viernes, 5 de noviembre de 2010

A SERBIAN FILM Y LO REAL

Me gustaría desaparecer.
En la ficción o fuera de ella, me da igual...
Pero desaparecer.

Marilyn Monroe a su psiquiatra Ralph Greenson






...Con esas tristes palabras de Marilyn empieza Cabaret en las tripas del difunto...
...Siempre sentí devoción por ese terreno fronterizo en el que se difuminan la realidad y la ficción: no sé, cuando con catorce años leí en Trópico de Capricornio cómo el protagonista, un tal Henry Miller, se despierta de la siesta que ha dormido en un puente, y va a buscar a una antigua amante, que está drogada o dormida, y se la folla drogada o dormida, y describe el dolor cuando lo hace porque ella no está mojada; cuando leí Trópico de Capricornio, donde el protagonista se llamaba exactamente igual que el autor, me parecía un hallazgo maravilloso e inquietante...





...Es verdad que ahora te echo de menos, es verdad que me falta tu olor, tu espalda, tu cuerpo, tu piel, tú, pero aunque tú sepas a quién hablo ahora, estas palabras no dejan de ser mera punta del iceberg del pudor del pornógrafo que soy, no dejan de ser ficción en cuanto son palabras elegidas para recordarte, si es que existes, si es que te deseo...

...Esta segunda persona puede ser poliédrica: puedes ser tú, de carne y hueso, ausente o mía; puedes ser tú, soñada o futura; puedes ser tú, fantasía, desnuda, vestida, actriz, de ojos verdes o negros, puedo inventarte y puedo matarte con sólo darle a la tecla Supr; puedes ser tú anoche, sin ir más lejos, en la presentación de Pequeñas Resistencias 5 y en el décimo cumpleaños de Páginas de Espuma; puedes ser tú, en un bar irlandés de la Calle Alcalá, recién habiéndonos conocido, tus ojos verdes entrecerrados y ojerosos, tu acento: conocía tus palabras en un manuscrito y en un libro ilustrado (sólo conocía de ti la ficción), y no sabías las ganas que tenía de conocer tu voz, cómo salían las palabras de tu boca, con qué sonidos rimaría tu presencia...
...Me gusta conocer la voz y los acentos de los escritores que admiro. A menudo me pasa que sé por la ficción con quién voy a congeniar en la realidad...

...Quién sabe dónde estarás ahora que estás aquí, entre estas palabras, ahora que eres ficción sin dejar de ser real, ahora que sólo te sostienes en estas palabras, quién sabe que están mirando ahora tus ojos, qué estarás pensando, qué estarás haciendo...





...Me he pasado la vida queriendo vivir en la esquina de cualquier fotograma, en las páginas memorables de los libros que me estremecieron y que me tranquiliza tener ahí rodeándome, protegiéndome, en los mejores diálogos de la oscuridad de los cines, en los cielos de las bocas de esas actrices en blanco y negro que tenían esos ojos de gata casi obscenos...
...Me he pasado la vida soñando que esos personajes de los que quería ser amigo se escapaban de los libros o de las películas, o me invitaban al mundo de la ficción...
...A menudo me he sentido mejor en la ficción que en la realidad: la primera vez que besé me di cuenta de que los besos tenían saliva y lenguas y olor y ritmo pero no tenían música, de que la vida real no tiene su George Gerswhin, su Danny Elfman, su Ennio Morricone, su John Williams, su Nino Rota, su Hans Zimmer, su Ryuichi Sakamoto...





...Hoy me enteré de que un juez ha ordenado suspender la proyección de la película A Serbian Film en la Semana del Cine Fantástico y de Terror de San Sebastián, para investigar si en ella se comete un delito contra la libertad sexual...
...No sabía que un juez del mundo real tuviera jurisdicción sobre el mundo de la ficción: nunca creí ni imaginé que la Justicia, tan saturada, paquidérmica, equívoca, injusta, engañosa y lenta, en el mundo real, tuviera tiempo para ocuparse de los crímenes y los delitos que cometen los personajes de ficción...

...Por lo visto (yo no lo he hecho), en la película, clasificada en lo que podríamos llamar género de Terror, los personajes realizan una atroz escena de sexo con un bebé, de ahí que el juez investigue si existe, dentro de la ficción, entiendo que dentro de unos determinados fotogramas, un delito contra la libertad sexual: de los personajes, se entiende...

...Bien pensado, una irrupción semejante de Lo Real en una película de ficción es un hallazgo genial: ahora sólo nos queda esperar si el juez estima que los personajes han cometido delito, ojalá lo crea así, porque en ese caso estoy deseando ver el juicio: un juez del mundo real juzgando a dos personajes de ficción que cometen delito con un personaje de ficción...
...¿Dónde se celebrará el juicio: en la ficción o en la realidad? De ser en la realidad, cómo se las ingeniarán para que los personajes del mundo de la ficción, previamente esposados, por supuesto, vengan al mundo real: ¿se fletará un avión o un tren? ¿será el medio de transporte real o de ficción?...
...De ser en la ficción, habrá que elegir lo primero el formato: ¿una película? ¿un libro tal vez? ¿un cómic? Después, habrá que ingeniárselas para que el juez y el fiscal "viajen" al mundo de la ficción...





...Lo sensato sería que el mundo de ficción creara sus propios tribunales de ficción que se ocuparan de los delitos de los personajes, cuando la propia dinámica de la ficción no sea la de juzgar de un modo u otro a los personajes, no sea la culpa, el crimen o el castigo: los personajes literarios o cinematográficos que hubieran cometido alguna acción tipificada como delito en un código penal de ficción, deberían sentir sobre sus criminales figuras de ficción todo el peso de la ley...
...Con un tribunal de ficción, además de aliviar la acción de la justicia ordinaria, los dos personajes de A Serbian Film que en la ficción violan a un bebé serían condenados a una pena ejemplar y quedarían confinados en una cárcel de ficción de máxima seguridad, de modo que unos personajes de tal calaña no pudieran ser de nuevo utilizados por ningún guionista o director...





...Espero, sin embargo, por el gozo kafkiano que me causaría, que los fiscales del estado de California empiecen a revisar todos aquellos delitos de ficción cinematográfica que no hayan prescrito: supongo que a Rick, donde quiera que esté, le pasará como a Sánchez Dragón con las dos japonesitas (su caso es otro buen síntoma del puritanismo papanata de lo real sobre la ficción): ya habrá prescrito su asesinato contra el Mayor Strasser en el aeropuerto de Casablanca. En ese sentido podrá dormir tranquilo. Lo mismo sucederá con todas esas muertes de actores secundarios y anónimos que morían en las películas del Oeste y en las de romanos sin que los autores de esos crímenes (los personajes secundarios también tienen unas vidas, de ficción, pero dignas, con mujer e hijos, con sueños, con sentimientos), o en las películas de gángsters, de modo que todos los personajes memorables que ha interpretado John Wayne pueden dormir con la conciencia tranquila...

...Hay sin embargo una multitud de personajes de ficción con sus manos llenas de sangre que algún avispado juez debería investigar. Los crímenes de Tony Soprano, por ejemplo, son muy recientes: por su culpa hay todavía cadáveres de ficción calientes, como quien dice. Algún juez debería investigar a Tony Soprano, y a Jack el Destripador, y al Conde Drácula (este último me consta que podría ser acusado de muchísimos delitos, y que no me vengan ahora los grupos defensores de los Derechos Humanos de Ficción con los atenuantes por enajenación mental o coartadas parecidas: el que la hace, la paga), y a ese personaje llamado Henry Miller que zascandilea sin rumbo por las páginas de Trópico de Capricornio, escrita por el autor Henry Miller, por violar a una chica drogada en las páginas de esa novela...
...Qué no decir de Humbert Humbert: hay que llamar a declarar a Lolita, ahora Lola, esposa y madre de dos hijos en algún lugar de Springfield o donde quiera que esté, para que testifique contra ese ser inmundo por todo el daño que le hizo a esa pobre niña inocente y para que caiga sobre él todo el peso de la justicia; algún juez tiene que investigar a Ulises Lima y a Arturo Belano por haber asesinado a Cesárea Tinajero en Los detectives salvajes; hay que meter en la cárcel a muchos de los personajes creados por Teneessee Williams, Truman Capote, Ernest Hemingway, Shakespeare o Cervantes; hay que juzgar sin piedad a ciertos personajes que cometen delitos impunemente en los cuentos de Borges y Cortázar y en casi todas las novelas de Roberto Arlt; la Justicia Cubana encontraría un nuevo filón, ahora que parece que empiezan a liberarse algunos presos reales de sus cárceles, en ese tiparraco llamado Pedro Juan que se pasea por La Habana de ficción tan mimética y bukowskiana que recorre las páginas de la Trilogía sucia de La Habana del autor Pedro Juan Gutiérrez (qué difícil se lo ponen algunos autores a la Justicia con esa manía de mezclar ficción y realidad en lo que escriben): el personaje Pedro Juan comete a la vista de todos los que se asomen a esas páginas, un sinfín de delitos tipificados como tales por el gobierno cubano: jinetea con las yumas del malecón, "resuelve" carne de res, seguro que hasta pilla clandestinamente el cable y se aburre viendo El gordo y la flaca o esos programas de Laura Bozzo donde criollos chaparritos y desesperados se pelean entre sí a medida que las cámaras ocultas desvelan infidelidades o traiciones miserables, en lugar de esas soporíferas mesas redondas de Cubavisión...





...Y a todo esto, paradójicamente, mientras un juez investiga un posible delito cometido por dos personajes de ficción, mañana llegará a este país un personaje real del que se ha demostrado, como poco y entre otras muchas cosas, que ha encubierto una ingente cantidad de casos continuados de pederastia y ha amparado a quienes han cometido dichos delitos (el mismo que se le imputa a los dos personajes de ficción de A Serbian Film)...
...Este personaje del que hablo, real a pesar de lo de personaje, será recibido con honores de Jefe de Estado, y su seguridad y estancia se pagará en su parte proporcional con los 287 euros que he tenido que devolverle a Hacienda en mi declaración de este año...

Miguel Ángel Maya
Madrid, 4 noviembre, 2010

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Estos últimos días he leído también las noticias referidas al caso Dragó o a la película serbia de marras. Lo que más me ha sorprendido de todo esto es que los comentarios de una gran parte de los lectores traslucían la más absoluta confusión entre lo real y la ficción.
Esta confusión entre ficción y realidad siempre me había parecido un síntoma de la psicosis que sufren o sufrimos las personas con tendencia a literaturizar la vida. Pensaba ser víctima de esa patología y me reconocía en tu blog al detectar en tus palabras muchos de los síntomas de un enfermo de ficción. Y sin embargo, ya ves, no estamos tan mal como pensábamos. Y ya que nombras a Ratzinger Z, creo que fue Don DeLillo el hablaba de la caprichosa frontera entre lo real y lo ficticio en un mundo en el que tanta gente está convencida de que su dios nació de un pajarraco y de una virgen.
Como hoy comentaba también esto en mi muro de facebook, voy a poner un link a esta fantástica entrada para hacer proselitismo e intentar evitar que algún juez despistado nos mande a Bogart al trullo.Gracias.
Un abrazo
Manuel

Esther Rodríguez Cabrales dijo...

El James Joyce de Alcalá :)

Miguel Ángel Maya dijo...

...Totalmente de acuerdo, hermano...
...Es alucinante (preocupante) esa confusión entre la realidad y la ficción...
...Sorprendentemente, tú y yo, contrastada carne de cañón de confusos potenciales entre realidad y ficción, merced a nuestra tendencia a literaturizar la vida; sorprendentemente, digo, me siento un tipo lúcido y con sentido común...
...Tiendo a reconocerme entre aquellos que se reconocen entre sí: víctimas de la patología de la literaturización...
...Para mí es un honor que me pinches y me piratees en tu facebook, pero aprovecho para decirte eso que te digo cada vez que tengo ocasión: ¡¡empieza un blog!! ¡¡quiero ver transcritas tus inquietudes sobre los fumanchúes marginales varios que tanto te gusta (nos gusta) encontrarnos!!...
...Por lo demás, un abrazo, hermano
;-)...

Miguel Ángel Maya dijo...

...¿Por qué James Joyce?...
...¿Por qué de Alcalá?...
...Kisses, mademoisselle...

Anónimo dijo...

Miguel, sí, en muy pocos días colgaré la primera entrada de mi primer blog. Pero me temo que va a ser un blog demasiado específico. Con que dos o tres gatos se pasen a leer algo de vez en cuando, me conformaré. Va a ser un blog dedicado exclusivamente a la literatura china,tanto clásica como contemporánea. Después de cuatro años dedicado a ello y ya casi licenciado en lenguas orientales, es una de las pocas cosas de las que consigo hablar con un mínimo de criterio. Sólo espero que no me venza la pereza y se quede todo en agua de borrajas, como me pasa siempre.
Un abrazo ;-)
Manuel

Miguel Ángel Maya dijo...

...Estoy deseando leerlo...
...Conociéndote, y no es que tu palabra sea para mí el pito de un sereno (jajaja), creo que pronto la literatura china dará paso otros temas, de los que quizas no podrás opinar con tanto criterio como de ella, pero de los que podrás opinar con la originalidad que te caracteriza...
...Sin ir más lejos, tu investigación sobre los pasos de Pynchon/Brel, no puede quedarse ahí...
...Un abrazo...
;-)

Arruillo dijo...

¡Qué sería de nosotros sin la ficción! Al hilo de lo que comentáis, también le ocurrió algo parecido a Flaubert con su Madam Bovary, que se las tuvo tiesas con la justicia.
Interesante asunto.
Un saludo

Miguel Ángel Maya dijo...

...Lo peor, Arruillo, no es la ficción o la realidad, ni mezclarlas, sino confundir una cosa con la otra y rasgarse las vestiduras...
...Un abrazo...