viernes, 20 de agosto de 2010

Who Will take My Dreams Away?



...Conduje hacia el fondo de la noche, y el miércoles por la mañana vi en la Calle Sierpes a una chica que no tenía más de veinte años y tenía unas ojerascomo de no haber dormido, y una voz como de no haber dormido nunca o como si toda su vida la hubiera pasado en una fiesta, y como si su hígado fuera un territorio desolado, parecido a los restos de una fiesta, y me pareció preciosa...
...Y me acordé de la chica sobre el puente, y de esos barcos renqueantes en los que viajé por el Amazonas. No sé qué me hizo asociar las dos cosas...






...También me acordé de un relato que escribí hace muchos años y que se publicó en unos libritos bajo el título de Cualquier tiempo pasado fue, y que ya no tengo, y que perdí para siempre cuando me robaron el portátil jurásico, y que ahora estará disperso en alguna parte, en algún posavasos, en alguna estantería, en alguna biblioteca provincial o polvorienta. Hablaba de una chica con ojeras de la que me enamoré cuando tenía once años y ella tenía quince, y que volví a encontrarme en un colegio electoral, con un chándal y empujando un carrito de niño, y sus ojeras de chica mala se habían convertido en ojeras de hastío:

A mí lo que me falta es elegancia. A ti te falta encanto, cielo, y no ir por ahí pidiéndome que traiga el cine hasta tus pies.





...No sé si sucedieron muchas cosas: quiero decir cosas que puedan relatarse épicamente, con verbos, pelos y señales, con exposiciones y nudos y desenlaces...
...Sucedió que seguí asomándome al libro de Marguerite Duras, y siguió estremeciéndome, aunque no encuentro la historia que me dejó K.O. cuando tenía catorce años, y encontré en youtube la entrevista con Vila-Matas de la que hablaba Dillinger: Vila-Matas está solo, bebido, escucha una canción francesa en la que se dice que todo se termina, y él dice que nadie antes de esa canción le había dicho algo tan terrible y tan crucial, y escucha un fado y habla sobre el llanto, y dice que probablemente la felicidad sea estar al lado de una chica maravillosa en una terraza de verano, lo dice como si se agarrara a un clavo ardiendo, como si no fuera capaz de más verdad. No sé por qué me siento ahora cerca de Vila-Matas, a veces me siento cerca de gente lejana. Quizás sea un mecanismo mental inconsciente porque Madame Duras fue su casera en París...









...Leí noticias absurdas, ayer, hoy, antes de ayer: que en Italia los mafiosos usan los sms enviados a programas de televisión para comunicarse con los mafiosos reclusos o que el ayuntamiento de Barcelona estudia multar a Shakira por no llevar casco en un vídeo musical. Es patético y dan ganas de dar un golpe sobre la mesa y romper la baraja, pero no se puede hacer porque lo impide una risa casi perezosa...
...Cuando leo noticias estúpidas pienso en el Gran Houdini y quiero marcharme, lejos, plus loin, con Gainsbourg o con Brel, a las Antípodas...




...Soy monitor en un campamento de verano. El lunes les puse a mis niños imágenes de Google Earth: la Giralda, la Gran Vía, la Torre Eiffel, el Big Ben, el Coliseo, las pirámides de Egipto, la Gran Muralla China, la Selva Amazónica, la Zona Cero. Muchos no sabían lo que había pasado allí, muchos ni siquiera habían nacido y vieron por primera vez los dos aviones estrellándose. Me pedían que lo pusiera otra vez, y me sorprendía su entusiasmo. También vieron cómo King Kong moría en el Empire State Building, con música de Al Jolson, feliz y cínica: al día siguiente, mis niños seguían comentando entre ellos la muerte de King Kong. No ha habido más palabras acerca de los aviones estrellándose en las Torres Gemelas...






...Muchos de ellos ni siquiera existían, y eso es algo que, a veces, me estremece, como me estremece pensar que cuando yo nací la voz de Marianne Faithfull ya estaba ahí, en el mundo, en esa cornisa sobre la que se balancea...

Miguel Ángel Maya
Sevilla, 20 agosto 2010

2 comentarios:

Arruillo dijo...

Menos mal que los niños optaron por la vía Kong, siempre es mejor la fantasía que la cruel realidad, por muy espectacular que sean las imágenes.
Veo que el verano no disminuye tu vena creativa y nos sigues aportando material en abundancia.
Un saludo sofocante desde esta tierra que tan bien conoces.

Miguel Ángel Maya dijo...

...Sí, menos mal, Arruillo...
...La verdad es que siempre preferí el verano al invierno, a pesar del sudor, del calor y de la tierra que tan bien conozco...
...Un abrazo...