...Se espacia, se estira, se contrae y se distrae el tiempo en este diario sin gatos......La culpa, una vez más, no es del calor ni del alcohol, ni siquiera del sexo, sino de Cabaret en las tripas del difunto...
...Además de lo que sucede en la novela, lo más intenso que me ha pasado últimamente lo he vivido en los dos sueños que he tenido las dos últimas noches y que coinciden con el insomnio: el que tiene que ver con las altas temperaturas y el que tiene que ver con la novela. El hecho es que ahora no los recuerdo del todo, pero han sido esos sueños que yo llamo poderosos y que me recuerdan a los de la mitología griega (siempre me pareció maravilloso que los griegos consideraran los sueños una parte más de la realidad)...
...No sé por qué territorios me han llevado mis dos sueños, el hecho es que esta mañana me levanté con un deseo sonoro: Lizard, de king Crimson. Creo que no había vuelto a escuchar "Lizard" desde que me fui de Sevilla. Lo tenía en cassette, y lo había grabado de un compañero mío del conservatorio que "estaba casado y tenía hijos" (así lo veía yo entonces) y que, además, le gustaba el Rock & Roll y el Jazz y me descubrió muchas joyas...
...Del mismo modo que ayer me desperté con otro, probablemente estaba voraz y nostálgico, o arrastraba la voracidad y la nostalgia de mis sueños. Quién sabe qué cuentas quería ajustar, dónde me dolía...
P.D. Hace noventa años y un día nació Don Benny Moré. Gracias a la vida, a los sueños, al gramófono, a los discos de pizarra, a Mozilla y a Youtube, todavía podemos escuchar su voz (y se nos puede meter en la piel su ritmo)...
Miguel Ángel Maya
Madrid, 25 agosto 2009