viernes, 18 de marzo de 2011

AQUELADO




...El comienzo de la primavera trae su dosis de metralla...
...A cada ausencia le sigue la constatación de que las vidas siguen su curso: de que los cielos de la boca tienen sus propias rutas, de que ciertos clubes reservan el derecho de admisión, de que las huellas dactilares no siempre traen consigo un baile, una migración, un trasvase de saliva, una manada de pasos perdidos...




...Los pasos de cebra, el azahar, el sol en la azotea, el inventario a veces desidioso a veces apasionado. Todo gira para permanecer en el mismo vuelco del estómago, el helado de fresa, la cerveza, las mariposas, la danza, Kavafis, las calles, el neón, la definición de aquelado en el diccionario, los tejados, los gatos, las sombras, Nina Simone...

...Al final de los túneles suele haber finales felices...
...O por lo menos irremediables...

Miguel Ángel Maya
Sevilla, 18 marzo, 2011

3 comentarios:

evamarín dijo...

Ojalá. Y que sea siempre como la Alejandría de Durrell, tan intensa que se derrite entre las manos.
Besillos,
if

Arruillo dijo...

Y que sigan siendo felices esos finales de túneles. Es lo que nos queda.
Saludos

Miguel Ángel Maya dijo...

...Gracias, Eva y Arruillo: ojalá sean felices y fructíferos, y que sigan derritiéndose...