...Decido desmantelar el subsuelo con la delicadeza de la lluvia más fina...
...Ahora me lame, me toca, me gasta una memorable lluvia ácida que fue capaz de convertir en sonrojo todos los puntos cardinales. Doy pasos en falso, siento vergüenza ajena, de entre los seres humanos ni siquiera me salvo a mí, me escandalizo como esas plañideras fingidas que lloran la muerte de Kim Il-Jung. Veía venir el cortocircuito, la falta de nutrientes de este subsuelo. Hubo un tiempo en que fui el mejor de los peritos agrónomos en esta Siberia quemada con la que se recibía al ejército enemigo y se le daba una lección de juego y tiempos: usaba sinónimos y antónimos a mi antojo, derrochaba ilógicas meteduras de pata, pasos en falso a mansalva, vino tinto peleón pero caído en combate en el peor rin...
...Vendrán tiempos peores, y yo seguiré aquí: la más elegante de las avestruces con la cabeza bajo tierra, y el sombrero a salvo en el pecho, como quien sufre de amores, como quien da un pésame...
Miguel Ángel Maya
Sevilla, 20 diciembre, 2011
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