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jueves, 5 de enero de 2012

BY LONG DISTANCE




I live by long distance
Glenn Gould


...Me disfracé de ratón la noche que fui a conocer a César Aira, en Buenos Aires: por aquel entonces no se me ocurría mayor señal de respeto hacia mis maestros que disfrazarme de ratón. Ahora mis pasiones se reducen al alcohol, los recortables, el cine, la buena literatura y los vicios inconfesables (que son algo así como los fondos reservados del mundo de los vicios), pero sobre todo adoro hibernar: como Luis Buñuel, adoro dormir porque mientras uno duerme cabe la posibilidad de soñar...




...El problema es que no creo en las medias distancias sino en las muy exageradamente cortas o las infinitamente largas. Entre los tranvías llamados deseo y el transiberiano, elijo el último, y sueño con un sueño profundo (en italiano, esta frase tendría dos palabras: "e sogno con un sonno profondo"), caer en la marmita de los fotogramas, viajar a la luna, descender al infierno: de entre todo ello, Vladivostok no puede ser un mal lugar como término medio, a medio camino, a media luz, a medias, donde dicen los sabios y los abstemios que se encuentra la virtud...

...Glenn Gould es un grande y me acuna. Yo lo cito al principio de esta entrada. Espero que baste, digo. Sventola bandiera bianca. Mi arrendo. Cito y ando con pies de plomo. ¿Te gustan mis nuevos pies de plomo?, pregunto a la dependienta. Me ignora. Masca chicle. Mira el reloj. Está deseando irse. Me los llevo puestos, digo, los pies de plomo. Vale, dice con indiferencia. Son cómodos. Masca chicle. Soy demasiado vulnerable, casi tanto como un actor porno que acaba de descubrir su impotencia justo antes de follarse al gran amor de su adolescencia, 5.481 escenas después. O no, digo, mejor envuélvamelos para regalo. Pero para un regalo de media distancia, templadito, que no muera ni mate, sin sobresaltos, sin arritmias, lo justo para hibernar...

El último, recito como suspirando o jadeando suave, que apague la luz...







[...]







...'cause I'm already gone.
;-)

Miguel Ángel Maya
Sevilla, 5 enero, 2012.

P.D. La foto está tomada de aquí.
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martes, 28 de junio de 2011


...Me llegó un email que no era para mí, de una persona completamente desconocida...
...Yo leía un libro de Glenn Gould, L'ala del turbine intelligente, en el que hablaba de Bach El Terrible, y sonaba música, y me caía de sueño. Entonces entré en el email y encontré una carta de una desconocida a una señora desconocida: en el archivo adjunto había un documento word de una sola página con forma de carta: Querida Tal, dos puntos, y un largo y rimbombante agradecimiento por haberle permitido usar la casa durante no sé cuántos días. Decía que había dejado la llave al vecino de abajo, ese que se pasa el día escuchando a Bach. Me pareció curiosa la coincidencia, y me acordé de Basura, de Héctor Abad Fanciolince, uno de mis libros preferidos. La carta estaba fechada en Medellín, Colombia, en octubre de 2010. No sé por qué llegó a mi email, a menos que comparta email con una señora desconocida de Medellín...
...Me encantan estas historias...

Miguel Ángel Maya
Sevilla, 28 junio, 2011
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