...Mi particular querencia por las primeras veces me han llevado a mirarme al espejo y no ver mi rostro avec le temps va tout s'en va sino el que era cuando era un cachorro y todavía no tenía esa mirada de Bette Davis que le dice a los demás desde el fondo de los ojos las cuentas que todavía tenemos que ajustar con la vida...
...Algún día me gustaría enumerar los primeros libros que recuerdo haber devorado, para agradecerle todo: no sé, El río de los castores, o Veva, y Veva y el mar, o Soy un árbol...
...Algún día me gustaría enumerar los primeros libros que recuerdo haber devorado, para agradecerle todo: no sé, El río de los castores, o Veva, y Veva y el mar, o Soy un árbol...

...Tenía trece o catorce años cuando leí Los cachorros de Vargas Llosa. Sentía que era un libro muy alejado de mí, porque contaba las andanzas de unos niños ricos, pero a medida que avanzaba en la lectura había algo que me inquietaba: Pichulita no tenía pito, por lo de la mordedura del perro, pero el narrador (los narradores) en ningún momento lo habían dicho: Pichulita tenía un coche descapotable, y era fiestero, fanfarrón y derrochador. Así lo contaba el narrador (los narradores), pero lo más importante no me lo había contado nadie y se las había arreglado para que yo lo supiera, para que el lector que yo era con catorce años (el cachorro alejado de los niños pijo de la alta sociedad limeña) se angustiara imaginando la extraña vida de Pichulita, podrido de dinero pero sin el pito que, a medida que seguía leyendo, me alegraba de tener...
...Después leí Conversación en La Catedral, y varios más, y la mayoría me deslumbraron, pero de alguna manera ya estaba avisado: ya sabía de lo que era capaz de hacer ese tipo con las palabras...
...Nada como aquella primera vez...
...Suelo encontrarme bien en los márgenes, y generalmente me incomoda la unanimidad, la univocidad, el asentimiento en masa, y también me incomodan muchos de sus artículos, y leer en la revista que regalan con ABC los domingos lo de sus tratamientos faciales en una exclusiva clínica de Marbella...
...Pero ese tipo me enseñó a escribir, carajo, y eso que todavía no sé...
Miguel Ángel Maya
Sevilla, 8 octubre 2010
...Después leí Conversación en La Catedral, y varios más, y la mayoría me deslumbraron, pero de alguna manera ya estaba avisado: ya sabía de lo que era capaz de hacer ese tipo con las palabras...
...Nada como aquella primera vez...
...Suelo encontrarme bien en los márgenes, y generalmente me incomoda la unanimidad, la univocidad, el asentimiento en masa, y también me incomodan muchos de sus artículos, y leer en la revista que regalan con ABC los domingos lo de sus tratamientos faciales en una exclusiva clínica de Marbella...
...Pero ese tipo me enseñó a escribir, carajo, y eso que todavía no sé...
Miguel Ángel Maya
Sevilla, 8 octubre 2010