…Cuando todo pasa queda una
especie de poso, un olor, un poro que se infecta…
…No hay nada más: cuando va a
llover nos cruje la cicatriz por la que nos rompimos, y la lluvia nos trae
dolor y también nos limpia o nos retuerce…
…Hace cuatro años que imparto
durante los veranos un taller de cine con chicos y chicas de entre doce y dieciséis
años. Escribimos un guion, hacemos la producción y rodamosun cortometraje. Este año ha sido
especial. No sé el motivo. Supongo que es cuestión de sinergias o de instantes,
que no todo puede explicarse desde fuera, que a veces son necesarias las
vísceras o las procesiones subcutáneas, subterráneas…
…En cuatro años de tiempo pasa
demasiada vida. Hace cuatro años yo me sentía en un abismo y ese verano fue mi
clavo ardiendo. Mi salvación…
…Cuatro años más viejo, la vida
se ha ido sedimentando. Ya no me vuelvo loco, «porque sueño, yo no estoy loco».
Ahora lo he vivido, dejándome llevar, saltando al vacío, como una trapecista. Uno vuelve siempre a los viejos sitios donde amó la vida. Admiro las ideas y ocurrencias de esas cabezas de doce o quince años. Me hace estar de acuerdo con la vida, amarla sin reservas, tener un poco más de fe en el género humano…
…Este año ha sido especial. Por
eso es el primer año que hago público el resultado de este mes maravilloso…
...Siempre pienso que a Marilyn
nunca se le iba el nudo en el estómago cuando estaba junto a Miller, y que él
la amó casi tanto como lo hizo Joe Di Maggio...
...En el norte había un circo,
donde rodaré mi próximo cortometraje. Los circos son lugares mitológicos, como
los pianos abandonados. Conducir durante horas junto a la actriz de tus sueños,
observar su miedo ante los tigres y cómo le da de comer a unos caballos
ancianos, imaginar su rostro en cámara, masticar su dolor...
...Amanecí en una roulotte, con
resaca. Me bañé en un río. Husmeaba todos los rincones. Me sentía en casa...
...Volví al sur. Volví al taller
de cine. Desplegué todos los organigramas. Me relío y me entrelazo con
cualquier sueño que me haga de francotirador, con cualquier soledad que observe
en cualquier mesa de bar...
...Sigo desde finales de 2011 el
surrealista caso de Pablo Katchadjian. No puedo evitar tener en mente el vídeo,
no menos surrealista, grabado por la policía en casa del fiscal Nisman. No
puedo evitar pensar en esas sandalias de la fiscal Viviana Fein pisando la sangre
(y el pelo, un pelo que terminó en sus suelas, no en una de esas bolsitas
asépticas clasificadas con números y letras, en una suela de sandalia donde ese
pelo no será ya analizado en ningún laboratorio) junto al bidé. Pienso en ese
diálogo que parece escrito por el peor de los guionistas: el policía diciéndole
a la fiscal Fein que fueran al baño, no fuera a ser que todavía estuviera vivo
el suicida (cuando ya estaba certificada su muerte desde hacía unas tres horas)
y la señora Fein respondiéndole distraida, "cierto, cierto, estaba acá
leyendo un texto". No sé por qué mi cabeza asocia, ella sola, estas cosas
desconexas pero surrealistas. Pienso que un tipo puede comerse de uno a seis
años de cárcel por añadir 5600 palabras a un libro y pienso en la fiscal Fein,
pisando las pruebas de una posible escena de un crimen, con esas sandalias,
junto al bidé. Pienso en Katchadjian y en Kodama, y pienso en qué lugar de qué
acera de qué calle de Buenos Aires estará ahora ese pelo que la suela de la
fiscal Fein se llevó en la suela de sus sandalias; qué empleado doméstico
limpió la sangre del fiscal Nisman de la suela de las sandalias; y pienso en el
vídeo de la policía, cuando buscan entre la basura orgánica que había producido
el fiscal Nisman y encuentran, hecho añicos, un texto corregido por el puño y
la letra de Nisman, mezclado con la basura. Quizá eso, la basura, es lo que
conecta ambos casos en mi extraña cabeza...
"Cuando relato mis trashumancias, mis caídas, mis delirios y mis secretas orgías, lo hago únicamente para detener, ya casi en el aire, dos o tres gritos bestiales, desgarrados gruñidos de caverna con los que podría más eficazmente decir lo que en verdad siento y lo que soy" Maqroll el Gaviero. (Álvaro Mutis)
PARANOICA FIERITA (Editorial Carpe Noctem, 2022)
TEXTOS ENGORDADOS Y OTRAS ESPECIES
Proyecto literario digital
CRIMINALMENTE BELLA (Editorial Alegoría, 2016)
(Edición y prólogo)
MONSIEUR WITNESS (2015-2016)
Proyecto literario digital
FALSA ANTOLOGÍA COMPLETA DE LOS POETAS INCENDIARIOS (Editorial Alegoría, 2014) *
(Edición y prólogo)
EL HOMBRE QUE DECÍA HABER SALVADO A REBECA B. (Editorial Alegoría, 2013)
ÚLTIMAS 2 HORAS Y 58 MINUTOS (Lengua de Trapo, 2008)
Últimas 2 horas y 58 minutos. Primera (o segunda) parte.
*
Últimas 2 horas y 58 minutos. Segunda (o primera) parte.
Nací el 2 de julio de 1978. Soy músico, escritor, viajero. Estudié en el Conservatorio de Sevilla. Me licencié en filosofía por la Universidad Oriental de Nápoles (Italia). He tocado todos los géneros literarios, incluido el curriculum vitae. Escribo novelas, relatos, poemas y guiones, compongo canciones y toco el piano. Mi espectáculo musical se llama Migue y el fabuloso trompetista invisible. He vivido en Alcorcón, Sevilla, Londres, La Habana, Ciudad de México, Bogotá, Buenos Aires, Nápoles y Madrid. Algunos de mis relatos han aparecido en antologías, revistas, fancines o rocambolescos folletines olvidados. Me gano la vida como buenamente puedo (casi siempre de forma legal). He publicado dos libros: "Últimas 2 horas y 58 minutos" y "El hombre que decía haber salvado a Rebeca B". Y he editado "Falsa antología completa de los poetas incendiarios". Para ser feliz me basta un piano, una playa desierta, buena compañía. Thelonious Monk ya inventó casi todo lo que se me ocurre. De mayor quiero ser Jacques Brel o Leonard Cohen.