martes, 20 de octubre de 2009

Otoño



...Vuelvo. La música es agria, aunque se llame Coltrane, como el cielo de Madrid. Los regresos suelen tener algo de esa fruta que se queda en la nevera, fría, y cuyo olor impregna todo lo que hay dentro después de un poco de paso del tiempo (aunque sólo sea un poco). Trato de ordeñar ciertos papelajos escritos con tinta azul parker y pluma estilográfica y que quieren ser poesía, pero no lo son, nunca lo serán. Es como cuando en Sevilla ponía mis dedos sobre las teclas del piano. Y no. Tampoco. Sólo una tarde hubo música. Sólo una tarde se conjuntaron no sé qué astros y hubo música. Estaban en los dedos, no en las teclas. No siempre me doy cuenta de eso. Siempre equivocándome con la realidad, como un cachorrillo...
...Tengo el final de un libro pendiente y el principio de otro. Tengo todavía al menos un cambio de piel por hacer: desnudarme de ciertas cosas, vestirme con otras ropas, volver a desnudarme, vestirme, mediante el método del ensayo y el error, que no sé si es un método o un modo desesperado y simple de hacer las cosas. Como huir, dicen, aunque huir tiene mala fama, no sé por qué. Tengo pendiente, en fin, eso que solemos llamar otoño...
...Si no fuera por el cielo y por la amenaza de lluvia y por todo eso que tengo que lamerme todavía (como un perro perdido que deja de ser cachorro en un callejón oscuro después de una pelea) no estaría tan mal...

Miguel Ángel Maya
Madrid, 20 octubre 2009


4 comentarios:

Lara dijo...

"mediante el método del ensayo y el error, que no sé si es un método o un modo desesperado y simple de hacer las cosas"

genial esto
entiendo tu vuelta y ese poquito de desconcierto cansado...

Abrazo!!!!

Miguel Ángel Maya dijo...

;-)
...Gracias, Larita...
...Qué te voy a decir yo a ti de retornos...
...Por cierto, hablando de retornos, ¿vamos a la fiesta por el "renacimiento" de Lengua de Trapo este jueves?...
...(te llamo)...
...Beso...

Arruillo dijo...

Pues que sigas con ese método que te hace escribir de esa manera tan especial. Siempre es un placer leer lo que cuentas.
Saludos

Miguel Ángel Maya dijo...

...Merci, Arruillo...
...Un abrazo...