
...El otro día, por unos instantes, me marché del hospital de Saint-Périne la noche del primer bombardeo nazi sobre París, del cabaret berlinés donde termina sus días uno de los personajes de la novela, y no sé cómo o más bien como se suele llegar a las cosas en internet, me envié estos tres artículos (pinchar en cada una de las tres palabras) a mi email...
...Son interesantes y da que pensar acerca de la maldición de las viudas...
...Necesito un poco de Sur como el comer...
Miguel Ángel Maya
Madrid, 24 marzo 2009