...Nos hemos secado. Ya nada parece lo que es. El pájaro con la puerta de la jaula entreabierta inspecciona los pros y los contras de la libertad. Pía, como quien no está convencido del desierto todavía. Sientes hambre, pero mi nuca no te basta. Tampoco el desierto, dices con la boca llena de palabras, que te resbalan por la comisura de los labios. Tampoco las azoteas, las fuentes. ¿Qué quieres entonces?, te pregunto con una molestia que baja hacia mi garganta cada vez más gastada y harta de aliteraciones y humedades...
...Nos hemos vaciado. Ya nada parece lo que es. El pájaro se acomoda ahora en la calidez de los pros y los contras de la prisión. Le cierro la puerta. Le pongo agua. Ven, dices, léeme otra de esas historias de Carver que tanto me gustan...
Volví a casa, dejé el coche en el camino de entrada y miré las huellas de los cascos de los caballos. Había marcas profundas en el césped, y calvas, y montones de estiércol. Entré luego en la casa y, sin quitarme ni siquiera el abrigo, fui al teléfono y marqué el número de Susan.
Raymond Carver, Si me necesitas, llámame
...Desconecto el micrófono, apago la luz, atisbo el techo con los ojos como platos en medio de la oscuridad, como los gatos...
...He dejado un valioso testimonio en este viejo gramófono sobre las técnicas de masturbación entre dos o tres seres sin nada que perder, con el sombrero tranquila y cuidadosamente dejado en el perchero, un valioso testimonio para los futuros buscadores de perlas o los futuros clavadistas de Acapulco...
...Desconecto el micrófono, cuya lucecita roja todavía palpita...
...París no me salvará, todavía, de nada: hago conjeturas e interpreto las pocas señales sobre casi todo que todavía tengo en la palma de la mano, esas líneas confusas, ese sudor inminente de cuando se acaricia algo en el bolsillo...
...A menudo los manuscritos son una topografía: los papeles y los tachones en rojo se convierten en un sedimento tóxico cuyo hábitat natural termina siendo la convivencia con los indeseables, con las tazas de café, con los juguetes, con los bares y libros, con el tabaco, con las partituras, con el erotismo, con las yemas de los dedos y las puntas de las lenguas... ...A menudo imagino que los personajes se terminarán escapando dejando los manuscritos huérfanos, dejando irreparables huecos en blanco donde antes hubo palabras. A menudo imagino a los personajes vagando por el desierto como Travis en Paris. Texas... ...Te imagino fumando en la cama, con ropa interior de encaje, mirando al techo, tóxica, mirándome, jadeando, en un jazzístico compás de espera...
...Después hablaremos de la bahía de Humboldt y de las últimas palabras de un cuento de Raymond Carver que me lleva directamente a tu teléfono, a necesitarte, a despiadarte, mientras le hago cosquillas a todas las palabras que tienes en la punta de la lengua. A veces las metáforas forman una algarabía de jugadores de póker en medio de una juerga...
...Digámonos lo más tóxico que se nos ocurra, ahora que hemos perdido los papeles por una pobre trapecista...
She kept talking. She told everyone. There was more, she knew that, but shi couldn't get in into words
Raymond Carver
...Tratas de desbaratar las huellas del crimen... ...Te miro vestirte, como antes te miraba desvestirte, y pienso que desbaratar tiene algo que ver con barato, y que desvestir tiene algo de liturgia, mucho más que desnudar, que suena a piel apresurada... ...Disimulas, haces una mueca con los labios, como si esos labios no tuvieran nada que ver con los míos, y sus huellas, y sus reminiscencias, sonríes, veo tu sonrisa al revés en el espejo, como antes veía tu espalda en el espejo: es extraño mirarte a los ojos y ver el abismo y ver a la vez tu espalda, y movernos...
...El espejo no me solía traer buenas noticias hasta que llegaste tú proponiéndote borrar las huellas, cambiar de sitio las almohadas, subvertir los lados de la cama, desandar los caminos, quitarnos los cinturones, los pantalones... ...El espejo sólo me traía ojeras a las siete de la mañana, y el pelo aplastado, por uno de los lados, los rizos aplastados, hasta que vi el beso plasmado justo debajo de mis ojeras: como si estuviera en una película me agaché hasta hacer coincidir la huella de tus labios con los míos, y me hizo gracia, y reí, y mi boca desbordó entonces la huella de tu beso sobre el cristal...
...Te fuiste antes de que pudieras clavar en mi pupila tu pupila azul y todo eso, por eso la poesía se resumió, de nuevo, en unas cuantas huellas que anoche fueron pequeños terremotos que ahora estaban fríos: los vasos en la mesa, los restos, el vino medio vacío, el cenicero repleto (el doble de las colillas estaban teñidas de rojo), y los papeles entre el sofá y el suelo, como si hubiera estado a punto de perderlos... ...Después de todo, las huellas que estremecen son las sonoras...
Miguel Ángel Maya Sevilla, 17 diciembre, 2010
P.D. El segundo dibujo está tomado del blog de Ruth Llana, y el tercero es un retrato de Julieta Desmarás.
...Como los papeles despiadados que dejó desperdigados Marilyn, estas palabras estaban perdidas entre los bolsillos de mi abrigo negro: el abrigo negro con el que conocí a Mademoisselle Amsterdam, lleno de papelitos, billetes, posavasos, servilletas, repletos de palabras...
...Palabras acumuladas escritas con grafía veloz sobre la cama del hostal, o en una cafetería reconfortante y cálida y con música, mientras afuera suena la lluvia y la calle...
...El otoño y las hojas sobre los canales, sobre las aguas plácidas y quietas, sobre los patos, mi gorra calada, mi chaqueta abrochada hasta arriba, el frío calándome los huesos, tu cuerpo, tu esqueleto, el cigarrillo en la comisura de los labios, como si fuera un personaje secundario en una olvidada película de cine negro, con tranvías, y deseo, y golpes en el hígado... ...Me olvidé de todo: de los barcos en los canales, de las puntas titilantes de luz en las ventanas, de tus labios abiertos de par en par, olvidándome de todo, incluso de todo lo que más me preocupaba, ese cincel extraño que me golpea con fuerza la cabeza, que me entristece cuando llega noviembre, y te doy los buenos días en francés...
...Amsterdam sabe al Café Fontayne, en Niewmarkt, y sabe a ti, que has dejado frío el otro lado de la cama, por el que puedo rodar, por el que podría hacer una expedición por el desierto, por el que podría delimitar territorios fronterizos, organizar batallas memorables, definir estrategias militares tristes, como todas las estrategias militares y todos los inviernos y todas las ojeras y todos los temblores... ...Y sabe a Raymond Carver preguntándose por qué no bailas mientras bebes whisky y canturreas y te desnudas mientras me fotografías a través del espejo, mientras nos vamos marcando con esas huellas tan profundas...
...Un tipo entró en una librería, en Spui: llevaba una maleta que arrastraba escaleras arriba, con un ritmo pesado que hacía temblar las escaleras, iba empapado, el pelo rubio y unas gafitas redondas, y cuando llegó a la tercera planta se quedó mirando a la chica de la caja, vestida de negro, morena, con un lunar, y la chica, que le estaba cobrando un libro para niños a una señora francesa, se quedó mirándolo, se le dibujó una sonrisa, se apresuró a terminar con la francesa, salió del mostrador tras la caja registradora, sin ni siquiera darle la vuelta a la francesa, y se abrazó al chico, como si se colgara de él, como si la noche antes hubiera cometido el más atroz de los crímenes y él representara la más gloriosa de las coartadas... ...Mientras veía la escena, en la primera frase del libro que tenía entre las manos, un Horacio extrañamente angloparlante se preguntaba: Would I find La Maga?...
...Te veo, pero tú ¿qué ves?... ...Cuando ves a esos adolescentes italianos que se detienen y te señalan y se ríen, ¿qué ves?... ...Yo te veo bajo las luces rojas, veo tu cuerpo, casi todo tu cuerpo, y cuando me miras mirándote, en el escaparate, ¿a quién ves?... ...Estás ahí al alcance de mi mano, tu piel está ahí tras el cristal, con mi tarjeta de crédito, tu cuerpo, tu piel, los labios vaginales que adivino desnudos bajo tu ropa interior fluorescente, tus jugos, tu saliva, tus células, tu olor, tus movimientos tienen un valor en euros, son una atracción turística... ...¿A qué tiempo se remonta? ¿Quién, cuándo, cómo, puso sobre el vaivén de tus caderas el peso de buena parte del plan turístico de toda una ciudad, a quién se le ocurrió, qué bisabuela libertina que ahora yace sobre algún cementerio olvidado de las afueras hizo soñar con su piel a los marineros de la canción de Jacques Brel que todavía busco entre estas calles?... ...Recojo el beso que me lanzaste, me lo guardo, me guiñas, me buscas, me sonríes, como si todo fuera verdad, como recorrer tu cuerpo, estar en tu cuerpo, no dependiera de la tarjeta de crédito que ahora está perdida entre estos papeles...
...El cielo centroeuropeo, frío, cuchillo, oscilando entre todas las gamas que van del blanco al gris tormenta, de la niebla a las nubes, donde parece que fuera a diluirse todo en la tinta que yo no he malgastado todavía, como el semen denso, marchito y brutal de los abstemios y los castos... ...Sería un acontecimiento doloroso, digno de una de esas películas que giran en torno al fin del mundo, que estas aguas crecieran monstruosamente y la ciudad se sumergiera, y Amsterdam, como Venecia, se convirtiera en una ciudad fantasma sepultada por cerveza negra, y estas débiles, tranquilas, falsas, luces rojas...
...Sería tan doloroso como seguir husmeándote en el otro lado de la cama, de cualquier cama que haya servido para que nuestros cuerpos se entrelacen, pero eso, como siempre, es otra historia que terminó con el avión de regreso y con la voz de Tom Waits...
Miguel Ángel Maya Amsterdam, 28 octubre - 2 noviembre, 2010
"Cuando relato mis trashumancias, mis caídas, mis delirios y mis secretas orgías, lo hago únicamente para detener, ya casi en el aire, dos o tres gritos bestiales, desgarrados gruñidos de caverna con los que podría más eficazmente decir lo que en verdad siento y lo que soy" Maqroll el Gaviero. (Álvaro Mutis)
PARANOICA FIERITA (Editorial Carpe Noctem, 2022)
TEXTOS ENGORDADOS Y OTRAS ESPECIES
Proyecto literario digital
CRIMINALMENTE BELLA (Editorial Alegoría, 2016)
(Edición y prólogo)
MONSIEUR WITNESS (2015-2016)
Proyecto literario digital
FALSA ANTOLOGÍA COMPLETA DE LOS POETAS INCENDIARIOS (Editorial Alegoría, 2014) *
(Edición y prólogo)
EL HOMBRE QUE DECÍA HABER SALVADO A REBECA B. (Editorial Alegoría, 2013)
ÚLTIMAS 2 HORAS Y 58 MINUTOS (Lengua de Trapo, 2008)
Últimas 2 horas y 58 minutos. Primera (o segunda) parte.
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Últimas 2 horas y 58 minutos. Segunda (o primera) parte.
Nací el 2 de julio de 1978. Soy músico, escritor, viajero. Estudié en el Conservatorio de Sevilla. Me licencié en filosofía por la Universidad Oriental de Nápoles (Italia). He tocado todos los géneros literarios, incluido el curriculum vitae. Escribo novelas, relatos, poemas y guiones, compongo canciones y toco el piano. Mi espectáculo musical se llama Migue y el fabuloso trompetista invisible. He vivido en Alcorcón, Sevilla, Londres, La Habana, Ciudad de México, Bogotá, Buenos Aires, Nápoles y Madrid. Algunos de mis relatos han aparecido en antologías, revistas, fancines o rocambolescos folletines olvidados. Me gano la vida como buenamente puedo (casi siempre de forma legal). He publicado dos libros: "Últimas 2 horas y 58 minutos" y "El hombre que decía haber salvado a Rebeca B". Y he editado "Falsa antología completa de los poetas incendiarios". Para ser feliz me basta un piano, una playa desierta, buena compañía. Thelonious Monk ya inventó casi todo lo que se me ocurre. De mayor quiero ser Jacques Brel o Leonard Cohen.