domingo, 3 de enero de 2010

De tanto vidrio


Ho baciato in bocca alla morte, tesoro,
adesso non posso guardarti,
e nemmeno toccarti.

Vinicio Capossela, "Fatalità"

Pero cómo explicar
que me vuelvo vulgar
al bajarme de cada escenario

Enrique Urquijo, "Ojos de gata"


...Me adormento acurrucado por la voz de Vinicio Capossela, tumbado, con el portátil en mi regazo, los calcetines gordos, el sabor del café, la intemperie, la música lenta y remolona de la tarde. Tú tampoco estás. Ni tú. Ni tú. Eco de diva borracha y teatro vacío...

...Enero ha entrado de lleno en mis poros, ya decidí mi cambio de piel, que ahora está en Italia, está en la lluvia, está en las fotografías de besos de cine mudo, como si no hubiera cambiado del todo, o como si la piel cambiada tuviera demasiadas reminiscencias anteriores, ecos de la misma música...

...Pienso en la noche conocí a Dillinger, a oscuras, a tientas, a ciegas, en un bar, porque nos unían demasiados fotogramas, y me dijo que a veces había quedado con gente que se oculta tras un perfil de blogger. A veces pienso qué sucedería con la historia del andén y del café y entonces me acuerdo de mí mismo mirándome al espejo después de un concierto, con el cosquilleo en la yema de los dedos por las teclas, con el calor rojizo de mis mejillas, tan vulgar como minutos antes me sentía sublime...

...Ando estos días buscando personajes para una ficción: estaba a punto de poner un cartel en el periódico cuando varias señales azarosas me llevaron a un personaje literario descomunal y maravilloso: Enrique Vila Matas. Buscando y buscando encontré los blogs que le gusta visitar, y entre ellos estaba el de Dillinger. Entonces me acordé de Cortázar: "No me parece que la luciérnaga extraiga mayor suficiencia del hecho incontrovertible de que es una de las maravillas más fenomenales de este circo, y sin embargo basta suponerle una conciencia para comprender que cada vez que se le encandila la barriguita el bicho de luz debe sentir como una cosquilla de privilegio"...

...Pensé en el cosquilleo de privilegio que debían sentir todos ellos, tan parecido al de la luciérnaga...

...En fin, me ruge el corazón de tanto vidrio, sigo dando besos de cine mudo, tan vulgar y tan fatal como el año que se nos ha marchitado después de 365 días...



Miguel Ángel Maya
Foggia, 3 enero 2010

4 comentarios:

Anónimo dijo...

café y sonrisas de gata, no more my darling.

luna dijo...

como mola Dillinger

Miguel Ángel Maya dijo...

...It's enaugh, my darling...

Miguel Ángel Maya dijo...

...Dillinger forever, Luna...
;-)