Mostrando entradas con la etiqueta joaquín sabina. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta joaquín sabina. Mostrar todas las entradas

martes, 16 de junio de 2009

Algo es algo


Tavira, junio 2009

...Volví, porque tal vez sea un poco cobarde. Allí pasé varios días moviendo la cola como un perro feliz (tal vez no haya felicidad más completa que la felicidad de un perro que ladra y mueve la cola), olisqueando el salitre que impregnaba toda la isla hasta saturarla, y leí novelas atrasadas y bebí cerveza y mojitos, y no hice nada más, sólo poner atención a mis poros, a mi piel, a mi paladar, al oleaje y a las oscilaciones del viento, de las velas...
...Aquí me esperaban las ojeras del mar, el recibo del gas, la gorda de la esquina, y los obscenos fichajes del Madrid, el porno soft, y crecer y subir y bajar, y el otoño, el café, la rutina, y Tom Waits, y Edith Piaf, y volver a volver a empezar a volver a empezar a volver a empezar, demasiado lejos del mar, añorando su inmensidad misteriosa y azul y feroz, porque desde aquí dedico buena parte de mi tiempo a echar de menos el mar y el sur, y aquí me esperan las tijeras del sol, el asfalto, el smog, el perfume más caro, y el jazmín, y el caviar, y el reloj, el granizo, la ley, los disparos, el azul y el carbón, y el amor después del amor después del amor después del amor... que no es poco, y la última de las acometidas del Cabaret, mientras oigo cómo las gotas de lluvia golpean las ventanas mientras suena Frank Zappa...
...Algo es algo...

Miguel Ángel Maya
Madrid, 16 junio 2009