jueves, 21 de octubre de 2010

¿DÓNDE ESTUVISTE?




...A veces los objetos estaban ahí, y no sabía cómo llegaban a la casa, o por qué. Mi recuerdo es vago, y a veces, cuando los descubro en la esquina de alguna fotografía, el recuerdo me viene de sopetón, como esos insectos que se meten en los ojos o que golpean contra el cristal...

...Como en mi casa hubo durante un tiempo un telescopio, en el recreo yo les contaba a mis amiguitos cómo era la luna: el problema es que le contaba incluso cómo era estar en la luna, a qué olía, cómo era la tierra, a qué sabía el agua de la luna...
...Yo sabía muy bien que a través del telescopio sólo se veía, y que "ver" un sitio, por muy cerca que sea, no es "estar" en ese sitio...



...Cuando supe que, en griego clásico, para decir "yo sé" se usaba la forma en pasado del verbo ver: es decir: "yo he visto", sentí la misma sensación enérgica de frescor en mis pulmones que cuando, década y media después, me comí por primera vez un granizado de guaraná en la playa de Leblâo, en Rio de Janeiro...
...Era mi coartada perfecta: yo había estado en la luna porque la había visto de cerca...
...Había visto, incluso, cómo aterrizaban los cohetes sobre ella, porque yo pensaba que era normal que los cohetes aterrizaran en la luna...




...Para mí mirar cualquier cosa a través del telescopio era una magia festiva parecida a la que sobrevenía a las primeras personas que vieron las primeras imágenes en movimiento de los primeros discípulos de los hermanos Lumière...

...Todo era lejano: la luna y el cine, para mí, eran inalcanzables, equidistantes, quiméricos, y más de una noche recuerdo pasarla en vela dándole vueltas a las triquiñuelas cutres que me inventaba, al modo de llegar a uno o a otro...
...La noche en vela frustrado, triste, porque sabía que nunca tocaría la luna con la yema de mis dedos, y pensando cómo crear mi propia magia, una magia a mi medida, buscar una coartada a mis historias del recreo, que sólo unos pocos creían abiertamente, y de las que casi todos sospechaban...




...Una vez, al salir de clase, se me puso delante María: María era una chica mala, con mala quiero decir que era una cachorrilla de Mae West: era rubia y tenía unos ojazos verdes y turbios que me fascinaban, iba despeinada, era valiente, decidida, se subía a los árboles, se juntaba con los malotes de otras clases y... era preciosa...
...Se me puso delante María y me dijo, con el ceño fruncido y la voz afónica que siempre tenía: "¿Dónde estuviste?"...
..Yo, que era incluso un poco más cobarde que ahora, titubeé y le hice entender que no entendía la pregunta...

MARÍA: "Sí, Sergio dice que les has dicho que tú estuviste en la luna, y eso es mentira"...
MIGUELITO: (Completamente avergonzado, ruborizado, trágame tierra, me quiero ir) "Y... Y ¿cómo... cómo sabes que es mentira?"
MARÍA: "Porque yo voy todos los veranos en un cohete y nunca te he visto allí".
MIGUELITO: "Yo..." (Miguelito busca argumentos, quiere hablarle del telescopio, quiere hablarle en confianza y decirle que nunca ha estado en la luna pero que la ha visto así de cerca, y quiere decirle que venga a su casa a mirar juntos la luna por el telescopio, y a comer pan con nocilla, y decirle te quiero, decirle estoy enamorado de ti, María, cachorrilla de Mae West, quiero que veas la luna como yo la veo cada noche, como si pudiéramos tocarla, sus orejas van a salir ardiendo, su estómago es un nudo, su corazón late a cien, pero lo único que consigue decir es...) Yo..."
MARÍA: (Interrumpiéndolo) "Eres un mentiroso..." (Miguelito baja la vista) "Y yo con mentirosos no me ajunto".

...María se dio la vuelta y se fue. Yo seguí su espalda hasta que se perdió detrás de la verja del patio. Incluso seguí su coleta de caballo rubia balanceándose por encima de la parte de cemento de la verja, hasta que también esa parte de ella se perdió...
...Sólo entonces dije esto: "La luna es muy grande... No tenemos por qué encontrarnos allí"... Y después esto: "Es que yo nunca voy en verano"... Y después me pregunté por qué no se me habían ocurrido esas cosas antes...
...En el cine siempre sabían lo que decir...
...Por eso yo, que tenía cinco años, estaba tan equidistante del cine como de la luna, de modo que me metí las manos en los bolsillos, y eché a andar perfilando mi historia de mi excursión a la luna, para que fuera perfecta, para que nadie pudiera pillarme a contrapié por culpa de un mal planteamiento de la historia, como acababa de hacer María, la inalcanzable María...

...Por cierto, en el bolsillo derecho tenía una castaña, pero eso ya es otra historia...



Miguel Ángel Maya
Sevilla, 21 octubre 2010

4 comentarios:

Anónimo dijo...

Yo te creo...sí que has estado en la luna...
...Te ví...

evamarín dijo...

Hace dos días le regalé a mi sobrino-novio de cuatro años un cuento de Vargas Llosa, "Fonchito y la luna". Fonchito está enamorado de una compañera de su colegio, con la tez blanca, nívea y el pelo azabache. Sueña que le besa en la mejilla, pero en el patio la niña no se deja y le pide, a cambio, que le regale la luna. Fonchito se pasa horas en el balcón de su casa meditando cómo hacerlo y no sigo contando porque ahí radica la magia del cuento. Esta mañana me he tropezado y desayuno con el tuyo: los cohetes de verano, Miguelito y besos de nocilla.Tu historia sabe a tostadas con mantequilla y azúcar. Imprimo tu post y se lo llevaré esta tarde a mi novio-sobrino: esta es la cara B del cuento de Fonchito, le contaré. Me preguntará quién es Mae West y le explicaré que es una mujer rubia que se esconde en la cabeza de todas las chicas morenas. Después le diré que Mario Vargas LLosa fue tu profesor y que te puso sobresaliente. Lo leeremos juntos y así sabrá que en el amor hay finales felices y finales agridulces, que se resbalan entre los dedos como la piel de las castañas, pero que son también hermosos.
Mil y un besos, miguel
eva o if

Miguel Ángel Maya dijo...

...¿Sí?...
...¿Me viste sólo tú o nos vimos?...
...¿Eres tú María (un cuarto de siglo después) y te has convencido de que decía la verdad?...
;-)

Miguel Ángel Maya dijo...

...Lo de Mae West es genial (me gustaría haber visto la cara de tu sobrino-novio cuando le explicaste eso de que es una mujer rubia que se esconde en la cabeza de todas las chicas morenas)...
...por lo demás: le imprimiste la entrada y se la leíste, pero ¿qué dijo él de todo esto?...
...Besos y carantoñas, Eva...