lunes, 24 de junio de 2013


...Art Tatum me lleva por las teclas del piano, de la mano. Tú me devoras. Sueño con el desierto. No debería leer ciertos libros antes de ir a dormir; ciertas películas. No debería transitar por ciertas células. No debería oír ciertas músicas, ni dejarme llevar por ciertas sirenas, o por ciertos cantos...
...Me peleo con una novela. Está al final de un tunel, la novela, como yo. Me desnudo y escribo. También leo. Ambas cosas son insignificantes, como el orín de Borges. Me gusta escribir agazapado, escribir como una rata, escondido, nimio, masturbarme, llorar sin que nadie me vea. Me gusta que nadie me espere. Me peleo con Moby Dick pero nadie lo sabe. Te olvido y te echo de menos. Y nadie lo sabe. Pienso en todos los libros de Alan Pauls que no he leído, por ejemplo. Me saturo de alcohol y me cuento mentiras. Pienso en la marea baja, en la desidia, en el calor, en el olvido, en el suicidio, en perdernos de vista, en la vuelta al mundo, en el Transmongoliano, en Hiva Oa, en cómo me muerdes. Necesito el mar. Ahora lo necesito sin coartadas. Necesito dar palos de ciego hasta llegar lo más profundamente que pueda, al magma, a tu médula. ¿Existe "profundamente"? Tu médula se relame, pero tampoco me espera...

Miguel Ángel Maya
24 de junio de 2013

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