sábado, 17 de octubre de 2009

¿Dónde están las llaves?

...Es una putada que se extingan ciertas voces, que se apaguen, de repente, incomprensiblemente, dejándonos despistados y a la intemperie, sabiendo que nunca más nos vamos a reír con sus ocurrencias imposibles en mitad de un partido...
...Lo que hacía frente a los micrófonos me parecía extraordinario, diferente, original, divertido, absurdo, surrealista...
...Pocos hallazgos narrativos igualan al de llamar Bogart a Xavi Hernández. Nadie ha definido mejor a Xavi que él...
...Y ahora, ¿dónde están las llaves, Salinas?...

Miguel Ángel Maya
Barcelona, 17 octubre 2009

8 comentarios:

PÁJARO DE CHINA dijo...

Mirá, leí la noticia y la verdad que no lo conozco. Pero es cierto que hay una ley, que más que ley es una putada: se van antes los buenos, los mejores, y mueren longevos los hijos de puta, como los dictadores, porque tienen amputada la sensibilidad. Te acompaño en la rabia. Un abrazo.

Miguel Ángel Maya dijo...

...Totalmente de acuerdo contigo, Mariel, se van antes los hijos de puta, no sé si porque tienen amputada la sensibilidad o porque la vida no obedece a las reglas de la justicia, de la moral o se niega a someterse a las reglas de nuestra sensibilidad... Lo cierto es que es así...
...No lo conocías, y yo te explicaré que era un periodista deportivo, pintoresco, con un estilo propio, que retrasmitía partidos de baloncesto y de fútbol (ahí fue cuando yo lo conocí, y me perdí sus antológicos relatos de la NBA)...
...Era un tipo que en una jugada de ataque se podía poner a cantar, que ponía apodos a los jugadores (el mejor, para mí, era el de Bogart al jugador más elegante del fútbol español, Xavi), que decía cosas absurdas, brillantes, que no tenían nada que ver con el partido que estaba retrasmitiendo. Era particular, original, y lograba que viera partidos de fútbol por los que no tenía particular interés sólo para ver lo que se le ocurría...
...Yo lo adoraba, a pesar de que empecé odiando su estilo, hasta que entré en él. Mucha gente, en cambio, te diría que era un ser insoportable...
...Yo voy a echar mucho, pero mucho, de menos su voz rota...
...Un abrazo...

Miguel Ángel Maya dijo...

...Quería decir que los hijos de puta se van después, claro, no antes...

Okr dijo...

Y sigue sin saberse de qué murió, ¿verdad?

Miguel Ángel Maya dijo...

...Parece que se ha suicidado, Marco...
...Pero no, no se sabe...

Okr dijo...

Sí, cuando no se dice de qué se muere, solemos pensar en suicidio.

La muerte siempre sorprende, pero poco (o cada vez menos, conforme envejecemos y vemos morir a la gente que nos rodea). Al final, ya se sabe, a todos nos toca. Lo que la hace "personal e intransferible", especial, si cabe, es la forma y el momento en que llega.

En mi opinión, el suicidio es una de las formas más dignas de morir, la máxima expresión de nuestra humanidad: poder decidir cuándo morir es lo que más nos diferencia del resto de especies.

Y este rollo que he soltao... a qué venía?

Miguel Ángel Maya dijo...

...Sí, puede ser que tengas razón, y sí, a medida que pasa el tiempo veremos más gente que se nos va o incluso podemos ser nosotros uno de esos que se va para los otros...
...Pero el caso es que yo estaba deseando ver un partido de liga en La Sexta para escuchar sus comentarios (estaba en Nueva York cuando se despidió de la cadena, yo me enteré el otro día), sus ocurrencias. A mí me gustaba, me caía bien, y creo que era un buen tipo. En mitad de un partido se ponía a hablar de cine, de rock o a cantar, y a mí eso me gustaba mucho...
...Yo lo voy a echar de menos...

Okr dijo...

Le pegaba más narrar baloncesto. Sobre todo porque así tenía que memorizar menos nombres, que en el fútbol el pobre nunca sabía quién llevaba el balón (también sería medio cegato). Fuera mejor o peor profesional, el tío era la alegría de la huerta, y eso sirvió para cambiar el estilo de narrar los partidos. Con los de TVE se puede uno dormir en pocos minutos, qué cansinos, y los de las otras privadas no paran de meter publicidad (JJ Santos es lo peor). El puntillo NBA que ponía al fútbol será imitado por otros, segurísimo.