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sábado, 19 de febrero de 2011




...Antes miraba con ojos de perro...
...No como uno de esos perros de García Márquez (esos perros me cansan, ladran de una forma rara), sino como los perros de esas canciones de Rubén Blades que cuentan una historia, que se enroscan para lamerse una herida en el abdomen, una picadura, una pulga...




...Ahora barajo mi tiempo en dar saltos mortales: ya sabes, mi voz en una cornisa, mis manos en un piano, mis pies impregnados de compás, piel, metamorfosis, todo eso que tanto te... Te pones y te quitas las gafas, te vistes y te desvistes, bailas y desbailas, dices, desdices, deshaces, volamos por el cielo de Chernóbil, aterrizamos en un páramo. También yo te busco, te tanteo, tentado, tirito, tic tac, y apuesto casi todas las aliteraciones y onomatopeyas que tengo, como en esas viñetas de superhéroes con explosiones inverosímiles...
...Explosiones inverosímiles, ojos rojos, obscenos, de gata...

Miguel Ángel Maya
Sevilla, 19 febrero 2011

sábado, 11 de diciembre de 2010

¿Y AHORA QUÉ?



...¿Y ahora qué?, te pregunto mientras haces equilibrio sobre esa incandescente cuerda floja...
...Considérame muerta, me dices, considera que me he desintegrado en la incandescencia, considera que me he derretido entre las teclas más morbosas del piano, entre el movimiento de tus dedos, en el compás de tu música...

...¿Y ahora qué? Te pregunto como si fuera la primera pregunta que nos hacemos, como si nunca hubieras intentado besarme, como si nunca me hubieras apuntado con ese revólver que yace en la moqueta, como si nunca me hubieras llevado hasta el final de esta historia, como si nunca te hubieras esfumado de repente...



...Hoy me dediqué a colocar esta multitud de libros desubicados en las estanterías donde pasarán sus próximos meses, con la delicadeza con que se trata a los hijos únicos o enfermos, como si no existieran los fotogramas, como si no existiera la muerte, como si no existiera la música (valga la redundancia)...

...Hoy quería mantener una correspondencia musical dodecafónica con el mundo, quería mudarme a vivir a un fotograma de Los Intocables de Eliot Ness, quería encender todas las luces de verbena que me fuera posible, como quien traga el peor de los bocados o asume la peor de las desgracias...

...Nada ha vuelto a ser igual desde que me llevaste a bailar al final del amor...
...Nadie te habría pedido el mundo, los planetas o la luna: sólo se trataba de bailar...




Miguel Ángel Maya
Sevilla, 11 diciembre, 2010