jueves, 24 de diciembre de 2009

Y tendrá tus ojos


Verrà la morte e avrà i tuoi occhi -
questa morte che ci accompagna
dal mattino alla sera, insonne,
sorda, come un vecchi rimorso
o un vizio absurdo. I tuoi occhi
saranno una vana parola,
un grido taciuto, un silenzio.
Cesare Pavese



...Tal día como hoy de 1922 nació en Brogden, un lugar perdido y munúsculo de Carolina del Norte en el que se plantaba tabaco, Ava Lavinia Gardner. Ésa es mi celebración de cada 24 de diciembre: darle gracias a la vida, a las conjunciones de astros, a las circunstancias de esa noche en que el padre y la madre de Ava decidieron hacer el amor, a esa lucha en el interior del útero de la madre de Ava, al espermatozoide minúsculo que fecundó e óvulo que fue creciendo, al líquido amniótico que la fue acunando y protegiendo hasta que decidió salir al mundo, a ese juego de azar casi carambolesco en el que el nuevo novio de su hermana tuviera una tienda de fotos en Nueva York y que colocara una foto suya justo el día que un productor de Hollywood pasó por esa calle y por qué demonios ese día pasó por esa calle...


...Todos los 24 de diciembre celebro lo mismo: ese día irrumpió en la vida, en mi vida, Ava Gardner, aunque yo el 22 de dicimbre de 1922 no era nada, no existía, no estaba: a lo sumo existían antepasados que a través de carambolas o azares hicieron posible que el 2 de julio de 1978 yo existiera y los ojos de Ava Gardner se cruzaran con los míos desde la pantalla y yo quedara fulminado por esos ojos de gata casi obscenos, estremecido, tocado, herido, para siempre...
...A lo sumo, por seguir jugando a las carambolas, el 24 de diciembre de 1922 pudiera ser que parte de mis antepasados hicieran el amor y, bueno, quién sabe si los procesos de la vida, en fin...

...Pero Ava Gardner siempre me miró desde el otro lado de la pantalla, que para mí se fue convirtiendo en una obsesión: yo quería estar dentro de los fotogramas. Quería que ellas me miraran de frente, quería haber estado ahí dentro en los momentos cruciales de mi vida...




...Quería haber pasado por casualidad frente a la Fontana di Trevi mientras ellos dos se equivocaban, quería que mis besos tuvieran música, quería estar en una barra de bar y que una chica se sentara a mi lado y sacara un cigarrillo y yo se lo encendiera, y ella me preguntara con altanería "¿Nos conocemos de algo?" y yo le contestara "Salías en los sueños de un amigo mío"...



...Yo quería aprender a silbar así, que ella me hubiera enseñado a silbar antes de irse a dormir a la habitación de al lado o de marcharse al mismísimo infierno. Yo quería haber estado en Rick's Cafe, aunque fuera en una esquina perdida del último fotograma, para ver cómo Ilsa y Rick se miraban con esos ojitos desamparados y tristes e incomprensibles...



...Quería que Marilyn me hubiera dado oportunidad de salvarla, porque recuerdo que siempre quise salvarla, abrazarla, reírme con ella tirado en la cama, y que ella me hablara a menos de cinco o seis centímetros de distancia, y sentir de cerca ese escalofrío dulce, cuando ponía el labio de arriba así, ese gesto suyo de hablar con la boca un poco de lado, haber sido capaz de saber qué es lo que ella buscaba para habérselo dado, o haber sido por veinte o treinta minutos el barrendero filósofo de Gilda...



...O que ella, Ava, me hubiera dicho tan solo, dentro o fuera de un fotograma, con los mismos ojos verdes, brutales, profundos y cenagosos de La noche de la Iguana, "está bien, Miguel Ángel, quédate a dormir conmigo, pero no creas que va a pasar nada entre nosotros"...
...Sólo esa posibilidad ya imposible, ese haber tocado el cielo que no fue, es lo que celebro cada 24 de diciembre...
...Que no es otra cosa que celebrar la vida, ¿no?, aunque sea fuera de los fotogramas en los que quise estar...



Miguél Ángel Maya
Sevilla, 24 diciembre, 2009

8 comentarios:

NáN dijo...

Un post excelentemente currado, como siempre.

Me gustan los post largos, sinuosos, llenos de salidas, de vídeos, fotos, cambios de texto entre unos y otros. Que se pueda venir varias veces, a beberlos en plan chupito.

Como pago a ese esfuerzo destinado a nosotros, uas instrucciones en cuya probabilidad creo.

1.- Hágase con fotogramas de una copia de una película de A.G.
2.- Guárdense en un lugar normal, que todos sabemos lo que sucede con las cosas especiales que guardamos en un lugar especial, para no olvidarlas.
3.- Espérese pacientemente a que los medios de comunicación anuncien la inminencia de un eclipse.
4.- Vaya a un lugar despejado.
5.- Con el eclipse, póngase sobre cada ojo un fotograma que contenga a A.G.
6.- Mire al sol.
7.- Si es usted el que inventó la técnica, como presumo, espere un milagro.
8.- Se produce.

Portinari dijo...

Celebrar la vida; en eso estamos.
Me ha gustado mucho tu manera de celebrarla, en cada fotograma de tu memoria.

"Verrà la morte e avrà i tuoi occhi..."

luna dijo...

"vendrá la muerte a tus ojos"

Miguel Ángel Maya dijo...

...Querido Nano...
...Perdóname por no haberte contestado antes, pero el sur me tenía demasiado atrapado. La verdad es que me ha emocionado mucho tu entrada: esa referencia al malentendido de los eclipses...
...Seguiré tu "octocálogo" (si diez puntos son un decálogo, ocho serán octocálogo, ¿no?) al pie de la letra...
...Si se produce el milagro te llamaré, y tú tendrás que venir a ver conmigo esa maravilla...
...Un emocionado abrazo...

Miguel Ángel Maya dijo...

...Gracias, Portinari, por celebrarla conmigo...

Miguel Ángel Maya dijo...

...Lune...
..."Vendrá la muerte a tus ojazos"...
..."Vendrá la muerte y te guiñaré un ojo"...
;-)

NáN dijo...

Sin dudarlo

Miguel Ángel Maya dijo...

;-)