viernes, 25 de diciembre de 2015

# MONSIEUR WITNESS LIV #


Todos los fuegos


La casa estaba vacía. Solo había escombros, polvo, silencio. Y libros. Cientos de libros que no sabíamos si clasificar como escombros, polvo o silencio. La última noche, antes de escaparnos, supe que, si bien al principio la muchacha del Dauphine había insistido en llevar la cuenta del tiempo, al ingeniero del Peugeot 404 le daba ya lo mismo. Esa, no otra, fue nuestra perdición.