jueves, 29 de abril de 2010

El día después


EL TRADUCTOR DE HH
José Sámano El País, 28/4/2010

A la hora de la verdad el Inter fue el Inter, el de hace 45 años, el de toda la vida, el de los once cerrojos, el que mina el juego siempre al límite del reglamento, el que no tiene pudor en mostrar la cara sucia. Todo vale, todo por una victoria. El fin justifica los peores medios. Lo mismo da Helenio Herrera que José Mourinho, capaz de rebobinar a HH y a Nereo Rocco casi medio siglo después, un técnico del ayer que triunfa hoy como traductor del catenaccio. Un entrenador que hoy será entronizado por desteñir a un Barça imperial, un equipo que tanto el último tramo en San Siro como en toda la jornada del Camp Nou acabó con Piqué de ariete, un síntoma de las vías de unos y otros. Esta vez, al fútbol le salió cruz.

El fútbol es generoso hasta con quien no lo mima. Hasta con quien es capaz de colgar un Picasso en el sótano; o lo que es lo mismo, reventar la banca con Eto'o, un goleador supremo, para que juegue de lateral matraca frente a un central (Milito) improvisado como lateral postizo. No importa, todo por la causa, la única causa de los grandes estrategas de las grescas, las pérdidas de tiempo sucesivas, del circo permanente, de los patadones groseros... A veces amagan con otros caminos, como, para alivio de este deporte, hizo el Inter en Milán, donde superó al Barça. La causa es la causa, lo mismo da que sea deportiva o pendenciera. La victoria redime, algunos no tienen otra gloria. Metabolizan el éxito como una receta contra los complejos, como una vía de provocación, como si precisaran la humillación ajena para la exaltación propia. Eso hizo Mourinho, rápido para apropiarse del marcador con sus desplantes al público sobre el césped del Camp Nou, donde se graduó.

Así es el fútbol, tan socializado que todos caben, todos ganan, aunque no todos pierden. No lo hace el Barça, ese equipo de autor bendecido por sus triunfos y su gratificante estética. El equipo de Guardiola ha remado con arte de podio en podio, doble éxito, dejará huella. Su caída puede ser sólo un paréntesis. Frente a la albañilería interista hizo los honores, cayó con su estilo, en la orilla y por un solo gol. La casualidad favoreció el antisistema de Mou.

Nadie recordará a este Inter de Mourinho, salvo porque renunció a un fabuloso espectáculo en favor de una gran Copa. Legítimo. Muchos brindaron por su atajo hacia Chamartín en detrimento azulgrana. Quién sabe si no sólo como inquilino de una final. Al fin y al cabo ha sido el virus contra el Barça y quizá algún día emigre con su modelo a otras ligas. Y ganará, por qué no. Y será bendecido por quienes no tienen más objetivos que ese. Ser resultadista siempre es una tentación, por mucho que se rebata en tertulias. Qué más da. Lo que cuenta es que Mourinho y su Inter estarán en la final. O al menos es lo que prevalecerá en el calcio y entre los antibarça. Luego habría que ver cómo se abriría paso, por ejemplo, en un fútbol como el español, nada refractario a los murciélagos. Para los que quieran el éxito a toda costa, Mourinho. ¿Y la excelencia?

P.D.
Y a todo esto, lo de Touré no fue mano.

Miguel Ángel Maya
Madrid, 29 abril 2010

18 comentarios:

Okr dijo...

Nadie se acordará de cómo ganó el Inter, ni de cómo ha podido ganar el Barcelona otros partidos jugando mal, o metiendo goles con la mano, o con fueras de juego o con penaltis que no fueron (digo el Barsa pero podría ser cualquier equipo). Al final pasa el que consigue meter más goles, que fue el Inter, por cierto (hay que recordar el partido de ida, 3.1...), que la semifinal no fue sólo la vuelta y el cerrojazo del Inter (con 10, anulando a Messi, Ibra, etc., que no hicieron nada).

Y Touré aguantó la mano convenientemente para desviar con ella el balón hacia el suelo. El árbitro podría no haberla visto, algo que habrá pasado otras veces, y el Barcelona habría pasado a la final por una mano no pitada, y nadie se acordaría de ello con el paso del tiempo, y hasta aplaudirían al colegiado por el error (bueno, algunos sí se acordarían, los del Madrid). Esta vez la han visto y pitado, y el resultado ha sido justo.

Miguel Ángel Maya dijo...

...Bueno, tienes razón, Marco. De eso habla un poco el artículo. Al fin y al cabo el fútbol es una batalla en la que la ética y la estética no siempre van de la mano, como pasa en la vida real"...
...La eliminatoria la ha perdido el Barça, en la ida, sí, sin olvidar que el tercer gol del Inter fue un clamoroso fuera de juego de libro. No entro en posibles penalties o faltas que pudieron más o menos condicionar el resultado, pero el tercer gol no debió haber sido válido. En la ida, sin que el Barça hiciera su juego, anulado muy bien por el Inter, tampoco el Inter debería haber marcado tres goles. Es lo de menos, ha perdido y ya está. Ahí está la grandeza del fútbol, también en esa épica y en esas injusticias...
...Probablemente el Barça también perderá la liga, contra el Sevilla, cuando falten dos partidos, o en un tropiezo insignificante, por un detalle, en cualquier partido inesperado. No lo hará el Madrid, que parece mucho más sólido...
...Lo curioso de todo esto es que, como dice Sámano, nadie recordará al Inter de Mourinho, salvo los aficionados del Inter que, cuarenta años después, ven a su equipo disputar una final, pero yo, viendo jugar al Barça, tengo esa sensación de ser testigo de un equipo que está marcando época, y que yo recordaré ante mis nietos, como mis padres o abuelos recuerdan el Barça de Kubala, el Madrid de Di Stefano, o el Brasil del 82. Es curioso que, salvo los italianos, todos los aficionados al fútbol recuerdan el Brasil del 82 como el mejor equipo que vieron jugar nunca...
...Italia hizo un partido memorable en octavos y los eliminó: memorable porque los anuló, porque los controló, porque impidieron que Brasil sacara lo que era capaz de hacer. Es legítimo, y gracias a eso Italia fue campeona del mundo. En Italia son héroes, pero, es curioso, si le pido a mi padre, aficionado al fútbol neutral (ni brasileño ni italiano ni congolés) que me diga la alineación titular de la Italia campeona del mundo del 82, apenas me dice dos o tres nombres, en cambio me dice de cabo a rabo la selección de Brasil que cayó en octavos sin pena ni gloria...
...Me gustaba el artículo porque hablaba de eso y lo hacía muy bien...
...Por lo demás, aunque siga pensando que Touré no le dio con la mano, estoy de acuerdo con lo que dices (o todo lo de acuerdo que se puede estar contigo, claro, que esa es otra)...
...Un abrazo, hermano...

Aurélia dijo...

Hermosa la nueva foto del blog. Esa es la de Buenos Aires? Justo regresé a París... Beso.

Un futbolero desencantado dijo...

Me suelen gustar los artículos de José Samano, pero este me pareció penoso, es más una rabieta que un artículo. En el partido de ida el Inter metió tres. En el de vuelta, y con 10, qué quería, ¿que se pusieran a atacar alegremente? Mourinho es muy zorro y le ganó la partida a Guardiola. Eso es todo. Además, ¿qué carajo quiere decir "resultadista"? Qué palabra tan fea y absurda. ¿Y "antisistema"? ¿Perder injustamente? Como si el juego y la justicia tuvieran algo que ver.

Lolita Lamento dijo...

No entiendo de fútbol.


Pero paso a enlazarte, con la venia.

Miguel Ángel Maya dijo...

...Aurelia, qué sorpresa...
...La foto es de La Habana...
...Espero que París te reciba con los brazos abiertos...
...Beso...

Miguel Ángel Maya dijo...

...Futbolero desencantado...
...Precisamente al poner el artículo de Sámano trataba de ir más allá de la evidencia "resultadista" de que en la ida el Inter metió tres y de que Mourinho el Zorro le ganó la partida a Guardiola. Sin entrar en cuestiones, matices o elucubraciones, el tercero del Inter no debió subir al marcador porque era un fuera de juego de libro. Cierto que el Barça no hizo ni mucho menos su juego en Milán, pero el tercer gol no es que fuera dudoso, sino que era un fuera de juego de manual. En el cómputo general, si no hubiera sido por esos detalles, habría pasado el Barça, y la crónica, el relato de lo que pasó en esa batalla, sería muy distinto, y estaríamos hablando de que Guardiola, una vez más, le ganó la partida al catenaccio con su propuesta...
...No entro a valorar el artículo de Sámano en sí, me interesaba preguntarme por qué las crónicas, el relato de la batalla, dependen tanto del resultado de esa batalla...
...Si el año pasado no llega a marcar Iniesta por la escuadra, en un detalle que excedía cualquier propuesta futbolística y entraba dentro de la mera suerte, probablemente las crónicas también del partido del Inter habrían sido muy distintas...
...En realidad, Sámano, no habla sólo de fútbol en ese artículo, sino que lo excede. No me parece una rabieta...
...En cuanto a eso de perder injustamente, estoy más o menos de acuerdo en que juego y justicia no tienen nada que ver, aunque según el punto de vista estético que uno adopte, sí que puede parecerle injustas según qué derrotas. Valen lo mismo, cierto, pero no es lo mismo perder como lo hizo el Barça que como lo hizo el Olimpique de Lyon en la otra semifinal. Los dos están fuera, pero la épica de una y otra varían mucho. Mirando sólo el resultado ni siquiera habría lugar para la crónica, pero la crónica de un acontecimiento es eso, la literatura, creo yo, debería dar un paso más y preguntarse por el misterio que hace que ese relato de lo que pasó se vea modificado por el resultado ya terminado del acontecimiento, y no en los detalles ínfimos que lo hicieron posible y lo construyeron...
...Sámano me parece que lo consigue magistralmente, pero igual esto es cosa mía: ser filósofo y bético es lo que tiene...
...Un abrazo...

Miguel Ángel Maya dijo...

...Lolita, gracias por enlazarme aunque no entiendas de fútbol, en este blog el fútbol es lo de menos jajaja...

NáN dijo...

Solo soy futbolero cuando el fútbol es un juego. Así que si el HHismo se extiende, mejor para mí: no perderé tiempo viendo algún partido.
También me alegré de que expulsaran a Pilar Miró de televisión. Con solo dos cadenas, siempre había una peli, documental o tertulia interesante, que me impedía leer. Fue irse ella y no necesitar enceder el aparato (ojo, sin mando a distancia).

Miguel Ángel Maya dijo...

...Cómo eres, Nano...
...Nunca se me habría ocurrido relacionar la eliminación del Barça con Pilar Miró jajaja...
...Pero una pregunta: ¿desde que se fue Pilar Miró no has vuelto a encender el aparato?...
...Un abrazo!...

NáN dijo...

Claro que sí. Pero ya no es una obligación diaria.

Miguel Ángel Maya dijo...

...Me dejas mucho más tranquilo...

Roberto dijo...

Creo que si en el fútbol no hubiera esa parte de ética, épica y estética quizás no me gustaría. Y me gusta, y estoy enamorado de este Barça -también cuando pierde- porque, al contrario de otros Barças de otros tiempos, pierde con el gesto claro y la mirada larga, como su fútbol, como sus futbolistas. Soy consciente de que siempre puede llegar alguien que lo haga mejor, o que con un planteamiento cicatero te gane y te eche de la fiesta, pero no importa demasiado, si el fútbol es metáfora de la vida todos sabemos que en esta película abundan las victorias de los malos y que de los finales felices, con goles por la escuadra en el último minuto, no debe abusarse o dejaríamos de disfrutarlos con la intensidad que se merecen. Aún así ha merecido la pena, también por poder leer ese artículo y por todas las crónicas de Ramón Besa y porque el fútbol, como la vida, tampoco se entiende sin las gloriosas derrotas. Felicidades por el blog

Anónimo dijo...

El artículo, querido amigo, piénsese lo que se piense del catenaccio o del dream team; el artículo del gran Sámano es, por una vez, patético.

B.

Miguel Ángel Maya dijo...

...Gracias, Roberto, por pasarte por aquí, un saludo...

Miguel Ángel Maya dijo...

...Mi querido Bardot, piénsese lo que se piense de cualquier cosa, su afirmación, dicha así, es gratuita, no por su nula argumentación y arbitrariedad, sino porque me parece que la de Sámano es una crónica acertada y adecuada de una acción épica como la del miércoles pasado: épica, entiéndase bien, como contienda, tanto del Inter como del Barça, ambos fueron épicos a su manera. No hace falta decirle qué épica fue la que a mí me cautivó...
...No, Bardot, el artículo del gran Sámano no fue para nada patético; igual, lo que yo pretendía al ponerlo aquí era hacer una reflexión sobre la crónica en sí, sobre el relato que se hace de lo que ha acontecido, no sobre el contenido de la crónica...

rebeca dijo...

Leer un artículo como éste de Sámano en una sección a veces tan plana como la de Deportes es como encontrar agua en medio del desierto. Puedes estar de acuerdo o no con lo que dice, pero su texto es brillante (como siempre). Me gusta Sámano, de la misma manera que admiro a Enric González o devoro las columnas de Vicent. Saben mostrarte las cosas desde otro punto de vista y siempre con maestría. Así que, más allá del debate futbolístico (yo también creo que lo de Touré no fue mano), siempre es un placer pasarse por aquí y disfrutar con la magia de sus relatos.
Besos.

Miguel Ángel Maya dijo...

...Rebeca, las crónicas deportivas de El País son lo mejor del periódico. Las Historias del Calcio de Enric González eran sublimes. Recuerdo crónicas memorables de Segurola, o una de Xosé Hermida, titulada "Esperpento", después de que el Deportivo perdiera 4-0 con el Oviedo en su campo. Empezaba así: "El Depor se paseó ayer por el Callejón del Gato"...
...Gracias por lo de la magia...
...Beso...