miércoles, 11 de mayo de 2011

COMO SI



...En la cabeza me entrechocan un enjambre oxidado y quejumbroso de palabras que dejo infectarse, que abandono a su suerte, que decido no domesticar...
...En mis retinas anida una lava cáustica, un escalofrío medular cada vez que imagino lo que han perdido para siempre las yemas de mis dedos...
...Piso a lo sumo las músicas que han quedado adheridas a mi piel, las canturreo desafinadas en un aquelarre cacofónico que se despeña por mi garganta...





...Anoche me cosquilleaban las yemas de mis dedos después de las teclas...
...Pensaba precisamente en la música y el ritmo de mi tacto, pensaba en las topografías táctiles y delicadas, en lo que tenían de tierra ignota o de sabor a lluvia. Todavía imaginaba que no eran un desierto o una náusea, que seguían siendo indescriptibles, que albergaban una pizca de maravilla, todavía...
...Todavía imaginaba que tenían algo de estrellas mudas y sublimes bajo un cielo negro de verano...





...En el asiento de al lado viaja una chica. Mira por la ventana. Lleva gafas de sol. Tiene tanta alergia que se levanta las gafas y se restriega el ojo con el dedo índice. Una lágrima recorre la falange hasta la primera articulación. Ella impide que la lágrima llegue a los nudillos. Me sorprendo queriendo besarle la sien. Disimulo. Miro hacia otra parte. Me río yo mismo de la ocurrencia, viniendo de donde vengo, con esas tres palabras terribles martilleándome la cabeza hasta enloquecerme...
...He dejado de ser salvaje, y de domesticarme, he bajado los brazos, he decidido hundirme, alejarme, desaparecer como un mago, escapar como el Gran Houdini...
...Como si no importara nada...
...Absolutamente nada...

Miguel Ángel Maya
Sevilla, 11 mayo 2011

1 comentario:

Elena Lechuga dijo...

como si no importara nada porque todo es importante...
me encantan los como si.
me pirran