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jueves, 3 de enero de 2013

IL ÉTAIT UNE FOIS




...El cuento empieza de nuevo. Todo empieza de nuevo. El cine, el cielo, la piel, el alcohol, el sueño, el lobo, los tejados...
...Subirse a un avión que sobrevuela París y ver la maqueta de París y los oasis en la noche, un avión con todos nuestros sueños y nuestras vísceras, con un motor que se rompe y un comandante que anuncia que ha decidido regresar a Orly por un problema técnico, y ver cómo se acerca París y ver cómo la noche tiene el color de un desierto emocionante...
...Y empezar de nuevo el cuento, sí, quemar las naves, desnudarte, devorarte... Publicar tu primer libro el primer mes del año; rodar tu primera película con la misma edad que tenía Georges Méliès cuando rodó su primera película, durante los primeros compases del año; dar tu primer beso el primer día de enero de 2013; hacer el amor o dejar que él nos haga, como en Muchacha Punk, en la penumbra de Montmartre, junto a las velas y al ron; aprender otra vez a volar, aprenderlo todo, mirarte; desperezarnos como gatos, ver películas como perezosos personajes, sin saber nada del fallo del motor del avión, del futuro de muerte, del cielo gris maravilloso y emocionante de París, de las calles y los adoquines y los libros abandonados y enjaulados como especies protegidas...
...El cuento empieza de nuevo, y estoy decidido a sacudirme la herrumbre y a lanzarme al vacío...
...Juro que nunca volveré a tener sed...

Miguel Ángel Maya
París, 3 de enero de 2013

*

miércoles, 23 de marzo de 2011

TAKE ME HOME




...Sabía que lo harías...
...Que cuando te escapaste de El largo adiós lo hacías para salvarme y no para hundirte conmigo. El infierno no era lo tuyo: ahora huelo la ropa que alguna vez tocó tu piel, la tela (ahora) inerte y arrugada que olvidaste por culpa de las prisas y de los empujones...





...Ahora viajas en un tren cualquiera. Miras por la ventanilla. Recuerdas cuando tocaba el piano solo para ti, cuando bailabas casi todas mis canciones, cuando dejabas malherido mi desaliento, y abandonabas todos los vasos de ginebra en cualquier parte, y caían al vacío y se rompían a la más mínima brisa. Ahora recuerdo todos tus bailes como si las plantas de tus pies hubieran bailado sobre mi cuerpo y en todos hubiera quedado una huella. Mi cuerpo es como la arena de la playa, cuyos accidentes son suavizados por las persistentes olas. No me hagas caso. Si te acompañé a casa no fue porque no quisiera perderte...
...Sino porque no quería que te perdieras...
...Ahora tengo que colgar...

Miguel Ángel Maya
Sevilla, 23 marzo, 2011

viernes, 3 de diciembre de 2010

Para Sybilla Cardinale

-Donc, tu m'aimes totalement...
-Oui, je t'aime totalement, tendrement et tragiquement...
-Moi aussi, Paul...





...Me pasan cosas muy raras...

...Anoche vi un capítulo de Six feet under en Cinetube. No sé por qué, cuando terminó, en vez de ver otro, metí en el buscador de la página Aquellos maravillosos años. Ya una vez lo hice y no había nada, pero ahora sí: estaban las dos primeras temporadas, y vi el primer capítulo, 1968...



...Ahora quería verlo con los ojos del guionista: los documentos word del disco duro repletos de escenas, letra courier, cuerpo 12, interlineado simple (tan distintos al times new roman, cuerpo 12, o al garamond, cuerpo 14, interlineado doble de la "literatura") demuestran que lo soy, o al menos eso creo, o eso me digo frente al espejo en mis particulares sueños de un seductor, mientras me afeito o me peino para atrás el pelo, y frunzo el ceño y digo "muñeca" y "nena" (palabras que jamás diría en la vida real, fuera de un fotograma o del baño) y repito para nadie diálogos de películas en blanco y negro...





...El caso es que no pude verlo más que con los ojos de quien veía Aquellos maravillosos años con once años, cuando Kevin Arnold tenía mi edad (mucha gente me decía que Kevin y yo nos parecíamos, incluso mi prima Ana, que quería ser actriz, y con quien yo soñaba ir a una ceremonia de los Oscar, porque cuando yo veía Aquellos maravillosos años decía que iba a ser director de cine, y daba por hecho que estaría nominado alguna vez)...

...En ese capítulo, Kevin y Wendy se dan el primer beso...
...El hermano de Wendy, a quien Kevin admira, acaba de morir en Vietnam, todo es raro, el mundo se derrumba y nosotros nos enamoramos, sólo que cuando yo vi esa escena todavía no había visto Casablanca, y tampoco había besado nunca, pero recuerdo que el corazón me latía de un modo extraño...
...Yo también quería que en mi primer beso sonara la música de Percy Sledge...
...Traté de recordar cómo era ver un primer beso sin haber besado, cómo era ver un primer beso de alguien que tiene tu misma edad, once años, mientras cenas con tu padre, tu madre y tu hermana...



...Mi primer beso no tuvo música de Percy Sledge, ni siquiera tuvo música...
...Lo di cuando ya había visto Casablanca. Ella se llamaba Silvia, y era de Castilleja de la Cuesta, y tenía trece años (uno y medio más que yo), yo estaba enamorado de ella, pero yo a ella no le gustaba...
...Me besó para darle celos al chico que le gustaba...
...Fue un beso torpe, en el que quise fingir que ya había besado antes, pero fue un beso sin música: yo sabía que ella lo hacía para darle celos a Jesús, aunque en realidad todavía no sabía que se podían hacer cosas para dar celos, por eso fue también un beso triste...
...Cuando terminó el beso, y ella me llevó de la mano a la fiesta, sabía que todo se había terminado: ella quería que él me viera aparecer de su mano, y a partir de ese momento todo iba a ser una danza sutil entre ellos dos y en la que yo no pintaba nada...
...No sabía que podía haber danzas sutiles en las que uno no pinta nada, pero al igual que cuando uno ve en la pantalla un primer beso sin haberlo dado, es capaz de darse cuenta de cuándo no pinta nada entre dos, aunque nunca haya sentido que no pinta nada...




...Ver cómo Silvia y Jesús se besaban al final del verano sí que me dio bien en el corazón, sin previo aviso, tan de pronto, disparando tan preciso...

...Después de ver el primer capítulo me puse a recordar: me acordé de cómo esperaba los martes para ver la serie, cuando regresaba del conservatorio, los martes tenía solfeo y piano, y cuando llegaba a casa era de noche, veía la serie mientras cenaba...

...Me acosté recordando besos torpes y sin músicas, recordando el primer beso en el que pinté algo, recordando el gol de Koeman a la Sampdoria, El Club de los poetas muertos, a Juan, mi profesor de literatura, del colegio que con doce años me dijo que yo sería escritor, y que murió de infarto la misma tarde que el Depor le ganó por 4-0 al Milan, yo estaba en Nápoles y me llamó mi padre para decírmelo...
...Yo había estado en marzo en Sevilla, y fuimos posponiendo una cita hasta que tuve que volver a Italia: quedamos en vernos después del verano, pero cuando llegué a Sevilla él ya no estaba...





...Y me di cuenta de que guardaba memoria de todos los primeros besos que di a aquellas personas que luego significaron algo en mi vida. Me acordaba de absolutamente todos los primeros besos, pero curiosamente no recordaba ni uno sólo de los últimos...
...Era como si el último beso todavía hubiera quedado pendiente en todas las bocas que he besado...
...Me acordaba perfectamente, en cambio, del último beso de Kevin y Wendy, del último capítulo, del final alucinante de Aquellos maravillosos años, cuando cuenta que ella se marchó a París y que no dejaron de escribirse durante ocho años, y que fue a esperarla al aeropuerto... con su mujer y su primer hijo. Entonces suena la voz de un niño que dice: "¿Vienes, papá?" y él dice, "Sí"...

...Lo raro de todo esto es que me he pasado la mañana recordando cosas, cosas sin importancia, desconexas unas de otras, y cuando me he terminado de afeitar, a mediodía (con mis poses de actor de cine en blanco y negro que dice "nena" y "muñeca"), cuando he ido a quitar el cacharrito que se pone en el sumidero para evitar que los pelos atasquen las tuberías, he visto que había un pequeño plastiquito adhesivo...
...Supuse que sería de una crema o algo, del cartelito de un bote, no sé, algo así, pero cuando lo he sacado del cacharrito he leído "Recuerdo"...
...Llevo todo el día pensando de dónde ha salido y qué hacía ahí, justo hoy, justo al afeitarme, justo después de haberle dicho "nena" al espejo en medio de esta amnesia de mis últimos besos...

...Sé que es inverosímil, pero juro que es verdad (aquí está escaneado)...


Miguel Ángel Maya
Sevilla, 3 diciembre, 2010

lunes, 18 de enero de 2010

Olisqueo


...Como perros que se olisquean y recuerdan, más allá de cicatrices y odiseas, después de años de óxido, reconozco este capricho, reconozco esta reminiscencia impertinente, esta piel de domingo, la tristeza de hace dos o tres días, y el jazz, y la lluvia golpeando la ventana...





...Reconozco la vaga sensación de sentir el olor lejano o imaginario o mágico de la chica de la clase que te gusta: reconozco la categoría de la+chica+de+la+clase+que+te+gusta, que es una categoría de persona que aparece de repente, con un ruido de cacharros que formaban una torre en bílico temblorosa a la que sólo le falta el empujoncito de las alas de una mosca para que se derrumbe en una hecatombe de cacerolas y metales...



...Erri de Luca habló el miércoles pasado sobre las lenguas que terminaron extinguiéndose como los dinosaurios, y de la sangre, y de las manos, y del traductor que transporta y engrandece sus palabras a otro sitio...
...Habló de las maldiciones bíblicas y de Babel, y del fruto de la tierra y me acordé de Robe, porque Erri de Luca susurra lo que dice y porque estoy convencido de que sus palabras también hubieran estremecido a Robe, lejano, rodeado de mar en su isla, en sus hebras de tabaco...

...Reconozco el azar tatuado en el cielo de mi boca, en el rabillo del ojo, en el olor de la lluvia una noche de miércoles después de salir de un bar azaroso, bajo paraguas compartidos, bajo cigarrillos circunstanciales, bajo el cielo protector, amarillento y ácido como un desencuentro, como un momento de horror vacui en el que no somos capaces de encontrar las palabras...


...Y reconozco la música, siempre, cuando olisqueo los sonidos. Y reconozco todos los puentes de París, los haya o no los haya leído, pisado, lamido...
...Los haya o no los haya homenajeado, vivido desencuentros o haber sido un clochard de Rayuela al que una loca vestida con capas de ropa vieja y de colorines y envuelto su rostro de madril en capas obscenas de maquillaje grotesco termina chupándole la polla en el mismo sitio donde antes soñaba con encontrarse con ella, que leía libros en la bañera, como Ulises Lima en Los detectives salvajes, porque en Ciudad de México no siempre llueve en toda la ciudad y Arturo Belano pensaba que Ulises había estado en algún lugar de la ciudad que él desconocía y donde había llovido...
...Claro, quién va a pensar en un libro que se moja bajo la ducha, quién es capaz de olisquear tanto pasado...
...Yo al menos no podría. Yo, que sólo soy capaz de reconocerlo todo cuando olisqueo, como un perro que espera desde hace más de veinte años...

Miguel Ángel Maya
18 enero 2010