbo estar, "Yo en tren, ¿tú dónde?", "¿Mañana café o cerveza? ¿Quieres?", "¿Qué? Yo te llamo, dos o porahi". Me imaginaba cómo sería Irina, cuándo entrechocaron Juan e Irina y cuándo la soledad de Irina desembocó en una combinación de números que terminó arrumbada en el fondo del bolsillo de Juan junto a otros papeles...



...El sábado vi por primera vez en persona a Vila-Matas. Nos encontramos frente a frente, yo miraba libros en una caseta y él miraba a las personas que miraban libros y lo miraban a él. Vila-Matas es un animal mitológico: está quieto y mueve los ojos. Creo que ni siquiera me vio, creo que ni siquiera notó mi rubor, ni cómo bajaba la mirada, ni cómo desaparecía...
...Después vino R., y nos resguardamos de la lluvia en un bar, y tomamos cerveza, mucha, y noté que sus rizos no eran pelirrojos pero no le pregunté por qué. Hablamos de libros, de fotos, de ella y de mí. No nos tocamos. Hubo un tiempo en que yo quería acostarme con ella, y tal vez hubo un tiempo en que ella quería acostarse conmigo. Luego fuimos a Malasaña y estuvimos en La Independiente, y luego fuimos a un lugar donde exactamente hace un año se abrazó a mí llorando. Esta vez reímos...
..."¿Quién es R.?", "Nadie, un personaje", respondo...

Miguel Ángel Maya
Madrid, 6 junio, 2011

P.D. Las fotos está tomadas de aquí.